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Deir Ezzor en el punto de mira de los servicios secretos turco y sirio

Kurdistán América Latina :: 18.08.20

Tanto Turquía como el régimen de Bashar Al Assad tratan de aprovechar los sentimientos nacionalistas de la población árabe en la provincia de Deir Ezzor y ponerlos en contra de la Administración Autónoma del norte y el Este de Siria (AANES). Células de los servicios de inteligencia turco (MIT) y sirio (Mukhabarat) están asesinando a los líderes tribales en la región.

Deir Ezzor en el punto de mira de los servicios secretos turco y sirio

 

Tanto Turquía como el régimen de Bashar Al Assad tratan de aprovechar los sentimientos nacionalistas de la población árabe en la provincia de Deir Ezzor y ponerlos en contra de la Administración Autónoma del norte y el Este de Siria (AANES). Células de los servicios de inteligencia turco (MIT) y sirio (Mukhabarat) están asesinando a los líderes tribales en la región.

Los campos de petróleo en el borde del Éufrates

Deir Ezzor, situada en el noreste de Siria, es la provincia más grande de Siria en términos de territorio. Durante mucho tiempo, la región estuvo bajo el dominio otomano, pero tras un breve mandato francés, la zona pasó a formar parte de Siria en 1946. La región está formada principalmente por zonas desérticas, por lo que el 99 por ciento de los asentamientos están situados a orillas de los ríos Éufrates y Jabur. En principio, la agricultura es la principal fuente de ingresos de la población, pero ésta sufrió enormemente bajo las políticas del régimen del partido Baath y la posterior guerra civil.

En Deir Ezzor hay ricos depósitos de petróleo y gas. Al igual que en las zonas vecinas de Irak, la población está formada casi en su totalidad por tribus árabes suníes. Los habitantes de la región siempre se han opuesto al gobierno de Damasco debido a la política monista del régimen de Al Assad. Pero una gran proporción de ellos estaba bajo la influencia del régimen baasista en Irak, dominado por los suníes, durante el gobierno de Saddam Hussein y todavía tienen fuertes sentimientos nacionalistas árabes.

Cuando comenzó la producción de petróleo en Siria, en 1968, las primeras instalaciones se construyeron en Deir Ezzor, donde se encuentran los mayores campos de petróleo del país. Para la gente de la provincia se abrió un nuevo mercado de trabajo en el sector petrolero. Mientras tanto, la agricultura, que había sido descuidada por el régimen, seguía debilitándose. En el curso de la guerra civil, los canales de irrigación, que son esenciales para la vida, sufrieron graves daños y la agricultura quedó completamente marginada.

 

Contrabando de armas y de petróleo

La mayoría de la gente de la provincia está armada. Hace más de 20 años que hay armas en la región y el régimen del Baath ha promovido el contrabando de armas de la región a Irak desde principios de 1990. Cuando comenzó la guerra civil siria, prácticamente todos los habitantes de Deir Ezzor se armaron. En cualquier caso, se opusieron al régimen. Además de las tribus Okaidat y Begara, hay muchas tribus pequeñas. Cada tribu, en ese momento, estaba dividida en diferentes facciones opuestas. A partir de 2013, la rama de Al Qaeda, Jabhat Al Nusra, tomó el control del noreste de Deir Ezzor y de los campos de petróleo. Durante la guerra civil, también comenzó el contrabando de petróleo, que continuó durante el dominio del Estado Islámico (ISIS) en la región. En julio de 2014, ISIS ocupó toda la zona, que se extiende desde el paisaje oriental de Deir Ezzor hasta la frontera con Irak.

Durante el reinado de ISIS, en agosto de 2014 estallaron los enfrentamientos con la tribu Sheitat debido a los desacuerdos sobre el control de los almacenes de trigo y los pozos de petróleo de la región. ISIS cometió varias masacres y asesinó brutalmente a cientos de hombres de la tribu Sheitat de una manera inaudita. Los yihadistas luego alquilaron los pozos de petróleo a los seguidores de las tribus. Mientras que, por un lado, ISIS vendía el petróleo de Deir Ezzor a Turquía y al régimen a través de comerciantes, por otro lado los habitantes contrabandeaban petróleo a las zonas del régimen.

La gente huye hacia las FDS

Cuando las zonas rurales de Deir Ezzor, es decir, ciudades como Al Mayadeen o Al Bukamal, estaban bajo el control de ISIS, las pocas zonas del régimen en el centro de la ciudad fueron cercadas por los yihadistas. Después de que las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) lanzaran su ofensiva para liberar Raqqa, en mayo de 2016, el régimen, junto con el Hezbollah iraní y el apoyo ruso, avanzó al sur de Deir Ezzor. Sin embargo, no llegaron muy lejos. En septiembre de 2017, la ofensiva de las FDS comenzó en la provincia. Mientras tanto, el régimen avanzó al otro lado del Éufrates.

