Autor: “Leandro Albani”

La región kurda de Afrín, la tierra de paz que Erdogan convirtió en una cueva de terroristas

Los valles, ríos y campos de Afrin, que durante siete años resguardaron a su población de la guerra en Siria, hace casi seis meses que se transformaron en una tierra de muerte, secuestros, violaciones y disputas geopolíticas. Los responsables de esta situación: el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y su ejército, pero también los grupos terroristas -como Al Qaeda, el Estado Islámico (ISIS) y el Ejército Libre Sirio (ELS)-, que avanzan junto a los uniformados turco en la ocupación de esa región kurda del norte de Siria.


La revolución de Rojava es una brecha en el sistema capitalista

Desde iniciada la revolución en Rojava una de las consignas que más se repite, y se hace realidad en el terreno, es que la lucha liderada por las YPG/YPJ es en defensa de la humanidad. En sus extensos y desgastante combates contra ISIS, las fuerzas de autodefensa kurdas siempre explicaron que el grupo terrorista comandado por el misterioso Abu Bakr Al Baghdadi no era solamente una amenaza para los pueblos de Rojava, sino que la ideología y los métodos de ISIS ponían en peligro los más básicos derechos internacionales.


Revolución de Rojava, la igualdad y la fraternidad como meta

Luego de siete años de guerra en Siria, los pueblos del norte de Siria continúan su camino de liberación. Ni los actuales bombardeos de Turquía contra Afrin, ni el aislamiento al que son arrastrados los pueblos de Rojava por las grandes potencias, parecen detener un cambio social inédito en Medio Oriente. El futuro de Rojava depende de la capacidad de resistencia de sus pueblos y de la profunda solidad internacional que nace como un huracán en la conciencia y corazones de los condenados de la tierra.


Bombardeos en Siria

Mientras Turquía busca afianzarse en Afrin y destruir las bases sociales de los kurdos de Siria, se mantiene en un peligroso equilibrio entre Washington y Moscú. Aunque en los últimos meses Erdogan redobló las críticas a Estados Unidos por su apoyo armamentístico a las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) -en el marco de la Coalición Internacional que bombardea a ISIS-, la semana pasada aplaudió los bombardeos contra suelo sirio. El gobierno turco, envalentonado por los resultados de la represión interna que desató en 2016 y con el visto bueno de Putin y Trump para bombardear Afrin, no pierde las esperanzas de profundizar su proyecto neo-otomano


El avance turco en Oriente Medio

La invasión de Afrin que inició Turquía a principios de año confirmó que la guerra en Oriente Medio está lejos de finalizar y que el gobierno turco no duda en hacer más profunda la crisis, darle oxígeno a grupos terroristas que estaban casi extintos y barrer con las minorías que conviven en el norte de Siria, principalmente sus archienemigos kurdos, que considera una amenaza para la integridad nacional turca.


La voracidad de Erdogan en Afrin

El autor muestra bien la resistencia kurda contra el agresivo neo-imperio otomano, pero entra en el terreno futurista de describir lo que sucederá en el futuro y se imagina que hoy están entrando las tropas turcas al centro de la ciudad de Afrín. Muy luego se rinde nuestro autor. Nosotros observamos como llegan miles y miles de milicianos kurdos de otras regiones a sumarse a la defensa de Afrín


Haremos de Afrin el segundo Vietnam para el segundo ejército más grande de la Otan, el de Turquía

En un mapa de alianzas volátiles y marchas y contramarchas continuas, los kurdos consideran que Estados Unidos necesita estabilizar su relación con Turquía, para de esa forma tener un punto de apoyo en un futuro ataque contra Irán. Pero al mismo tiempo Washington desconfía de Ankara y sus reflotados acuerdos militares y comerciales con Rusia, el gran jugador dentro de Siria.


