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Sobre Mario Mieli, activista marica, filósofo provocador y convencido revolucionario

Mario Mieli :: 07.09.20

Mario Mieli (1952 – 1983), fue un activista y escritor italiano. Como ningún otro, Mieli representa la irrupción de un activismo marica, radical y teóricamente comprometido en la Italia de los años ´70. Fue reconocido no solo por su agudeza intelectual, sino también por su provocadora actitud, especialmente en la vida pública. Desde muy joven supo hacer convivir su carisma como estudiante ejemplar del Instituto Parini, y su deambular perverso por la Fossa dei Leoni, un lugar dedicado al cruising y la prostitución masculina en Milán, donde buscaba explorar sus deseos polisexuales.

Alquimia, revolución sexual y comunismo

 
 

Felix Cossolo, figura central del periódico ‘Lambda’, realizó la entrevista a Mario Mieli, activista marica, filósofo provocador y convencido revolucionario

“Lambda” fue uno de los principales periódicos del movimiento de liberación gay italiano. Fundado en Turín, publicó sus números entre 1976 y 1982. Aunque suele reconocerse que estuvo dirigido principalmente a un público gay masculino, en su número 24, de noviembre de 1979, Felix Cossolo, figura central del periódico, realizó la entrevista que se reproduce a continuación a Mario Mieli, activista marica, filósofo provocador y convencido revolucionario cuyo trabajo sentó las bases de una política sexual basada en la liberación del placer, el delirio de los sentidos y la organización social anticapitalista.

Dedicado a la Reina del Once

¿Puede compartirnos una pequeña biografía?

Nací en Milán el 21 de Mayo de 1952, y por lo tanto estoy entre Tauro y Géminis, con mi ascendente en Sagitario. Viví en el campo cerca de Como (norte de Italia) hasta los 16 años; en 1968 vine a Milán y participé en las actividades del movimiento hasta 1971, cuando me fui a Inglaterra, donde comencé a participar en el Gay Liberation Front. En los años siguientes me ocupé del FUORI! [Fronte Unitario Omosessuale Rivoluzionario Italiano] (Frente Unitario Homosexual Revolucionario Italiano) en Milán, hasta que en 1974, cuando este grupo se unió al Partido Radical, me alejé, porque no estoy de acuerdo con ninguna política en general. Creo en la posibilidad de cambiar el mundo totalmente, pero sé que para cambiarlo no se pasa solo por la política, sino por “otra cosa”.

Posteriormente participé en la actividad del COM [Collettivi Omosessuali Milanesi] (Colectivos homosexuales milaneses): entre otras cosas, con un grupo de la COM, “Nostra Signora dei Fiori”, participé en la realización de un espectáculo teatral, titulado La Traviata Norma, del cual también se imprimió un libro publicado por Erba Desideri, con el mismo título. En 1976 escribí Elementos de crítica homosexual, que es una reescritura de mi tesis en filosofía moral. Libro que luego fue publicado en el año 1977 por Einaudi. Luego me dediqué al amor, es decir, básicamente, a realizar mi sueño amoroso en la vida concreta, y también me ocupe de la alquimia. Actualmente estoy escribiendo una novela autobiográfica que explica algunos descubrimientos que he hecho a lo largo del camino alquímico. Ahora por ejemplo, voy por su historia en el Lejano Oriente.

 

Mario Mieli durante el festival “Sex Poetry” en Milán, 1979.

En una página de tu libro escribís: “Para la creación del comunismo, la total desinhibición de las tendencias homoeróticas, entre otras, es una condición sine qua non”. ¿Sigue creyendo en la creación del comunismo?

Sí y también no. Creo que este mundo está destinado a terminar. Y posiblemente, ese fin sea resultado de una catástrofe nuclear si los jefes de Estado están tan locos como, por ejemplo, Hitler y Mussolini.

Una guerra nuclear que puede destruir el planeta, o producir una catástrofe ecológica. No veo alternativa a esta posible catástrofe, excepto en la creación de una sociedad en la que todos los seres humanos recuperen los medios de producción, creando nuevos modos de hacer y condiciones necesarias para desarrollar una vida libre en armonía todos juntos.