A pesar de que ISIS actuó de forma extremadamente despiadada durante la ofensiva, el Consejo Militar de Deir Ezzor, que se había organizado en el marco de las FDS, recibió un gran apoyo de la sociedad. El régimen no hizo distinción entre objetivos militares y civiles y utilizó fuertes bombardeos, malos tratos y torturas para hacer avanzar a la población. Por lo tanto, se desencadenó una nueva huida: de las zonas controladas por el régimen hacia las zonas liberadas por las FDS.

Como parte de la ofensiva de las FDS, los principales campos petroleros de la región fueron liberados uno por uno, lo cual atrajo a Damasco a la escena. El régimen comenzó a atacar campos petroleros como Jafra y las aldeas alrededor de los pozos con armas pesadas, y al mismo tiempo a despejar el camino para ISIS. En octubre de 2017, las FDS notaron que un camión de ISIS cargado de minas y explosivos intentaba penetrar en Deir Ezzor desde la ciudad controlada por el régimen, Salihiya. Debido a la intervención de las FDS, los yihadistas dejaron el camión y se retiraron al área controlada por el régimen.

Dos administraciones, dos sistemas

Ya ha pasado un año y medio desde que las FDS liberaron el último enclave de ISIS, Baghouz. En Deir Ezzor ahora rigen dos sistemas. El centro de la ciudad de Deir Ezzor, Al Mayadeen, Al Bukamal y las orillas sur y suroeste del Éufrates están, en parte, bajo el control del régimen. Las riberas norte, noroeste y nordeste del Éufrates, y también los yacimientos petrolíferos de allí, son autónomos y están protegidos por las FDS. En las zonas autónomas de Deir Ezzor viven actualmente dos millones de personas, incluidos los refugiados. La gran mayoría de los refugiados internos provienen de las zonas controladas por el régimen, pero también hay gente de Irak, Damasco e Idlib.

El autogobierno democrático de Deir Ezzor, que ahora forma parte de la AANES -fundado en septiembre de 2017 por los consejos civiles paralelamente a la ofensiva contra ISIS-, es objeto de ataques permanentes por parte del régimen sirio, de Turquía y de las células de ISIS. Sin embargo, las estructuras continúan su trabajo. Y aún hoy continúa la huida de personas desde las zonas del régimen hacia las regiones bajo el autogobierno.

La mayoría de las refinerías de los campos de petróleo y gas de las áreas autónomas democráticas de Deir Ezzor se han vuelto prácticamente inutilizables debido a la guerra. Después de la liberación, el gobierno local transfirió algunas de las fuentes a las tribus. Otra parte fue entregada, por contrato, a la compañía petrolera Cizîrê y se procesa allí. Según el contrato, el 70 por ciento de los ingresos va al gobierno autónomo y el 30 por ciento restante permanece en la compañía. La empresa vende parte del petróleo crudo producido a los comerciantes y refina otra parte en diesel para abastecer a la población de la región.

En mayo de 2019, dos meses después de la liberación de Baghouz, el gobierno local asoció todos los pozos de petróleo de Deir Ezzor para ofrecer a la población un diesel más barato y de mayor calidad. El petróleo crudo procesado por las compañías fue refinado en diesel y entregado a los habitantes de Deir Ezzor a 75 liras por litro. Eso es aproximadamente una vigésima parte del precio de mercado. En las zonas de Deir Ezzor y de la AANES, los precios del diesel son los más bajos del mundo. Algunas tribus e individuos que se sentían perturbados por la socialización ordenada por el gobierno autónomo de todas las fuentes de petróleo, protestaron contra esto. Estas protestas fueron alimentadas por el régimen del Baath y Turquía. Sin embargo, la socialización es apoyada por la mayoría de los pueblos de la región. En el pasado, algunas tribus han dicho: “El petróleo viene de nuestra región, así que nos pertenece. ¿Por qué debería dejarse a otras tribus y regiones?”.

La población no aceptó el régimen a pesar de la presión

Desde la liberación de Deir Ezzor, los ataques no han cesado. Al contrario, el Mukhabarat, ISIS y el MIT han aumentado sus actividades. A partir de los documentos que las fuerzas de seguridad pudieron incautar durante las investigaciones, está claro que el MIT como el Mukhabarat se infiltraron en las células de ISIS, con sus agentes. Estos agentes son principalmente antiguos miembros de ISIS. De esta manera, las células de ISIS pueden ser controladas según los deseos de los servicios secretos. Las investigaciones han demostrado que la mayoría de los ataques de ISIS en la región son planeados por los servicios secretos turco o sirio.

Inmediatamente después de la liberación de la región por las FDS, el régimen inició una campaña de difamación contra ellas y la administración autónoma. El régimen celebró reuniones con los líderes tribales en Hesekê y declaró “traidores” a quienes colaboraban con las FDS y la administración autónoma. El régimen amenazó a la población, diciendo: “Volveremos al poder. Entonces los que se pusieron del lado del autogobierno sentirán un profundo remordimiento”. Con sus células, bombardeos y asesinatos, Turquía apoya las actividades del régimen a su manera, y prefiere el control del régimen sobre la región al autogobierno. No obstante, como en Manbij, Raqqa y Tabqa, la población de Deir Ezzor no permitió que las tropas del régimen entraran en su región durante la invasión turca de Girê Spî y Serêkaniyê, y una vez más declaró su apoyo al autogobierno.

