Comunidades indígenas de Colombia desarrollan sistema educativo propio desde niños hasta su universidad, en función de la autonomía comunitaria. A traer el ejemplo a las periferias de las ciudades.

El rescate y práctica de los conocimientos ancestrales, la defensa del territorio, la lengua y cultura se articulan en el Sistema Educativo Propio, que constituye una de las máximas expresiones de autonomía por parte de los pueblos originarios del Cauca



En Colombia, la educación indígena está en el territorio

A 43 años de su formación, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) fortalece un sistema educativo propio desde grado cero hasta la universidad, todo basado en las necesidades comunitarias y el respeto a la Madre Tierra.

Deisy Ramírez García
Desinformémonos

Colombia. La construcción de conocimiento propio para la defensa de la tierra, la lengua y la cultura, avanza en territorio indígena colombiano con la propuesta de tres nuevos programas de formación en la Universidad Indígena Intercultural (UAIIN), perteneciente al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), que arranca actividades en junio del 2014.

Vista como una gran minga de pensamiento, la UAIIN se rige por ocho principios rectores: autonomía, participación y comunitariedad; interculturalidad y unidad en la diversidad; construcción colectiva del conocimiento, pedagogía crítica innovadora y transformadora; la investigación, las lenguas y el bilingüismo; y el currículo como proceso de construcción colectiva.

La defensa de la tierra y su relación con la educación

Una larga historia de saqueo y usurpación de los territorios ancestrales, de violencia sistemática, explotación y discriminación, pero sobre todo de resistencia, lucha y enseñanzas de los mayores Juan Tama y Quintín Lame, dieron lugar a la organización indígena más importante en Colombia, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), que bajo las consignas Unidad, Tierra, Cultura y Autonomía, recuperó el territorio conformado en resguardos[1] y revitalizó los cabildos[2] como autoridad tradicional. Aunque estas dos formas de organización fueron impuestas por la corona española, los pueblos las retoman para la defensa de sus territorios y cultura.

El CRIC nació en el marco de dos grandes asambleas comunitarias en el departamento del Cauca, la primera realizada el 24 de febrero de 1971 en el resguardo de Toribío, a la que asistieron representantes de este resguardo, de Tacueyó, San Francisco, Jambaló, Guambía, Totoró y Pitayó, así como dirigentes campesinos agrupados en el Frente Social Agrario (FRESAGRO); la segunda asamblea se realizó en la Susana Tacueyó, el 6 de septiembre de ese mismo año, y a ella acudieron delegados de Paniquitá, Poblazón y Puracé.

En la segunda asamblea se aprobó la primera plataforma de lucha, bajo los puntos de: Recuperar las tierras de los resguardos; ampliarlos; fortalecer los cabildos; no pagar terraje; hacer conocer las leyes de los indígenas y exigir su justa aplicación; defender la historia, la lengua y las costumbre indígenas; y formar profesores indígenas para educar de acuerdo con la situación de los pueblos y en su respectiva lengua[3].

Tiempo después de la asamblea, y conforme los congresos de la organización se desarrollaron, se sumaron otros tres puntos al programa de lucha del CRIC: Fortalecer las organizaciones económicas; proteger los recursos naturales y proteger a la familia, promoviendo la participación de todos sus miembros[4].

Desde el nacimiento de la organización se constituyeron y fortalecieron 89 resguardos y más de 111 cabildos. El avance organizativo permitió que los pueblos originarios se revitalicen y trabajen en la propuesta de sistemas propios, que sean respetados y entendidos por el gobierno y el pueblo colombiano, como alternativas diversas a las formas de vida dominantes, y no como un obstáculo.

Los sistemas de salud, comunicación, autoridad ambiental territorial indígena y educación, son parte fundamental de las bases del plan de vida de la organización y de cada uno de los pueblos que la componen: nasa, kokonuco, emperara siapidara, yanacona, totoró, inga y guambiano.

La educación es una de las preocupaciones más sentidas por los pueblos y el CRIC, y una de las demandas más fuertes desde la lucha de Quintín Lame, quien destacó la urgente necesidad de formar maestros indígenas bilingües. A partir de aquí, el sistema educativo indígena propio logró extraordinarios avances y se posicionó como un actor político trascendente a nivel local, zonal, regional y nacional.

La educación, un proyecto de vida comunitaria

“En el CRIC, la educación propia viene retomando los saberes y prácticas ancestrales para replantear las prácticas en las escuelas”.

