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El nacionalismo y su papel en la nueva China.De Deng Xiaoping a Xi Jinping

Daniel López Marín :: 26.03.21

Papel que ha jugado y juega el nacionalismo en la teoría y práctica de la política china tras la reforma de mercadoy observar cómo ha interactuado en diferentes ámbitos: las relaciones internacionales, el socialismo de mercado y la posición del estado-partido, tratando de esclarecer si estas dimensiones se confrontan, apoyan o se entrelazan con el mensaje nacionalista.

El nacionalismo y su papel en la nueva China.De Deng Xiaoping a Xi Jinping

Daniel López Marín

Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración Pública por la Universidad de Murcia(13/09/2015 –12/09/2019)y con un Máster en Análisis Político por la Universidad Complutense de Madrid(12/09/2019 –16/07/2020).

Resumen

Este trabajo trata de ser una aproximación al papel que ha jugado y juega el nacionalismo en la teoría y práctica de la política china tras la reforma de mercadoy observar cómo ha interactuado en diferentes ámbitos: las relaciones internacionales, el socialismo de mercado y la posición del estado-partido, tratando de esclarecer si estas dimensiones se confrontan, apoyan o se entrelazan con el mensaje nacionalista. Aunque se centra especialmente en comprender la etapa de liderazgo de Xi Jinping y analizar sus discursos para extraer conclusiones sobre la implicación de los conceptos que utiliza, tratando de observar lógicas globales y posibles direcciones de su política intencional y domestica con relación a la cuestión nacional.

Introducción

El nacionalismo en China surgió fundamentalmente asociado a la idea de modernidad, es decir,a partir de la influencia occidental y como reacción al imperialismo que sufrió China desde la primera Guerra del Opio.La continua erosión de la soberanía china, y la impotencia general de su sistema institucional,fruto del shock civilizatorio que sufría China,hizo de la nacionalización, los límites de la nación y quiénes conformarían la nación,un intenso objeto de debate establecido sobre la noción común de ser la vía fundamental hacia la salvación del estado y la constitución de la comunidad imaginada china, permitiendocurar la herida y la humillación sufrida creando un estado fuerte, soberano e independiente(Dahua2019: 22). La imposibilidad de la dinastía Qing para la reforma motivóel surgimiento de la vía revolucionaria, y desde ese momento,revolución, modernidad y nación, han sido términos estrechamente relacionados y han hegemonizado todos los proyectos políticos de la China contemporánea: desde el establecimiento de la República China de 1911, pasando por el nacionalismo del Guomindang, el marxismo maoísta del PCCh y su construcción de la Republica Popular, hasta el proceso de Reforma y Apertura emprendido por Deng Xiaoping. Todos estos proyectos políticoshan reivindicado ser la única fuerza capaz de rejuvenecer la nación china, de construirun país fuertey acabarcon la humillación imperialista,creandouna nueva China capaz deadaptar, subvertir o retomar su legado cultural, constituyéndose en una nación moderna soberana(Santillán 2016).El nacionalismo ha estado presenteen todas las formas políticas modernizadoras de China, pero ha recibido un impulso y un renovado interés, tras la etapa de “reformay apertura”de Deng Xiaoping como herramienta política útil de legitimación del régimen político, además de apuntalar espiritual o moralmente el modelo de economía socialista de mercado con características chinas(Gómez 2017).Pero ha sido durante la etapa de Xi Jinping durante la cual la nacionalización y la idea deconstrucción del estado chino ha adquirido un nevo significado, ya que,China que ya no busca en el nacionalismo una vía para la modernización o la construcción nacional soberna, sino un elemento de legitimidad y refuerzo de su identidad ydesu sistema económico,en una fase de

3conversión de un país en desarrollo a un país como potencia a nivel global (Llandres2020).“La Reforma y Apertura”, el nacionalismo como legitimidad práctica.La filosofía reformista de Deng Xiaoping buscaba un rupturismo con los problemas y las principales situaciones que habían generado fuertes conflictos en el seno del partido comunista así como traumas sociales, como la revolución cultural y el gran salto adelante,pretendía dirigir al Estado/Partido chinohacia un nuevo horizonte de desarrollo económico y prosperidad con un liderazgo menos autoritario y más pragmático, pero sin romper con el núcleo duro del partido, por lo que mantuvo la retórica característica del marxismo maoísta. Aun así, reformó la figura del liderazgo,ya que existía una fuerte tendencia paternalista y de culto a la personalidad en Mao. La principal debilidad del sistema maoísta fue precisamente la excesiva concentración en la figura del líder (Lieberthal 1995:121).Deng mantuvo la figura política del hombre de estado con un amplio poder personalizado, aunque ejerció el poder de manera menos arbitraria, además de buscar mayor consenso a travésdela consulta a diversos dirigentes, así como el fomento dela construcción de alianzas con una perspectiva eminentemente pragmática, para generar una base social y política mayor que apoyara su ambicioso proyecto reformista.Con respecto al Partido Comunista, auténtico núcleo de poder del estado, y según Goodman y Segal, las reformas de Deng generaron la sustitución progresiva de una lógica de mando único del partido comunista a la irrupción de una nueva racionalidad económica en el país y el “mando conjunto”. Este nuevo rumbo que equilibra el poder central e indiscutible del partido causó un cambio constante en las relaciones de poder, dentro del estado y en la vinculación entre el estado y la sociedad (Goodman y Segal, 1995: 28). Sin embargo, su mayor cambio político llego en El III Pleno del Comité Central del XI Congreso del PCCh (celebrado en diciembre de 1978) inaugurando formalmente en la Republica Popular el periodo de “Reforma y Apertura”, etapa que caracteriza la contemporaneidad del país hasta nuestros días (Santillán 2016: 31). El contenido esencial del pleno fue el del rechazo fáctico de la Gran Revolución Cultural de Mao,

