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Los desaf?os del feminismo

Silvia Rivera Cusicanqui :: 27.03.19

No me sienta interpelada por las ideas y esperanzas feministas, sino porque siempre he vivido la identidad femenina desde el interior hist?rico y pol?tico del colonialismo interno, donde la mujeridad se construye tambi?n colonizada.

Silvia Rivera Cusicanqui: ?Un llamado a repolitizar la vida cotidiana?

La Tinta

La totalidad de la nota pertenece al sitio web amigo LA TINTA que la ha publicado el 27 y 28 de Febrero en dos partes (Parte 1: ?Un llamado a repolitizar la vida cotidiana? y Parte 2: ?Est? moment?neamente adormecida la pol?tica de las calles en Bolivia?). Aqu? publicamos ambas partes reunidas en una nota.

En La Paz, Bolivia, todos los a?os Silvia Rivera Cusicanqui, soci?loga, historiadora y ensayista integrante del colectivo Ch?ixi, lleva adelante una c?tedra libre. ?Sociolog?a de la Imagen? se convierte as? en un espacio de formaci?n para descolonizar nuestras miradas. Estuvimos un mes compartiendo ese espacio y hacia el final del mismo, la entrevistamos con la intenci?n de seguir comprendiendo nuestros feminismos latinoamericanos.

Silvia Rivera Cusicanqui considera que su postura personal la ha colocado en cierto modo, ?al costado? de toda la problem?tica planteada por el feminismo desde la d?cada de 1960. ?Digo al costado, no porque no me sienta interpelada por las ideas y esperanzas feministas, sino porque siempre he vivido la identidad femenina desde el interior hist?rico y pol?tico del colonialismo interno, donde la mujeridad se construye tambi?n colonizada?, narra Silvia en su libro Violencias (re) encubiertas en Bolivia.

En la entrevista que le realizamos, le preguntamos acerca de esto que ella nombra como una ?forma pr?ctica de ser mujer feminista, sin estar militando en grupos feministas?. Ella considera que ha sido, ante todo indianista, pensando que la opresi?n femenina y la opresi?n india son hom?logas. Silvia nos plante? que hoy, el indianismo est? totalmente abocado en un discurso nacionalista de buscar un estado aymara y una naci?n aymara y que para ella, ?el nacionalismo es lo m?s antifemenino que hay. Es una vocaci?n de poder totalmente centrada en un ethos masculino?. En esta primera entrega de la entrevista que le realizamos, conversamos con ella acerca de los encuentros y desencuentros entre indianismo y feminismo, los modos en que se estructura la violencia de g?nero hoy y los vestigios coloniales que hay all?.

?Nos gustar?a comprender c?mo identificas la presencia del patriarcado en distintos momentos hist?ricos, c?mo ?ste se fue exacerbando o constituyendo cada vez con mayor fuerza hasta la actualidad. Y en paralelo, pensar c?mo se estructur? el poder y la supervivencia de las mujeres en estos siglos desde la conquista espa?ola.

?Como les dec?a, hay elementos patriarcales en la estructura pre hisp?nica andina, pero yo creo que atenuado por el paralelismo de g?nero, por el car?cter bilateral de la autoridad y la existencia por un lado de panakas y aillus que permit?an un espacio aut?nomo de las mujeres donde adem?s el papel ritual que ten?an ellas, era adem?s un papel productivo: es un conocimiento de las recetas, de la chicha, de los tejidos, de las canciones y todo eso como un saber femenino reservado interiormente a las mujeres del cual no ten?an conocimiento los varones. Por lo tanto hab?a como una cierta autonom?a y las fuentes de poder ten?an esa doble naturaleza, el ancestro femenino y el ancestro masculino.

