Condones y píldoras anticonceptivas. Estrategia yanqui hacia pueblos de México para frenar migración

28.Feb.09    Análisis y Noticias

ECONOMÍA - Empleo
Familias pequeñas en México frenarían migración a EEUU

Por Jason Lange

JALPA, México, feb 21 . - Hace 40 años, Ramiro Viramontes dormía junto con sus seis hermanos en tapetes de palma en el suelo de su casa. Cuando crecieron y no encontraron empleo, casi todos se fueron de México al vecino Estados Unidos.

Las familias mexicanas enviaron millones de trabajadores ilegales a Estados Unidos a finales del siglo XX en la medida en que la población del país latinoamericano crecía más rápido que su capacidad para crear puestos de trabajo.

Pero ahora, los mexicanos están teniendo menos hijos debido a campañas gubernamentales de control de natalidad y cambiantes estilos de vida, lo que está causando un profundo cambio demográfico que podría modificar la ola migratoria.

La familia mexicana promedio pasó de tener siete hijos en 1960 a dos en el 2008, más pequeña que las hispanas en Estados Unidos.

Viramontes, un electricista de 48 años, tiene dos hijos.

“No queríamos que nuestros hijos crecieran con las dificultades que tuvimos nosotros. Que no tuvieran la tentación de irse”, dijo Viramontes, cuyos hermanos viven repartidos desde California a Massachusetts.

Unos 11.4 millones de mexicanos dejaron su país entre 1970 y 2006, según cifras oficiales. La mayoría viajó al norte, en la que fue probablemente la mayor ola migratoria de la historia de un país a Estados Unidos.

Entre agosto del 2006 y agosto del 2007 salieron del país 933,000 personas, una de las cifras más altas de la historia, pero esa cifra se redujo a 654,000 entre el 2007 y el 2008 debido principalmente a la desaceleración económica de Estados Unidos, según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

Los investigadores creen que la emigración seguiría disminuyendo también a medida que el crecimiento de la población se desacelera y Estados Unidos aumenta los controles fronterizos para impedir la llegada de ilegales.

Además, muchos mexicanos han regresado a casa ante el avance de la crisis económica global.

“Ya vimos el pico”, dijo Paula Leite, jefa de investigación para estudios demográficos del gubernamental Consejo Nacional de Población (Conapo).

TRAVESIAS EN EL DESIERTO

Muchos mexicanos cruzaron el desierto a pie o nadaron por el Río Bravo para buscar empleo en hoteles y restaurantes, granjas y constructoras en Estados Unidos, un influjo que cambió profundamente al país del norte.

Los hispanos son la minoría más grande en Estados Unidos con una creciente influencia en la política y los negocios. Casi una de cada 10 personas tiene ascendencia mexicana.

Estados Unidos construye una cerca de 1,070 kilómetros a lo largo de la frontera para frenar la llegada de ilegales, pero algunos expertos creen que la medida podría ser excesiva.

“Es como construir un dique para una inundación que puede no estar allí” dijo Dowell Myers, un profesor de planeación urbana y demografía en la Universidad del Sur de California en Los Angeles.

Viramontes y su esposa decidieron tener una familia pequeña para poder mantenerla. De hecho, su hijo asistió a la universidad y después abrió un café internet en el pueblo.

En Jalpa, un pueblo en el centro de México que ha visto a gran parte de sus habitantes emigrar a Estados Unidos, las clínicas de salud públicas distribuyeron condones y píldoras anticonceptivas bajo un programa de control de natalidad lanzado por el Gobierno en la década de 1970.

Los doctores también sugerían a las mujeres utilizar dispositivos intrauterinos.

“Nace un hijo y luego luego los doctores querían ponerle una cosa”, dijo Viramontes, refiriéndose a un dispositivo anticonceptivo.

Un regidor de la ciudad de Jalpa, Jesús Guerrero, de 65 años, recuerda el 50 aniversario de bodas de sus abuelos, una fiesta que reunió a sus casi 100 nietos. Guerrero solo tiene tres nietos.

“La familia pequeña vive mejor”, dijo Guerrero, haciéndose eco de un eslogan que la mayoría de la gente de Jalpa parece haber memorizado.

Las tasas de natalidad en el mundo desarrollado cayeron el el siglo XX mientras que las economías crecieron, los servicios de salud mejoraron y las mujeres tuvieron mayor acceso a empleos y métodos de control de natalidad.

Las familias mexicanas se redujeron más rápido que la mayoría. El crecimiento anual de la población cayó de 3.35 por ciento en 1960 a menos de un 1.0 por ciento en el 2008. Cifras menores pasan a formar parte de la fuerza laboral cada año.

EMPLEOS BUENOS

Pero sin importar cuán pequeñas sean las familias mexicanas, muchos trabajadores continuarán cruzando la frontera en busca de mejores salarios en Estados Unidos. El salario mínimo en México es de menos de 4 dólares diarios, comparado con 6.55 dólares por hora en el país vecino.

“El cambio demográfico significará menor presión sobre la gente para partir, pero aún necesitarán buenos trabajos en México”, dijo Philip Martin, un profesor especializado en inmigración, trabajo agrícola y desarrollo económico en la Universidad de California.

Cualquier descenso en la migración desde México será lento, debido a que ir a Estados Unidos es una costumbre tan arraigada en pueblos como Jalpa que incluso muchos jóvenes ni siquiera intentan encontrar un trabajo local.

Casi todos tienen algún familiar o conocido en Estados Unidos, lo que les facilita establecerse y encontrar un empleo. Cientos de miles podrían seguir cruzando la frontera durante los próximos años, dicen los demógrafos.