4aunque sin ejercer una excesiva crítica de esta etapa, así como la sustitución de la lucha de clases como principal elemento ideológico y programático de la acción del partido-estado (Santillán 2016: 32). Este periodo pragmático y su visión de las reformas justificó la inclusión de principios de liberalización del mercado de manera escalonada y paulatina, como una necesidad fundamentada en que el desarrollo de una China “fuerte y prospera” era necesario para lograr la modernización y procurar la estabilidad, es decir se aludía directamente a la retórica nacionalista para justificar la postura reformista, esto quedó consolidado con la creación del concepto “Socialismo de mercado con características chinas”. No era la primera alusión a la sinificacióndel marxismo, puesto que Mao lo había fomentado como manera de adaptar el socialismo a las circunstancias chinas, pero el principal cambio de esta orientación fue que socialismo y la idea esencialista de características propias complementaran su significado, no como adaptación sino como retroalimentación (Brown, Bērziņa-Čerenkova 2018: 324). Las características chinas también se relacionan con la idea de pragmatismo, como un medio de adaptación de tendencias heterogéneas al significado de lo chinocomo articulador y punto nodal, así como la justificación de excepcionalidad china que implicaba esta necesidad de adaptar modelos de carácter foráneo a unas características propias, rechazando la universalidad ideológica (Lieberthal 1995). La noción de imprimir rasgos que doten de justificación moral y práctica al socialismo de mercado chinose relaciona también con la vuelta a la inclusión de la idea tradicional confuciana, adaptada al proceso modernizador, rompiendo con el rechazo de la Revolución Cultural (Santillán 2016:34). En el plano discursivo el confucianismo suplió de elementos como la “teoría de la rectificación de los nombres” (Gómez 2017: 33), que atribuye a la palabra la capacidad de contener principios mediante nociones simbólicas, pero no como la idea de que contengan una determinada ideología, sino asumiendo que el discurso y el hecho de emitir estas nociones crea consenso y genera una dimensión practica-teórica de la política (Brown, Bērziņa-Čerenkova 2018: 325). En la práctica esta teoría se utilizó como justificación del abandono del extremismo ideológico, es decir de la ortodoxia abstracta, ya que según la idea tradicional de la complementariedad de los contrarios hay que evitar el conflictivismo y practicar la mediación, lo que facilitó la presentación de la adaptación al mercado como un proceso de mediación entre el socialismo y el marxismo, sustentado por la filosofía clásica china (Moncada 2011:206). Este camino,

5al poner nuevamente de relieve una manera peculiar de “decir” la política, revela y reinstala la vitalidad del ejercicio político en la cultura china (Santillán2016:33).La irrupción de estas ideas pretendía servir como contrapeso a las tendencias democráticas liberales que podían acompañar a la liberalización económica y sustituir el papel que hasta entonces había jugado la retórica revolucionaria (Gómez 2017). Es por ello que Deng crea como soporte emocional, la idea de “civilización espiritual” y su asociación al socialismo chino, como “construcción de la sociedad socialista espiritual”, tratando de evitar la pérdida de legitimidad emocional del Partido si era reducido a una institucional tecnocrática guiada por el pragmatismo, Esta noción busca crearun conjunto de prácticas culturales, ideales, morales y una disciplina, que aludan a la concepción de que la población interiorice y se eduque en valores que asocien el socialismo, la idea de la fuerza de la cultura tradicional de la civilización china y el proceso de avance unidireccional hacia el desarrollo y la modernidad, entendiéndose como parte del todo que es la nación china (Brown, Bērziņa-Čerenkova 2018: 325). En esta época es importante destacar queno es el confucianismo el único elemento que complementa la construcción de identidad nacional, pero sí que se trata del más relevante por su estrecha vinculación histórica al pensamiento político (Moncada 2011:205).En el plano académico se da una vuelta a la introspección cultural, un renacimiento de la civilización china, debido a la relajación del panorama intelectual tras la etapa de praxis cultural marxista-leninista de la Revolución Cultural, que trajo consigo una intensa represión ideológica. Paralelamente a este interés por la tradición cultural china también se desarrolla a lo largo de los años 80 movimientos de aperturismo ideológico de aproximación al pensamiento liberal occidental (Moncada 2011: 204). Esto se plasmó en la serie de libros “Marchando hacia el futuro” del autor liberal Jin Guntao, así como en un renovado furor en el consumo de medios de comunicación occidentales. Este viraje a occidente fue esencialmente parte de la aproximación de los movimientos estudiantiles y juveniles que culminó con los trágicos acontecimientos de la plaza de Tiananmen en 1989, producto de la euforia sucedida tras la desaparición del bloque socialista (Ekelnud 2018: 8). Estas dos tendencias opuestas en la academia china se explican como reacciones a la crisis de fe que experimentó China tras el fin del maoísmo y las nuevas expectativas del aperturismo. Aun así, la respuesta de Deng fue

6inequívoca, el partido lanzó una amplia campaña antioccidental y de educación patriótica que se vio acrecentada por el bombardeo de la embajada china de Belgrado y el incidente entre un caza chinoy un avión espía norteamericano sobrevolando Hainan. Se denunciaba el occidentalismo como un agente externo que trataba de acabar con la nación china y se utilizaba el recuerdo histórico de la lucha antiimperialista, por liberar a China de la opresión colonial. El relato de humillación y victimización sobre el que se construyó la idea de la nación china,así como los nuevos referentes de renacimiento cultural legitimaron el nacionalismo patriótico como elemento de superación de la crisis de descredito moral de las instituciones y la ideología oficialista. (Ekelnud2018: 11)Enmateriadomésticayelrelaciónconelrelatodelresarcimientodelashumillacionesimperialistassecreóelconcepto:“Unpaís,dossistemas”tienesuorigenenlaformulaexpresadaporDenXiaopingen1982,creadaexprofesoparalereintegracióndeMacaoyHongKongalsistemadelaChinacontinental,aunquemanteniendounprincipiodeautogobiernoconstitucionalmentereconocido,esdecirselespermitiómantenersusistemainstitucionalysueconómicadelibremercadocomoRAEoregiónadministrativaespecial,loquefueconsideradoporDengunapruebadelagranfortalezachinacrecienteysucapacidadrenovadadeorgullonacional(Lieberthal 1995).En materia de política internacional,la política de “Reforma y Apertura” se tradujo en el terreno de lasrelaciones internacionales. A la inclusión de una política pragmática que procuró llevar a cabo una normalización de las relaciones bilaterales, especialmente con los países de su entorno. Otro de los principios básicos de la era Deng en relaciones internacionales fue la de mantener un bajo perfil que permitiera a China participar en los organismos internacionales, lo que condujo a una estrategia de no intervención y la conformó como una potencia perteneciente a los estados no alineados-Se terminaba el proceso de exportación de la revolución y se iniciaba la fase realista de la política exterior china. La dirección de la política exterior vuelve a sufrir un cambio relevante tras la caída de la URSS, momento en el cual China comprende la necesidad de insertarse en el sistema multilateral institucional, este proceso se vio limitado tras los incidentes de Tiananmen con la vuelta a cierto aislacionismo, no obstante, la apertura internacional del mercado permitió la rápida relajación y la desaparición de las sanciones impuestas a China a partir de 1992 (De Jesús 2018).La etapa de “Reforma y Apertura” inició un nuevo pensamiento que sería determinante en el futuro pensamiento nacionalista de los gobiernos que le precedieron, la supeditación a lo puramente ideológico y el rechazo de todos los elementos identitarios de la filosofía e ideas de la China premoderna había acabado. El confucianismo y la tradición suplían de nuevo de elementos legitimadores y de principios políticos a las instituciones del estado chino, la cultura tradicional no era un elemento reaccionario que había que extirpar en pro de un proyecto político, sino que podía dotar de identidad y ofrecer soluciones a la política moderna y al socialismo.Aportaciones de Jiang Zemin Jiang Zemin fue presidente de la Republica Popular en (1993-2003) en un clima de evidente efervescencia patriótica fruto de la corriente antioccidental que dominóel clima social y político a partir de lo ocurrido en Tiananmen en 1989 y las consiguientes sanciones impuestas por occidente. Este nuevo ímpetu nacionalista fue hábilmente instrumentalizado por parte del PCCh para contrarrestar la posible pérdida de legitimidad ideológica sufrida por el descredito del socialismo real a raíz de la caída de la URSS en 1991 (Moncada 2011: 214). En 1994 el PCCh implementóla conocida como “Educación patriótica” con el objetivo de aplicar un programa de educación socialista patriótica en todos los niveles educativos. En cuanto al curriculum destaca la periodización histórica, que se refería a la China pre-moderna como “Los 5000 años de espléndida cultura china”, la historia moderna entre 1840 y 1949 fue caracterizada como “el periodo de la humillación de más de un siglo”,en referencia al siglo de la humillación, noción que como ya se ha referido surgió en 1915 y ha conformado la visión nacional de la historia. Esta campaña acentuó la noción de amenaza exterior sobre la nación china, ejemplificándola como una constante histórica (Modongal 2016: 3). En cuanto al discurso de Jiang,el antioccidentalismo y el refuerzo de un nacionalismo reactivo queda patente en sus alusiones a las “fuerzas extranjeras enemigas”, en clara referencia a occidente y especialmente a EE. UU., a quien considera responsable y promotor de un liberalismo burgués que era denominado por Jiang como el origen de la “contaminación espiritual” que sacudía a China (Moncada 2011: 214) Con respecto a las aportaciones teóricas del pensamiento de Jiang al auge del nacionalismo destaca especialmente la vuelta a la utilización y amplia difusión de

