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Con el fin de las vanguardias ¿qué hacemos, entonces?

Jaime Yovanovic Prieto :: 19.03.16

Primera parte: ¿Por qué se habla del fin de las vanguardias?
¿Por qué antes se necesitaban? ¿Qué es lo que ha cambiado que las hace obsoletas?

Segunda parte: Las corrientes ideológicas, los “centros” culturales o comunitarios, los colectivos de afinidad, los espacios “alternativos”, son reproducciones aggiornadas, actualizadas, adaptadas o camufladas de las viejas vanguardias y de las ONGs.

Tercera parte: El pueblo cansado de las promesas, de la “lucha”, de las reformas y del yo-yó o montaña rusa en que sube la izquierda y baja la derecha, luego sube la derecha y baja la izquierda, luego otra vez y otra sucesivamente, está abandonando la política, la economía formal, la religión y las instituciones. La experiencia de Valparaíso.

Con el fin de las vanguardias ¿qué hacemos, entonces?

Por Jaime Yovanovic Prieto

Primera parte: ¿Por qué se habla del fin de las vanguardias?
¿Por qué antes se necesitaban? ¿Qué es lo que ha cambiado que las hace obsoletas? El cambio ya no es posible utilizando los estados, gobiernos y la misma economía. Nos estamos repitiendo como el perro mordiéndose la cola.

Segunda parte: Las corrientes ideológicas, los “centros” culturales o comunitarios, los colectivos de afinidad, los espacios “alternativos”, son reproducciones aggiornadas, actualizadas, adaptadas o camufladas de las viejas vanguardias y de las ONGs.

Tercera parte: El pueblo cansado de las promesas, de la “lucha”, de las reformas y del yo-yó o montaña rusa en que sube la izquierda y baja la derecha, luego sube la derecha y baja la izquierda, luego otra vez y otra sucesivamente, está abandonando la política, la economía formal, la religión y las instituciones, para abrir sus propios caminos personales que, cuando confluyen, abren paso a la nueva economía y nuevas relaciones comunitarias. Estudio de esas confluencias, metodologías y aproximaciones corporales. La experiencia de Valparaíso.

PRIMERA PARTE
¿Por qué se habla del fin de las vanguardias?
¿Por qué antes se necesitaban? ¿Qué es lo que ha cambiado que las hace obsoletas? El cambio ya no es posible utilizando los estados, gobiernos y la misma economía. Nos estamos repitiendo como el perro mordiéndose la cola.

La primera noción histórica de resistencia y de rescate del común la tuvieron las mujeres, que eran atrapadas por el macho patriarca para producir el hijo propio que se necesitaba para dar continuidad a la unidad productiva de posesión, uso, y disfrute exclusivo y excluyente de los primeros procesos de separación y ruptura con la madre tierra domesticando algunos de sus componentes en la ganadería y agricultura. La primera ideología histórica sirve al patriarca para argumentar y justificar la dependencia al macho barbudo sentado en un trono y así se constituyen las primeras vanguardias históricas de ejércitos de pastores de ganado humano sometiendo a la gente a la dominica potestas, la facultad de señorío del propietario.

Hasta el día de hoy continua el dominio patriarcal ajustándose a cada modo de producción basado en la separación y destrucción de la naturaleza y del común, llegando al gigantesco proceso destructivo del planeta en que nos encontramos, en que sólo quienes han mantenido las formas de vida comunitaria o buscan implementarla, se plantean en serio la defensa de la vida, en tanto los otros, bien domesticados, reproducen el sistema y van de vez en cuando a alguna marcha por el agua o por las ballenas, maquillando sus conciencias sin hacer un intento para ir un poco más allá y ver como está funcionando el sistema-mundo, pues la dominación ha conseguido transformar las mentes y los corazones en espacios limitados de alimentación de lo ya hecho, es decir, la cultura, los libros, la información y los valores que intervienen en la continuidad del status quo, como un permanente 1984 de Orwell.