Creo que siempre se ha entendido mal lo que Marx imaginaba como comunismo. Marx utilizó la expresión hegeliana “reino de la libertad” para definir el comunismo, y sobre todo, veía como una condición inevitable (según Marx) para la creación del comunismo, la realización de un nuevo modo de producción, que no tenía nada que ver con modo de producción capitalista. Por eso me llamo marxiano, si se trata de definirse, no marxista, porque considero que todos los marxistas que vinieron después de Marx, ni siquiera con la excepción de Lenin, son deformadores de la teoría marxista. Por tanto considero el comunismo, que espero pueda realizarse en el planeta, de una forma mucho más afín a la de Marx que a la de los marxistas.

Su libro, Elementos de crítica homosexual, fue considerado por el “movimiento gay” como el manifiesto de los homosexuales que quieren liberarse de la opresión: muy a menudo en nuestros artículos nos referimos a su libro. Me gustaría saber si hay algo desactualizado tres años después de la difusión de sus análisis.

Creo que los análisis que traigo en el libro Elementos de crítica homosexual deben ser ampliados y que muchos de los temas que traté esconden algo inexplorado entonces todavía en mí, y que hoy hay que explicitarlo y comunicarlo a los demás. En la liberación del deseo homosexual hay un secreto aún mayor de lo que pude imaginar al escribir ese libro. Considero posible ampliar la discusión de la cuestión sexual tal como la llevé a cabo en Elementos de crítica homosexual, pero no rechazo ninguna de sus palabras.

En tu libro hay un punto que no analizas pero que me gustaría discutir: “Debido a la educación te vuelves heterosexual o homosexual… Aunque en última instancia, todavía no es posible explicar por qué algunas personas se vuelven homosexuales y otras heterosexuales. Pero si la homosexualidad es congénita, obviamente no tiene sentido buscar su génesis”. La pregunta es la siguiente: en una sociedad basada en modelos heterosexuales, ¿cómo es posible que haya homosexuales, si no se puede hablar de libre elección? Y dado que afirmas que la norma es heterosexual, incluso si no analizas la “diversidad” homosexual desde la normalidad heterosexual, me interesa saber al menos si lo has pensado o has buscado explicaciones.

Sí, he pensado en esto muy a menudo y creo que todavía no me es posible dar una respuesta teórica para divulgar. Puedo decir que posiblemente existan varias razones que conduzcan a la afirmación preeminente del deseo homosexual más que del deseo heterosexual en una persona, pero me parece que incluso hoy sería imprudente avanzar en hipótesis generalizadoras para explicar el fenómeno. Yo, en Elementos de crítica homosexual, escribí algo que creo poder repetir hoy: “Sólo liberando la sexualidad se puede entender por qué ha sido reprimida durante tanto tiempo. Es muy difícil establecer qué es, si ese algo está reprimido”. Lo más importante es la práctica de la liberación, a la que sigue un razonamiento consecuente, que puede favorecer una práctica posterior.

¿Cree que la liberación homosexual conduce al comunismo?

La liberación homosexual, como ya he dicho, es una de las condiciones necesarias para la realización de una sociedad armoniosa, porque sabemos cuánta violencia proviene de la eliminación forzada del deseo homosexual. Sabemos cuánta competitividad y cuánta competencia proviene de la represión de los componentes sexuales en nosotros. Entonces creo que para crear una sociedad armoniosa es imposible seguir reprimiendo la sexualidad, como lo hacemos hoy, mientras que no creo que la liberación de la homosexualidad por sí sola sea garantía para la creación de un mundo armonioso, de hecho, creo que es posible liberar la homosexualidad, u otras formas de represión en el contexto de la sociedad capitalista, en una forma comercializada. Esto solo acentúa la crisis interna del capitalismo, su contradicción, pero, al mismo tiempo, no es condición suficiente para liberar las llamadas perversiones, para crear una sociedad armoniosa, si además de la sexualidad no se libera el espíritu.

¿El mundo se está volviendo más gay gracias a estas formas de lucha? ¿Cuál es su posición con respecto al movimiento homosexual? ¿Nuestra lucha sigue siendo necesaria? ¿Qué piensa de los periódicos Lambda y FUORI!?

No creo, en este momento, que pueda considerarme un militante del movimiento gay, porque lo considero en un nivel que todavía es demasiado bajo en comparación con lo que me interesaría para poder participar en una lucha y actividad común. Mi opinión sobre FUORI! y Lambda es predominantemente negativa; Considero que ambos periódicos son repetitivos, bastante mal redactados y, sobre todo, poco exhaustivos en las investigaciones que realizan sobre la emancipación humana y la liberación sexual. Además, los encuentro demasiado comprometidos con la política [partidaria] y demasiado comprometidos con la mercantilización, la liberación de la sexualidad que el capital opera por sí solo.