8terminología como el “rejuvenecimiento nacional” proveniente de la teoría nacional de Sun Yat-Sen. Esta adaptación del término tuvo dos vertientes, por un lado,trataba de reflejar el éxito de las reformas económicas y utilizar este éxito como legitimador social, haciendo hincapié en la confianza que se debía depositar en la capacidad económica como método de resarcimiento de la humillación y de recuperación de su estatus global anterior. (Santillán 2016: 43). La otra vertiente fue la potencialidad de esta idea de agrupación en torno a elementos nacionalistas para respaldar el liderazgo de Jiang en el partido, fuertemente cuestionado por el grupo emergente conocido como “Nueva izquierda” que planteaba demandas con un renovado ímpetu en la teorización marxista, debido a la creciente desigualdad que habían introducido las reformas de mercado, así como por otros sectores del PCCh que reclamaban una reestatización de la economía(Santillán2016: 44). La idea de rejuvenecimiento nacional también era relevante por su capacidad de evocar la idea de la humillación sufrida por China de manos de las potencias occidentales durante el “siglo de la humillación”, así como la necesidad de activar un nacionalismo defensivo en torno a esa idea, es por esto por lo que Jiang declaró en 2001 que China había concluido la tarea histórica de superación de la humillación nacional. (Gómez2017:39) La “Nueva izquierda” por su parte también contribuyó a la teorización nacionalista con el desarrollo de un cierto revisionismo histórico en torno a la idea del 4 de mayo como génesis de la modernidad china, considerando que la denuncia de la tradición china que llevó a cabo este movimiento se dejó influirpor una excesiva occidentalización, desmarcándose también del criticismo del primer marxismo chinoa la tradición china, así como al maoísmo más revolucionario. La” Nueva Izquierda” también consideraba que no se debía idolatrar en exceso la cultura occidental pues su éxito histórico era un ejemplo de sus lógicas imperialistas, argumentando que la occidentalización reciente era la causa de la crisis de identidad cultural y nacional china, planteando que China debía ser capaz de construir un modelo alternativo en contraposición que destacara la filosofía cultural china (Modongal 2016: 4).En cuanto a la política internacional, Jiang trata de enfocar su política desde otra óptica, es decir aboga por la conformación de China como un “poder responsable”. Desde la perspectiva del liderazgo del PCCh, el poder responsable consistía en la coherencia en las acciones internacionales del régimen y los principios de la política de paz, desarrollo armónico manteniendo las diferencias culturales y enfatizando la raíz confuciana de este

9concepto, por tanto,el confucianismo no solo suplió con más ímpetu el nacionalismo si no que empapo ampliamente la política china como nuevo referente intelectual (De Jesus 2018). En consecuencia, en el año 1996 China se conformaría como socio comercial de la ASEAN, al año siguiente conseguiría formar parte de un foro financiero iniciativa de ASEAN, denominado ASEAN más tres, por la inclusión de China, Japón y Corea del Sur (Llandres, 2020: 9-10). Este conjunto de actuaciones dio a China una nueva posición integrada en la economía del sudeste asiático.Aportaciones de Hu Jintao Hu Jintao accedió a la presidencia de la república en 2003, cargo que ostentó hasta 2013. Entre sus aportaciones más relevantes a la teoría del PCCh que influyen en la ideologíanacionalista, destaca el énfasis de continuar introduciendo terminología de tipo identitario con elementos nacionalistas, manteniendo el impulso hacia dentro de Jiang Zemin, es decir, acudir a la tradición cultural e intelectual premoderna para afianzar y legitimar su discurso y conectar el sentir público de la ciudadanía con el poder institucional (Moncada 2011). Los lemas desplegados en esta etapa como “poner al pueblo primero” y “buscar la armonía en las diferencias” nos retrotraen a la tradición clásica del pensamiento chinoasí como el ímpetu de “crear una sociedad armoniosa”, ahondan en la relevancia del particularismo chinopuesto que se nutren de una clara raigambre confuciana, vienen de lo que el confucianismo denominó como “la cultura de la armonía”, que implica, como ya se ha señalado, la idea principal de unidad en la diferencia y tenía tres vertientes: la armonía social, la armonía global y la armonización entre PCCh y sociedad. Por ello pudo ser instrumentalizado para influir en la política doméstica con respecto a la cuestión étnica o el modelo de “Un país, dos sistemas”, así como en la base de la política de integración internacional de este periodo (Gómez2017: 45). Hu Jintaointrodujo dos nuevos enfoques que marcarían la política exterior: El de “Mundo armonioso”, extensión de la sociedad armoniosa y concepto que pone de relevancia la voluntad china de contribuir al desarrollopropio y mundial mediante relaciones multilaterales de beneficios mutuos, y acompañado del concepto de “Ascenso Pacífico”:según este concepto la estrategia principal china en materia de política exterior estaría encaminada a procurar,tal y como enuncio Deng Xiaoping,un entorno

