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Caracterizando a la izquierda chilena

Jaime Yovanovic (Profesor J) :: 19.07.18

Nuestra historia no es la que cuentan los libros que nos enseñan en las escuelas: que nuestros antepasados vivían como monos en la jungla, que los colonizadores trajeron la civilización y la ciencia, que arrinconaron a los salvajes que se fueron a freír espárragos por ahí, cuando no a emborracharse como tagua, que unos masones educados en la ciencia inglesa de la teoría de los tres poderes que asumió alegremente para Francia el Barón de Montesquieu, que fueron casualmente dueños de extensas tierras que se repartieron al llegar tras aplastar la resistencia, se unieron entre ellos y con apoyo de Inglaterra arrebataron las colonias a España y Portugal para instalar el estado centralizado que hasta hoy depende de los vaivenes y exigencias del capitalismo globalizado.

Caracterizando a la izquierda chilena

Por el Profesor J

Normalmente se define izquierda a quienes dentro de la institucionalidad democrática, defienden los intereses de los desposeídos, decimos institucionalidad democrática refiriéndonos al estado, al derecho y sistema de gobierno.

El estado en que vivimos es obviamente una reproducción del estado europeo de la democracia representativa, la teoría de los tres poderes y el ejército profesional, exactamente lo contrario que hubo durante miles de años en nuestro continente, marcado por la democracia asamblearia, sin poderes y sin ejército profesional.

Nuestra historia no es la que cuentan los libros que nos enseñan en las escuelas: que nuestros antepasados vivían como monos en la jungla, que los colonizadores trajeron la civilización y la ciencia, que arrinconaron a los salvajes que se fueron a freír espárragos por ahí, cuando no a emborracharse como tagua, que unos masones educados en la ciencia inglesa de la teoría de los tres poderes que asumió alegremente para Francia el Barón de Montesquieu, que fueron casualmente dueños de extensas tierras que se repartieron al llegar tras aplastar la resistencia, se unieron entre ellos y con apoyo de Inglaterra arrebataron las colonias a España y Portugal para instalar el estado centralizado que hasta hoy depende de los vaivenes y exigencias del capitalismo globalizado.

Estas izquierdas nos dicen que entrando al aparato de dominación por las elecciones o por la fuerza armada, ellos serán buenos gobernantes y sacarán brillo luminoso al piso por donde desfilarán las fuerzas armadas de la democracia, más interesados en aplastar mapuche, bolivianos y rotos, que defender las fronteras de la patria que mantiene a la matria con la bota en el cuello.

El pequeño problema está en que se hacen pocos los periódicos, radios, colectivos y altoparlantes que deben transmitir esta verdad a la población, que cada vez vota en menor proporción, de modo que hay que gritarles en los oídos para que entiendan y al final concluyen que son de derecha, o sea, están tan aferrador al binarismo izquierda-derecha que si no están conmigo, están con el enemigo, o están equivocados siguiendo otra vanguardia que quiere competir con nosotros y tiene más periódicos y radios y colectivos que nosotros que somos los buenos, y venga más escuelas de cuadros para preparar cuadros que aprendan de pe a pa el marxismo-leninismo bien aperrados para que cuando les toque salgan a disparar al pueblo sin empacho como hacen los seguidores de Ortega en Nicaragua.

Pero eso no es problema, ya que vino la unidad entre izquierdistas que inventaron la UP con la DC, o sea, se unificaron con los golpistas demócratas cristianos que ahora se golpean el pecho de que ellos no fueron, siendo en realidad culpables de miles de asesinados y desaparecidos y torturados, aunque los libros de historia digan lo contrario. Ellos dirigieron el proceso político y económico que finalmente los acercó tanto a la derecha que daba lo mismo votar Concertación-Nueva Mayoría, que Chile-Vamos.

Qué queremos decir con “acercarse a la derecha”: Algunos programas sociales junto a la notables expansión de las redes mercantiles, tarjeta de compras y deudas, alucinantes ganancias empresarias, impresionante expansión hacia otros países de decenas y decenas de empresas chilena que extraían el oro a raudales, mientras el aparato “democrático” asesina mapuche como en los mejores tiempos de la colonia y de la dictadura. Este país parecía el paraíso y llegaron cientos de miles de migrantes haitianos, dominicanos, cubanos, colombianos, venezolanos, ecuatorianos, peruanos, bolivianos y luego empiezan a llegar los nicaragüenses, que ya están saliendo por miles hacia Costa Rica.

Pero, si hay tanta riqueza y todos quieren venir, ¿por qué los nacionales se van alejando de las instituciones? Y más discursos y más altavoces reventando los oídos. Digamos que la precariedad del trabajo es extraordinaria, digamos que los sindicatos son negociadores que priorizan intereses de sus partidos antes que sus asociados, las deudas son cada vez más voluminosas, la vivienda cada vez más difícil, aumentan los campamentos sin casa, suben los arriendos, la construcción se orienta al lucro desmedido: puentes en mal estado, edificios altísimos que aumentan la plusvalía de los terrenos, pésima atención de salud pública y aumento y encarecimiento de la salud privada, mala educación, baja capacidad adquisitiva de los salarios, en fin, muy mala situación de los sectores populares y empobrecimiento de un importante sector de capas medias, en especial de profesionales nuevos.