La concentración, considerada el “Stonewall Italiano”, se realizó en protesta contra el “Congreso Internacional sobre la Desviación Sexual” organizado por el Centro Italiano, de inspiración católica. Asistieron unas cuarenta personas integrantes de distintas agrupaciones de militancia homosexual europea. Foto gentileza Archivo Fondazione Sandro Penna/FUORI!, Turín, Italia.

En Lambda queremos movilizar una crítica de la homosexualidad en tanto esta puede convertirse en una “norma”, por lo tanto, un rechazo de la anti-norma. Queremos traer un discurso crítico sobre el corporativismo, el poder homosexual de algunos círculos (un análisis que, en mi opinión, falta sobre el FUORI!): ¿Qué opina de esto?

En este punto podría repetir lo que ya he escrito, por lo que puedo remitir a los lectores interesados en lo que pienso sobre la lucha contra la liberación de la homosexualidad al último párrafo del segundo capítulo de Elementos de crítica homosexual.

“(…) Solamente nosotros, gay, podemos entender que en todo lo que se ha silenciado de nuestra historia, en los terribles y sublimes secretos de los urinarios públicos, bajo el peso de las cadenas con las que la sociedad heterosexual nos ha vinculado y sometido a ella, se oculta la unicidad de nuestra (potencial) contribución a la revolución y a la creación del comunismo.”

Mario Mieli, Elementos de crítica homosexual, Capítulo segundo, “De cómo los homosexuales, de hoguera en hoguera, se convirtieron en gays”, último párrafo, Barcelona, Editorial Anagrama, 1979, p.148.

Puedo decirles que estoy a favor de que cualquier lucha se lleve a cabo de la manera más completa posible, contra las formas de mercantilización o falsa liberación de la homosexualidad y otras llamadas “perversiones”.

¿Aún vives momentos de represión, o ahora todo es más fácil?

Te puedo decir que mi vida ha cambiado, con seguridad, estoy mejor que hace un año. Es decir, la liberación para mí es una práctica diaria. No hay acto del día que haga sin pensar en mejorar mi vida o la de los demás. Considero que quienes se mueven en sus vidas animados por el deseo de ayudar a los demás y ayudarse a sí mismos a mejorar sus condiciones existenciales, poco a poco son en realidad mejores. Por supuesto, sigo sufriendo todas las represiones que la sociedad impone a los homosexuales llamativos como yo; el hecho es que, ahora, no me resulta tan problemático ni me me inhibe como antes, porque en cierto sentido, en mi interior, estoy cada vez más unido a mi mismo. Siento amor por mi mismo y, en consecuencia, la gente puede decir lo que quiera.

Actualmente está escribiendo un libro: ¿Puede hablar de él brevemente?

Dije anteriormente que se trata de una novela autobiográfica, pero también incluye una investigación que he hecho en los campos del esoterismo. Como mencioné, también me he ocupado de la alquimia durante algunos años. Este libro es el resultado de una investigación existencial, literaria y alquímica. Narra los encuentros más importantes con hombres, homosexuales de alta espiritualidad que han hecho mi vida más feliz, más rosada y más seria. Es, por tanto, la historia de una mariquita burguesa que poco a poco se convierte en alquimista; el título, por el momento, es Gineprai. [Nota: El título con el que se publicó es El despertar de los faraones].

Al principio mencionaste un “algo más”…

Sí, ese algo más representa muchas cosas. ¿Hay algo en particular que quieras saber? Lo primero que te viene a la mente.

Bueno, la charla de alquimia no me involucra en absoluto, soy muy ignorante.

No hay posibilidad de liberar plenamente al ser humano, y por tanto a la sexualidad, sin pasar por el camino alquímico. En este sentido, aconsejo a los lectores leer La psicología de la transferencia de Jung, por ejemplo, un libro que es su testamento moral y que, sin revelar las materias primas sobre las que se opera el procedimiento alquímico, da no obstante una idea de la relación que existe entre la alquimia y la liberación, dentro de nosotros, del otro sexo reprimido; por ejemplo, dentro del hombre, la mujer y dentro de la mujer, el hombre. Una de las razones por las que adjetivizo a los periódicos como FUORI! y Lambda es porque cualquiera que hable hoy sobre la liberación sexual debería saber qué es la alquimia. Sé muchas cosas sobre la alquimia y en este libro quiero divulgarlas. En la historia de la alquimia siempre ha existido un gran problema, que los alquimistas consideraban como delator a quien revelaba cuál era la materia prima que estaba en la base del proceso alquímico.

