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M?xico: Con el gatopardismo hemos topada

Magdalena G?mez :: 30.04.19

El gatopardismo es la filosof?a de quienes piensan que es preciso que algo cambie para que todo siga igual. El efecto Lampedusa, del que se habla a veces, consiste en hacer las cosas de modo que algo mute para que lo dem?s permanezca intocado en la organizaci?n social. Se refiere a reformas meramente cosm?ticas, ociosas o de distracci?n que se proponen para mantener inc?lumes los privilegios sociales y econ?micos de los manipuladores de esas reformas de epidermis.

Con el gatopardismo hemos topado
Magdalena G?mez
La Jornada

Se ha dado a conocer la decisi?n presidencial sobre la desaparici?n de las zonas econ?micas especiales (ZEE). Este hecho se hab?a enunciado en entrevista (La Jornada, 30/11/18). En aquel momento se vio como un atisbo esperanzador del necesario viraje frente al bloque de reformas estructurales que promovi? el pe?anietismo. Hoy damos cuenta de que la medida, a?n por formalizarse, est? lejos de implicar un replanteamiento a la l?nea marcada del impulso a megaproyectos a contrapelo de los derechos de los pueblos ind?genas. Se trata de sustituir unos proyectos y unas regiones por otras. As? lo ha entendido el empresariado que, estando involucrado en las llamadas zonas econ?micas especiales, ahora habla de participar en el nuevo plan de inversiones.

Est? vigente la Ley Federal de Zonas Econ?micas Especiales (DOF, 1/6/16) y sabemos que una ley se abroga por decisi?n del Congreso de la Uni?n. Lo que es factible de retirar desde el Ejecutivo son los decretos de creaci?n de las ZEE que la ley referida asign? como facultad presidencial. De hecho, el anterior presidente avanz? al respecto y tres de ellas ya contaban con el decreto de creaci?n (Coatzacoalcos, L?zaro C?rdenas y Puerto Chiapas), otras dos ten?an el dictamen de aprobaci?n (Salina Cruz y Progreso) y en las dos restantes (Tabasco y Campeche) se revisaba su dictamen. Ahora se anuncia que desaparecen y en su lugar se crear? una zona libre con seis parques industriales a lo largo del Istmo de Tehuantepec ?que une los puertos de Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz?. Si revisamos los planteamientos de la ley de ZEE encontramos que son similares a los que ahora se se?alan para el Istmo o para el tren que llaman Maya: se lograr? la generaci?n de empleos de alta calidad y bienestar social para la poblaci?n, se focalizar?n est?mulos y otros incentivos de orden econ?mico que favorezcan a las empresas que se establezcan en las regiones. A las empresas de las potenciales ZEE se les ofreci? 100 por ciento de condonaci?n de impuestos y ahora ser? un poco menos, adem?s se anuncia un esquema mixto donde se har?n part?cipes a los due?os de las tierras de los supuestos beneficios en el caso del Istmo.

La ley de ZEE no fue objeto de consulta; sin embargo, en la misma se indica que con la finalidad de tomarlos en cuenta, realizar?n la consulta previa, libre e informada y cualquier otro acto que se requiera para salvaguardar los derechos de pueblos y comunidades ind?genas [art?culo 18]. No habr?a necesidad de reiterarlo, s? de aplicarlo, no se hizo. En contraste, para el Istmo ya lo analizamos (2/4/19); se realiz? una supuesta consulta regional que algunas organizaciones ind?genas han calificado de simulaci?n, con s?lidas razones y han reiterado su rechazo al megaproyecto con el lema El Istmo es nuestro. Sin embargo, el pasado fin de semana el propio Presidente de la Rep?blica dio por hecho la aceptaci?n del proyecto que se ubicar? en el Istmo de Tehuantepec: Ya se hizo la consulta y la gente est? en favor del proyecto trans?stmico, ya se llev? a cabo la consulta hace como 15 d?as, y les vamos a informar. Lo que pasa es que se hizo el trabajo abajo, en los pueblos; ya se llev? a cabo la consulta. Ni modo, dijo, es una noticia mala para los conservadores. Perdieron. Lo que quieren es seguir robando, eso es lo que les importa y por eso quieren que nos vaya mal, nada m?s que se van a quedar con las ganas. En esta ocasi?n suponemos que los pueblos y sus organizaciones ind?genas no son parte de los conservadores referidos, incluso en uno de sus eventos realiz? una consulta a mano alzada entre los asistentes, que result? favorable. Nada que ver con los est?ndares del derecho a la consulta.

A la fecha no se conoce el proyecto enunciado y ya fue aceptado, seg?n se dijo. Un indicador de los resultados de la supuesta consulta es el tradicional uso de las demandas de quienes son invitados a estos eventos; as? lo consign? el INPI: Entre las principales peticiones realizadas durante las asambleas regionales destacan la necesidad de impulsar la pesca y la agricultura en la regi?n; la revisi?n de todos los parques e?licos que est?n funcionando en el Istmo; la participaci?n de las comunidades en los programas de prevenci?n de incendios forestales y la capacitaci?n en el cuidado de las especies en peligro de extinci?n y ?reas naturales; la atenci?n a sus necesidades de infraestructura caminera; la construcci?n de una subestaci?n el?ctrica; la necesidad de un desarrollo integral que garantice la preservaci?n del entorno natural y las culturas de los pueblos y la atenci?n a los problemas de despojo de tierras y conflictos territoriales. (INPI 035/2019).

Est? claro que al consenso democr?tico electoral en la elecci?n presidencial se le est? dando un uso contrario a lo que Garz?n y Valdez denomina el coto vedado, esto es, el conjunto de derechos fundamentales que debe ser resguardado gane quien gane. En ello van los derechos de los pueblos ind?genas.


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