En la época de la plusvalía, es decir la venta y adquisición de mercancías producidas por trabajo remunerado que produce nuevo valor y cuya parte esencial no se paga para extraer la ganancia, ya estamos en la economía del capital, es decir de la relación entre capital constante (que no agrega nuevo valor al producto, como las materias primas, los ferrocarriles, la energía, los combustibles, las fábricas y el agua, por poner sólo algunos ejemplos) y capital variable (que incorpora nuevo valor, cuya parte ínfima, el salario, se destina al costo de la mantención y reproducción de la mano de obra, y el resto, la plusvalía, es valor no pagado y constituye la tasa de ganancia), es posible imaginar un gobierno de esos productores de plusvalía, ya que el nuevo valor no pagado puede destinarse, en vez de a un propietario acumulador, a los gastos estatales y sociales, lo que llega a la comprensión del socialismo como estado que avanzaría rápidamente al común, lo que transformado en ideología, originó el concepto del comun-ismo, sin embargo se aprendió que no es que se toma el poder, sino que el poder lo toma a uno, con lo que solamente se instaló una nueva clase (ver Cornelius Castoriadis), con lo que al caer, no quedó nada, salvo cuatro viejitos con retratos de Stalin en la Plaza Roja de Moscú, aunque todos se sabían el manifiesto comunista de memoria, pero al reproducir en el largo plazo las relaciones del capital, esto es, mantención de la plusvalía o ganancia que iba al estado y la sociedad, los valores futuristas de la sociedad sin clases quedaron sólo en el papel y en el recitado nemotécnico (memoria).

Al mismo tiempo se produce la modificación de la relación orgánica del capital debido a la tecnología, lo que fue eliminando la mano de obra de los procesos industriales de transformación, trayendo a su vez la caida de la tasa de ganancia, o sea, cada mercancía contenía más capital constante y menos capital variable, lo que en plata significa que cada producto contiene menos plusvalía, o sea, menos ganancia, lo que empuja al capital a aumentar la producción masiva de mercancías con menos ganancia proporcional, cambiando la ganancia que había en gran cantidad en pocas mercancias, por ganancia que había una ínfima cantidad en muchas mercancías (Marx. Grundrisses, Capítulo: Fragmento de las máquinas). Pero el hecho sigue aumentando en enormes proporciones adecuadas a los vertiginosos procesos tecnológicos, lo que lleva a una nueva ofensiva contra la naturaleza en busca de más y más materias primas, combustibles y agua, lo que ya excedió los límites del equilibrio del planeta.

De esa manera, hoy día administrar el estado es contribuir de manera esencial y determinante en ese acelerado proceso de destrucción, pues no hay otra manera de acumular ganancias para los gastos burocráticos y sociales, salvo, obviamente, el capital financiero y especulativo, pero de igual manera debe subordinarse a la construcción de gigantescas represas, canales interoceánicos, kilométricos ductos, faraónicas torres petroleras y las mil y una formas de adentrarse en las selvas, montañas, mares, llanos, ríos, glacieres, etc. desplazando comunidades, villas, etc. o destruyéndolas.

La ideología del productor de plusvalía para administrar el estado ha quedado totalmente fuera, lo que ha llevado a las izquierdas a integrarse plenamente al sistema y disputar la rotación de los gobiernos para mantener y ascender socialmente a sus huestes de militantes, o sea, hoy día los partidos y corrientes son instrumentos de integración y ascenso social, pues ya no es posible plantearse el cambio en esas condiciones. Las experiencias socialistas, izquierdistas y progresistas así lo han demostrado desmoronándose todas ellas, una tras la otra, no por efectos de los malvados imperialistas yanquis, que también deben someterse a las necesidades del capital y se hermanan muy bien con el empresariado de cada país y los gobiernos de todos los colores, cosa que esconden los medios de izquierda para que la gente no vea que la acumulación en los gobiernos progresistas ha sido gracias al capital y a sus empresas nacionales e internacionales. Vaya a buscar usted en El Siglo, Punto Final o cualquier medio izquierdista, antecedentes de las empresas transnacionales que operan en Venezuela, Brasil, Argentina, Nicaragua, Bolivia y Ecuador. O vea como los medios derechistas divulgan la corrupción de Lula o los izquierdistas la corrupción de Longueira. Cuando caen los derechistas es porque son malos, cuando caen los izquierdistas es porque los yanquis, los medios, las ONGs, etc. Pretextos hay para todos los gustos, pero todo tiene un límite. O no?

