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Nicaragua, la voz de la resistencia popular: Pandemia y dictadura. Posicionamiento de la Articulación de Movimientos Sociales

Articulación de Movimientos Sociales y Organizaciones de la Sociedad Civil de Nicaragua :: 18.06.20

A pesar de las profundas diferencias políticas y serias desconfianzas que tenemos con los partidos tradicionales y con el gran capital, hemos participado (a través de la UNAB) en la construcción de la Coalición Nacional, esperando que todos los sectores opositores tengan la madurez política de sentarse en una misma mesa y construir consensos a la altura de las demandas populares de un país destrozado por una nueva dictadura.
Participamos en estos espacios unitarios con pleno conocimiento de las diferencias irreconciliables que tenemos con sectores conservadores y neoliberales, a los que también responsabilizamos por la gravedad de esta crisis. Sin embargo, comprendemos que ningún sector tiene la fuerza suficiente para salir, por sí solo, de esta dictadura genocida en el poder. Por ello, hemos decidido participar desde nuestras agendas por la defensa del carácter innegociable de los derechos humanos, sociales, culturales, ambientales, de género, diversidad sexual, laborales, etc.
Por ello estamos conscientes que esos sectores, junto al régimen, mantienen campañas de desprestigio para intentar aislarnos y debilitar nuestras demandas para la transición democrática que impulsaremos en Nicaragua, que incluyen el desmantelamiento del régimen represivo y del corporativismo que por décadas nos somete a la injusticia e inequidad. Estamos dando estas batallas al interior de los sectores opositores.

Posicionamiento de la Articulación de Movimientos Sociales: Pandemia y Dictadura

https://www.articulacionsocialnic.com/comunicados/manifiesto-por-la-defensa-de-los-derechos-humanos-la-salud-y-la-vida

18 de junio 2020

1.     Desde el 31 de marzo emitimos nuestro “Manifiesto por la defensa de los derechos humanos, la salud y la vida”, con 7 Acciones Urgentes, como planteamientos claves para hacerle frente a la pandemia[1] en Nicaragua. Planteamos exigencias claras al régimen en el poder sobre las medidas que permitan salvaguardar las vidas de las y los nicaragüenses e hicimos un llamado al gran empresariado a comprometerse seriamente con la protección de la vida y los derechos laborales. 

 

2.     Hoy la pandemia está desenfrenada por la indolencia criminal de quienes controlan el Estado, ocasionando muertes de forma deliberada en el país, que se suman a la tragedia de los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura, desde el 2018 hasta el actual 2020. Es por ello que nos unimos al llamado de las asociaciones médicas para realizar una cuarentena nacional autoconvocada que permita contener la transmisión comunitaria del COVID-19.

 

3.     Desde nuestro nacimiento como Articulación de Movimientos Sociales (AMS-OSC), en mayo de 2018, nos hemos involucrado en la construcción de espacios de unidad con sectores diversos de la oposición al régimen Ortega-Murillo. Junto a otras agrupaciones, impulsamos la conformación de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), reconociendo el pluralismo y la diversidad subyacente en las protestas de la ciudadanía “azul y blanco”. 

 

4.     A pesar de las profundas diferencias políticas y serias desconfianzas que tenemos con los partidos tradicionales y con el gran capital, hemos participado (a través de la UNAB) en la construcción de la Coalición Nacional, esperando que todos los sectores opositores tengan la madurez política de sentarse en una misma mesa y construir consensos a la altura de las demandas populares de un país destrozado por una nueva dictadura.

 

5.     Participamos en estos espacios unitarios con pleno conocimiento de las diferencias irreconciliables que tenemos con sectores conservadores y neoliberales, a los que también responsabilizamos por la gravedad de esta crisis. Sin embargo, comprendemos que ningún sector tiene la fuerza suficiente para salir, por sí solo, de esta dictadura genocida en el poder. Por ello, hemos decidido participar desde nuestras agendas por la defensa del carácter innegociable de los derechos humanos, sociales, culturales, ambientales, de género, diversidad sexual, laborales, etc. 

 

Por ello estamos conscientes que esos sectores, junto al régimen, mantienen campañas de desprestigio para intentar aislarnos y debilitar nuestras demandas para la transición democrática que impulsaremos en Nicaragua, que incluyen el desmantelamiento del régimen represivo y del corporativismo que por décadas nos somete a la injusticia e inequidad. Estamos dando estas batallas al interior de los sectores opositores. No hay posibilidad de desarrollar estas agendas sin la recuperación de los derechos esenciales quebrantados por la represión, por tanto, salir de la dictadura es prioritario.

 

6.     El momento nos demanda estar alertas y abiertos al análisis de escenarios posibles que surjan de hechos detonantes o cambios bruscos en la correlación de fuerzas. Como AMS apuntamos al resurgimiento de la rebelión ciudadana de abril (la que por su naturaleza auto convocada nunca estuvo supeditada a fuerza política o social alguna), confiando en que la movilización y participación ciudadana son el principal motor y axioma político para una transición cimentada en las demandas de la gente. 

