La Madre Tierra tiene Derechos: Primer tribunal para defenderlos

Necesidad del reencuentro de los seres humanos con la Naturaleza desde las vivencias y prácticas de las comunidades indígenas.
Vandana Shiva su presidenta.



La Madre Tierra tiene Derechos: primero
tribunal para defenderlos
Enrique Viale, Horacio Machado, Alberto Acosta
i
Febrero de 2014
“Este Tribunal, como una semilla, ofrece un potenci
al para poder cambiar nuestros caminos.
Como un proceso continuo para reflexionar, redefini
r, cambiar los paradigmas. Porque el
camino actual es, predeciblemente, el camino de la
extinción. El Tribunal nos permite
reflexionar sobre otras posibilidades de la supervi
vencia humana en este planeta”.
Vandana Shiva
Hacia un cambio civilizatorio
El concepto jurídico de otorgar derechos a los sere
s humanos, en un momento de la
historia, vino acompañado de algunas consideracione
s como el individualismo. Un paso
revolucionario para enfrentar los absolutismos. Era
el individuo el sujeto de derechos. Sin
embargo, esto condujo a despojar al individuo de su
comunidad y de su entorno. Los seres
humanos se colocaron -figurativamente hablando- al
margen de la Naturaleza. Y desde esa
posición asumieron el papel de conquistadores y dom
inadores de la Naturaleza. Los
derechos sobre la propiedad privada completaron est
e proceso. Y con esta concepción se
consolidó a la par el capitalismo.
Es por eso que el otorgar derechos a la Naturaleza
no solo supone abandonar una idea de
conquista, de colonización y de explotación de la M
adre Tierra, sino que nos conmina a
replantear el actual modelo de acumulación, que
“vive de sofocar a la vida y al mundo de
la vida”
, como nos recordaba el filósofo ecuatoriano Bolíva
r Echeverría. Los Derechos de
la Naturaleza, por lo tanto, nos plantean un cambio
civilizatorio profundo, que cuestiona
todas aquellas lógicas antropocéntricas dominantes.
Cuestiona el capitalismo que en
esencia aceleró el divorcio de los seres humanos co
n la Naturaleza. Y nos obliga a pensar
en otras opciones de vida que impliquen, para empez
ar, la desaceleración del patrón de
consumo actual, al tiempo que se construyen democrá
ticamente sociedades más humanas y
sustentables.
En línea con la propuesta del buen vivir o
sumak kawsay
, que emerge desde los países
andinos, se trata de construir una sociedad sustent
ada en la armonía de las relaciones de los
seres humanos con la Naturaleza, de los seres human
os consigo mismos y de los seres
humanos con los otros seres humanos. Eso no implica
una visión milenarista de un paraíso
armónico. Este proceso no excluye las luchas social
es. Luchas que son múltiples y
diversas, como son múltiples y diversas las formas
de explotación, dominación y exclusión
provocadas por el capitalismo.
Lo que debe quedar claro es que la relación armonio
sa con la Naturaleza es un aspecto
clave en la construcción del buen vivir. Esta es un
a postura biocéntrica que se basa en una
perspectiva ética alternativa, al aceptar valores i
ntrínsecos en el entorno. Todos los seres
tienen un valor aún cuando no sean de utilidad para
los humanos.
A lo largo de la historia del derecho, cada ampliac
ión de los derechos fue anteriormente
impensable. La emancipación de los esclavos o la ex
tensión de los derechos a los afros, a
las mujeres y a los niños y niñas fueron una vez re
chazadas por ser consideradas como un
absurdo. Se ha requerido que a lo largo de la histo
ria se reconozca “el derecho de tener
derechos” y esto se ha conseguido siempre con un es
fuerzo político para cambiar aquellas
visiones, costumbres y leyes que negaban esos derec
hos. Es curioso que muchas personas,
que se han opuesto a la ampliación de estos derecho
s, no tienen empacho alguno en se
entregue derechos casi humanos a las personas juríd
icas… una de las mayores aberraciones
del derecho.