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FOTO: COLECTIVO MANIFIESTO
Todo eso va a ser trastocado por la invasi?n, sobre todo la parte ritual, pero debido a la propia ceguera de los colonizadores que enfocaron todas sus herramientas de exacci?n sobre el var?n como jefe de familia, hubo como cierta invisiblidad de las mujeres. El rol de ellas como ritualistas de los m?rgenes se traslad? al margen del comercio, en tanto el var?n estaba desarrollando su actividad en el centro de la comunidad, en el espacio de la producci?n, la mujer cada vez m?s tend?a a ir a intercambiar fuera de la comunidad. De eso surge toda esa presencia que les impresionaba a los espa?oles de las mujeres en los tambos. En el siglo XVII hubo un censo y ellos planteaban ?esas mujeres qu? hacen ah?, deben estar vendiendo sus cuerpos?. O sea, desde la experiencia de ellos en Espa?a, la presencia de mujeres en el espacio p?blico s?lo pod?a interpretarse como prostituci?n en tanto que en realidad, las mujeres fueron claves en el nexo entre la coca y la plata en Potos? y tambi?n en el Cuzco.

Entonces a lo largo del siglo XVII, XVIII, esta presencia femenina en las ciudades se estableci? como una suerte de tercera rep?blica y permiti? el surgimiento de ciudades matricentradas donde el papel de estas mujeres era central. Adem?s hab?a un proceso como de aculturaci?n e imitaci?n de las mujeres espa?olas que termin? generando una sociedad que se pod?a reproducir a s? misma y que estaba en el intersticio entre la sociedad comunitaria del campo y la sociedad estamental de las ciudades. Esta presencia ha sido persistente. Tu has visto en la rebeli?n de Tupac Katari, el papel militar, incluso de las mujeres, lleg? a ser importante y a lo largo del siglo XIX tambi?n. Entonces esos momentos de crisis de la econom?a exportadora eran momentos de auge del mercado interior y ah? el papel de las mujeres era muy importante. En todo esto, obviamente se ha reproducido el patriarcado porque ha habido una suerte de alianza t?cita entre los varones de la sociedad dominada y la sociedad conquistadora.

Entonces, en cada caso ha habido mecanismos como de defensa de todo tipo, pero el destino de las mujeres en las ciudades oscilaba entre el comercio y la servidumbre dom?stica. Y ah? ya hay todo un fen?meno de mestizaje asociado a los hijos ileg?timos de mujeres que prestaban servicios en las casas y ten?an hijos para el patr?n. Entonces todo eso genera una sociedad despreciada por su promiscuidad y todos estos estigmas de g?nero. Pero a la vez, una cierta fortaleza por el car?cter colectivo que ten?an estas opciones. Esto lo ves ya a principios del siglo XX con la fuerza que tienen los sindicatos de mujeres, tanto de las culinarias como de las vendedoras de los mercados, las lecheras, etc?tera que van a constituir los sindicatos m?s fuertes y perdurables en su adhesi?n al anarquismo.

Va a llegar al punto en que en un tiempo post guerra del Chaco, las mujeres eran la columna vertebral de la Federaci?n Obrera Local (FOL). La Federaci?n Obrera Femenina (FOF), lleg? a ser el principal aglutinante de las y los trabajadores una vez que varios gremios de los varones fueron cooptados por el Estado y por los partidos pol?ticos. Ah? hubo como una cierta tenacidad de las mujeres de mantener su espacio de autonom?a al punto que los varones tuvieron, de alguna manera, que plegarse a las luchas de las mujeres.

Todo eso se vino abajo con la Revoluci?n del 52, que entre otras cosas instala la forma moderna del partido y de la sociedad basada en la divisi?n de lo p?blico y lo privado y la reclusi?n femenina en los hogares, a pesar de que hab?a un grupo que se llamaban las Barsolas que no eran m?s que una suerte de grupo de choque femenino. En realidad las mujeres terminaron siendo muy secundarias en la pol?tica hasta los a?os ochenta o noventa: esta presencia de las mujeres en la pol?tica era marginal y lo sigue siendo hasta cierto punto.

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FOTO: COLECTIVO MANIFIESTO
?Cuando vos nombr?s la pol?tica, ?a qu? te refer?s? ?A las formas de hacer pol?tica m?s aut?nomas?

?Al espacio p?blico en general. Si bien hay una apertura a nuevas formas de trabajo fuera de la casa, son formas que reproducen los roles femeninos tradicionales: enfermeras, educadoras.

?Vos nombrabas que en la Revoluci?n del 52, la ?higienizaci?n? fue una pol?tica de estado que apunt? a que la llevaran adelante las mujeres en el ?mbito dom?stico.