Las izquierdas rebeldes siguen insistiendo en que ellos son los buenos porque “luchan”, pero ya pasó la época de esa lucha por el cambio socialista, revolucionario o reformista. La gente ya no quiere que los lleven de la mano o manipulando por caminos trazados que se asientan en épocas anteriores. Los análisis antiguos del materialismo dialéctico, de la teoría de los sistemas, aún de la teoría del caos y de la física cuántica, han tenido que aceptar que hoy día es necesaario interpretar los hechos mediante un análisis de la complejidad, como han mostrado y demostrado una enorme cantidad de autores y analistas de la actualidad en los más variados países, que tendríamos que hacer una biblioteca o talleres explicativos, pero, francamente, estamos muy ocupados para eso, ya que este año vienen las elecciones municipales y las cucarachas de los partidos van a a alfombrar las poblaciones con sus sonrisas, mensajes y promesas
incorporando nuevos divisionismos entre los vecinos, que la izquierda, la derecha, centro y extremos, que los electoralistas y los abstencionistas, en fin lluvia de propuestas que caerán como temporal encima del mundo de la vida mostrando verdades y caminos ya trillados con discursos renovados y retóricas rimbonbantes, altisonantes y alucinantes. Aunque si hay interés podemos lanzar en Valparaíso un taller sobre la teoría de la complejidad.

SEGUNDA PARTE
Las corrientes ideológicas, los “centros” culturales o comunitarios, los colectivos de afinidad, los espacios “alternativos”, son reproducciones aggiornadas, actualizadas, adaptadas o camufladas de las viejas vanguardias y de las ONGs.

Un grupo de afines, en vez de potenciar el cambio con sus vecinos, se alejan del mundo de la vida para constrituirse en colectivo en un “centro”, que a veces lleva otras denominaciones, pero son lo mismo y a veces arman coordinaciones para “sumar fuerza” y aparecer mejor en el marketing de las ideas y de las convocatorias. Realizan actividades para atraer población, pero normalmente llegan otros jóvenes afines y así van, reproduciendo la distancia corporal y dinámica con los vecinos, especialmente los propios, donde usualmente son discriminados por hippies, alternativos, punks, anarcos, etc. Son objetivamente discriminados por la vecindad y quedan aislados, resolviendo la ecuación por medio de los afines y la elaboración de análisis o discusiones de alto vuelo, como las políticas anticarcelarias, que también quedan aisladas, cuando mayor resultado práctico conseguirían si en el barrio hacen una fiesta por los presos del barrio, dejando de lado la distinción que ya no corresponde entre presos políticos y presos comunes. La política carcelaria o anticarcelaria está siendo un nuevo punto de división entre vecinos, ya que si es por droga, la familia es aislada y los “políticos” no se mezcla, o se mezclan más de la cuenta aún sin ser parte de la vecindas, de la gran familia del barrio, lo que impide que sean las propias familias y vecinos de los presos los que acrecientes sus proximidades y estíritu comunitario barrial.

Los mismo sucede con la rehabilitación (como la llaman) de los presos, que al regresar a la familia y al barrio deben seguir viviendo como antes en medio de las causas que motivan la represión, por lo que en vez de hacer emprendimientos autogestionarios en las casas okupas para venderse o trocar entre ellos, mejor harían en ayudar a crear emprendimientos autogestionarios en los barrios que aseguren reinserción de los presos a otra manera de vivir y obtener los alimentos necesarios para la olla familiar y barrial.