10internacional proclive a los intereses chinos que le permitiera continuar su proceso de modernización ydecrecimiento económicoanunciando la nueva relevancia que tendrá el discurso exterior chinoen la etapa de Xi y como el particularismo dotará a China de soluciones chinas en el ámbito global y a favor de su influencia ascendente(Ying, 2012). Análisis del nacionalismo de Xi JinpingIntroducción En esta parte del análisis se explorarán las relaciones de las fuerzas institucionales, sociales y su conexión con significantes que suponen en eje del discurso de Xi Jinping y subyacen a la lógica del rearme o refuerzo ideológico que caracteriza su etapa en el poder y donde el nacionalismo toma una nueva relevancia. Xi Jinping llegó a la secretaria general en 2012, un momento de transición y de desgaste del modelo de desarrollo desigual, de auge de demandas sociales por parte de una naciente clase media,fruto del desarrollismo acelerado del periodo de “Reforma y Apertura” que concentraba la práctica política del PCCh en el desarrollo pragmático, y que junto a los casos de corrupción había debilitado ideológicamente la legitimidad del partido. El modelo económico de exportación de bajo valor añadido también había dado síntomas de agotamiento con el aumento de los salarios y la bajada de la competitividad lo que suponía otro reto que generaba descontento social (Vila 2018). A pesar de esto también se presentaban potencialidades, la crisis económica que comenzó en 2007 había debilitado la hegemonía de la propuesta neoliberal, además de facilitar el uso de las reservas de divisas chinas como motor económico y de inversión hacia un modelo de consumo y alto valor añadido(Jian2017). En este sentido China necesitaba afrontar retos y potencialidades, a lo que Xi había considerado en la apertura del XIX informe al Congreso del PCCh, como evitar la elección entre “Un camino heterodoxo (…) que llevo al colapso de la URSS”, dirigiéndose al bloque del partido más izquierdista y una vuelta a “el viejo camino del estancamiento feudad”de la China premoderna en alusión a las corrientes de pensamiento confucianas más ortodoxas (Xi2017.a). Por lo tanto, el pensamiento de Xi responde esencialmente a la necesidad de reforma y refuerzo de la ideología y el liderazgo del estado-partido y sus estructuras, reforzando su papel como

11articulador social y su conexión con la masa social. La influencia del nacionalismo en este sentido era una pieza clave en el rearme ideológico y el desarrollo de nuevos conceptos o la resignificación de conceptos antiguos para fortalecer al estado-partido, así como para complementar y reforzar al socialismo chino. El PCCh y la justificación nacionalistaXi ha desplegado la narrativa histórica de la construcción nacional como elemento de refuerzo emocional, reafirmando la posición del PCCh como salvador de la nación y aludiendo a su destino histórico “La historia nos ha dicho que la causa del rejuvenecimiento de la nación chinafue fruto del 4 de mayo y del nacimiento del PCCH (…) la idea de que la historia y el pueblo han elegido al PCCh para liderares correcta, debe defenderse y nunca se puede poner en duda” (Xi 2016.a).El 4 de mayotiene una gran relevancia como idea de génesis de la idea de la China moderna y su vinculación al resurgimiento cultural chino, mientras que la idea de rejuvenecimiento se puede conectar con la teoría nacional de los tres principios del pueblo de Sun Yat-Sen: rejuvenecer implica reformar a partir de lo antiguo. En este sentido Xi alude claramente a incluir referencias de la tradición nacionalista no marxista, esta vinculación procede de la sinificacióndel marxismo, pero como veremos está íntimamente ligado a un fuerte esencialismo y a la tradición china “La estrategia de echar raíces en China, absorber los mejores logros de la civilización china y lograr de manera independiente el desarrollo nacional, que el PCCh y el pueblo chinohan empleado, es correcta, debe mantenerse y nunca se puede dudar.”(Xi2016.a).LaindependenciadeChinayeldiscursoantiimperialistadereafirmacióndelanaciónfrentealordenexteriorquebuscadebilitarlafortalezanacionalsiguevivoenlaretóricadeXi,continúaaludiendoalaluchadirigidaporelPCChparaponerenpiealpuebloylanacióncontralainjerenciaextranjera:“El PCCh reunió al pueblo chinoy lo condujo a una sangrienta lucha de 28 años, durante la cual derrotó a los agresores imperialistas japoneses”, (Xi2015)En este sentido se aprecia una lógica continuista de Xi con respecto a uso de elementos que aluden al nacionalismo presentes en la tradición del socialismo chino. Sinembargo,

12Xi ha introducido nuevos conceptos que generan legitimidad y aluden a nuevos referentes ideológicos particularistas chinos. En este caso nos referimos a “El Sueño Chino” y a “la revitalización nacional”, los términos son tratados discursivamente como complementos y consolidando el significado de marxismo o partido dentro del proceso de cambio ideológico. Así lo sintetiza Xi: “Se ha fortalecido la dirección del Partido sobre el trabajo ideológico y se ha impulsado la innovación teórica del Partido en todos los aspectos; se ha dado mayor relevancia a la posición rectora del marxismo en el terreno ideológico; el socialismo con peculiaridades y el Sueño Chino”(Xi 2017.a)Sueño Chino, Revitalización y Rejuvenecimiento nacional ElSueñoChinopuedeserconsideradocomounpuntodeinflexiónyestárelacionadoconunhorizontefuturibleyelconceptodeglorianacional.Enestapartedelanálisisseprocuraráabordareltérminodesdesurelacióncomplementariaconla“revitalización”yel“rejuvenecimientonacional”comoejemplificacióndesucapacidaddegenerarmúltiplessignificadosysufunciónenlateoríanacionalista.SetratadeuntérminodenuevocuñointroducidoporXiJinpingyquesehaconvertidoenunaconstantediscursivareiterativa(Santillán2016).Sueño Chinoy la Reintegración de la tradición histórico-filosófica. Continuidad de la nación chinaElSueñoChinohaplanteadoentérminosdediscursosucapacidadcomosignificantedeunirlaformulaciónfilosóficatradicionalconfuciana,conlateoríarepublicanaburguesaylosprincipiosmarxistasconstruyendounacontinuidadyrompiendoconelrelatodelanaciónchinafrutodelamodernidad,asícomoconelímpetumarxistadela“nuevacultura”querechazabaelconfucianismodentrodelateoríamaoístayestablecíaelprincipiodeclaseindisolublementeunidoalacuestiónnacional.HayautorescomoChenMing,queinterpretanqueelSueñoChinosuponealejarsedelidealismouniversalsocialistayacercarsealasnecesidadesdelpuebloyquepermiteaXiestablecerunpuenteconelconfucianismotrascendiendolosmodelosideológicos,esdecirseestablecelarelaciónnacional-confucianafrentealasocialista-universal(Chen