Bueno, yo soy el DELATOR, soy el primer alquimista europeo que revelará públicamente cuál es la materia prima a partir de la cual se desarrolla el procedimiento alquímico. Esto puedo decirlo y ya lo he dicho públicamente en los cines, a través de los periódicos y también en Elementos de crítica homosexual; sólo los que ya eran alquimistas entendieron que yo sabía, los demás no se dieron cuenta: la materia prima es el oro. Y si lees el último párrafo del tercer capítulo de mi libro, debes entender qué oro poseemos todos y cuál, si lo ingerimos, nos permite desarrollar el camino alquímico en nosotros.

(…) Si lo que más horroriza de la homosexualidad al homo normalis, policia del sistema hetero-capitalista, es tomar por el culo, esto demuestra que uno de nuestros placeres mas deliciosos, el coito anal, lleva en sí mismo una notable violencia revolucionaria. Lo que más nos censuran a las mariquitas contiene gran parte de nuestra gaya potencialidad subversiva. Yo guardo mi tesoro en el culo, pero mi culo está abierto a todos…

Mario Mieli, Elementos de crítica homosexual, Capítulo tercero, “Los machos heterosexuales o sea las criptomariquitas”, último párrafo, Barcelona, Editorial Anagrama, 1979, p. 207.

Para mejorar periódicos como FUORI! y Lambda, ¿qué recomienda?

Intentemos ser lo más honestos posible. Me dirás “¿por qué no dijiste qué es el oro?”, En esta conversación en particular no quiero decirlo (aunque ya lo haya repetido varias veces), es decir, hago una elección, pero no es tanto censura, como es no trates a los demás como niños y le des todo con una cuchara en la boca, dales una idea para que de alguna manera puedan desarrollar la investigación a partir de sus intuiciones.

La sugerencia que puedo hacer para mejorar Lambda es que el escritor haga lo que sabe hacer, sinceramente, sin censurar su propio pensamiento, y luego aboliría todo lo que es publicidad, en la medida de lo posible. ¿Por qué no, por ejemplo, hacer una crítica que parte de sus experiencias personales de todos los lugares publicitados en Lambda? Es decir, al leer Lambda no se ve claramente la autenticidad de la vida de quienes lo hacen, la autenticidad de los problemas que aún se encuentran en los lugares que actualmente siguen siendo el ghetto homosexual. Por eso es que, eventualmente, descubres que sigue siendo un periódico de ghetto.

¿Existe una “cultura” homosexual en Italia?

Estoy en contra del término “cultura” en general, lo encuentro un término capitalista, una secta intelectual que no me interesa personalmente. Creo que en cambio, evidentemente, han habido hombres de “cultura” como Pasolini, que han desarrollado un discurso relativo a la homosexualidad. ¿No crees que entre los grandes artistas, los grandes políticos, entre los hombres y las mujeres comunes de todos los tiempos, no han habido muchos homosexuales en Italia? Bueno, entonces no habria problema en decir que la cultura italiana es en gran parte homosexual.

¿Has tenido alguna experiencia con LSD?

Sí, he hecho cien viajes, pero no tomo LSD desde enero de 1978.

¿Tuviste algunos amores locos? ¿Tienes un estereotipo? ¿Rechazas las relaciones?

Sí, mi vida es una vida de grandes amores, tengo varios al mismo tiempo. Actualmente mis amores son ocho (por los que vivo). Puedo decir que me gusta la gente guapa, en general, pero como guapa me refiero no solo físicamente sino también espiritualmente. Rechazo la relación de pareja, de lo contrario no podría tener ocho amores al mismo tiempo.

En sus experiencias con la psiquiatría: ¿le han clasificado como enfermo mental?

Sí, he estado en un hospital psiquiátrico tanto en Inglaterra como en Italia. El hospital inglés era un hospital langiano, por lo tanto seguía una corriente antipsiquiátrica, y les puedo decir que es la misma mierda que el hospital psiquiátrico tradicional; no entienden una mierda sobre la llamada “enfermedad mental”.


Publicada originalmente en “Lambda. Giornale di Contracultura del Movimento Gay”, Año 4. Número 24. Noviembre – Diciembre, 1979.

