Autor: “Carlos Soledad”

La sociedad que me rodea representa una experiencia política, social e institucional única

Tras el inicio de la guerra civil siria en 2011, en la ciudad de Kobane, al norte del país, se comenzaron a organizar asambleas populares en 2012 para la toma de decisiones, la fijación de cuotas de mujeres en diversos órganos de democracia directa y para el establecimiento de una sociedad feminista. Se crearon también las Unidades de Protección Popular (YPG) y las Unidades Femeninas de Protección (YPJ), estas últimas milicias armadas compuestas completamente por mujeres, para defenderse del Estado turco y de grupos islámicos fundamentalistas. Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) luchan desde 2015 por una Siria democrática.


Las Brigadas de Derechos Humanos de las comunidades en resistencia

“La única fuerza en la que podemos confiar es la sociedad civil. Ni en el gobierno ni en los organismos internacionales está la puerta de la paz” (Subcomandante Marcos).
La mejor autodefensa de las comunidades y municipios autónomos contra la represión y cerco estatal y empresarias son estas brigadas como la que había (no sabemos si aún la hay) en La Legua, barrio rebelde de Santiago de Chile. En este caso aquí relatado su base está en una ONG, pero su organización desde los vecinos del barrio con estudiantes y profesionales del derecho y áreas afines se basa en el rescate y ejercicio de la soberanía popular y la democracia directa sin entidades oficiales ni “representantes” del pueblo.


Descolonizar la vida: aprendiendo del EZLN

El sistema colonial ha hecho muy bien su trabajo y ser? dif?cil que ?los modernos?, que la izquierda ?progresista? y sus intelectuales, est?n dispuestos a descolonizar su saber. En palabras de nuestra compa?era Lola Cubells ?ciegas de colonialidad seguimos so?ando con inventar otros mundos, cuando la resistencia de las culturas originarias y sus filosof?as ?sp?ijil jol o?tanil/sabidur?a del coraz?n, han construido otras maneras de entender la vida muy necesarias para la crisis civilizatoria en la que andamos.? ?Viva el EZLN! ?Vivan los pueblos ind?genas del mundo!


Marichuy, caminando sin fronteras

La libertad es como la mañana: hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes se desvelan y caminan la noche para alcanzarla.


Ante la crisis civilizatoria. La hora de los pueblos.

La propuesta del movimiento indígena representa una oportunidad invaluable para que todas y todos los mexicanos comencemos a construir un proyecto alternativo al que se ha venido imponiendo desde la conquista. Un proyecto propio, soberano, que coloque como protagonista a nuestra civilización de matriz cultural mesoamericana. Se trata no sólo de comenzar a cerrar el ciclo de dominación que se abrió hace 525 años, se trata también de enfrentarnos adecuadamente a la crisis sistémica actual con las herramientas culturales que nuestra civilización originaria nos aporta.


Ante la crisis civilizatoria: la hora de los pueblos

Sobran muestras de que el proyecto de modernidad capitalista impuesto por la civilización occidental nos arrastra peligrosamente al colapso planetario. Vivimos una crisis sistémica integral, cuyas guerras, refugiados y cambio climático son los elementos más dramáticos. En México, ante la reciente lista de agravios denunciada por las comunidades indígenas y el EZLN por conducto del Congreso Nacional Indígena, los pueblos han respondido con una propuesta sorprendente: presentarse a las elecciones presidenciales de 2018, mediante un Concejo Indígena de Gobierno y una portavoz de la etnia nahua de Jalisco, María de Jesús Patricio Martínez.


Las estrellas feministas iluminan Chiapas y Rojava

En el Kurdistán sirio, en la región de Rojava, una revolución feminista, libertaria y popular combate al fundamentalismo islámico mientras los principales medios de comunicación globales la invisibilizan. No conviene, se trata de un experimento social que no sólo lucha contra el Estado Islámico, también se opone a la democracia liberal y al capitalismo. Una construcción social en la que las mujeres participan en igualdad en la toma de decisiones. Un proyecto de abajo-arriba, en medio de la guerra de Siria, con enormes similitudes con el zapatismo mexicano.