132015). Cabe matizar esta afirmación debido a la constante conexión que establece Xi con el socialismo del Sueño Chinoque exploraremos, pero sí que liga el reformismo y la modernización a la reafirmación de lo confuciano como generador de identidad(Gómez2017: 46).Unejemploclarodeesteusodelconfucianismocomoreferenciafilosóficalegitimadora,asociadaalSueñoChinoloencontramosaquí:“El PCCh debe actuar como la columna vertebral del pueblo chinoy del Sueño Chino, trabajar arduamente y compartir las comodidades y las dificultades con la gente, así como mantener siempre una comunicación “de corazón a corazón” con ella” (Xi2018).Enestesentidoserefierealamáximaconfucianaderelacióncognitivo-emocionalquedebeguiarlamoralidad,estodifiereprofundamentedeladenunciadelconfucianismodelaRevoluciónCulturalmaoísta.AunqueserelacionaconelusodelconfucianismohechoporHuJintaooJiangZeminconsusalusionesalaarmoníacomoprincipiopolítico,Xiaunasíestableceunmarcodecontinuidadideológicoyunareivindicacióndelaculturapolíticatradicionalqueconformalabasedesudiscursoysurefuerzoideológico,estoconstituyelaprincipalinnovacióndesupensamiento(Jian2017).La concepción del Sueño Chino, sinembargo,suele completar su significado asociada a la gran revitalización de la nación, otra innovación del pensamiento de Xi que implica un proceso de construcción de loideológico en la praxis y acentúa la idea de recontextualizar el pensamiento tradicional, hibridando la filosofía política clásica, el marxismo y la modernización como elementos que se retroalimentan. Estos conceptos fundamentalmente buscan rearmar espiritualmente al estado-partido y al mismo tiempo involucrar o reconectar al pueblo emocionalmente con la política del partido y también liga la consecución de los objetivos, rearticulando las demandas sociales, eliminando su potencialidad disruptiva y condicionándolos a la continuidad del sistema político y su estabilidad (Santillán2016: 48-49). Xilo expresa como: “Materializar el Sueño Chinode la gran revitalización de la nación china para hacer realidad la aspiración del pueblo a una vida mejor”(Xi 2017.c). Otro ejemplo de la versatilidad del término como aglutinante y desencadenante de una acción colectiva unitaria lo encontramos en la siguiente declaración (…) “consolidar la unión del Ejército con los gobiernos y con el pueblo, a fin de construir una potente fuerza para hacer realidad el Sueño Chinoy el sueño del fortalecimiento del Ejército”(Xi 2017.a).

14Este término sirve también para conectar el Sueño Chinocon la tradición republicana y específicamente con el pensamiento desarrollado por Sun Yat-Sen, conexión que encontramos esencialmente en la asociación del Sueño Chinoal “rejuvenecimiento nacional”, término desarrollado en el contexto de la revolución de 1911 y asociado a la idea de dotar de nuevos valores a las nociones tradicionales con el objetivo de fortalecer su ideario, así como al de reunificar China (Dahua 2019: 11). En términos similares lo expresa Xi en relación con Taiwán: “Apreciando los intereses de toda la nación, la gente de ambos lados del Estrecho debería unir sus manos en un esfuerzo común para hacer realidad el Sueño Chino, el rejuvenecimientode la nación china”(Xi2016.a).SunYat-Sen,figurapolíticaasumidaporelGuomindang,tambiénhasidoinstrumentalizadaporXicomoejemplode“espíritunacional”,enestostérminosseexpresabaXienel150aniversariodesunacimiento:“La mejor forma de conmemorar a Sun Yat-sen es aprender y llevar adelante su espíritu invaluable, unificar todo lo que puede ser unificado y movilizar todo lo que pueda ser movilizado para seguir con la búsqueda de la China rejuvenecida con laqueél soñó”,(Xi2016.b).SehacetambiénnecesarioreferirsealaretóricahistóricaqueXiutilizaaldesplegareltérmino“rejuvenecimientonacional”ylacapacidadquetienedeevocarenlaaudienciachinaelsentimientoderesarcimientocolectivoconrespectoalahumillaciónnacionalsufridaamanosdelimperialismo,alimentandoeldiscursodelavictimizaciónquehaprovistoideológicamentealamodernidadyalnacionalismochinodelaideadenecesidaddesanarlaheridadelainjerenciaextranjera(Brown Bērziņa-Čerenkova 2018:337),“La cuestión de Taiwánse originó de la debilidad nacional y el desorden, y será definitivamente cerrada con el rejuvenecimiento nacional”(Xi 2019). TambiéndaaXilalegitimidaddeestardesempeñando“latareahistórica”derejuveneceryfortaleceralanación,asíseconsiguenvincularpolíticasparticularescondimensionesemocionales“La corriente de la historia avanza.El gran rejuvenecimiento de la nación china es irresistible (Xi2015)”asícomolegitimaralPCChylarelevanciayotraspolíticas“El desarrollo es la máxima prioridad del PCCh para gobernar y rejuvenecer el país”(Xi 2016.a).El Sueño Chinoy la renovación del partido-estado y el afianzamiento del socialismo.

15El Sueño Chinotambién despliega su potencialidad como legitimador mediante el afianzamiento del sistema económico, la movilización popular y el partido-estado, conectando estas dimensiones a la legitimidad de su significado nacionalista.La capacidad del Sueño Chinodeactuar metafóricamente como un colector de las demandas populares en torno a su potencial emocional y filtrar aquellas potencialmente rupturistas conectando su consecución a la acción del PCCh, refuerza ideológicamente la posición del partido garantizandosu liderazgo (Vila 2018: 11). Aquí queda ejemplificada la relación entre prosperidad, pueblo y PCCh, así como su conexión con el horizonte común, la alusión a la movilización popular se puede asociar con términos como la “línea de masas” maoísta, Xi ha vuelto a recuperar la exhortación popular, aunque eliminando las referencias de clase y conectándola con los conceptos nacionalistas. “(…) debemos alentar a todos los hijos de la nación china, con la firme dirección del Partido y su tenaz lucha, a avanzar sin tregua y a formar una impetuosa fuerza volcada en la materialización conjunta del Sueño Chinocon una sola voluntad” (Xi 2017.c). La idea de una única voluntad se relaciona con el concepto “una nación”, “un propósito” que caracterizo la voluntad común del socialismo de Mao (Haijao 2015). En resumen,el Sueño Chino conecta la reivindicación popular con la acción del poder político, desactivando las demandas rupturistas y canalizándolas mediante la acción política del gobierno de Xi Jinping, como señala Van Dijk con su concepto del discurso político como elemento que esconde una dinámica de legitimación del poder determinada (Van Dijk 2013). La retórica historicista del destino común del Sueño Chinotambién incluye a las minorías étnicas dentro de los objetivos nacionales, con la finalidad de reforzar su implicación.De hecho, la alusión a las etnias del país como parte de un mismo énfasis es una constante del discurso de Xi: “La gente de todos los grupos étnicos del país está comprometida en un esfuerzo conjunto para alcanzar las Dos Metas Centenarias y cumplir el Sueño Chinode la gran revitalización de la nación china”(Xi2017.b).El Sueño Chinotambién ataca al imaginario individualista liberal, puesto que trata de ligar las aspiraciones económicas individuales de los chinos al papel del partido y la disposición nacional colectivista: “Movilizar a todo el PCCh ya todo el pueblo chinoen un avance aún más confiado hacia el objetivo de construir una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos, y hacia el Sueño Chinode rejuvenecimiento nacional”(Xi2016.a).