Notas finales

Mario Mieli (1952 – 1983), fue un activista y escritor italiano. Como ningún otro, Mieli representa la irrupción de un activismo marica, radical y teóricamente comprometido en la Italia de los años ´70. Fue reconocido no solo por su agudeza intelectual, sino también por su provocadora actitud, especialmente en la vida pública. Desde muy joven supo hacer convivir su carisma como estudiante ejemplar del Instituto Parini, y su deambular perverso por la Fossa dei Leoni, un lugar dedicado al cruising y la prostitución masculina en Milán, donde buscaba explorar sus deseos polisexuales. Las resonancias de su libro Elementos de crítica homosexual, publicado originalmente en el año 1977 por Einaudi, rápidamente lo consagraron como uno de los fundadores del movimiento de liberación homosexual en Italia, y una figura inevitable en el pensamiento critico europeo. La pregunta central de su trabajo era simple pero provocadora: ¿Por qué la sociedad marginaliza y reprime la conducta homosexual?.

Lo que sigue en el libro sería un análisis pormenorizado sobre cómo el funcionamiento de la sociedad capitalista depende de la sobreadaptación conformista a las conductas heterosexuales y al complejo institucional que garantiza su naturaleza: el matrimonio, la herencia y la reproducción de la vida familiar. Su trabajo podría considerarse una lectura erótica de Marx, y especialmente, de Kingsey. Fue un expreso defensor de lo que luego otros llamarían un “nuevo utopismo sexual”: una filosofía política que apuntó contra la rigidez de la normalidad heterosexual que operaba, en su mirada, a partir de la remoción de todos los componentes inestables del espectro erótico de la naturaleza humana. Su trabajo conectó al mismo tiempo, el reconocimiento de un valor subversivo en la experiencia trans, los movimientos de liberación de la mujer y una crítica directa hacia todos los mecanismos psíquicos, culturales y políticos destinados a la represión del deseo homosexual.

La intensidad de su pensamiento también puede ser entendida bajo los efectos de su desvinculación del FUORI! en el año 1974, una vez que estos optaron por inmiscuirse en la política partidaria. Allí también puede situarse su trabajo incómodo de señalamiento, crítica y confrontación con lo que observaba como una rápida desexualización del espíritu revolucionario y una pronta normalización institucionalizante de los activismos liberacionista que empezaban a ceder ante nociones mercantilizadas de la libertad de la identidad gay. Esto, posteriormente, también lo empujará a buscar nuevos escenarios para sus investigaciones, guiado a su vez por las nuevas condiciones que imponía su salud mental.

Después de la publicación de su libro, volvió público, en reiteradas entrevistas, su diagnóstico como esquizofrénico, pero también allí reconoció, la importancia de dicha experiencia en la apertura personal de nuevas perspectivas en torno a la liberación sexual. Lo que siguió en su trabajo, una vez distanciado del activismo homosexual, fue un compromiso ascendente con el ambientalismo, las políticas anti nucleares, y especialmente, con el esoterismo, la alquimia y el trabajo espiritual. Su novela autobiográfica Il risveglio dei Faraoni fue publicada en el año 1994 en Milán gracias al trabajo de archivo que hicieron sus amigos muchos años después de su muerte (1983), aunque su familia poco tiempo después retiró, por vías legales, todos los ejemplares en venta. Hasta el día de hoy es un texto inaccesible, tanto como el guión que escribió de la película Una favola spinta de Guido Tosi, de circulación televisiva en el año 1982, poco tiempo antes de morir.

Desde entonces su trabajo ha sido reeditado pocas veces, pero se puede consultar el trabajo de Giampaolo Silvestri, “Oro Eros y Armonía: El último Mario Mieli” (Croce, 2012), el de Silvia De Laude, “Mario Mieli – Y ahora” (Clichy, 2016) y dos publicaciones recientes, la re-edición de “Elementos de crítica homosexual” traducida al inglés como “Towards a Gay Communism” (Pluto Press, 2018) prologada por Tim Dean y Massimo Prearo, y “La gaia crítica. Politica e liberazione sessuale negli anni Settanta. Scritti (1972-1983)” al cuidado de Paola Mieli y Prearo también (Marsilio | Nodi, 2019).

Agradecimientos: Felix Cossolo, Mauro Caruso, Fabrizio Garghetti, Achivo Garghetti (Milán), Archivo Fondazione Sandro Penna/FUORI! (Turín) y Giovanni Dall’Orto.

moleculasmalucas.com. Traducción y notas finales de Nicolás Cuello

 


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