Desde esa perspectiva, aceptar que la Naturaleza te
nga derechos -propios, por lo demás- se
enmarca en la lucha de la Humanidad por la ampliaci
ón permanente de los derechos. Por lo
tanto no debería sonar extraño que los humanos busq
uemos garantizar nuestra existencia
en el universo a partir de una legislación que empi
ece por favorecer a quien proporciona
nuestro sustento, nuestra Madre Tierra o Pachamama.
Mirar al agua, a la tierra, a los ecosistemas, en s
uma a todos los seres vivos como sujetos
de derechos, supone un cambio civilizatorio. Y ese
cambio, en realidad, propugna un
reencuentro de los seres humanos con la razón. Bien
anotaba uno de los grandes
racionalistas de la filosofía del siglo XVII, el ho
landés Baruch de Spinoza (1632-1677),
quien, en contraposición con la posición teórica so
bre la racionalidad de la modernidad,
reclamaba que
“cualquier cosa que sea contraria a la Naturaleza l
o es también a la razón,
y cualquier cosa que sea contraria a la razón es ab
surda”.
Entre los Derechos de la Naturaleza consagrados tan
to en la Constitución del Ecuador del
año 2008, como en la Declaración Universal de los D
erechos de la Madre Tierra, adoptada
por 35.000 personas en la Conferencia Mundial en Co
chabamba, el 20 de abril de 2010, se
encuentran: el derecho de la Naturaleza a existir y
ser respetada; a mantener sus ciclos
vitales y procesos evolutivos; a la regeneración y
restauración integral e inmediata; a que
no se afecten sus estructuras genéticas, entre otro
s.
Para empezar a hacer realidad esos derechos, en el
marco de un proceso de profundo
cambio civilizatorio, el viernes 17 de enero del pr
esente año, se instaló el primer Tribunal
Ético Permanente por los Derechos de la Naturaleza
y de la Madre Tierra. Su sesión
inaugural fue en Quito, en Ecuador, el país en el q
ue se reconocieron por primera vez estos
derechos a nivel Constitucional.
La iniciativa surgió y fue la expresión de la acció
n coordinada de un amplio conjunto de
movimientos y organizaciones sociales de distintos
rincones del planeta, todos movilizados
por la voluntad de hacerse eco de los Gritos de la
Tierra ante las agresiones que la Madre
Naturaleza viene sufriendo desde los últimos cinco
siglos, sistemáticamente y cada vez con
más intensidad, en nombre del “progreso”. Este Trib
unal, pionero en la búsqueda de
construir caminos de Justicia Global frente a los d
elitos contra la Vida en sus fuentes, se
constituyó como una plataforma permanente para escu
char y juzgar casos de violación a
los derechos de la Madre Tierra sucedidos alrededor
del mundo.
Vandana Shiva, reconocida física, ecofeminista, act
ivista ambiental y autora de un
sinnúmero de publicaciones, presidió este histórico
Tribunal junto con otros nueve jueces y
juezas provenientes de siete países y cinco contine
ntes. El Tribunal escuchó nueve casos
contundentes que solicitaban su admisión debido a l
as violaciones a la mencionada
Declaración Universal de los Derechos de la Madre T
ierra. Para los casos de Ecuador, los
presentadores también resaltaron las violaciones a
la Constitución del Ecuador; cabe
señalar que la universalidad de los Derechos de la
Naturaleza, tal como sucede con los
Derechos Humanos, permite recuperar los derechos de
la Constitución ecuatoriana para
proyectarlos a nivel de todo el planeta.
Un proceso expedito y profundamente documentado
El fiscal especial de la Tierra, Ramiro Ávila, de E
cuador, dio inicio al Tribunal. Este se
abrió convocando el testimonio de dos expertas sobr
e la importancia fundamental de los
Derechos de la Naturaleza. Al estrado pasaron las i
ndígenas del Abya-Yala: Casey Camp-
Horinek, Ponca de Oklahoma, EEUU, y Patricia Gualin
ga, representante del pueblo
indígena kichwa de Sarayaku de la Amazonía ecuatori
ana. Sus alegatos ratificaron la
necesidad del reencuentro de los seres humanos con
la Naturaleza desde las vivencias y
prácticas de las comunidades indígenas, que asumen
cotidianamente su pertenencia con y
en la Naturaleza, en suma que aceptan formar parte
de ella.