?Eso es una pol?tica estatal que viene de la ?poca de la oligarqu?a de los ?ltimos a?os, del Servicio Cooperativo Interamericano de Educaci?n del departamento de Estado. All? se introduce toda una cuesti?n de que la causa de la pobreza ind?gena es la mugre. Y adem?s, esto viene a ser como un mercado para los detergentes, jabones y todo esto y tiene como efecto el intento de encerrar a la mujer en el hogar al cuidado de los ni?os y la limpieza del hogar para separar a las mujeres de las labores productivas. Obviamente que esto no lo logran de completo, porque es important?sima la labor productiva en la agricultura, la mujer es fundamental, pero de todas maneras hay un intento muy serio de instalar, pues, el american way of life generalizado a trav?s de pol?ticas higienistas.

?En el art?culo ?Mujeres y estructuras de poder en los Andes: de la etnohistoria a la pol?tica?, vos hac?s una historizaci?n acerca del papel de la mujer antes de la colonia, y marc?s como la sociedad boliviana, es una sociedad que tiene una historia de la mujer habitando los espacios p?blicos de manera muy fuerte, cuesti?n que hoy pareciera ha quedado un poco oculta. Teniendo en cuenta esta historia de estas mujeres, nosotras nos preguntamos c?mo construir hoy un feminismo ?con los pies en la tierra?.

?Yo veo que el terreno de uni?n es la defensa de la madre tierra. Y el nexo con las luchas territoriales y ambientales sobre todo de ind?genas de tierras bajas en Bolivia. Yo creo que ah? est? el lugar del nexo m?s fruct?fero porque une las reivindicaciones feministas con las luchas m?s territoriales y ambientales de los pueblos ind?genas. De hecho yo creo que en este gobierno van de la mano las agresiones a las comunidades y las agresiones a las mujeres, de la mano de un gran incremento de los femicidios, esto es impresionante.
?Las mujeres son las que m?s est?n poniendo el cuerpo en las luchas socioambientales, no solamente ac? en Bolivia sino en toda Am?rica Latina.

?S?. Y es un nexo fruct?feramente fuerte en t?rminos te?ricos. Se ha pensado siempre que el cuidado, el alimento, son las cosas del mundo privado, son las cosas de las mujeres y que las mujeres deb?an salir de eso, salir al mercado del trabajo? eso es un feminismo burgu?s, de la modernidad. Pero hoy en d?a, procurar el alimento tiene implicaciones c?smicas. Cuidar de la salud, del cuerpo y de la vida, son cosas de una implicaci?n pol?tica mucho m?s grande a trav?s de este nexo con el tema de la Madre Tierra. Una pol?tica de los afectos y del cuidado es hoy una forma de hacer pol?tica, es un llamado universal a repolitizar la vida cotidiana.

Inicio de PARTE 2:

Silvia Rivera Cusicanqui, es una de las voces cr?ticas necesarias para comprender el momento social y pol?tico que est? atravesando Bolivia. En esta segunda parte de la entrevista que le realizamos en La Paz, Bolivia en el mes de febrero de este a?o, indagamos en el v?nculo entre patriarcado y Estado, el servicio militar que sigue siendo obligatorio en el Estado Plurinacional de Bolivia, la relaci?n entre mujer y trabajo y los aportes de la mirada ch?ixi a los feminismos latinoamericanos.
Por Redacci?n La tinta

?Por qu? no podemos admitir que tenemos una permanente lucha en nuestra subjetividad entre lo indio y lo europeo?
(Silvia Rivera Cusicanqui)

En un horizonte de lucha planetario y bioregional, invocando desde su chuyma la energ?a descolonizadora del sentir-pensando (amuyt?a?a), Silvia Rivera Cusicanqui nos invita a reflexionar desde una mirada ch?ixi nuestras realidades y coyunturas latinomericanas. En su libro Sociolog?a de la Imagen, plantea que lo ch?ixi ?literalmente se refiere al gris jaspeado, formado a partir de infinidad de puntos negros y blancos que se unifican para la percepci?n pero permanecen puros, separados?.

Ella lo define como ?un modo de pensar, de hablar y de percibir que se sustenta en lo m?ltiple y lo contradictorio, no como un estado transitorio que hay que superar (como en la dial?ctica), sino como una fuerza explosiva y contenciosa, que potencia nuestra capacidad de pensamiento y acci?n?.

