Novedades del Independentismo vasco

El proceso vasco, junto al proceso zapatista y kurdo, son uno de los màs importantes casos de identidad nacional y comunitaria que vale la pena acompañar y apoyar. Hay mucho que aprender allì para los diversos procesos emancipatorios en pos del cambio civilizatorio.



Abril-Mayo 2016: Un punto de inflexión?

Enviamos este boletín para cubrir los principales acontecimientos en los últimos dos meses e intentar transmitir una sensación que se está extendiendo en Euskal Herria. En los últimos meses diferentes eventos e iniciativas han aumentado el pulso político y han empezado a erosionar la sensación de bloqueo que se había extendido en la sociedad vasca.

Esta sensación no puede ser adscrita a un único evento o iniciativa, pero puede entenderse como la consecuencia de diferentes eventos que, sin estar relacionados, parecen estar generando un nuevo estado de ánimo.

La liberación de Arnaldo Otegi puede ser el ejemplo más claro, después de 6 años y medio de cárcel, su liberación fue celebrada por amplios sectores de la sociedad vasca y todas las expectativas fueron superadas en su primer discurso público. El mensaje positivo de Otegi y la energía que ha mostrado, parecen haber sido tenidas en cuenta por la sociedad. Su gira por Europa y su visita a Catalunya han sido objeto de gran atención por parte de los medios.

También se ha producido un giro inesperado en relación con los juicios políticos en la Audiencia Nacional, ya que en los últimos meses, 4 juicios políticos han terminado con acuerdos entre la fiscalía y las personas acusadas, estos acuerdos apuntan a una nueva actitud por parte de algunos sectores del poder judicial español y la fiscalía, que podría abrir el camino para nuevas medidas en el ámbito jurídico.

Debemos recordar también el final de ABIAN, un proceso iniciado en noviembre pasado por la Izquierda Abertzale para seguir construyendo sobre el cambio estratégico de febrero de 2010 con Zutik Euskal Herria. No hace falta recordar que Zutik Euskal Herria fue el punto de inflexión para el cambio de estrategia de la izquierda abertzale, que nos ha llevado a la situación actual, y Abian tiene como objetivo dejar a un lado la fase de resistencia y acumular fuerzas para la consecución de una República Vasca libre.

También hemos sido testigos de un nuevo florecimiento de las iniciativas a favor de los derechos de los presos y presas, como la presentación del Informe sobre la visita de eurodiputados a Euskal Herria el pasado febrero o la caravana de 400 furgonetas para concienciar sobre la labor de Mirentxin Gidariak, una asociación de conductores voluntarios que ayudan a familiares de presos y presas a visitar las cárceles.

Finalmente queremos añadir también el resultado del proceso para crear una agrupación única de municipios en Ipar Euskal Herria. El hecho de que el conjunto de Iparralde obtenga un único marco de referencia político supone un salto cualitativo en el camino hacia el reconocimiento, ya que trae consigo nuevas condiciones políticas y sociológicas para el futuro.

Pero, por desgracia, también hay spoilers que tienen la intención de evitar los avances. Incluso después de que el Reino España haya sido condenado en 8 ocasiones por no investigar las denuncias de tortura, 9 personas han sido detenidas por denunciar la tortura en el último mes. Este detenciones y la actitud de diversos jueces muestran que todavía hay sectores que van a hacer todo lo posible para evitar que este punto de inflexión pueda convertirse en una tendencia al alza.

[SORTU] Creación de una Mancomunidad única en Iparralde

La creación de la mancomunidad única dará lugar a un nuevo panorama político en Iparralde. El hecho de que Iparralde en su totalidad se convierta en un escenario político de referencia supone un paso cualitativo en la vía del reconocimiento, pues conlleva nuevas condiciones políticas y sociológicas de cara al futuro.

Contextualización política del paso de la mancomunidad única

La mancomunidad única es un agrupamiento de todas las localidades de Iparralde. Aunque de por sí conlleva pocas competencias, en la lucha por el reconocimiento tiene muchísima importancia ganar a corto plazo un término de reconocimiento de la territorialidad de Iparralde, ya que la territorialidad representa una variable estratégica en el camino de la construcción nacional. Para situar eso correctamente es necesaria una doble perspectiva.