Con estos ejemplos simplemente estamos mostrando la peligrosidad y aisalamiento que provocan esos grupos de vanguardia. No necesitan ir a buscar afines en el colegio, en la universidad o en la calle, sino vivir, desde y con las familias hacia la gran familia del barrio. Si quiere hacer la revolución, hágala en su barrio. Si quiere discutir teoría, hágalo con sus vecinos de forma simple y mediante al auto-aprendizaje, que para eso el barrio está lleno de computadores y aparatos para telefonía sin hilos o de guatsáp y usted puede analizar y discutir toda la teoría del mundo. Basta de andar separado por la vida y reaccionando cuando aparece un afín tan perdido como usted, desarraigado de la gran familia del barrio, que todos los partidos y corrientes evitan que se constituya justamente para estimular el desarraigo que trae a los feligreses a sus filas. Cambiemos la política y la economía como orientadores macro, por el arte, la ciencia y el amor como parte vivencial del micro espacio local del barrio. Andar buscando o armando “centros” por ahí son pésimos sustitutos de la gran familia del barrio y muy funcionales al divisionismo social que requiere el sistema para mantener y reproducir la sociedad de los fragmentos del común.

Dejemos de ser hojas al viento del otoño y reforcemos las raíces del árbol de la vida, que no es del bien y el mal ni del poder, sino del amor a los inmediatos, a los próximos, a la familia y a los vecinos, en el suelo e historia que los vio nacer y crecer empapándose de la identidad local de la interacción con la madre tierra, aunque la tengan tapada con cemento, pues si usted busca, encuentra, y si hace falta, rompa el cemento y permita que crezca la naturaleza al unísono con su arraigo y re-arraigo en ella, verá que puede allí obtener alimentos sanos, medicinas, artículos artesanales y de reciclaje, materiales de construcción y aire puro. Tal vez pueda descubrir en ello un camino no hecho, que se hace al andar, como dice el poeta, de ir cortando los lazos de dependencia de las redes del estado y del mercado e ir inventando con sus vecinos caminos propios de emancipación combinando su proceso de re-naturalización con la madre tierra y de re-humanización en el común, en las formas de vida comunitaria. Entre la arrogancia y ser héroes de la revolución o el amor compartido construyendo una nueva manera civilizatoria de vivir, hay un puente que unifica al humano con la madre tierra, el amor y el instinto, donde usted, como todos nosotros, tiene arrinconado el común, cohibido y aprisionado por la reproducción cultural sistémica. Abra su corazón y verá que los demás también lo hacen. Que fluya el newen. Por eso que decimos que un “centro” es como lo opuesto de abrir y compartir los corazones en y desde la cotidianeidad del mundo de la vida.

TERCERA PARTE
El pueblo cansado de las promesas, de la “lucha”, de las reformas y del yo-yó o montaña rusa en que sube la izquierda y baja la derecha, luego sube la derecha y baja la izquierda, luego otra vez y otra sucesivamente, está abandonando la política, la economía formal, la religión y las instituciones, para abrir sus propios caminos personales que, cuando confluyen, abren paso a la nueva economía y nuevas relaciones comunitarias. Estudio de esas confluencias, metodologías y proximidades corporales.

Es demasiado obvio, las crisis de los partidos, la economía, el planeta, las ideologías, las religiones, las instituciones, etc. van llevando también a la crisis específica de las metodologías de interpretación y de descripción del mundo y la vida, lo que en parte explica el interés que ha alcanzado el grupo féisbuc “Teoría del kaos, física cuántica, madre tierra y comunidad”, aunque hay que advertir que la búqueda por lo general se realiza según la costumbre instalada de predominio de la racionalidad instrumental por sobre el cuerpo, los instintos, el corazón, los flujos energéticos, el equilibrio con la madre tierra, las emociones y el amor, lo que no circula por vías virtuales sino directamente mirándose a los ojos y sintiendo la emoción de la vida de la especie y el calor de la circulación de la sangre al tocar bella y delicadamente otro cuerpo lleno de vida, humano o no tanto.