Lo ch?ixi se opone as? a las ideas de sincretismo, hibridez, y a la dial?ctica de la s?ntesis, ?que siempre andan en busca de lo uno, la superaci?n de las contradicciones a trav?s de un tercer elemento, armonioso y completo en s? mismo?, escribe Silvia. Es entonces, desde esta mirada que reflexiona, en su libro ?Mito y desarrollo en Bolivia. El giro colonial del gobierno del MAS? acerca del proyecto neodesarrollista del Estado Plurinacional y la episteme ind?gena a trav?s de las luchas que varios pueblos est?n llevando adelante en defensa de la Madre Tierra.

Silvia escribe con la intenci?n de inspirarnos a las lectoras un ?optimismo cauteloso? o ?pesimismo alegre? que permita ?invocar la episteme ind?gena como parte esencial de un pensar propio y creativo, capaz de ir m?s all? de la caricatura folcl?rica estatal?. De la misma manera, sus lecturas nos inspiraron para reflexionar acerca de los v?nculos entre patriarcado y Estado en Bolivia.

?Nos gustar?a que nombres los elementos patriarcales que vos identific?s que han estado presentes en la conformaci?n y continuidad del Estado Plurinacional de Bolivia

?Yo lo que veo, en t?rminos f?cticos, el nexo que hay, es el pacto entre los militares y el Movimiento al Socialismo (MAS). Eso viene desde el principio. La Fuerza a?rea y la Fuerza naval tienen un poder inmenso, un poder de control territorial y de recursos, la impunidad, la corrupci?n y la tolerancia a la corrupci?n. Todo eso marca una herencia de la ?poca del pacto militar-campesino, una especie de pacto militar-cocalero mafioso. Que es un elemento que trae graves consecuencias para las mujeres. Es ah? donde hay cuarteles, donde empiezan los prost?bulos, la trata de mujeres. Y todo eso es tolerado, fomentado por el Estado. Adem?s de que la impunidad militar, es espantosa.

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FOTO: SOF?A BENSADON
?El hecho mismo de que el servicio militar siga siendo obligatorio en Bolivia, es algo importante a analizar cuando una piensa los espacios de conformaci?n de v?nculos e identidades masculinas. Vos hablabas en uno de los encuentros de la C?tedra Libre de Sociolog?a de la Imagen, que el servicio militar obligatorio, que se instala despu?s de la Guerra del Chaco, pasa a ser un ?rito?, una forma de ?ciudadanizaci?n aceptada por las clases subalternas? y como espacio de conformaci?n del ?ser hombre?.

?Exacto. El servicio militar es un servicio colonial, de violentar los cuerpos. Realmente mueren muchos j?venes por maltrato en el cuartel. Y el hecho de que hay una impunidad y un velo y una cantidad de privilegios y prebendas que gozan los militares, tiene efectos muy graves en la normalizaci?n del patriarcado y de la opresi?n y de la impunidad frente al femicidio.

?Pensando en esto que trabaja Rita Segato sobre ?la guerra contra las mujeres? en un momento en el cual, pensar las estrategias de supervivencia, es casi una necesidad b?sica para nosotras, es que nos preguntamos tambi?n qu? posibilidades hay de pensar no s?lo estrategias de supervivencia, sino tambi?n alternativas de emancipaci?n. Vos hablabas de volver al v?nculo con la madre tierra. En este contexto de crisis civilizatoria, c?mo damos esos pasos, c?mo construimos recordando a esas mujeres prehisp?nicas de los m?rgenes.

?Yo creo que hoy d?a hay muchas comunidades dispersas, pero que est?n haciendo cosas: agricultura, ecolog?a. En las ciudades, en todos lados, en toda Am?rica Latina. Ah? se est?n retomando los v?nculos pr?cticos entre el ser mujer y las pol?ticas m?s amplias ambientales y de cuidado de la tierra. Yo creo que hay un momento.

