Clajadep :: Red de divulgación e intercambios sobre autonomía y poder popular

Imprimir

Los pueblos están tomando las riendas para definir sus futuros construyendo autonomías, sin esperar que la justicia venga del Estado

Voces en Lucha :: 15.12.20

RESEÑA DEL LIBRO: PUEBLOS INDÍGENAS EN TIEMPOS DE LA CUARTA TRANSFORMACIÓN de López y Rivas, Gilberto, México, Bajo Tierra Ediciones, 2020.
Por Inés Durán Matute

RESEÑA DEL LIBRO: PUEBLOS INDÍGENAS EN TIEMPOS DE LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

López y Rivas, Gilberto, México, Bajo Tierra Ediciones, 2020.

Por Inés Durán Matute 

https://vocesenlucha.com/resena-pueblos-indigenas-en-tiempos-de-la-cuarta-transformacion-lopez-y-rivas-gilberto-por-ines-duran/?fbclid=IwAR3z52xf4cIm15fM1rJ-Nh9hz0B3eZLJ7SCu__UWXy-ekTzNPxGhQIYhl0g

“Los pueblos están tomando las riendas para definir sus futuros construyendo autonomías, sin esperar que la justicia venga del Estado”

 

¿Qué han conseguido los pueblos indígenas desde el levantamiento zapatista? ¿Cuál es su situación actual en México? ¿Cómo ha sido ‘transformada’ con la llegada de la supuesta 4T? Considero que a grandes rasgos estas son las preguntas que guían a Gilberto López y Rivas a lo largo de su libro para desplegar una cartografía del despojo, la muerte, la explotación y el racismo, pero también de la rebeldía, la dignidad y la autonomía. Al buscar darnos respuestas, nos comparte los peligros, violencias y dificultades que acechan hoy en día a los pueblos y al mundo, pero también derriba muchos de los mitos para mostrarnos la fuerza, las enseñanzas y los logros de una lucha múltiple de larga duración.

Tan solo hace una semana, los pueblos y redes organizados en torno al CNI-CIG nos mostraron mediante una diversidad de acciones a lo largo del país que, en sus palabras, ‘se cumplen 528 años del mal llamado Encuentro de Dos Mundos; este aniversario que para unos pocos es motivo de festejo, para nosotros los pueblos originarios y los pobres de México, es una fecha que nos recuerda el inicio del sufrimiento, de la destrucción de nuestras culturas y el despojo de nuestras tierras y de los bienes que en ellas existen. Pero también es un día en el que celebramos la Resistencia Digna de nuestros pueblos, rememoramos qué en estos 528 años, nuestros abuelos y abuelas, nuestros padres y madres han luchado para defender lo nuestro, es una fecha que tiene un gran valor simbólico’.[1]

Justamente este libro retrata estas dos caras. Por un lado, la creciente militarización, la instigación hacia la intolerancia, el despojo y saqueo continuo por parte de empresas transnacionales, las disputas territoriales y las múltiples violencias desencadenas por el crimen organizado, los tratados internacionales y reformas constitucionales a favor del capital, la cooptación y las dádivas gubernamentales, la violación de leyes y de derechos, las represiones y asesinatos de defensores del territorio, las consultas amañadas y las complicidades institucionales acompañadas de corrupción e impunidad; todo esto encaminado hacia, lo que Gilberto identifica como, la recolonización y el exterminio de los pueblos. De Loma de Bacúm, Sonora a Calpulálpam de Méndez, Oaxaca vemos cómo el capital, con toda su lógica de muerte, se expande a través de gasoductos, oleoductos, termoeléctricas, trenes, minas, refinerías, eólicas, autopistas, zonas industriales, y un gran etcétera. Pero, por otro lado, también la resistencia y rebeldía circula gracias a diálogos, jornadas, encuentros, movilizaciones, comparticiones, plantones, múltiples informes y estudios, alianzas y articulaciones. Los pueblos están tomando las riendas para definir sus futuros construyendo autonomías, sin esperar que la justicia venga del Estado. Considero que el obvio y mayor aporte del libro sería el navegar en este gran campo de batalla.