16La alusión a la sociedad moderadamente próspera y lo que este término significa fue introducido por HuJintao a principios de siglo con el objetivo de rebajar el énfasis del desarrollo y las aspiraciones sociales económicas, condicionándolas a la necesidad de profundizar en el reformismo. Este término tiene una clara relación con “la pequeña prosperidad” confuciana, cuyo carácter es el de un camino intermedio, un periodo transitorio hacia la “Gran Unidad”,por medio de seguir el “Gran camino” (Santillán2016 :51). La relación de estos conceptos con el significado que pueden adquirir en el discurso de Xi es evidente, el rejuvenecimiento nacional y el Sueño Chinoaluden al carácter final del camino y a alcanzar el ideal de la unidad, al mismo tiempo que se asocia a que presupone la idoneidad del horizonte y de los objetivos marcados por el partido, en definitiva, la fusión entre la fuerza moral del confucianismo y los objetivos prácticos de modernización se retroalimentan.En este punto de desarrollo de las dimensiones del Sueño Chinose hace necesario evaluar la noción de revitalización nacional, concepto de la etapa Xi que funciona como complemento del significado del Sueño Chinode igual manera que lo hace el concepto de rejuvenecimiento, la diferencia entre ambos esencialmente es tener una fórmula que se refiere esencialmente a la identidad cultural, pero que se desprende del significado histórico del término rejuvenecimiento y de la figura de Sun Yat-Sen. En la práctica dota de particularismo y complementa al Sueño Chinode igual manera, a la vez que se relaciona con otros términos. “Debemos conquistar la gran victoria del socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era, materializar el Sueño Chinode la gran revitalización de la nación china y hacer realidad la aspiración del pueblo a una vida mejor”(Xi 2017.a). La revitalización alude también al colectivismo y al objetivo histórico condicionado estos al principio de “autoconfianza” cultural que propone Xi (Dahua2019:5). “La gran revitalización de la nación china no se hará realidad a menos que exista un alto grado de convicción en nuestra cultura y esta florezca y prospere”. La autoconfianza alude a la idea de que China está cerca de superar su etapa histórica de construcción como nación y ha superado sus complejos históricos, al mismo tiempo que ha rescatado su esencia nacional, lo que le ha otorgado una nueva fortaleza. “Hoy, más que en cualquier otro momento de la historia, estamos cerca de cumplir el objetivo de culminar la gran revitalización de la nación china, y tanto nuestro convencimiento de que lo lograremos como nuestra capacidad de conseguirlo son mayores”(Xi2016.b).Losobstáculos históricos para alcanzar este fin son:“(…)la gran revitalización de la naciónchina exigía derribar las tres grandes montañas que pesaban sobre el pueblo chino, el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo”, esta es la conexión histórica con los enemigos de la nación, en los discursos actuales sigue presente ese imaginario para deslegitimar y señalar como injerencia extranjera el liberalismo como algo ajeno a lo chinoy por ello esencialmente dañino, en oposición a la conversión del marxismo en una característica asociada a la identidad nacional. Civilización, espiritualidad, nacionalismo cultural y su proyección internacional. El término “civilización espiritual” y la “construcción de una civilización espiritual socialista”, surgen durante el proceso de “reforma y apertura” iniciado por Deng Xiaoping y está íntimamente ligado a la idea del socialismo con características chinas para dotar a la liberalización económica de una carga moral, cultural y generar un principio que refuerce espiritualmente el debilitamiento del marxismo maoísta, así como legitimar las características particulares chinas del proceso de transición y del nuevo socialismo en torno al partido.(Brown Bērziņa-Čerenkova 2018: 338)La noción del socialismo que se extrae de su relación con la espiritualidad y el término de civilización, es la de conformarse como una práctica espiritual que impregne la moralidad personal y condicione la conducta dentro del ideal de civilidad, fusionándose con proceso históricos específicos como la modernidad, así como con la vida cotidiana, liderando ideales y luchas.Así expresa Xi este concepto: “el papel conductor de los valores socialistas esenciales en la educación nacional, en el emprendimiento de actividades fomentadoras de la civilización espiritual y en la creación, elaboración y difusión de productos espirituales y culturales, integrar dichos valores en los diversos aspectos del desarrollo social y convertirlos en señas de la identidad sentimental de la gente y en conductas habituales” (Xi2017.a)Esdecirfomentarsentimientoscolectivosyeducarenvaloresespecíficosqueseapoyanenlaculturaylaemocionalidadespiritualparalegitimarelsistemapolítico.Noobstante,elsocialismoqueejemplificaXinoserefierealquedesarrollavaloresuniversalesinternacionalistas,niconstruyesusreferentesideológicosenlaluchadeclasescomofuerzamoral,enestecasoeslaculturatradicionaldelacivilizaciónchina eslaquehaceestepapel:“El socialismo con peculiaridades chinas y el Sueño Chinohan penetrado hondamente en la conciencia de la gente; los valores socialistas esenciales y la excelente cultura tradicional china se han difundido vastamente; y las actividades de masas fomentadoras de la civilización espiritual se han desplegado con solidez”(Xi 2017.a). El significado de la noción del socialismo que encierran estos discursos es su relevancia como herramienta de refuerzo ideológico-espiritual y no como un principio de aplicación que caracterizó al socialismo real y en menor medida al maoísmo, ha sido desprovisto de los elementos teóricos de la contradicción capital-trabajo y se lo ha asimilado a una noción cultural que está estrechamente ligada a una visión cultural de la nación y su particularismo esencialista. El socialismo con características chinas en la nueva era implica no solo la adaptación del marxismo a una situación cultural, sino que debe ser asimilado por la cultura china. La civilización espiritual socialista no se entiende sin la idea de revitalización nacional y el nacionalismo cultural de Xi “La cultura es el alma de un país y de una nación. Si la cultura florece, el país prospera; si la cultura es fuerte, la nación también lo es”(Xi 2017.a) En este sentido la cultura tradicional china supone una inspiración cultural que puede conformar una nación fuerte “Hay que explotar a fondo las ideas y los conceptos, el espíritu humano y las normas morales de la excelente cultura tradicional china” (Xi 2017). Otra caracterización que imprime su identidad a la cultura china es la idea de ser un sistema abierto y adaptable, sería una de las características históricas que ha permitido su subsistencia durante milenios y lo que la presupone para su adaptación comoun modelo de modernización en relación con el espíritu socialista (Jian2017). “Se les debe dar continuidad a los principios morales y espirituales tradicionales e innovarlos en función de las exigencias de nuestro tiempo, de manera que la cultura china exhiba un perenne encanto”(Xi 2017.a) La última apreciación de la idea de cultura es el desarrollo de ésta como una dimensión emocional asociada al orgullo individual como valor espiritual y por tanto conectado al orgullo colectivo que establece la idea nacional.“La confianza cultural es una forma más fundamental, más amplia y profunda de confianza en uno mismo” (Xi 2016.a).En definitiva, el nacionalismo es entendido por Xi como un valor ligado a su dimensión cultural, así como la civilización, se trata de un concepto que supera la nación y crea una narrativa histórica continuista asociada a la cultura. La cultura establece el nexo entre civilización y nación, entre concepción tradicional y moderna de China, la historia