Turquía bombardea y destruye, pero no avanza en Afrín, la región kurda del norte de Siria

Catorce días de bombardeos continuos, más de cien civiles asesinados, miles de pobladores desplazados y el silencio público de Estados Unidos y Rusia, son un resumen de la realidad que atraviesa la región kurda de Afrin, en el norte de Siria. El responsable de esta situación es, como todos saben, el gobierno turco del presidente Recep Tayyip Erdogan.
Es probable que la invasión a Afrin le cueste a los pueblos del norte de Siria muchos más muertos y una destrucción desoladora. Pero sin duda la resistencia de esos mismos pueblos –que defienden una confederación democrática inédita para Medio Oriente-, logren una victoria aplastante contra el ejército turco, que significará el principio del fin del presidente Erdogan. Como le sucedió a Estados Unidos en Vietnam, o a Israel en El Líbano, las masacres y destrucciones de un ejército invasor no alcanzan para doblegar a los pueblos.


Efrín, crónica de una invasión anunciada

Efrîn, que forma parte del Kurdistán sirio (Rojava), es una región rica en agricultura, con un desarrollo económico mayor que el cantón de Kobanê y, con el paso del tiempo, se convirtió en el refugio de miles de desplazados, tanto kurdos como árabes, expulsados de sus territorios por la guerra interna que atraviesa el país desde hace seis años. Además, Efrîn es parte fundamental de la Federación Democrática del Norte de Siria (FDNS), creada hace tres años por los pueblos de esa región, luego de liberarla de los grupos terroristas, y junto a Kobanê y Qamishlo son las ciudades más importantes en el proyecto de Confederalismo Democrático, impulsado por el Movimiento Kurdo de Liberación (MKL) en Siria.


Erdogan, presidente de Turquía, y su obsesión por el norte de Siria, tierra de nacimiento del confederalismo democrático

Desde la Federación Democrática del Norte de Siria denuncian de forma permanente que el ejército turco cuenta con el respaldo de grupos terroristas, como el Frente Al Nusra y el Ejército Libre Sirio (ELS).


El juego de Erdogan, el tirano turco, en Medio Oriente

Cuando se observa la represión interna que despliega en Turquía y en otros países vecinos, es imposible no preguntarse qué diferencias existen entre las políticas de extermino del Estado de Israel contra los palestinos y las del gobierno turco contra los kurdos. Las diferencias, pese a los discursos incendiarios de Erdogan, no existen.


¿Hacia dónde va Kurdistán?

Con toda la crisis de oriente medio y la deriva autoritaria de Turquía, Siria, Irak e Irán, países ocupantes de los territorios kurdos, este análisis viene como anillo al dedo


Kirkuk, ¿el nuevo ojo del huracán en Medio Oriente?

Para la Unión de Comunidades de Kurdistán, “la razón detrás de la falta de solución a la cuestión kurda y los ataques contra los kurdos, es la falta de un proceso de democratización en el Medio Oriente. Por lo tanto, el camino de una solución pasa básicamente por la democratización. Los enfoques nacionalistas y basados ​​en el Estado nacional, empeoran los problemas en lugar de resolverlos. El referéndum en el sur de Kurdistán nos mostró que los enfoques nacionalistas y estadísticos no resolverían ningún problema. La única forma de resolver el problema de Iraq es luchar por la democratización del sur de Kurdistán e Irak. La búsqueda de otra forma, en lugar de la democratización de los países y el Medio Oriente en su conjunto, es una ilusión y no arrojará ningún resultado que no sea agravar los problemas ya existentes. En este sentido, aquellos que luchan por la libertad y la democracia deben basarse en la democratización y en la nación democrática. Esto se aplica a todos los países y pueblos tanto como a los kurdos”.


Las rosas crecen en el norte de Siria

La lucha cotidiana de las mujeres kurdas contra el estado Islámico


Los kurdos desafían los planes de las potencias para Medio Oriente

Turquía se acerca a Siria prometiendo la “paz”, pero invade militarmente el país con el objetivo de desbaratar la resistencia kurda. Mientras tanto, Estados Unidos y Rusia juegan sus fichas en Medio Oriente generando un futuro incierto.