Sin embargo, el libro esconde a mi parecer un segundo gran aporte. Desde que era estudiante de sociología, aunque Gilberto no lo sabe, él me ha acompañado. Recuerdo la pasión que me desataba leer sus libros y artículos; no solo por las ideas y análisis contenidos ahí, sino también por su compromiso. Me marcaron para buscar esas otras formas de investigación que promueven el pensamiento crítico y caminan con las luchas de los oprimidos. Es por eso que para mí justamente la Introducción (que es como un tercio del libro), es una invitación a reflexionar sobre la relación de la ciencia con el poder y cómo darle la vuelta. En ella, Gilberto nos ilustra cómo se ha conseguido que la antropología transite hacia una ciencia más emancipatoria y de acompañamiento con los pueblos. Nos recuerda cómo la antropología nace en México en estrecha relación con el indigenismo, esta política autoritaria que buscaba a toda costa la ‘integración’ del indígena ‘atrasado’ al Estado-nación moderno y al capitalismo. Nos relata su caminar hasta llegar al etnomarxismo, que surge en los años ochenta, cuestionando las perspectivas antropológicas paternalistas y la exclusión de los pueblos de los análisis marxistas. A partir de este momento, un sector de antropólogos realiza su labor acompañando las luchas de los pueblos y posicionándolos como actores políticos. Este recorrido no se reduce a una narrativa de unas páginas, sino sobretodo al legado que él junto con otros nos dejan para posicionarnos con una mirada cada vez más crítica en torno a la ciencia. Gracias a Gilberto y su compromiso con los pueblos, las siguientes generaciones ya no tenemos el mismo punto de partida.

En este contexto, hay que mencionar que ahora con el renovado indigenismo desatado por la 4T, Gilberto observa cómo las acciones del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) atacan los procesos autonómicos y de defensa de los territorios, al tiempo que fragmentan a las comunidades y buscan su control y manipulación. Aún más, esta institución no sólo permite la expansión del poder del Estado en los territorios indígenas, sino también del capital. En este contexto, es importante aludir a la reciente ocupación de las instalaciones del INPI, por las y los compas otomís residentes en la CDMX. No sorprende que entre sus acusaciones manifiesten que el INPI no los representa, no promueve sus derechos, no reconoce sus autonomías, y que está al servicio de las transnacionales y del capital financiero.[2] Entonces, ¿cómo promover nuestro quehacer y pensamiento no para que sirva al Estado, sino como contrapeso a las acciones promovidas por la 4T? Me parece que ese es el llamado urgente que realiza Gilberto, de manera implícita, para liberar nuestros pensamientos.

Este libro nos motiva así al análisis, a la reflexión y al debate. Por ello, sosteniendo este entusiasmo por el pensamiento crítico, realicé una lectura desde mis inquietudes que me gustaría compartir con ustedes. Espero que estas preguntas que arrojó en torno a cuatro conceptos que discute el libro nos puedan llevar a continuar la reflexión sobre cómo construir ese otro mundo que tanto estamos buscando.

Sin duda, ante la polarización hay que pensar lo común, ‘la vida’; sin fronteras, divisiones ni jerarquías. Espero, que las ideas y preguntas que presento como inspiración del magnífico libro que Gilberto nos presenta fomenten ricos diálogos o por lo menos desaten algunas inquietudes.

¡Felicidades, Gilberto! Mi admiración y agradecimiento siempre.


[1] Convocatoria a la Jornada Nacional de Movilización en Defensa de la Madre Tierra y contra la Guerra al EZLN, los Pueblos y Comunidades Indígenas, Congreso Nacional Indígena, 3 de octubre de 2020.

[2] Comunicado de la Comunidad Indígena Otomí, residente en la CDMX ante la toma indefinida de las oficinas del INPI, Desinformémonos, 12 de octubre de 2020. https://desinformemonos.org/otomis-toman-sede-del-inpi-a-528-anos-de-la-llegada-de-colon-a-america-2/

[3] Sexta parte: Una montaña en alta mar, Enlace Zapatista, 5 de octubre de 2020. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2020/10/05/sexta-parte-una-montana-en-alta-mar/

[4] Quinta parte: La mirada y la distancia a la puerta, Enlace Zapatista, 9 de octubre de 2020.


https://clajadep.lahaine.org