Por todos lados constatamos el abandono de la política, lo que muy sano, pero al no contar con las formas de vida comunitaria, existe el riesgo de que el individualismo predominante nos siga empujando a la distancia, la competencia y otras conductas derivadas de la fragmentación del ser común. No vamos a mostrar aquí las pruebas de lo dicho, bastando señalar que el gran arror de la mayoría de las corrientes anarquistas y libertarias está en querer “destruir” el estado y la economía para dar rienda suelta a la libertad, ya que la predominancia de los valores individualistas nos va a lanzar al choque estre individualidades, de allí la importancia de aprender de las comunidades indígenas, originarias y otras como los zapatistas de chiapas, los kurdos de Rojaba, los nasa del Cauca y tantos otros que rescatando el común proponen el cambio civilizatorio desde la destrucción del planeta hacia la recuperaicón de la vida en plenitud superando las corrientes del desarrollo, crecimiento y progreso que están destruyendo nuesto hábitat.
El ámbito urbano se está transformando en el encierro de millones que escapan a ganarse la vida y caen en medio de la circulación planificada de las drogas, alcohol y vicios que impiden la circulación de los afectos o los trasvisten de hedonismo y momentos de paz y relajamiento, aunque los grupos que practican yoga y sanación se multiplican por todas partes, aunque sin promover el común, sino más bien el comercio.

Ello permite concentrar en los barrios periféricos urbanos una fuerte militarización que contiene los límites de convivencia social a los parámetros necesarios para la continuidad de la acumulación de ganancias y hagan creer a las ilusas capas medias que alcanzaron un título, un empleo, una casa, una familia y un auto, que el status quo les resulta conveniente, con lo que aceptan el odio hacia los sectores inmensamente mayoritarios de la población que son estigmatizados de delincuentes, ladrones, asaltantes, drogadictos, borrachos, etc. y aún salen a agarrar “deincuentes” y desnudarlos en la calle, como Rambos furiosos descargando odio social y racista.

Ningún gobierno ha podido contener la expansión de la delincuencia debido a que forman parte y apoyan las causas de ella, la marginación, la precariedad del trabajo, el trabajo esclavo disfrazado de “trabajo”, etc. fenómeno social imposible de resolver en el actual modo de vivir que valóricamente nos sigue empujando tras el dinero como instrumento de alcanzar los niveles de consumo que promueve el propio sistema.

Ello ha llevado a la búsqueda de soluciones personales y así más aumenta la fragmentación, la separación, la división y competencia entre individualidades. Las capas medias empobrecidas han salido a las calles a competir con los marginados que pululan vendiendo sus ropas y objetos de diversas procedencias que salen de las redes mercantiles formales sin afectarlas mayormente y contribuyen al consumismo generalizado. El pequeño comercio establecido se encuentra entre la espada y la pared, por una parte el comercio ambulante masivo y por la otra las grandes tiendas de retail y los malls. Las tiendas cierran una tras otra y surgen nuevas que luego fracasan.

Curiosamente ese comercio informal no se hace en los barrios, sino van al centro a vender en medio de los transeuntes que se amontonan en el eje de las urbes modernas, lo que ha llevado a un grupo de feriantes a constituir en Valparaíso la Feria del Común, que no sólo facilita ventas y trueques, visitando localidades, sino que promueve la circulación de artesanías y productos caseros en los barrios, elaborados por los mismos vecinos. Además se está sembrando paso a paso el proyecto de la Ruta Turística Eco-Comunitaria, donde el visitante no sólo venga a ver la arquitectura o bellezas de la ciudad y el mar, sino que pueda consumir productos naturales y artesanales elaborados por los vecinos en sus propias casas o emprendimientos compartidos entre varios. Esos aspectos y no sólo la huerta en casa, permiten que la sobrevivencia sea una tarea común de la gran familia del barrio.