Graciela Bolaños, Motivando la memoria para reconstruir la historia educativa de los pueblos indígenas del Cauca.[5]

El Programa de Educación Bilingüe Intercultural surgió de manera formal en el quinto congreso del CRIC, realizado en Coconuco en marzo de 1978, con el objetivo de que los pueblos originarios y las comunidades “se apropien de la educación y la asuman como parte de su cotidianeidad y particularmente, como un espacio de lucha”, de acuerdo con Bolaños[6]. El proyecto educativo está ligado estrechamente con la recuperación de los territorios, como uno de los ejes básicos y fundamentales para el fortalecimiento integral de los pueblos.

De acuerdo con Graciela Bolaños, educadora social y acompañante del CRIC desde su creación, son tres las etapas del proyecto educativo propio.

La primera etapa del proyecto se caracterizó por ligar la educación, desde sus primeros momentos, con la lucha por la tierra, la autoridad y la cultura. Parte fundamental de estos inicios fueron los talleres de capacitación, muchos desarrollados en la clandestinidad, en los cuales se investigaron y discutieron temas relacionados con la historia de Colombia y América Latina, la recuperación del territorio, la legislación indígena a nivel nacional e internacional, y se criticaron los sistemas dominantes. Todo se hizo a través de la discusión de las primeras cartillas que en el CRIC se trabajaron para estos propósitos, así como la lectura y discusión del periódico “Unidad Indígena”. Estas actividades constituyeron un primer proceso de alfabetización para adultos.

La segunda etapa del proyecto educativo se caracterizó por la construcción de escuelas comunitarias, así como por la identificación y elaboración de los criterios y principios que caracterizan y posicionan la propuesta educativa.

La educación oficial impuesta hacia los pueblos originarios es parte fundamental de las políticas de exterminio hacia las formas de pensamiento y organización ancestral de los pueblos, por ello, cuando en los años setentas el gobierno colombiano instauró una educación caracterizada por el divorcio entre la escuela y la política comunitaria, por la no valoración de lo indígena, la ausencia de respeto por las autoridades comunitarias, el autoritarismo de los maestro y, una enseñanza que desconocía y menos preciaba el entorno del estudiante[7], se hizo urgente impulsar las escuelas propias, donde las formas de enseñanza son completamente contrarias a las oficiales, pues las lenguas originarias, la cultura y la vinculación con las actividades colectivas son las características fundamentales.

En la tercera etapa del proyecto se afianzó la formación de maestros indígenas y no indígenas en los territorios, así como la intensificación de una política pública resultado de la acción y reflexión sobre las políticas educativas. Con el surgimiento de los Centros Educativos Comunitarios Indígenas Bilingües (CECIB) y la profesionalización de los docentes a nivel bachillerato y universitario, se dio paso a que los maestros fueran vistos como uno de los lideres culturales y sociales más importantes en sus comunidades y en el proceso organizativo.

Para las escuelas, los maestros son elegidos por sus comunidades “teniendo en cuenta su sentido de participación comunitaria, su responsabilidad y sus capacidades para la comunicación y el trabajo, así como la práctica de sus costumbres y el uso y valoración de sus lenguas originarias. En otras palabras, su formación integral”[8], desarrolla Bolaños. Los primeros docentes se capacitaron con el apoyo de los compañeros del programa de educación del CRIC. Estas primeras experiencias de profesionalización dieron paso a la construcción de las pedagogías del Proyecto Educativo Comunitario (PEC), que sigue en constante crecimiento y retroalimentación con los estudiantes, los pueblos y las comunidades.

Los tres puntos anteriores están contenidos en el Sistema Educativo Propio (SEIP), que es un conjunto de procesos que recogen el pasado y presente de los pueblos, las cosmovisiones y los principios que los orientan, proyectando un futuro que garantice la permanencia cultural y la pervivencia como indígenas. El sistema está compuesto de manera estructural por procesos o componentes de orden político-organizativo, pedagógico y administrativo que se relacionan entre sí. En tanto surge o se inserta en las dinámicas de reivindicación político cultural, este modelo educativo recrea las formas de construir y desarrollar aprendizajes y enseñanzas al mismo tiempo que se ocupa de desarrollar alternativas de administración coherente al sentido integral de la educación[9], define la acompañante de los pueblos.