 

7.     Desde nuestro surgimiento, la Articulación ha estado comprometida con lograr la salida del poder de la dictadura de los Ortega-Murillo. “¡Que se vayan!” fue el lema de abril con que se demandó pertinentemente su renuncia, considerando su carácter genocida en tanto los derechos, la justicia y la libertad, no se negocian. Por ello, también hemos ratificado nuestro apoyo a las víctimas y sus organizaciones y nuestro compromiso con la justicia como pilar previo para cualquier transición política en Nicaragua.

 

8.     Seguiremos sosteniendo que no deben aceptarse elecciones sin las condiciones que garanticen un verdadero ejercicio democrático que respete la voluntad popular, y menos aún sin la previa liberación de las y los presos políticos, la recuperación de libertades ciudadanas esenciales, el desmontaje del aparato represivo y el cese del Estado de sitio de facto. Luchamos por esas condiciones y una profunda reforma electoral que rompa las nefastas estructuras del Consejo Supremo Electoral heredado del pacto bipartidista y sin caer en las trampas del electoralismo. También llamamos a las organizaciones de oposición a empujar prácticas de democracia interna, por tanto, tampoco aceptaremos imposiciones de candidaturas ni componendas en el seno de la oposición.

 

9.     Nos hemos comprometido a denunciar y confrontar cualquier pacto de cúpulas que pudiera generar impunidad ante los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen o de cualquier forma de “aterrizaje suave” que conduzcan a una perpetuación del régimen orteguista. ¡Basta ya de esta larga historia de pactos! Por ello, participamos de manera comprometida, crítica y con espíritu de fiscalización social en todos los espacios.

 

10.  Conocemos las enormes limitaciones que tenemos las organizaciones opositoras, y agradecemos la fiscalización permanente de la ciudadanía como aporte democrático para el ejercicio de nuestro liderazgo. Reiteramos nuestra confianza en la capacidad auto-convocada de la ciudadanía para crear sus propias formas de protección ante la pandemia y de resistencia ante la dictadura.

 

Sobrevivir a la pandemia es sobrevivir a la dictadura.

#SoloElPuebloSalvaAlPueblo                       #CuarentenaNacionalAutoconvocada

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MANIFIESTO POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS, LA SALUD Y LA VIDA

Managua, Nicaragua 31 de marzo 2020

La Articulación de Movimientos Sociales y Organizaciones de la Sociedad Civil, integrante de la Unidad Nacional Azul y Blanco y de la Coalición Nacional,

MANIFIESTA:

A casi dos años de la sublevación de Abril, hemos pasado muchas experiencias dolorosas: muerte, exilio, cárcel y represión. Salimos a las calles, nos auto convocamos, nos organizamos y dijimos PATRIA LIBRE PARA VIVIR. Dos años después, y con la digna rabia todavía en nuestros cuerpos, nos enfrentamos a un nuevo reto, invisible, que en lugar de llevarnos a las calles nos lleva a resistir: #QuedateEnCasa.

La pandemia del Coronavirus nos pone a prueba. No se trata de si esto va a suceder, sino de cómo, cuándo y a cuántas personas va a afectar en este país. Más que nunca en su historia, la salud y la vida de más de seis millones de nicaragüenses está en peligro. 

Desde mucho antes de Abril 2018 hemos sido víctimas de la ausencia del Estado, de múltiples violaciones de derechos humanos, de la profunda desigualdad provocada por el modelo corporativo extractivista que co-gobernó con Ortega en los últimos años. 

Nos enfrenta a una crisis sanitaria, política, económica, social, territorial y humanitaria, que se ve reflejada en un sistema de salud debilitado, falta de acceso al agua en asentamientos urbanos y zonas rurales, a más de un 70% de trabajo informal, a tasas elevadísimas de embarazos en la adolescencia, a múltiples violencias contra las mujeres y la diversidad sexual, a la indefensión de trabajadoras y trabajadores de las corporaciones explotadoras y el 33% de personas viviendo en situación de pobreza, con ingresos de 59 córdobas por día (1,76 dólares).

ESTÁ COMPROBADO:

En las diferentes regiones del mundo, que se necesitan todas las fuerzas vivas de una nación, y que el Estado tiene un rol ineludible en la lucha contra la pandemia; de no cumplir ese rol o no tomar las medidas recomendadas por la OMS, caen bajo su responsabilidad exclusiva el no evitar muertes y daños irreparables a las personas.

Exhortamos a la OPS-OMS a que sea coherente con los lineamientos de la OMS y que sean planteados al gobierno de Nicaragua para que adopte las medidas urgentes, como cancelar actividades masivas, cerrar las fronteras, cancelar las clases, proteger al personal de salud y brindar información con veracidad.  

Solamente articulando y coordinando esfuerzos entre todos los sectores políticos, sociales y económicos del país lograremos enfrentar la pandemia y salvar vidas.

POR LO TANTO:

Necesitamos combatir la pandemia sin vulnerar los derechos, que las fuerzas de seguridad no extralimiten sus funciones, no militaricen el espacio público y que no se utilicen para fortalecer el autoritarismo y la represión. 

