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Yo, jud?o, en el kibutz de mi infancia, reflexiono sobre la ausencia de los palestinos

Jonathan Ofir :: 09.05.19

Viajo hoy con mi familia por una semana de visita familiar y vacaciones en Israel. Regreso al lugar donde nac? hace 47 a?os, espec?ficamente, el kibutz Givat Haim Ichud.

09-05-2019
En el kibutz de mi infancia, reflexiono sobre la ausencia de los palestinos

Jonathan Ofir
Mondoweiss

Traducido del ingl?s para Rebeli?n por J. M.
Este es el primero de varios env?os basados ​​en el diario sobre la reciente visita familiar del autor a Israel-Palestina

Cumplea?os en Sion

Es mi cumplea?os (14 de abril). Viajo hoy con mi familia por una semana de visita familiar y vacaciones en Israel. Regreso al lugar donde nac? hace 47 a?os, espec?ficamente, el kibutz Givat Haim Ichud.

Esta foto es del aeropuerto. El afiche dice “el Parlamento formatea a la sociedad israel?”. De hecho, y viceversa, y qu? realidad m?s triste. No hay m?s declaraciones.

Cartel en el aeropuerto israel? alabando el Parlamento

La mayor parte de mi familia vive en el kibutz. Esta es una foto del jard?n de infantes al que fui, “Gan Dekel”. En mi tiempo, no ten?a esa cerca. Me record? la vieja canci?n en hebreo de Yoni Rechter: “No es tan agradable ver un jard?n de infancia cerrado”.

Jonathan Ofir en el jard?n de infantes del kibbutz. Abril 2019

En ese momento, los ni?os dorm?amos colectivamente en esos jardines de infancia. En realidad, tambi?n as? era en la guarder?a, desde que ten?amos pocos meses de edad. Era esa la sociedad socialista del sionismo laboral, donde los padres ten?an que aprovechar al m?ximo el tiempo de trabajo. Cuando ten?a 9 a?os, el sistema cambi? aqu?, y los ni?os peque?os dorm?an en casa y solo dorm?an colectivamente en la escuela secundaria.

La caseta de vigilancia donde se realizaban las tareas por turnos

La tercera foto es de la peque?a choza donde hab?a dos padres se rotaban para hacer la guardia nocturna, ellos ten?an parlantes conectados a los tres jardines de infantes y alrededor de 10 guarder?as (m?s de 100 ni?os), para poder o?r si un ni?o estaba llorando. Ellos lo calmaban y volv?an al lugar de la guardia.

Tengo pocos recuerdos de esa ?poca. Uno de ellos se junta con mi mam? que estuvo en esas guardias por un corto tiempo. Hab?a un ritual de hacer papas fritas a ?ltima hora de la noche, y recuerdo que, probablemente ten?a 5 a?os. Casi no recuerdo nada del resto, aunque esa experiencia fue, de alguna manera, relevante.

La sociedad kibutziana no es una porci?n tan grande de la sociedad israel?, siempre ha sido alrededor del 5%. Pero fue una sociedad de influencia decisiva dentro del movimiento sionista laborista que lider? Israel durante sus primeras tres d?cadas. David Ben-Gurion era un miembro de kibutz. Los kibutzim representaban el asentamiento sionista (muchos de ellos construidos sobre ruinas y tierras palestinas, como se?al? Moshe Dayan, tambi?n un kibbutznik, y el esp?ritu sionista del kibutz era generalmente muy militante. Hist?ricamente, los kibutzniks representaban al doble de su proporci?n social en unidades de combate, as? como en muertes en combate. Mi t?o muri? en la guerra de octubre de 1973 en la pen?nsula egipcia ocupada de Sina?. Fue uno de los ocho kibutzniks que murieron en esa guerra, de los aproximadamente 180 que fueron llamados a pelear.

Este es el trasfondo social en el que nac? y del que vengo. Aunque me form? con su propio empuje, tambi?n me formaron reflexiones sobre ?l, a menudo a trav?s de la negaci?n de ciertos aspectos con los que me cri?.

