Marichuy: una luz en la pradera política

Muchos analistas políticos argumentan la imposibilidad de que Marichuy remonte al PRI y, por ello, aun con su excelente perfil sociopolítico, no se verá beneficiada electoralmente. Y por ello llaman al voto útil a favor de Morena. Y los simpatizantes de Marichuy afirman que no pretenden llegar a ocupar la silla presidencial, sino que sus propósitos son otros. Ahí está el debate, que se profundizará en los próximos meses. Lo cual significa que, por lo pronto, ya vino a enriquecer el nivel del debate político para la próxima contienda electoral, y eso ya se agradece. Independientemente de las definiciones que acarree dicho debate, una luz se ha encendido en la pradera política del 18.



Marichuy: una luz en la pradera política
Posted by La Jornada Zacatecas
Date: Agosto 10, 2017
in: Editorial
Marichuy: una luz en la pradera política

La situación de la clase política en México (y en buena parte del mundo) es lamentable: partidos ‘cachalotodo’ que pretender representar a toda la sociedad y a nadie, que amplían sus intereses por intentar capturar al mayor número de votos y terminan diluyendo todo vestigio de ideología y definición en intereses sociales específicos. El oportunismo de los políticos les permite moverse en todo el espectro de la geometría política: su interés se reduce a perpetuarse en el poder independientemente de la sociedad que dicen representar. Una clase política divorciada de la sociedad y al servicio de los poderes fácticos que despojan al país de sus riquezas, entre las que están no sólo los recursos naturales, sino su fuerza de trabajo. Al grado que el espíritu de la Constitución de 1917 fue liquidado, y ahora tenemos una constitución neoliberal muy alejada de los principios fundamentales aquella. La corrupción es olímpica, al grado que se percibe como el principal problema del país. La administración de la renta pública se ha convertido en vulgar botín para políticos profesionales.

En este escenario surge una opción que pretende representar los intereses de aquellos que han sido los más perjudicados en la expoliación de la riqueza nacional: los desempleados, los empobrecidos por causa de la injusticia, los marginados urbanos, y los históricamente excluidos: los indígenas. El Congreso Nacional Indígena, junto al EZLN escogen a una ‘vocera’ como candidata que reúne los tipos históricos de la exclusión: mujer, pobre e indígena. Pero al mismo tiempo, trabajadora de la salud y consecuente en las luchas sociales. Esto es, el perfil que oponen es muy interesante: se proponen que simbolice la lucha del abajo contra el arriba, en la maltratada geometría política. Ante un arriba que representa corrupción, violencia y perpetuación en el poder. Como consecuencia es la agenda que presenta: los derechos indígenas, el derecho universal al estudio y al trabajo. Una izquierda con rostro presentable. La candidatura de Marichuy obligará a todos los partidos a comprometerse con estas causas.

Todos los partidos resultarán cuestionados. El que más acercamientos tiene es Morena, pero aun ese partido deberá atender críticas cruciales: si no logró renovar su militancia con ciudadanos frescos y se nutrió con el reciclaje de viejos partidos, aun del PRI y PAN, entonces es razonable pensar que cuando estos neo-militantes gobiernen lo harán con sus prácticas bien aprendidas. Es decir, Morena debe renovar militancia que venga de abajo y de fuera del viejo sistema de partidos, para librarse de este señalamiento. Pero aun con eso, se perciben acercamientos en sus intereses y declaraciones. El resto de los partidos son cuestionados en su propia esencia. Muchos analistas políticos argumentan la imposibilidad de que Marichuy remonte al PRI y, por ello, aun con su excelente perfil sociopolítico, no se verá beneficiada electoralmente. Y por ello llaman al voto útil a favor de Morena. Y los simpatizantes de Marichuy afirman que no pretenden llegar a ocupar la silla presidencial, sino que sus propósitos son otros. Ahí está el debate, que se profundizará en los próximos meses. Lo cual significa que, por lo pronto, ya vino a enriquecer el nivel del debate político para la próxima contienda electoral, y eso ya se agradece. Independientemente de las definiciones que acarree dicho debate, una luz se ha encendido en la pradera política del 18.

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