A continuación, se avocó al tratamiento de casos co
nsiderados emblemáticos en la
violación a los Derechos de la Naturaleza. Se prese
ntaron seis casos puntuales: la
contaminación del caso Chevron-Texaco (Ecuador); el
derrame de la British Petroleum
(BP) en la plataforma Deep Horizon (EEUU); el proye
cto de extracción de petróleo en el
Yasuní-ITT (Ecuador); la amenaza contra el Gran Arr
ecife de Coral debido a la minería de
carbón (Australia); la minería metálica a cielo abi
erto en la cordillera del Cóndor, el caso
del yacimiento Mirador (Ecuador); los casos de frac
tura hidráulica (EEUU). Se admitieron
además dos casos de escala global que representan v
iolaciones sistémicas de los Derechos
de la Madre Tierra: la amenaza de los organismos ge
néticamente modificados o
transgénicos y el cambio climático.
Como corolario de estas presentaciones, Pablo Solón
, director ejecutivo de Focus on the
Global South, que presentó magistralmente el caso d
el Cambio Climático Global destacó
que éste está afectando prácticamente a todas las á
reas de la vida en el planeta y que es
preciso iniciar un proceso en contra de los princip
ales responsables de tanta devastación
ambiental y social, que afecta a los Derechos de la
Naturaleza y a los Derechos Humanos.
Solón insistió en llevar a juicio a los gobiernos d
e los países industrializados, a las grandes
corporaciones transnacionales, e inclusive a Nacion
es Unidas, como representantes del
capitalismo tendrán que sentarse en el banquillo de
los acusados.
Igualmente se conoció sobre la persecución contra l
os defensores de la Naturaleza en
Ecuador, como un caso de preocupante actualidad en
muchas partes del planeta.
Terminadas las presentaciones por parte de profundo
s conocedores de cada uno de los
casos, el fiscal especial de la Tierra, Ramiro Ávil
a, nos recordó que los sistemas vivos de
la Tierra, incluyendo a la Humanidad, estamos pasan
do crisis múltiples evidenciadas por el
creciente cambio climático, la extinción masiva de
especies, la deforestación, la
desertificación, el colapso de la pesca, los contam
inantes tóxicos, con consecuencias
trágicas que afectan todas las formas de vida. Camb
ios que son atribuibles, como lo
demostró el Panel de Cambio Climático, a la acción
de los propios seres humanos, sobre
todo organizados dentro de la civilización capitali
sta.
En los sistemas legales mundiales, la Naturaleza es
considerada un objeto, una cosa
susceptible de propiedad, en la que se otorga a su
dueño el derecho a destruirla para
obtener ganancias económicas. Los Derechos de la Na
turaleza reconocen que los animales,
las plantas, el suelo y los ecosistemas no pueden s
er simplemente objetos de propiedad
sino que son seres con el derecho inherente a exist
ir. Las personas, pueblos, comunidades y
autoridades tienen la responsabilidad de garantizar
estos derechos en el nombre de la
Naturaleza. Esta visión jurídica es consistente con
los conceptos de los pueblos indígenas
sobre las leyes naturales, las instrucciones origin
ales, así como con reconocer que los seres
humanos somos parte de la Naturaleza, y sobre todo
somos uno en el ciclo de la vida.
Otorgar derechos a la Naturaleza, como se anotó ant
es, supone garantizar nuestra propia
existencia. El fiscal de la Tierra, al concluir su
profunda y sentida intervención,
argumentando sostenidamente en derecho, solicitó al
Tribunal que se admitan estos casos
en nombre de los ecosistemas afectados, así como de
los pueblos que dependen de ellos.