19como continuidad. La espiritualidad por su parte se nutre de los elementos culturales, socialistas y nacionalistas para generar un nexo entre pueblo-sistema degobierno, autoconfianza individual y los objetivos económicos y de modernización. Por tanto, para lograr la grandeza nacional y una China fuerte es preciso apoyarse en la idea cultural de espíritu nacional, una idea cultural que presenta la dualidad socialismo-tradicionalismo. En estos términos expresa Xi estas ideas con respecto al centenario del establecimiento de la “Repúblicapopular” “Para entonces, nuestra civilización material, política, espiritual, social y ecológica habrá experimentado una mejora integral (…) y la nación china, con un porte que irradiará un espíritu todavía más elevado, se erguirá entre todas las naciones del mundo”(Xi 2017.a).El estado-civilización y la expansión de su fuerza cultural, la conexión entre lo nacional y lo internacional.En este subapartado desarrollaremos más en profundidad las ideas ya presentadas, esencialmente analizando el encaje del nacionalismo chinocon la idea china de proyección internacional y redimensión de una política internacional globalizadora, comola que persigue redefinir China, sirviéndose para ello del término estado-civilización, con el objetivo de poder establecer una narrativa coherente, donde no choque el particularismo nacionalista y los objetivos globales de construcción de una universalidad de signo chino. Como ya hemos mencionado anteriormente el rejuvenecimiento nacional, la revitalización cultural china y todas las potencialidades de su cultura han sido desarrolladas para construir una gran civilización espiritual, según la propia caracterización que Xi establece (Xi 2018). Ahora trataremos como esa confianza en la fortaleza china ha llevado a Xi a plantear de manera cada vez más asertiva las soluciones propias para el mundo. “La experiencia china puede ahora ser escuchada en todo el mundo, esto se puede lograr mediante la exposición de la excelente cultura china”(Xi 2017). Especialmente asociada a su modelo de país en desarrollo, ejemplificando el desarrollo económico fuera de los paradigmas de liberales que han marcado el mundo globalizado, no obstante Xi matiza: Nos gustaría compartir con todos los países del mundo la experiencia de desarrollo de China, aunque no pretendemos interferir en su política interior, ni tampoco exportar

20nuestro sistema social ni nuestro modelo de desarrolloy, aún menos, imponerlo a los demás (Xi 2017.c). Esta es una de las características que China quiere adherir a su modelo de desarrollo, pretende desmarcarse de cualquier lógica hegemónica, pretende crear “una comunidad civilizatoria universal”, (Xi 2017.c), es decir extender el modelo de espiritualidad civilizatoria de compartir una serie de usos morales y relacionales a nivel global, conectados con la espiritualidad china, procurando una visión del mundo compartida: “El sueño de China puede ser compartidopor todos los pueblos”(X i2019). Es decir, China se conforma como un actor con voluntad de actuar a nivel global, en lo que ha sido definido como “diplomacia de gran potencia con características chinas”, este enfoque de diplomacia implica que China buscasu reconocimiento como potencia, por tanto, entiende que debe asumir una posición rectora y de liderazgo, afianzándose su “Soft balancing”, es decir haciendo uso de su creciente influencia internacional fundamentalmente económica para desplazar o condicionar la posición de EE. UU. (De Jesús 2018). La diplomacia de Xi Jinping apuesta de nuevo en reseñar la interdependencia de nuestro mundo globalizado que debe ser guiado por medio de la cooperación y no retomando antiguos paradigmas como los de la Guerra Fría: “China nunca buscará la hegemonía ni incurrirá en actividades expansionistas (…) solo aquellos que están acostumbrados a amenazar a los demás ven a todo el mundo como una amenaza”,(Xi2018).Conestadeclaraciónsedesmarcadeloqueloschinosconsideranlavíahegemónica,algoqueChinaentiendequecaracterizaalaformaoccidentaldeplantearelordeninternacional.Ensulugarse apuesta por explotar la multilateralidad y sus beneficios, con la consigna del mutuo beneficio. Con respecto a su relación con la interdependencia, los líderes chinos buscan también mejorar la imagen exterior china dentro de su ambición de constituir una alternativa al modelo globalizador estadounidense construyendo una nueva hegemonía multilateral, para ello China ha afianzado su apoyo a su política multilateral, manteniendo su tradicional estrategia de participación del orden institucional Bretoon Woods y sus instituciones: FMI Banco Mundial y OMC, contribuyendo y ganado peso comercial, al mismo tiempo que crea sus propias instituciones en su ámbito local e internacional (Llandres 2020). El gran proyecto que aspira a reajustarel equilibrio de poder del lado chinoes la iniciativa de “La Franja y la Ruta” o nueva ruta de la seda que trata de construir un gran proyecto de conexión euroasiática encabezado y dirigido por China, dentro de su usual

21interpretación historicista, Xi trata de evocar dentro de su concepción idealizada la fuerza civilizacional de este proyecto: “A lo largo de un milenio la antigua Ruta de la Seda se extendió a través de miles de millas, y acumuló en el núcleo de su espíritu la sabiduría de la cooperación pacífica, de la apertura y tolerancia, del aprendizaje mutuo, del beneficio mutuo. Este ha sido el valioso legado a la civilización humana”.(Xi2017.b).Es en este punto donde debemos plantearnos cómo esta concepción de la diplomacia y su posición expansiva encaja con la cuestión nacional y laidea de civilización o su reformulación como estado-civilización:“Tenemos plena confianza y capacidad para desplegar completamente las ventajas y características de la política socialista de nuestro país, haciendo contribuciones imbuidas de sabiduría china al progreso de la civilización política humana” (Xi2017.b). En este sentido cabe mencionar las ideas de Gan Yang y Zhang Weiwei, ambos consideran que China no se adapta a la categoría de estado-nación y de la misma manera que Xi se refiere a la idea decivilización en los discursos analizados, plantean que su capacidad de conformase como estado civilización parte de su capital cultural y el potencial que comienza a desplegar en su camino a la grandeza(Zhang2014). Pero en este sentido la lectura de esta teoría más interesante es la que relaciona la influencia del imperio y su concepción del “mandato celestial” con la idea del estado sin límites dentro del universalismo que despliega Tianxia(Gan 2005).Las alusiones de Xi a “Desplegar el potencial de la cultura tradicional china”(Xi 2019) y aplicar sus conceptos dentro del ideal de civilización espiritual china al ámbito de la civilización humana pueden explicar la emergencia de la nueva globalización china y su estrategia de “apertura en el beneficio mutuo y el ganar-ganar”así como la idea de “Promover intercambios entre civilizaciones caracterizados por una armonía que no excluya las diferencias y por la asimilación indiscriminada de todo lo que de positivo tenga lo ajeno” (Xi 2017.c) Estos son los elementos que caracterizan al universalismo chinode Tianxia según la óptica teórica de Zhang Weiwei, además considera que el ideal de universalismo chinoo Tianxia, que entendía el estado imperial como un estado universal, puede ser la alternativa a los valores universales occidentales, caracterizando la noción universal china como una noción no hegemónica, al contrario que el universalismo occidental(Zhang2014). Ejemplo de esta relación Chinaentre la difusión de “las soluciones chinas” y su relación con la nueva posición de difusión de