Un aspecto estaba completamente ausente de mi conciencia en mi infancia, uno que sigue siendo importante de la negaci?n israel? en general: los palestinos. Fue solo en una etapa posterior de mi vida que comenc? a crear conciencia sobre esto y sobre lo importante que es esta negaci?n para la continuaci?n del colonialismo israel? (este ?ltimo tambi?n est? sujeto a la negaci?n social masiva).

Aqu? es donde comenc? a reflexionar sobre c?mo me criaron y sobre d?nde vine a ver todo lo que hab?a experimentado antes bajo una nueva luz.

Qaqun y los cactus

Pasaba con mi familia cerca de la ciudad palestina de Qaqun, demolida y ?tnicamente depurada. Los per?metros de la ciudad est?n claramente marcados por los cactus. Les se?al? a mis hijos: “observen los cactus, que est?n marcando las fronteras de Qaqun…”

Antes de concluir mi explicaci?n, una persona que estaba con nosotros dec?a: “S?, cu?ntales sobre ’sabras’” (un t?rmino que los israel?es usan para describir a los israel?es jud?os que nacieron en Palestina). No ced? a la interrupci?n y continu?: “Este es uno de las cientos de aldeas palestinas que fueron destruidas en 1948, pero sus cactus permanecieron”.

Luego, la persona agreg?, “Lo que quer?a que dijeras, era sobre los ’sabras’”. Y la explicaci?n fue, “Los que nacimos en Israel nos llamamos ’sabras’, como los cactus, porque tenemos espinas en el exterior pero somos suaves y dulces en el interior” (estos cactus tienen frutas dulces).

Mencion? que estos cactus en realidad no son originarios de Palestina sino que llegaron aqu? alrededor del siglo XVI desde Sudam?rica.

Todo lo que dije parec?a ser espantoso para la persona. Pero ya ves, todo es ir?nico. Se supone que la noci?n de “sabras” es la marca para ser “ind?gena”. Sin embargo, el hebreo ‘tzavar’ (en fon?tic) es en realidad una apropiaci?n cultural del ?rabe sabr, el nombre que los palestinos aplican a estas plantas. Tal fue el caso con tantas “hebraizaciones” de los nombres de las aldeas palestinas, como parte de la eliminaci?n colonialista de Palestina, como lo se?al? el exministro de Defensa, Mosh? Dayan:

Ni siquiera sabes los nombres de estas aldeas ?rabes, y no te culpo porque los libros de geograf?a ya no existen; no solo no existen los libros sino que las aldeas ?rabes tampoco est?n all?. Nahlal se levant? en el lugar de Mahlul; Kibbutz Gvat en el lugar de Jibta; Kibbutz Sarid en el lugar de Huneifis; y KefarYehushu’a en el lugar de Tal al-Shuman. No hay un solo lugar construido en este pa?s que no tuviera una antigua poblaci?n ?rabe.

Y m?s all? de eso, el sabr ni siquiera es ind?gena de Palestina. Pero eso realmente no importa, porque los palestinos lo usaron y los sionistas usaron el nombre que les dieron y su concepto para reescribir la historia, robando a los palestinos su pertenencia ind?gena y marcando al “nuevo jud?o” (el colonialista sionista) como una persona ind?gena profundamente arraigada que ha “regresado” y ha plantado nuevas ra?ces en Eretz Israel, supuestamente conectadas a tiempos inmemoriales.

(Eitan Bronstein Aparicio y El?onore Marza Bronstein han escrito sobre Qaqun en su libro Nakba en hebreo (ahora en hebreo y franc?s, ojal? pronto en ingl?s).

Lifta, una historia de desposesi?n y negaci?n

Hoy, como parte de una visita a Jerusal?n con la familia, decidimos detenernos y visitar Lifta, la ciudad palestina ?tnicamente limpiada (1948), ubicada en las colinas de las afueras de Jerusal?n, al-Quds.