En primer lugar, una larga perspectiva histórica. Tras la revolución, Iparralde fue borrado del mapa político mediante la creación del Departamento. Ahora, por primera vez en 200 años, los territorios de Iparralde aparecerán nuevamente en el mapa.

En segundo lugar, una perspectiva cercana. Desde esa perspectiva, es preciso recordar que en los últimos años los ataques contra la territorialidad de Iparralde han sido constantes. Este mismo invierno se ha reabierto el debate sobre la anexión de la aglomeración de Lapurdi (Bidarte, Miarritze, Angelu, Baiona, Bokale) a la mancomunidad territorial de Seignanx, en el sur de las Landas. Al mismo tiempo, en el último año y medio hemos asistido a un aceleramiento de la reforma para la recentralización del Estado francés, y hace ahora un año se ha procedido a remodelar el ámbito territorial de las regiones francesas. Actualmente, Ipar Euskal Herria pertenece a la macro-región Aquitaine-Poitou-Charentes-Limousin, de 6 millones de habitantes. Si fracasa esta oportunidad de que su territorialidad sea reconocida, el riesgo de que Iparralde se hubiese visto “ahogado” dentro de esa nueva macro-región harbía sido mayor que nunca.

La puesta en vigor en los próximos meses de la mancomunidad única supondrá un reto para Iparralde en lo relativo a su organización interna.

Entendida como un proceso dinámico, la lucha por la territorialidad exige pasar por tres etapas: autoafirmación, autoorganización y autodeterminación. Con la dinámica de los últimos años, Iparralde ha cerrado la etapa de la autoafirmación. El Estado francés había condicionado el paso de acceder al primer reconocimiento de la territorialidad de Ipar Euskal Herria al procedimiento formal para la creación de nuevas mancomunidades, para lo cual se exige una mayoría de localidades (ayuntamientos) que a su vez representen a la mayoría de la población. Con esas dos condiciones, el Estado francés hubiera podido lavarse la cara. Es decir, desde su punto de vista, el no cumplimento de ambos requisitos demostraría que la reivindicación del reconocimiento no está tan enraizada, que Iparralde no es lo suficientemente maduro como para dar el paso de su autoorganización.

El proceso para que los ayuntamientos se posicionen terminará a finales de mayo, y las dos mayorías exigidas ya han sido rebasadas con creces. Quienes se oponen al proyecto de mancomunidad única han desarrollado una dura campaña por el no, pero, a pesar de ello, los ayuntamientos están mostrando una postura muy sólida a favor del reconocimiento de Iparralde. Por lo tanto, ese paso para la autoorganización se da desde una base política sólida, lo cual tiene su importancia.

Ya podemos prever cuál será el siguiente paso: la puesta en vigor de la mancomunidad única. Oficialmente, la mancomunidad única de Iparralde se creará en enero de 2017, desapareciendo las 10 mancomunidades que existen actualmente. Tal y como demuestra la actualidad de un posible recurso, quienes se oponen a la mancomunidad única intentarán condicionar la fase de su puesta en vigor. Tras la batalla que quieren seguir ciegamente subyacen dos retos. El primero: como decíamos anteriormente, el reconocimiento de Ipar Euskal Herria. Los jacobinos de todo tipo se han movilizado para impedir a toda costa la puesta en vigor de la mancomunidad única. El segundo: la competencia entre la mancomunidad urbana y la rural. A ese respecto hay que subrayar que en el gobierno de la mancomunidad única los representantes de las pequeñas localidades del interior (Nafarroa Behera + Zuberoa) tendrán mayoría en la asamblea general, mientras que los representantes de las grandes ciudades (especialmente Bidarte, Miarritze, Angelu, Baiona y Bokale) estarán en minoría. También por esa razón, los alcaldes de las grandes ciudades de Lapurdi Norte (a excepción de Baiona) están en contra de la mancomunidad única, ya que perderán protagonismo y poder.