En este terreno han ido creciendo diversas agrupaciones de izquierda que se ha dividido en cuatro grandes tendencias: Los mismos izquierdistas de siempre que se van de los partidos viejos y buscan algo más consecuente encandilándose con maravillosos discursos, quienes sumados a izquierdas nuevas que son lo mismo, han constituido el Frente Amplio, con su eje en la pequeña burguesía estudiantil y profesional que aspira a una bueno posición sin descuidar a los pobrecitos pobres y sectores de vieja militancia que se ha quedad pegados en la vieja izquierda de ideología reformista mayormente estalinista.

En segundo lugar están los de la vieja y nueva izquierda revolucionaria, que vive de las glorias pasadas y no ha vacilado en aliarse a los sectores estalinistas salidos del PC y admiradores de las Farc colombianas, o sea se trata de sectores de tradición guevarista que trabajan junto a sus viejos adversarios del estalinismo y que han rechazado todas las contribuciones nuevas de las luchas actuales del protagonismo social como del zapatismo o de los kurdos, aunque algunas las muestran como parte de su espectro ideológico. En síntesis esos grupos siguen con la vieja vocación de poder, donde la vanguardia debe llegar al poder central para aplicar el capitalismo de estado, que esta vez harán llegar de veras a la sociedad sin clases, sin percibir que a nivel mundial el común representa esa sociedad sin clases sin necesidad de luchar por el estado, o sea, la gente no va detrás de discursos y promesas, sino que se orienta por ejemplos y prácticas, lo que significa que es mejor hacer las formas de vida que soñamos a prometerlas, significa simplemente vivir en común y multiplicar las formas de vida compartida.

Pero esos izquierdistas obnubilados por la concientización y la ideología no alcanzan a ver como la experiencia milenaria de nuestros pueblos originarios tienen la respuesta del cambio civilizatorio que requerimos.

El tercer grupo de izquierdistas son los dispersos, que a veces se acercan a los demás, aunque tienen sus propias estrategias, allí están los viejos m-l. estalinistas de cañón, como el prml y el pc(ap), y por otra parte, sus eternos enemigos, los troskistas, que tienen varios grupos y partidos entre los cuales los que han movido y sacado adelante la lucha contra las AFP.
El cuarto grupo es de los anarquistas, los autónomos, ecologistas, artistas, feministas y una gran cantidad de grupos, colectivos, asociaciones, etc que realizan trabajos de autoorganización barrial, grupal, sectorial, estudiantil, ambiental, huertas, autogestión, hiphop, energía alternativa, ecoconstrucción, bailes chinos, ecoaldeas, medios alternativos, casas okupa, centros culturales, rock, etc. No tienen partidos ni están interesados en el estado o el poder, ni en articularse para hacer vanguardia, sino que su interés está en predicar con el ejemplo, aunque algunos han caído en dinámicas comerciales y otros en el mero espectáculo, sin embargo todos ellos ejercen y pueden ejercer un gran ejemplo de autoorganización y autogestión y aún de autogobierno.

Su potencia es tan grande que prácticamente todos los partidos han llegado a este sector, especialmente partidos clandestinos que se dicen autónomos sin serlo, lo que para algunos representa un grado de afinidad abriéndoles las puertas y permitiendo su proselitismo que a la larga aspira a someter y reducir ese potencial subordinándolo a su ideología y estrategia de poder.

A pesar de ello es el sector que más promete y tienen perspectivas de multiplicación y crecimiento mediante algunas profundizaciones:

La comprensión del daño que a la larga hacen los partidos y vanguardias a las dinámicas del protagonismo social.

Necesidad de practicar y mostrar formas de vida y de relacionamiento que se distancien de las relaciones mercantiles, o sea, no confundir modo de vida con modo de sustentación económica.

Desarrollar la práctica asamblearia para tomar decisiones, si hay elementos de coordinación o dirección, de preferencia que sea una mujer o de dos personas (hombre y mujer), y que ello se vea así, hay que mostrar la preeminencia del feminismo en todas partes, no del feminismo de lucha contra hombres, sino en la priorización de los afectos por sobre las normas y los intereses.

No gastar energías en coordinaciones, alianzas y frentes, sino invertir esfuerzos en que un vecino y otro, progresivamente, sin parar, pueda incorporarse, no a la organización, tener cuidado con el reclutamiento, sino a las actividades que las haga suyas y proponga otras.

Mostrar su autonomía, publicarla, cuidarla y que sirva de ejemplo a otros en detalles, por ejemplo, un hombre y una mujer al frente, fuentes propias de abastecimiento, por ejemplo una huerta, una granja, pero no sólo una fábrica de algo, no solo para el sustento, sino directamente para comer o usar.

Cuidado con los sistemas normativos internos, que suelen ser disciplinarios.

No a la violencia, si a la autodefensa del hogar, de las personas y de los animales.

Olvídate de las marchas y movilizaciones, apoya si son justas y si no tienen partidos detrás.

Dejemos ya de una vez los “anti” para asumir los “pro”. Esto está lleno de anticapitalistas que no hacen nada. No lo usemos más como valor de identificación o de afinidad ideológica, usemos los pro, estamos por el común, por la autogestión, por la autonomía, por la gente, por compartir, en fin, vivamos por algo y no más contra algo.

Salud y buena autoorganización en torno a la producción y reproducción de la vida, que las peleas izquierda-derecha las hagan ellos, así solos se van a quedar aislados.

unlibre@gmail.com


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