Los asesinatos de los líderes tribales llevan la firma del régimen

Después de que la población de Deir Ezzor se negara a permitir el regreso del régimen, a pesar de la amenaza de invasión turca, las células del MIT y del Mukhabarat comenzaron a atacar en particular a los representantes del gobierno autónomo. El 17 de noviembre de 2019 se llevó a cabo un ataque contra Lina Abdulvahab, miembro del Consejo Legislativo de Deir Ezzor y del Partido del Futuro de Siria. Dos hombres enmascarados irrumpieron en su casa y abrieron fuego. Abdulvahab fue alcanzada por las balas en su cara, cabeza y brazo; apenas sobrevivió.

Tanto el régimen como Turquía comenzaron a difundir la anti-propaganda entre las tribus de Jarablus, avivando el sentimiento nacionalista con falsas afirmaciones sobre la distribución de los beneficios de la producción de petróleo.

Cuando se iniciaron las reuniones entre el Consejo Nacional Kurdo (ENKS) y el Partido de la Unión Democrática (PYD), el servicio secreto sirio difundió informes falsos, como el siguiente: “Los kurdos han llegado a un acuerdo, el 40 por ciento del petróleo va al PYD, el 40 por ciento al ENKS y el 20 por ciento a los árabes”.

Recientemente, tanto los representantes del gobierno autónomo como los líderes tribales han sido atacados. El 15 de junio, el co-alcalde de la ciudad de Al Tayyana, Sakkat Khleif Al Musa, fue asesinado en el ayuntamiento por pistoleros. El 30 de julio, el líder tribal de Okaidat, Solimán Al Qassar, fue muerto a tiros por desconocidos en el distrito de Basira, en la ciudad de Deir Ezzor. El 31 de julio, Ali Al Weiss, alcalde de la ciudad de Dahlah, al este de Deir Ezzor, fue muerto a tiros por desconocidos. El político, que también era el jefe de una asociación familiar de la región, se dirigía a la mezquita para pronunciar el sermón del viernes.

Tras estos ataques, el “Consejo de Tribus de Siria”, controlado por Turquía, en la ciudad ocupada de Jarablus, difundió a través de la prensa turca, al igual que el servicio secreto sirio, que la tribu Okaidat había sido atacada por las FDS por su oposición. Los autores del hecho detenidos en relación con los intentos de asesinato, han confesado y admitido abiertamente su trabajo para el servicio secreto sirio. Los testigos presenciales del asesinato de un líder Okaidat informaron que los autores habían aparecido en cuatro motocicletas y luego se habían retirado hacia la zona del régimen.

Los ataques coordinados por el MIT y Mukhabarat aumentarán

Las FDS establecieron puntos de control adicionales y realizaron amplias investigaciones después de los ataques. Se hicieron varios arrestos con importantes declaraciones de los autores. Esto puede haber supuesto un duro golpe para los servicios secretos. No obstante, la región seguirá siendo el objetivo de Turquía y del régimen, debido a su riqueza petrolífera y a la estructura demográfica de las tribus inclinadas al nacionalismo árabe. Utilizarán todos los medios a su alcance para crear el caos en la región y destruir el autogobierno.

Aunque el contrato entre la empresa estadounidense Delta Crescent Energy LLC aún no se ha confirmado, las reacciones de Turquía y el régimen ya muestran que las contra-actividades aumentarán. La probabilidad de que el MIT y el Mukhabarat cooperen es muy alta.

Las medidas de seguridad no son suficientes para evitar el caos que el MIT y el Mukhabarat quieren crear en la región. El gobierno autónomo de Deir Ezzor debe involucrarse más en la educación y desarrollar más intensamente los servicios en la región. Teniendo en cuenta la mentalidad patriarcal, nacionalista y gobernante, así como la corrupción que el régimen ha creado allí en 50 años de gobierno, la distribución de los servicios debe controlarse más estrechamente en aras de la justicia.

Deben elaborarse contratos para asignar los gastos militares en las zonas que siguen en guerra y los gastos de los servicios prestados por la administración autónoma democrática, sobre la base de normas claras en beneficio de todos los pueblos.

Aunque el petróleo es una fuente de ingresos muy importante en el sistema mundial actual, se debe promover la subsistencia de la sociedad y la producción agrícola, y desarrollar su infraestructura. Deben crearse nuevas áreas de trabajo para los pueblos de la región.

En particular, debe fortalecerse el trabajo de las mujeres en Deir Ezzor. La región está dominada por una actitud patriarcal, que se ha visto reforzada por ISIS.

La región de Deir Ezzor no tiene ningún punto en común con los otomanos o el régimen. Pero también es una región que carece de instrucción. La administración autónoma democrática es el modelo más apropiado para la estructura de la población. Incluso si hay puntos de crítica, la gran mayoría de la gente allí apoya este modelo. Si la labor de autogobierno se desarrolla más, ni el régimen ni Turquía, con sus intentos de sembrar la discordia, tienen las menores posibilidades de éxito.

FUENTE: Beritan Sarya / ANF / Edición: Kurdistán América Latina


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