El rescate y práctica de los conocimientos ancestrales, la defensa del territorio, la lengua y cultura se articulan en el Sistema Educativo Propio, que constituye una de las máximas expresiones de autonomía por parte de los pueblos originarios del Cauca.

La Universidad Indígena Intercultural (UAIIN)

Dentro del SEIP se consolidan importantes proyectos, como es el caso de las escuelas propia para atender a infantes desde el grado cero, el grado básico y medio, así como la formación de maestros que dieron paso al PEC y hoy, a la Universidad Indígena Intercultural (UAIIN) para atender la educación superior.

En el marco del derecho a la autodeterminación y autonomía de los pueblos, y como continuidad del proceso educativo del CRIC, se creó la Universidad Indígena Intercultural, por decisión de los cabildos indígenas del Cauca en junta directiva mediante el resolutivo N° 04 en el mes de noviembre del año 2003.

La organización asume la universidad como una estrategia de formación integral que conlleva al fortalecimiento, potenciación y proyección de las acciones sociales, económicas, políticas, organizativas, culturales, que sustentan los planes y proyectos de vida de cada uno de los pueblos en el marco de la interacción y convivencia armónica entre sí y con la naturaleza. Comprende la construcción de procesos de interculturalidad y la ampliación, socialización y profundización del conocimiento. Más que una institución con amplia infraestructura física, se trata de espacios para el ejercicio del pensamiento, desarrollo de valores, e implementación de estrategias para el mejoramiento integral de la vida de los pueblos[10].

Vista como una gran minga de pensamiento, la UAIIN se rige por ocho principios rectores: autonomía, participación y comunitariedad; interculturalidad y unidad en la diversidad; construcción colectiva del conocimiento, pedagogía crítica innovadora y transformadora; la investigación, las lenguas y el bilingüismo; y el currículo como proceso de construcción colectiva.

Sin perder de vista que el proceso educativo nació con el CRIC en 1971, es importante resaltar los significativos logros que obtuvo la Universidad en estos once años de existencia.

La UAIIN se consolidó como un proyecto legítimo con amplia aceptación y demanda a nivel regional y nacional. Construyó una estructura básica que cuenta con los consejos político y cultural, académico y administrativo. Existen sedes comunitarias en todo el territorio del Cauca, entre ellas, el Centro de Formación La Bodega, Caloto (Zona Norte), el Centro de Investigaciones Interculturales Tierradentro CIIT en Segovia (Zona Tierradentro), el Centro de Investigación y Formación en Salud Propia Caldono (Zona nororiente), Escuela de saberes interculturales, Morales (Zona occidente), Ambachico, Silvia (Zona oriente), la Colina y la Aldea en Popayán.

También se acumula ya una gran cantidad de documentos sobre la organización, en investigaciones, cartillas, material audiovisual y mucho más, que se entran concentrados y para la consulta de todos aquellos interesados en el Centro de Documentación José María Ulcué, en la sede la Aldea en Popayán. Se cuenta con el apoyo y trabajo de sabedores, dirigentes, autoridades y mayores que fungen como orientadores. Además, hay convenios con otras universidades, con las que se comparten experiencias pedagógicas -como la Universidad Amawtay Wasi del Ecuador, y la Universidad Autónoma de la Costa Caribe Nicaragüense (URACCAN).

Hoy, la universidad desarrolla ocho programas de formación: programa en Lenguas Originarias, en Administración y Gestión Propia, en Desarrollo Comunitario y en Salud Intercultural. Próximamente iniciarán tres nuevos programas: Comunicación Propia Intercultural, Revitalización de la Madre Tierra y Derecho Propio Intercultural

La Universidad presentó los requerimientos necesarios ante el gobierno colombiano para su reconocimiento y el registro de sus programas bajo los lineamientos y operatividad del SEIP.

Nuevas apuestas de formación comunitaria

La construcción de conocimiento propio para la defensa de la tierra, la lengua y la cultura, avanza con la propuesta de tres nuevos programas de formación en la UAIIN, que arrancan actividades en junio del 2014.

Tras largas y satisfactorias mingas de pensamiento con las comunidades y sus autoridades, con quienes se trabajan los lineamientos pedagógicos y el contenido de los nuevos proyectos de acuerdo a las realidades y necesidades, es como próximamente iniciarán estos programas que apuestan por la formación de profesionales que profundicen sus conocimientos en comunicación propia, derecho propio y en la revitalización de la madre tierra.