22valores universales chinos, lo encontramos al final del discurso de clausura de la sesión anual del legislativo nacional: “China contribuirá al mundo con más sabiduría china, soluciones y fuerza chinas, con el objetivo de impulsar la construcción de un mundo abierto, inclusivo, limpio y hermoso que disfrute de paz duradera, seguridad universal y prosperidad común”(Xi2018).Conclusiones La cultura es la esencia nacional, y de su reconfiguración partieron las ideas derevaluarla educación, la filosofía y la esencia de la nación. Por esto el reformismo de la etapa de la “Reforma y Apertura “de Deng Xiaoping aludió a la “civilización espiritual”,y a la “construcción de la civilización espiritual socialista” como unmodode mantener la continuidad en torno a una cultura, emotividad y usos compartidos,para reafirmar la desacreditación del maoísmo y la pérdida de valores revolucionarios. Este proceso rescató otra vez las ideas de renacimiento nacional, en clara alusión a la cultura tradicional y sus elementos confucianos,pararemarcarel excepcionalismo del modelo de “Socialismo con características chinas” yrechazarlas influencias exteriores. Es en este momento donde la culturatradicional y el confucianismo se convierten en dos nuevos elementos a la vanguardia de refuerzo del nacionalismo. El pragmatismo de Deng,su alusión a la importancia del desarrollo económico,y esta nueva forma de hacer política,bebíandel relativismo y la capacidad de adaptación de la filosofía confuciana; rescatabalas nociones de “teoría” y “práctica”, entendidas como una manera de reinterpretar la política alejándose de la ideología y su finalismo utópicode tradición occidental,y reintegrándose en el pensamiento chinoy su cultura de la adaptación pragmática no idealista. Al mismo tiempo el confucianismo servía para legitimar el liderazgo jerárquico del PCCh y matizaba la alienación del creciente modelo de mercado. En los discursos de Xi Jinping se ha afianzado aúnmás el modelo propio chino, gracias a trazar el continuismo histórico de la nación china como fruto de su cultura y su civilización, remontándose a sus 5000 años de historia como origen de la “gran potencialidad culturalde la excelente cultura tradicional china”. La historia se ha puesto al servicio de la política, la nación esuna continuidad fundamentada por la narrativa

23histórica que establece Xi. El uso delos relatos históricos en el discurso actúa también como un vínculo emocional: la idea de la humillación nacional, la idea de la victimización, la concepción antiimperialista convertida en un rechazo de las influencias externas,y el destino histórico que marca las ideas de renacimiento, revitalización y rejuvenecimiento de la nación china, y aludea la fuerza de la civilización china y al potencial de su culturapara hacer de China una nación fuerte, son una constante en el discurso de Xi, que se enmarca enla tradición nacionalista china precedente como una continuidad, utilizandoterminología anterior adaptándola al contexto actual y a las políticas de su gobierno. La cultura asociada a lo nacional y a lo socialista se convierteen un motivo de la creciente autoconfianza china, así como en un refuerzo del papel del PCCh y de su liderazgo en forma del “Sueño Chino”, al tiempo que tiene la habilidad de movilizar a la población, adaptarse al cambio y la transición de las demandas sociales, de laposiciónde Chinacomo país en desarrollo a país desarrollado y de estado débil que busca la soberanía a potencia global que aspira a influir y conformar el orden internacional. La cultura actúa como la base de la arquitectura discursivae ideológicaque es utilizada como elemento de creación de identidadesinterpretadas mediante el relato de la política y la historia. El socialismo y el nacionalismo se apoyan mutuamente y rearman el poder político de Xi, y canalizan el descontento social y la desigualdad del desarrollo económico,supeditándolosal mantenimiento del sistema económico e institucional.Es preciso mencionar la relación que se establece en el discurso de Xi entre nacionalismo y socialismo: el rearme ideológico socialista y su énfasis nacionalista no suponen dimensiones que se excluyan mutuamente o entren en conflicto, ya que afianzar la cultura tradicional, utilizar su potencialidad, fomentar el patriotismo y la idea del destino histórico de China como gran nación que resurge de la humillación occidental, implica reafirmarse en el socialismo chino, en la dimensión espiritual que representa. Esto es lo que másdefine el nacionalismo y el pensamiento de Xi Jinping, haber relanzado y reformado “lo chino”, que es el resultado de la hibridación de una cultura tradicional y elementos de ésta,como el confucianismo,con un socialismo desprovisto de su retóricarevolucionaria y de clases, que ha sido integrado,al igual que el budismo o el cristianismo,en la tradición milenaria de la civilización china. Las nociones detradición y de civilización han contribuido también a valerse de la cultura y la tradición filosófica de China para superar la idea de estado-nación, con el

24objetivo de adaptarse a las aspiraciones internacionales de China. Se partede una concepción de lo nacional, es decir lo chino, para rechazar el orden de universalidad planteado por la globalización liberal y sustituirlo por un orden universal de inspiración filosófica china,constituido porla idea de Tianxia, donde el concepto de civilización es capaz de trascender la idea de estado-nación y crear el concepto de estado-civilización, lo que se produce graciasal nexo que la cultura establece entre nación y civilización. Referencias Fuentes primarias:Xi, J.(2015).Discurso del presidente chinoen conmemoración del 70º aniversario del fin de Guerra Antifascista Mundial.Pekin, China: Agencia de noticias Xinhua. Recuperado de:http://spanish.xinhuanet.com/2016-07/01/c_135480875.htmXi, J.(2016. a). Discurso para conmemorar 95º aniversario de fundación del PCCh.Pekin, China: Agencia de noticias Xinhua. Recuperado de:http://spanish.xinhuanet.com/2016-07/01/c_135480875.htmXi, J.(2016. b).China conmemora 150º aniversario del nacimiento del pionero revolucionario Sun Yat-sen. Pekin, China: Agencia de noticias Xinhua. Recuperado de:https://n9.cl/cjwrhXi, J.(2017.a).Informe presentado por Xi Jinping ante XIX Congreso Nacional del PCCh.Shanghái, China: Shanghái International Studies University. Recuperado de:http://es.shisu.edu.cn/resources/news/content6936Xi, J.(2017. b).Discurso de Xi Jinping por 20º aniversario de retorno de HK y ceremonia inaugural de quinto gobierno.Pekin, China: Agencia de noticias Xinhua. Recuperado de:http://spanish.xinhuanet.com/2017-07/01/c_136409908.htmXi, J.(2017.c).Trabajemos juntos para construir la iniciativa “Una franja, una ruta. Pekín, China: Agencia de noticias Xinhua. Recuperado de:http://www.xinhuanet.com//2017-05/14/c_1120969677.htmXi, J.(2018)Discurso en la reunión de clausura de la primera sesión de la XIII Asamblea Popular NacionalPekin, China: Agencia de noticias Xinhua. Recuperado de:http://spanish.xinhuanet.com/2018-03/21/c_137053342.htm

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