Clajadep :: Red de divulgación e intercambios sobre autonomía y poder popular

Imprimir

Jack y los frijoles digitales

Silvia Ribeiro :: 22.05.21

Para entrar en este mundo extraordinario de la “agricultura de precisión” Uno se suscribe a una plataforma digital diseñada para el campo. A cambio de compartir información en tiempo real sobre su parcela, recibirá todo tipo de consejos sobre agricultura, cultivos, clima, plagas, qué agrotóxicos debe usar, dónde regar o fertilizar, etcétera.
Resumen de lo que ofrecen programas como FieldView, de Bayer-Monsanto, FarmBeats, de Microsoft, u otros similares de otras corporaciones de agronegocios y tecnología.

Jack y los frijoles digitales

por Silvia Ribeiro

Seguramente la mayoría nos preguntamos con qué se come eso de la agricultura digital. Quizá pensamos en tractores con GPS o en la robotización de algunas tareas del campo. El uso de drones en el campo, sea para mapear o fumigar parcelas e invernáculos se ha extendido mucho. No obstante, esos son apenas los primeros pasos. El tema se torna más complicado si nos referimos también al proceso de digitalización en la alimentación. Hemos visto la entrada de grandes empresas tecnológicas en el mercado de alimentación mediante la compra de supermercados y de las plataformas de ventas y entregas de alimentos en línea. Existen, además, otros métodos, más sutiles, incluso subliminales, de usar nuestros datos extraídos de redes sociales, registros informáticos, desde los que entregamos con simples tarjetas de fidelidad a negocios a datos bancarios, laborales, etcétera. Esos datos están siendo utilizados y reempacados en mensajes para convencernos o «empujarnos» a consumir ciertos alimentos.

¿Quién gana con toda esta trama y qué impactos tiene sobre nosotros, el ambiente, la salud? Para las personas que tienen estas preguntas y poco tiempo para investigar, quiero recomendarles algunos materiales nuevos y de fácil acceso sobre el tema.

El cuento ilustrado Jack y el gigante de la nube parafrasea la conocida historia infantil de los frijoles mágicos, donde al joven campesino Jack o Juanito, al verse necesitado de dinero, sale a vender la vaca de la familia. En este caso, Jack se encuentra con un vendedor corporativo que lo deslumbra con las maravillas de la «agricultura de precisión», que le asegura los sacará de la pobreza. Para entrar en este mundo extraordinario Jack se suscribe a una plataforma digital diseñada para el campo. A cambio de compartir información en tiempo real sobre su parcela, recibirá todo tipo de consejos sobre agricultura, cultivos, clima, plagas, qué agrotóxicos debe usar, dónde regar o fertilizar, etcétera. Claro, las cosas no son tan simples y Jack finalmente descubre el verdadero plan de losdueños de la nube (https://tinyurl.com/yprp4926).

Pese a sonar como cuento, la historia de Jack es un resumen de lo que ofrecen programas como FieldView, de Bayer-Monsanto, FarmBeats, de Microsoft, u otros similares de otras corporaciones de agronegocios y tecnología.

Como le sucede a Jack, el problema para quienes entran en estas plataformas no es solamente que no les da de comer, sino también que otros agricultores y campesinos han caído en la misma trampa y la extracción de datos de todo su territorio alimenta una nube gigantesca, que provee a las corporaciones con extensos mapas y nuevas formas de controlar el campo y la alimentación.

En ese sentido, el video corto El Gran Hermano llega al campo: asalto digital a la alimentación , del grupo ETC, provee una visión panorámica del tema desde las semillas al consumo en los hogares. Es una animación producida en colaboración con Freehand Studio, un interesante grupo de producción artística en Kenia (https://tinyurl.com/26wmvyxr).

El video muestra cómo a las grandes corporaciones que dominan las semillas y agrotóxicos (Bayer, Corteva Agriscience, Syngenta Group y BASF) se han sumado otras muy poderosas, que incluyen, por ejemplo, a las grandes gestoras de activos comoBlackRock. Inversionistas especulativos que al igual que las grandes titanes tecnológicas (Amazon, Microsoft) ni siquiera provienen de las áreas de agricultura o alimentación y, sin embargo, están adquiriendo cada vez más poder sobre éstas. La meta es convertir todo lo que se pueda a «datos» que son el sustrato básico de los sistemas de Big Data (datos masivos), para su venta con diversos usos.

“El sistema alimentario está lleno de cosas que se pueden convertir en ‘datos’: ADN en las semillas, datos de agua y suelo en las granjas, datos sobre el traslado de productos básicos del campo a la fábrica y a la mesa y, por supuesto, todo las ventas de comestibles y los datos del consumidor”, explica el video (https://tinyurl.com/26wmvyxr).

Para conocer un poco más sobre el tema, es útil también la publicación de Grain, «Control digital: Cómo se mueven los Gigantes Tecnológicos hacia el sector de la alimentación y a la agricultura (y qué significa esto)» (https://tinyurl.com/c8z57rrp). Este documento explica los actores y motivos para este avance de las corporaciones tecnológicas en la agricultura y alimentación. También reconoce para muchos sistemas campesinos, el uso de algunas herramientas de comunicación digital ha sido útil para establecer relaciones directas con grupos de consumidores urbanos, entre otros. No obstante el trasfondo y consecuencias de qué se extrae, quién controla los datos, quién controla estos nuevos instrumentos digitales y a quién benefician va mucho más allá de esas comunicaciones.

Finalmente, para entender este trasfondo corporativo y cómo se relaciona con la pandemia de Covid-19, se puede consultar la versión actualizada de La insostenible agricultura 4.0, de Pat Mooney y Grupo ETC (https://tinyurl.com/vznx2aah).

Silvia Ribeiro, Investigadora de Grupo ETC

 


https://clajadep.lahaine.org