Los programas contemplan cinco ciclos de formación (cinco años), en cada año deben cumplirse 480 horas de cursos presenciales, donde los orientadores proponen temas para la reflexión y la discusión, mientras que el resto del tiempo, el estudiante lo desarrolla en sus comunidades y por medio del autoestudio.

Programa de formación Comunicación Propia Intercultural

La comunicación la definiría por un lado, como el puente que permite que la comunidad esté unida, esté organizada, esté atenta las situaciones que están por llegar al territorio, pero al mismo tiempo la comunicación la concebimos nosotros como la que permite comunicarnos con los demás seres de la naturaleza y como parte de la espiritualidad, y también es la que nos permite comunicarnos con la sociedad mayor, con los otros pueblos, digamos es la que permite la interculturalidad[11].

Nixón Yatcue, coordinador del Programa de formación Comunicación Propia Intercultural

El Programa de Comunicaciones del Consejo Regional Indígena del Cauca surgió en el año 1975. Tiene un largo camino en la experiencia comunicativa, a través de la ceración de varios medios masivos importantes como el periódico Unidad Indígena, que surgió en este año y que tuvo un papel trascendental mientras estuvo en circulación; la red de radios comunitarias que trasmiten desde diversos pueblos y comunidades, así como la página de internet y muchas otras prácticas comunicativas desde las mismas comunidades. Bajo este contexto es que se hizo necesaria la formación de comunicadoras que fortalezcan el proceso organizativo con miras a la trasformación y proyección del buen vivir de los pueblos originarios[12] .

El Programa de Comunicación Propia Intercultural tiene como propósito formar personas de las comunidades y de la sociedad en general, cuyo desarrollo contribuya a la consolidación del proyecto político cultural del CRIC, y de los pueblos indígenas en general, mediante la investigación, profundización y cualificación de los procesos de comunicación[13].

Este programa tiene la intención de potencializar las epistemologías propias, mediante el rescate de las diversas concepciones sobre el concepto de comunicación desde los diversos pueblos; mediante el uso de las lenguas originarias en los medios de comunicación; el rescate, respeto y fomento de las prácticas ancestrales, así como la defensa de las concepciones cosmogónicas, territoriales y culturales de los pueblos.

El tejido de formación esta constituido por cinco líneas que son: Cosmovisión ancestral y relación intercultural; Origen, fundamentos y medios de la comunicación; Políticas de las comunicaciones en relación con el territorio, organización y gobernabilidad; Pensamiento, lenguas y modos de la comunicación; e investigación y metodologías.

Con las líneas de formación, divididas en contenidos mas específicos, es como se pretende, menciona Nixon Yatacue, coordinador de este programa, “que se conciba la comunicación no sólo como los medios, no solamente al comunicador como el que se dedica a informar, sino que también desarrolla un papel mucho más amplio dentro de sus territorios. Buscamos perfilar gente que pueda cumplir un papel, por ejemplo, de mediador en la comunidad, que pueda apoyar los debates internos que se desarrollen, que tenga la capacidad también de manejar los medios tecnológicos”[14].

Programa de Formación Revitalización de la Madre Tierra

“…este programa nos ayuda a dignificar la identidad cultural, ese es el principal objetivo, damos un paso más para vivir, para en realidad ejercer o aplicar o empezar a vivir el buen vivir o el vivir bien, si no actuamos ahorita yo creo que en 50 0 100 años como pueblos quedaremos en la historia, quedaremos quizá ya extinguidos, ya solo como memorias en los museos…”.[15]

[1] Einson Camayo, Coordinador del Programa de Formación Revitalización de la Madre Tierra

El programa Revitalización de la Madre Tierra tiene como objetivo fortalecer y dignificar las prácticas ancestrales que desarrollan los pueblos originarios en avenencia con la madre tierra, y que permiten tener una relación armónica con los seres de la naturaleza, así como revitalizar el diálogo con los espíritus que la resguardan. Es por esto que se hizo necesario apostarle a la autonomía alimentaria, al fortalecimiento de las formas de economía propia, la defensa y armonización del territorio en el marco de los planes de vida para el buen vivir comunitario de los pueblos originarios[16].