1.     Exigimos la Libertad inmediata de las presas y presos políticos. 

2.     Demandamos al gobierno el cese inmediato de la represión.

  • No más detenciones arbitrarias ni persecución. No aprovechar la situación de excepción para agredir o criminalizar a activistas, periodistas, organizaciones y personas defensoras de derechos humanos. 

  • Desarmar las bandas paramilitares y trasladar ese presupuesto para aliviar las necesidades sanitarias. 

3.     Demandamos la conformación del Comité Nacional de Emergencia ante el COVID-19 que se instale en un ambiente en donde la voluntad se traduzca en salvar vidas y el simultáneo levantamiento del Estado policial

Que el Comité Nacional se conforme entre las entidades estatales, organizaciones y especialistas de la sociedad civil y sector privado, incluyendo a todos los sectores en oposición, cuyos Objetivos sean:

  • Defender la salud y la vida y atender conjuntamente planes de preparación, alistamiento, respuesta ante la pandemia y entrega de información veraz sin censura a la población.

  • Tomar en cuenta las múltiples consecuencias de la pandemia en lo económico, en lo social y en cultural. Atención urgente a las poblaciones en riesgo por su condiciones sociales y situación especial: las mujeres, personas adultas mayores, trabajadoras/es sexuales, la comunidad LGBTIQ+, pueblos indígenas y afrodescendientes y población carcelaria en riesgo por su edad o por su estado de salud. 

  • Coordinar medidas urgentes que tomen en cuenta la situación de extrema precariedad en que se encuentra la población exiliada, que ante sus desesperantes carencias está tomando la decisión de reingresar al país, corriendo toda clase de riesgos, también por la represión.

  • Urgen esfuerzos con distintos gobiernos para garantizar el acceso a la salud y medidas de alivio económico de las y los nicaraguenses en el exilio, en especial en Costa Rica, acelerando los trámites de refugio. 

4.     Coordinar eficazmente el sistema público y privado de salud, destinando fondos y articulando esfuerzos de todos los sectores para fortalecer la atención.

  • Habilitar instalaciones de emergencia adecuadas para atender la pandemia.

  • Adoptar medidas de protección y capacitación al personal médico y paramédico y servicios de apoyo y aplicar los protocolos de detección y atención.

  • Garantizar los insumos necesarios, entre ellos, las pruebas masivas de detección.

5.     El Estado debe garantizar la aplicación de medidas de alivio económico a poblaciones vulnerables como: 

  • Bono de seis meses para la compra productos alimentarios, de limpieza e higiene personal, basado en el nivel de consumo familiar.

  • Crear un Fondo de Apoyo Empresarial para las pequeñas y micro empresas.

  • Congelar por un mínimo de seis meses los precios de la canasta básica, los productos farmacéuticos, de limpieza e higiene personal. Controlar las alzas de precios, la especulación, el acaparamiento y el desabastecimiento.

  • Establecer al menos seis meses sin pago del servicio de agua y de luz eléctrica, según nivel de consumo. 

  • Garantizar el acceso al agua a los asentamientos urbanos y al sector rural, poniendo especial interés en las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Norte y Sur.

  • Hacer accesible el servicio de internet para que la población tenga información y pueda comunicarse constantemente con sus familias, así como trabajar desde la casa.

·       Ordenar la reducción de las tasas de interés de los préstamos, la suspensión de cobros de los créditos y no aplicar mora ni intereses al menos por seis meses, a pequeñas y medianas empresas. 

6.     Suspender el pago de la deuda externa, incluyendo la deuda a Caruna.

·       Los recursos obtenidos por suspensión de pago de la deuda, por donaciones internacionales o medidas fiscales extraordinarias aplicadas al gran capital, deben ser destinados transparentemente a la defensa de la salud y la vida, con procesos claros de adquisición, inversión y rendición de cuentas.

7.     Las grandes empresas deben contribuir a la respuesta a la pandemia reconociendo los derechos laborales.  

·       Con una política de cero despidos, manteniendo el salario a quienes no puedan laborar por la cuarentena.

·       Implementar de inmediato el trabajo en casa para las actividades que sean posibles. 

·       Para aquellas actividades que son de primera necesidad, demandamos el uso obligatorio de equipos de protección para las y los trabajadores.

  • El gran capital debe habilitar un Fondo de Inversión Privado para fortalecer el sistema de salud y garantizar medidas de alivio económico a poblaciones vulnerables. 

La Articulación de Movimientos Sociales alerta que este panorama, -que podría traducirse en miles y miles de vidas perdidas-, nos compromete a seguir trabajando junto a la ciudadanía.

Reconocemos y promovemos la solidaridad de la población, tantas veces demostrada en situaciones similares.  Los esfuerzos que la ciudadanía realiza por su propia iniciativa, -con el acompañamiento de las organizaciones y movimientos sociales-, muestran que Nicaragua nuevamente se autoconvoca y que es capaz de crear sus propias formas de protección, respetando a las personas que van a sufrir la enfermedad. 

Desde la Articulación de Movimientos Sociales, demandamos a todos los sectores a adoptar estas siete medidas urgentes para defender la salud y la vida. “No es momento de excusas”, es momento de acciones, empatía y solidaridad.

 


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