En esta oportunidad no vamos a hablar del avance de las experiencias comunitarias a nivel mundial que están configurando el cambio civilizatorio y que cualquiera puede verlos en la página web http://clajadep.lahaine.org sino que nos vamos a referir a las micro experiencias que estamos haciendo entre varios amigos que nos negamos a organizarnos o a ser dirigidos por alguna ideología.

Esa micro experiencias dicen relación con pequeñas modalidades de huertas, bioconstrucción, reciclaje, economía alternativa, autogestión salud comunitaria, producción de saber y talleres con estudiantes que suben a los cerros y quebradas a aprender su vocación junto a los emprendimientos vecinales. Estas experiencias germinales y otras o aún donde no lo hay, van a sufrir este año la invasión del vendaval de cucarachas partidarias pidiendo el voto para las elecciones municipales, consideradas claves para avanzar hacia las elecciones presidenciales en medio del contexto general de crisis, lo que transforma este año en un año decisivo para los partidos y las instituciones, lo que explica que tengan que invertir no sólo millones y millones en dinero, sino utilizando todos los espacios, medios y métodos posibles para arrastrar a la población y aplastar a sus adversarios. No será una elección amigable, de ninguna manera.

Para poder dar continuidad a los trabajos de hormiga en torno al común en vecindades, ampliar los espacios de participación en torno a la gran familia del barrio y resistir el embate partidario de la nube de langostas que quiere devorarlo todo, hemos optado por no aislarnos ni dar las espaldas, no reproducir las políticas de gethos ni de islas de la fantasía lejos de la contaminación, sino salir al paso rescatando la soberanía popular del pueblo legislando. Ellos eligen legisladores y administradores, nosotros practicamos la autogestión y elaboramos nuestras propias leyes que presentaremos dentro de la legalidad imperante con las firmas que exige la ley. Para ello vamos a convocar por cerro y quebrada, sindicato y caleta, asociación y centro de estudiantes, etc. a reuniones vecinales de diagnóstico y propuestas para el barrio o asociación.

Así no interesa si el vecino o vecina vota o no vota, si vota izquierda, centro, derecha o extremos, si es abstencionista o electoralista. Lo que importa es que emita su opinión y participe en el diálogo vecinal informando lo que está mal y lo que hay que cambiar en su entorno inmediato. Para ello iremos a los lugares con estudiantes que deseen conocer la realidad concreta en que se verifica su vocación profesional y veremos entre todos si en ese momento se puede promover una huerta comunitaria o un comité de salud barrial, o una autogestón o un reciclaje contínuo, etc. Esta fase de diagnóstico y propuetas se hará los meses de abril, mayo y junio.

En julio se hará una convención ciudadana para elaborar con los diagnósticos y propuestas un proyecto de Plan Regulador y Plan de Desarrollo Comunal para Valparaíso, con presencia y apoyo de profesionales diversos que ayudarán a dar sustentabilidad y factibilidad a los dos proyectos que serán presentados en su momento con las firmas necesarias.

De esa manera no entramos en el proceso eleccionario, sino que lo trascendemos, vamos más allá, sobreponiéndonos a la limitada “oferta” de los partidos. Todo ello será una enorme contribución al protagonismo y autonomía de los barrios y localidades de la comuna, en este caso en la forma de legislador popular, con lo que no se rompe con las instituciones ni se generan gethos, sino más bien se aprende a diferenciar entre la democracia formal y la democracia comunitaria rescatando la ontología de la soberanía popular y si los vecinos lo quieren, pueden llevar a uno de ellos como candidato independiente a concejal que no vote en las reuniones del Concejo Municipal sin antes decidir los asuntos en los barrios, y que no sea un agente burocrático para recorrer los laberintos institucionales trayendo favores individuales, sino un activista por la autonomía comunitaria en los barrios.

Jaime Yovanovic Prieto
Abogado
profesor_j@yahoo.com
http://clajadep.lahaine.org
Tuiter: @YovanovicProfeJ


https://clajadep.lahaine.org