Esta es la primera vez que visito Lifta, aunque la he examinado detenidamente en la fotograf?a de 360 ​​grados. Hubiera querido visitar all? con los descendientes de sus residentes, pero para los palestinos a menudo es un problema y un temor si Israel los deja pasar por la frontera, incluso con un pasaporte extranjero. De manera que me sent? como si estuviera, de alguna manera m?stica, visitando a estas personas y con ellas.

Tienes que entender lo extra?o que es llegar a este lugar. Google Maps conoce la ubicaci?n, pero no se puede llegar directamente por una carretera como tal. La carretera no identifica una parada, debes girar a otra carretera, pasar por la ubicaci?n del pueblo, hacer un giro en U, ingresar a una carretera lateral con un peque?o cartel discreto que dice Lifta, detenerte en una carretera estrecha sin pavimentar ya que no hay aparcamiento real, y bajar por caminos para llegar al pueblo.

Cuando haces esto, tienes la clara sensaci?n de que Israel no tiene inter?s en que visites este lugar.

Pero este lugar es precioso y est? escondido justo debajo de la carretera principal. Mira las fotos de c?mo las muchas casas restantes se mezclan con las colinas y el manantial con la piscina, donde tambi?n se ba?aba un grupo de j?venes visitantes que hablan ?rabe.

Este lugar lanza un hechizo. Y puedes imaginar por qu? y c?mo estas personas y sus descendientes quieren regresar all?. Camin? para reconstruir el pasado de este maravilloso pueblo en mi mente, antes de que llegara a su abrupto final en 1948. Y colonos ilustrados, como Amos Oz, me sermonean sobre la?enfermedad? de la “reconstritis” (ver referencia aqu?). En una de sus ?ltimas conferencias antes de su muerte el a?o pasado, Oz describi? c?mo se hab?a dirigido a un intelectual palestino en Francia, un descendiente de refugiados de Lifta. Oz recuerda:

Est?s enfermo, le dije al hombre. Y tambi?n le diagnostiqu? la enfermedad. Aquellos que tienen educaci?n m?dica o param?dica, sacan el cuaderno y escriben: Usted est? enfermo de Reconstritis. Est?s buscando en el espacio lo que has perdido en el tiempo.

Oz no condena al hombre por anhelar o perder a Lifta. Su sugerencia es simplemente escribir un libro:

Si tanto extra?as a Lifta, escribe un libro. Haz una pel?cula. Escribe una obra de teatro. Escribe una investigaci?n. Busca lo que has perdido en el tiempo, no en el espacio… ?Extra?as tu infancia? Eso est? bien, pero si empiezas a comportarte como un ni?o de 5 a?os [Oz est? literalmente gritando aqu?] debido a los anhelos de tu infancia, ?tienes que ser hospitalizado!

Pero la realidad es que Oz entendi? muy poco. Lo que vi hoy en Lifta signific? m?s que cualquier cosa que haya visto en el Israel moderno, ninguna arquitectura colonialista chovinista puede vencer esto. Y est? m?s all? de las piedras y de las casas. Pod?a escuchar las campanas de las cabras, pod?a escuchar el manantial como el intelectual palestino con el que Amos Oz estaba hablando y se burlaba de que estaba “enfermo”. Y Oz le advirti? que si todas las personas regresaran, habr?a un gran atasco de tr?fico y estacionamientos que arruinar?an la escena. Qu? pat?tico.

Le digo que si Lifta realmente sirviera un inter?s sionista (en lugar de ser un recordatorio de cr?menes), puede apostar que habr?a un buen estacionamiento en la parte superior, una carretera asfaltada con acceso desde la autopista, grandes se?ales y todo el resto de esto. Pero Lifta es algo que los sionistas quieren olvidar y quieren que los palestinos tambi?n lo olviden.

Jonathan Ofir. M?sico, director de orquesta y blogger/escritor israel? radicado en Dinamarca.

Fuente: https://mondoweiss.net/2019/04/childhood-kibbutz-palestinians/


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