Adem?s, en algunos pa?ses como en la Argentina est? s?per activo el Ni una Menos y tiene un arraigo popular que no tiene en Bolivia. Ac? en cambio es muy de ONG la cosa del Ni una Menos, las marchas son muy d?biles. En cambio, all? casi se podr?a hablar de un movimiento social de mujeres. De todas maneras esto est? moment?neamente adormecido, porque est? moment?neamente adormecida la pol?tica de las calles en Bolivia, estamos muy adormilados.

Aqu? han hecho la ley de igualdad de g?nero donde se acepta el cambio de sexo y el transg?nero, pero no se permite el matrimonio homosexual. En fin, son recortes muy formales, aflojar por un lado para ajustar por el otro. Entonces se afloja por ejemplo en tema de aborto pero se ajusta en el extractivismo y en toda la agresi?n que hay a los territorios ind?genas.
?En alg?n punto ?podr?an considerarse demandas liberales hacia el Estado?

?La lucha por el matrimonio me parece una barbaridad, heterosexual y homosexual. El matrimonio es una instituci?n conservadora y reaccionaria. Pero ac? se afloja en algunos t?rminos para poder seguir con la pol?tica extractivista. Y ah? es donde las mujeres tenemos que estar m?s firmes que nunca.

?En relaci?n al v?nculo entre mujeres y trabajo. Tra?amos las reflexiones tuyas, escuchadas en la c?tedra libre, acerca de lo que implic? la creaci?n de un orden social tras la llegada de los colonizadores, basado en un mundo donde los que dominan, no trabajan. Vos planteabas que esto, para el mundo andino ?es el mundo al rev?s?, donde el trabajo es visto como castigo, donde el trabajo es explotaci?n. Esta vuelta de rosca de pensar cu?n distinto es el trabajo en el mundo andino, cuando existe un v?nculo con la Madre tierra, con la Pachamama.

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FOTO: SOF?A BENSADON
?S?, en el mundo andino, el trabajo tambi?n est? vinculado con las fiestas, con el mundo ?tico y con el cosmos.

?Vemos que en Bolivia se da muy fuertemente que la mujer incursiona en rubros que en otras territorios, son roles ocupados por hombres, ahora e hist?ricamente. Por ejemplo, en la construcci?n, es un trabajo que en muchas sociedades se lo considera s?lo de hombres y ac? se da hace bastante tiempo ya que la mujer ingresa a ese rubro y de alguna manera lo hace propio.

?Bueno eso ya comenz? en la Guerra del Chaco, hab?an maestras alba?iles, masivamente las mujeres entraron en puestos de trabajo de varones y a trav?s de toda una pol?tica de autoconstrucci?n. Porque la mayor?a de los casos, cualquier obra estatal, el Estado pon?a los materiales y la mujer el trabajo y ah? las mujeres estaban picando piedras y pavimentando. Pero hay en general una sensaci?n de que no hay l?mites para las mujeres en t?rmino de tipos de trabajo. No hay tab?es.

?Y crees que eso se puede dar ac? en Bolivia por toda la historia de la mujer con el trabajo en el campo?

?S?, absolutamente, porque la migraci?n es diferencial. En las comunidades b?sicamente hay mujeres, viejos y ni?os. Entonces el grueso de la labor agr?cola est? en manos de mujeres. Aparte de que el trabajo es visto pues como algo absolutamente dignificante.

?Por ?ltimo, para cerrar, quer?amos preguntarte cu?les son los aportes que el pensamiento ch?ixi tiene para hacer a los feminismos latinoamericanos.

La Gayatri Spivak dec?a que estamos cansadas de ser socias honorarias de los clubes masculinos. Yo pienso que tampoco queremos que los varones sean socios honorarios de los clubes femeninos. Y ah? es donde entra lo ch?ixi, la posibilidad a la vez de compatibilizar lo individual con lo colectivo, lo femenino con lo masculino. Y un poco eso lo hemos puesto en pr?ctica aqu? en el colectivo, nosotras no somos las que cocinamos y ellos hacen, sino que interactuamos en todos los terrenos. Pero tambi?n manteniendo ciertos espacios diferenciados. Entonces la idea es tambi?n, como coexistir entre diferentes estableciendo lugares en los que la diferencia no se disuelva con el sometimiento de uno al otro, sino que permanezca como cierta energ?a en el propio conflicto. Esta es una forma en la cual lo ch?ixi podr?a resolver esta paradoja.


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