El tejido de formación está compuesto por cinco líneas generales: Cosmovisión; Plan de vida, autonomía, soberanía y seguridad alimentaria; Administración y economía propia; e Investigación comunitaria. Estas líneas, enfocadas entre otras cosas, al fortalecimiento de la Autoridad Territorial Económico-Ambiental del CRIC, nacen de las discusiones de todos en las comunidades, son urgencias que los pueblos consideran deben ser atendidas por la educación para formar profesionales que comprendan y practiquen la importancia de la revitalización de la madre tierra, entendida ésta, destaca Einson Camayo, como “ algo que si ya tiene fuerza, es darle más fuerza, más vida, más energía, pero también es fortalecer. Cuando se fortalece esa revitalización, nos lleva a dignificar la identidad cultural”[17].

El cuidado y respeto a la madre tierra es el futuro de la humanidad, aprender a valorarla y amarla, es lo que desde la práctica los pueblos originarios nos enseñan. El valor de los territorios no está en el subsuelo, como las empresas mineras lo dicen, lo realmente importante para la vida está en la diversidad de plantas y animales, en las riquezas culturales y lingüísticas, en las practicas ancestrales, en las cosmovisiones, y mediante este programa, lo que se busca es sobrevivir, en armonía y diálogo con toda las formas de vida[18].

Programa de Formación Derecho Propio Intercultural

“… ante este modelo de ‘desarrollo’ del país, antes las políticas de globalización, ante los tratados internacionales, cuál va ser la estrategia de los pueblos indígenas desde el marco jurídico para defender el territorio, porque todas las políticas que se han quedado en este estado colombiano y en los tratados internacionales vulneran los derechos colectivos de los pueblos indígenas. . . desde este proceso de formación, se debatirán esos espacios que permiten ir construyendo estrategias y caminos para seguir con la autonomía, hacia allá le apunta el proceso de formación en derecho propio intercultural”[19].

Eiver Fernández, Coordinador del Programa de Formación Derecho Propio Intercultural

Con la participación de las comunidades de los diferentes pueblos originarios, es como se hizo posible la construcción del Programa de Derecho Propio Intercultural, en el cual se formarán indígenas y no indígenas profesionales para la defensa y protección de los derechos fundamentales (la vida, la integridad, la libertad, el derecho a la existencia, la autodeterminación, al territorios, la educación propia, la salud propia, el medio ambiente entre otros) con justicia, lealtad y transparencia a fin de fortalecer la administración de justicia propia y externa desde una visión integral y en coherencia con los diferentes procesos organizativos de los pueblos indígenas y demás grupos sociales[20].

Su tejido de formación está constituido por cuatro líneas generales: Cosmovisión, lenguaje y pensamiento del Derecho; Territorio, gobernabilidad y planes de vida; Procesos y procedimientos del derecho, e Investigación en Derecho.

Se hizo necesario el desarrollo de un programa de esta naturaleza, dadas las circunstancias que los pueblos originarios vivieron durante siglos con el derecho positivo, el cual permitió que los pueblos sean violentados y saqueados bajo el “legítimo derecho” que las políticas estatales se adjudicaron para decidir sobre el futuro, formas de organización e incluso sobre la vida de los pueblos.

Es así como Eiver Fernández, coordinar del Programa en Derecho Propio Intercultural destaca que “nosotros, con este proceso de formación en el tema de Derecho Propio Intercultural, aspiramos no a reconstruir -porque mucho se ha hecho. El programa lo que busca es incentivar mucho más ese proceso, enriquecer estrategias, acciones y políticas jurídicas, que se haga un alcance del entendimiento más allá de los procedimiento, y se pueda hacer la defensa del territorio. El estudiante estará en un proceso de formación permanente con la comunidad. Lo que hacemos nosotros desde la universidad es entregar herramientas, metodologías y procedimientos que permitan que eso sea práctico con la comunidad”[21].

La educación seguirá avanzando por la fortaleza de la organización y los pueblos. La apuesta de estos programas y de todo el proyecto educativo es la formación de los estudiantes en el territorio, con la madre naturaleza, con los mayores y mayoras, con los niños y las niñas, con la lucha que cada día se libra en los campos de batalla políticos y económicos.

En 43 años de lucha y resistencia del CRIC se recuperaron territorios, se revitalizaron las lenguas y la cultura, y la educación es un eje transversal (donde la universidad tiene que ser un centro dinámico, un de orientación política, de reflexión, un centro que despierta la voluntad y la espiritualidad de las personas[22]), además de que se desarrollan programas que van acorde con las necesidades de los pueblos –que, si ponemos un poco más de atención, vemos que son necesidades de toda la humanidad.