La mancomunidad única tendrá pocas competencias, pero, según sostiene el prefecto, incluye el 80% de las competencias que se reclamaban con la Colectividad Territorial. Así, la mancomunidad única decidirá las políticas públicas en ámbitos que tienen especial importancia de cara a la vida cotidiana de la ciudadanía: promoción económica, urbanismo, transporte, medio ambiente y residuos, política lingüística y cultural, políticas sociales… Todas esas políticas tendrán que diseñarse y materializarse mirando al conjunto de Iparralde. Por otra parte, debido al sistema de gobierno de la mancomunidad única, esas políticas no podrán implementarse sin acuerdo entre las ciudades costeras de Lapurdi y las pequeñas localidades del interior. Desde el punto de vista de la organización y cohesión territorial, la mancomunidad única supone un avance importante, ya que obligará a construir complementariedades entre la mancomunidad urbana y la rural.

Medio plazo: nuevo estatus y proyección en Europa del mapa de Euskal Herria

Como decíamos al principio, la etapa de la mancomunidad única hay que considerarla como un paso para avanzar desde una mejor posición de fuerza en la vía de consolidar la territorialidad y lograr el reconocimiento. Iparralde ya tiene concretada la siguiente etapa: la Colectividad Territorial que se acordó tras Aiete entre diferentes sensibilidades (es decir, el estatus especial). Desde esa perspectiva, una vez cerrada adecuadamente la batalla de la puesta en vigor de la mancomunidad única, habrá que buscar que ese primer cuadro muestre sus topes, tomando como referencia la Colectividad Territorial. Para ello, el derecho a decidir se puede situar como eje de ese ejercicio, recordando que en 2010 Batera recogió más de 30.000 firmas a favor de la celebración de una consulta sobre la Colectividad Territorial.

Por otra parte, habrá que situar ese ejercicio dentro de los nuevos pasos que se están dando en la reforma del Estado francés. La organización administrativa del Estado francés tiene cuatro niveles: el Estado, las regiones, los departamentos y las mancomunidades. Como consecuencia de la reforma que está llevando a cabo, las regiones han aumentado de tamaño y las mancomunidades están adquiriendo mucha más fuerza debido al fortalecimiento de sus ámbitos territoriales y competencias. Por el contrario, los departamentos saldrán muy debilitados de la reforma de la organización administrativa francesa. Debido a todos esos movimientos, a corto plazo puede preverse una modificación del estatus de las mancomunidades. Actualmente, los representantes de las mancomunidades son nombrados por los ayuntamientos, pero ese procedimiento está siendo cuestionado, ya que, teniendo en cuenta el peso y la referencialidad política que están ganando las mancomunidades, desde un punto de vista democrático no es normal que la ciudadanía no tenga la posibilidad de elegir directamente, mediante elecciones, a los representantes de las mancomunidades. Desde el momento en que sus representantes sean elegidos mediante elecciones directas, el estatus jurídico de las mancomunidades cambiaría, convirtiéndose en colectividades territoriales.

Y, para terminar, lo más importante: conseguir un primer nivel de reconocimiento de la territorialidad de Ipar Euskal Herria ofrece una oportunidad inmejorable para articular vínculos entre los diferentes territorios de Euskal Herria y dar nuevos pasos en la Vía Vasca y en construcción nacional. De hecho, ese primer nivel de reconocimiento de Iparralde, unido al hecho de que las fuerzas abertzales han conseguido el gobierno de Nafarroa, provoca un llamativo cambio de panorama en lo relativo a la división en tres entidades administrativas. Ese cambio supone nuevas condiciones para empezar a proyectar de cara a Europa el mapa de toda Euskal Herria en el ámbito jurídico de la Unión Europea (es decir, en el ámbito de lo que denominan “relaciones transfronterizas”). Por otra parte, la mancomunidad única de Iparralde incrementa las posibilidades de fortalecer las relaciones entre los ayuntamientos de toda Euskal Herria.

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