Los primeros miembros del Tribunal Ético por los De
rechos de la Naturaleza y la Madre
Tierra fueron: Alberto Acosta, economista y ex pres
idente de la Asamblea Constituyente
del Ecuador; Blanca Chancoso, lideresa kichwa y edu
cadora de Cotacachi, Ecuador;
Cormac Cullinan, abogado y autor (Ley Salvaje, Wild
Law), Earth Democracy Coop, Cape
Town, South Africa; Tom Goldtooth, Dine’/Dakota dir
ector de Indigenous Environmental
Network de Minnesota, EEUU; Julio César Trujillo, a
bogado constitucionalista
representante de Yasunidos, Ecuador; Elsie Monge, a
ctivista de Derechos Humanos y
Presidenta de CEDHU y FIDH, Ecuador; Atossa Soltani
, fundadora y directora de Amazon
Watch, EEUU; Enrique Viale, abogado ambientalista y
activista de Argentina; y Tantoo
Cardinal, actriz (Danza con Lobos) y activista cont
ra las arenas bituminosas, Canadá.
En esta primera sesión del Tribunal Ético Permanent
e de los Derechos de la Naturaleza
participaron representantes de Australia, Suiza, Su
dáfrica, Estados Unidos, España,
Canadá, India, Rumania, Bolivia, Argentina e Inglat
erra, Colombia, Alemania, Francia, así
como de Ecuador.
Un reconocimiento oportuno
Resultó coherente que el Tribunal de los Derechos d
e la Naturaleza se origine en Ecuador,
primer país en reconocer estos derechos en su Const
itución. Es irónico, sin embargo, que
Ecuador haya abandonado su liderazgo y su compromis
o de respetar los Derechos de la
Naturaleza establecidos en su Constitución, que fue
ra aprobada mayoritariamente por el
pueblo ecuatoriano en las urnas.
El Gobierno de Ecuador actualmente promueve la ampl
iación de la explotación petrolera y
la minera a gran escala amenazando tres millones de
hectáreas de sus bosques amazónicos
remanentes, mientras activa una sistemática campaña
contra aquellas personas y
organizaciones que defienden los derechos de la Mad
re Tierra. La criminalización de la
resistencia popular -derecho consagrado en la Const
itución- es la herramienta
gubernamental para seguir ampliando el extractivism
o: megaminería, petróleo,
agrocombustibles, etc.
Durante su sólida argumentación para admitir al cas
o Yasuní-ITT y debido a las amenazas
urgentes, el Tribunal aceptó establecer una sala es
pecial para procesar inmediatamente ese
tema y el caso del hostigamiento a los defensores d
e la Naturaleza, incluyendo a los
recolectores de firmas para la consulta popular, co
n la que se quiere frenar la explotación
del crudo en el Yasuní-ITT. Adicionalmente habría q
ue considerar la suspensión de las
actividades extractivistas en el bloque 31 y en el
43 (ITT) y una auditoría general para
todas las actividades en el Parque Nacional Yasuní.
Vandana Shiva, presidenta del Tribunal, recogiendo
el sentir de todo el Tribunal, condenó
las acciones de la empresa petrolera Chevron-Texaco
y se solidarizo con las comunidades
indígenas que ganaron el caso contra dicha transnac
ional; igualmente reitero su posición de
apoyo a mantener el crudo en el subsuelo del Yasuni
-ITT:
“Todo el mundo puede explotar
petróleo pero Ecuador puede soñar y ser más ambicio
so al tener Derechos de la
Naturaleza en la Constitución y crear la visión del
Yasuní-ITT”
, concluyó.
Al cerrar el Tribunal, la doctora Shiva pidió que t
odos los casos que fueron admitidos por
el Tribunal se profundicen
“hasta que los derechos de la madre tierra se convi
ertan en el
marco que gobierne nuestras vidas.”
Y para finalizar señaló que actualmente, en muchas
partes,
“quienes viven en relación con la Madre Tierra son
calificados como primitivos.
Reconocer los derechos de la Madre Tierra permite r
econocer que aquellos que viven en
relación con ella son las civilizaciones más avanza
das del planeta”
.
Después de todo un día de sesión, con presentacione
s y deliberaciones, el Tribunal, que
contó con una asistencia de más de 400 personas, to
mó la decisión unánime de admitir los
nueve casos. Además estableció la fecha para la sig
uiente sesión del Tribunal para
diciembre de 2014 en Lima, Perú, en ocasión de la X
X Conferencia de las Partes de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Ca
mbio Climático.
De esta manera, con la puesta en marcha de este Tri
bunal se empieza a cambiar la historia.-