Fuentes

Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, La lucha por la tierra, semilla de unidad, organización y fortalecimiento cultural, Cartilla del CRIC, Cauca Colombia, 2010, 68pp.

Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, Operativización del Sistema Educativo Indígena Propio del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, Cauca, Colombia, 2011, 147pp.

Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, ¿Por qué luchamos por la tierra?, Cauca, Colombia, mayo 2013, 82pp.

Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, Caminando la Palabra, Cauca, Colombia,2011, 122pp.

Cartilla informativa sobre el Programa de Formación Comunicación Propia Intercultural, abril de 2014.

Cartilla informativa sobre el Programa de Formación Revitalización de la Madre Tierra, abril de 2014.

Cartilla informativa sobre el Programa de Formación Derecho Propio Intercultural, abril de 2014.

Graciela Bolaños, Víctor Daniel Bonilla, Jorge Caballero Fula, et. al., Nuestra historia ha sido nuestra lucha Resistencia indígena en el Cauca, Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica, Colombia, septiembre de 2012, 399pp.

Nixón Yatcue, coordinador del Programa de formación Comunicación Propia Intercultural, entrevista personal, Departamento del Cauca, Colombia, 26 de marzo de 2014.

Einson Camayo, Coordinador del Programa de Formación Revitalización de la Madre Tierra, entrevista personal, Departamento del Cauca, Colombia, 26 de marzo de 2014.

Eiver Fernández, Coordinador del Programa de Formación Derecho Propio Intercultural, entrevista personal, Departamento del Cauca, Colombia, 26 de marzo de 2014.

[1] Tierras concebidas a la población indígena a finales del siglo XVII y principios del XVIII, que no podían ser compradas o vendidas, esta forma organizativa del territorio es impuesta por la Corona Española para debilitar la encomiendo por dos razones, la primera, por la sobre explotación de la mano indígena que traía como consecuencia la muerte de muchos de ellos, lo que disminuía la posibilidad de un diezmo importante para la corona, por lo tanto el encomendero perdía la potestad de la gente indígena a su cargo; y la segunda, para limitar el poder de los mismo encomenderos, por lo tanto, los resguardos para la corina, eran reservas de mano de obra y diezmo.

[2] El cabildo también es una institución implementada por los españoles y reglamentada por la ley 89 de 1890 en el Cuaca.

[3] CRIC, L a lucha por la tierra, semilla de unidad, organización y fortalecimiento cultural, Cartilla del CRIC, Cauca Colombia, 2010, p.22.

[4] Ibíd.

[5] Graciela Bolaños, Motivando la memoria para reconstruir la historia educativa de los pueblos indígenas del Cauca, en “Nuestra historia ha sido nuestra lucha Resistencia indígena en el Cauca, Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica, Colombia, septiembre de 2012, p. 240.

[6][6] Ibíd. p. 256

[7] Ibíd., p. 255.

[8] Ibid., p. 261

[9] Ibíd., p. 266.

[10] Sistema Educativo Indígena Propio, Operativización del Sistema Educativo Indígena Propio del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, Cauca, Colombia, 2011, p. 74

[11] Nixón Yatcue, coordinador del Programa de formación Comunicación Propia Intercultural, entrevista personal, Departamento del Cauca, Colombia, 26 de marzo de 2014.

[12] Cartilla informativa sobre el Programa de Formación Comunicación Propia Intercultural, abril de 2014.

[13] Ibíd.

[14] Nixón Yatacue, Op.cit.

[15] Einson Camayo, Coordinador del Programa de Formación Revitalización de la Madre Tierra, entrevista personal, Departamento del Cauca, Colombia, 26 de marzo de 2014.

[16] Cartilla informativa sobre el Programa de Formación Revitalización de la Madre Tierra, abril de 2014.

[17] Einson Camayo, Op. cit.

[18] Ibíd.

[19] Eiver Fernández, Coordinador del Programa de Formación Derecho Propio Intercultural, entrevista personal, Departamento del Cauca, Colombia, 26 de marzo de 2014.

[20] Cartilla informativa sobre el Programa de Formación Derecho Propio Intercultural, abril de 2014.

[21] Eiver Fernández, Op. cit.

[22] Einson Camayo, op cit.

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