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Venezuela: El madurismo existe y hay que derrotarlo

Rafael Ramírez Carreño, durante Chávez fue embajador de Venezuela ante la ONU, ministro de Energía y Minas, y presidente de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA)  :: 25.07.22

Debemos detener al madurismo y hay que hacerlo rápido. El país hace aguas, va a la deriva, y nicolás maduro, el madurismo y su gobierno entreguista, han demostrado en estos 9 años de desastre económico y desmanes de todo tipo, que están dispuestos a seguir destruyendo el país entregando el futuro de nuestro pueblo, para sostenerse en el poder.

El madurismo existe y hay que derrotarlo

 

Uno de los agentes del odio –el más representativo de la falta de ética del madurismo– arremetió esta semana contra el Chavismo, haciendo uso de las ventajas del papel de perseguidor que le ha asignado nicolás maduro; triste papel que asumió, luego de que le hicieran tragar las palabras dichas en 2013. Convertido en instigador del odio, hace uso de todas las artimañas para embaucar pendejos con su doblez y su palabra sin valor alguno.

A estos tarifados del madurismo, no vale la pena ni mencionarlos; ya los Chavistas, en redes y artículos, lo pusieron en su sitio. Pero, una sola cosa llama la atención de su perorata; entre el odio e incoherencias, brota un elemento al que hay que prestarle atención, pues, los delata: el empeño en negar la existencia del madurismo.

Por supuesto, aquí se revela un aspecto fundamental de la propaganda madurista: insistir en la mentira de que el gobierno de nicolás maduro, es un gobierno chavista. Es decir, machacar, una y otra vez, en que este desastre, la destrucción del país y la tragedia de los venezolanos, es producto del gobierno de Chávez.

nicolás maduro y los cinco que se apropiaron del país, son tan bajos y tan cobardes, que no se atreven a asumir las consecuencias de sus acciones. Siempre se escudan en Chávez; hablan y actúan en su nombre, aprovechándose, así, de que el Presidente Chávez no puede defenderse y, lo que es más triste aún, que no tiene quién lo defienda.

 

He asumido la defensa de Chávez y de sus políticas revolucionarias, lo cual me ha valido el odio y la persecución política, tanto del madurismo, como de la derecha. No me importa, pero no me puedo quedar callado, mirar hacia otro lado, ser indiferente ante esta impostura. Defiendo a Chávez con todas sus consecuencias, no solo porque creo en ello y soy coherente con mis ideas, sino porque, además, me parece completamente injusto y cobarde que, esta gente que está en Miraflores y que durante tantos años medraron a la sombra de Chávez, hoy día, hayan destruido su obra, traicionado su legado y con ello, a todo el pueblo venezolano. Lo que los hace aún más cobardes y ruines, es que aún digan que lo hacen en nombre de Chávez.

Un elemento fundamental, estratégico, para salir de esta tragedia, retomar el Plan de la Patria (el original) y devolver al país y al pueblo venezolano la Soberanía sobre sus propios asuntos, es deslindar claramente los campos entre lo que es el Chavismo y el madurismo.

Hay que repetirlo una y mil veces: ESTE GOBIERNO NO ES CHAVISTA, mucho menos socialista. Insistir en esto es una tarea fundamental de los revolucionarios, porque el miedo, la resignación y la propaganda, son terreno fértil para que las mentiras del madurismo se conviertan en una verdad absoluta, que, difundidas por todos los medios con los que cuenta, se imponga como una fatalidad al país y, sobre todo, al Chavismo.

El madurismo obviamente, en referencia a nicolás maduro, cabecilla de la más alta traición contra el país, existe, así se empeñen en negarlo los palangristas, y está compuesto por un grupo variopinto de oportunistas, civiles y militares devenidos en empresarios, donde, la mayoría de ellos, son tránsfugas del Chavismo, que han dilapidado, en medio de una orgía corrupta, la tremenda riqueza nacional dejada por el gobierno del Presidente Chávez en 2013. Se han dedicado a saquear los recursos de todos los venezolanos, consolidando sus grupos de poder, repartiéndose la patria en pedazos, y vendiéndola a quien sea por un puñado de dólares.

Quedarán registrados en el basurero de la historia, este gobierno y el madurismo, como una etapa infame del país, las páginas más oscuras de la traición y el arribismo, superando, con creces, a “los morrocoyes de La Cosiata”, aquel Congreso donde José Antonio Páez hundía el puñal al corazón de Simón Bolívar y acababa con el sueño del Padre de la Patria.

El gobierno de nicolás maduro es un gobierno reaccionario, de derecha; un mal gobierno que ha llevado al país al abismo y, ahora, lo remata a cualquier postor. LA MEJOR MANERA DE PRECISAR Y CONSTATAR ESTE HECHO ES POR LA ACCIÓN DEL GOBIERNO

 

Cuando vemos en la televisión a nicolás maduro, subastando pedazos del país, en su recién promulgada Ley de Zonas Económicas Especiales, lo que genera es indignación y vergüenza. Un personaje que, traicionando a Chávez y los trabajadores, gobierna para Fedecámaras y los grupos más rapaces de la llamada “burguesía revolucionaria” que lo acompaña, para que se apropien de los trozos de aquella patria de la que hablara Chávez, por la que dio su vida.

Esa ley entreguista, impulsada entusiastamente por el Fouché tropical que controla a su antojo la Asamblea Nacional y ante el silencio cómplice del jefe de la bancada del PSUV, no solo es inconstitucional, sino que, es profundamente anti-obrera y antinacional.

En estas gigantescas maquilas se desaplican las leyes de la República, otorgando todo tipo de incentivos (como si el gobierno no le hubiese dado ya suficientes al capital), no se pagan impuestos y se “flexibilizan” aún más las relaciones laborales, de una clase obrera que recibe salarios de hambre. Pero, algo de los que pocos hablan y otros callan oportunistamente, es que esta Ley, junto a la llamada “Ley Antibloqueo”, es una manera, un mecanismo, para transferir bienes y activos del Estado al sector privado, más claramente, a los empresarios del madurismo.

maduro entrega zonas industriales como las de Paraguaná y el Eje Morón/Puerto Cabello, donde se encuentran ubicadas las empresas más poderosas del Estado venezolano, en el sector petrolero y de refinación, petroquímica y termoeléctricas, muelles y aeropuertos; inversiones hechas por el Estado y la Revolución Bolivariana, patrimonio de todos los venezolanos, de las que ahora se apropiaran los amigos de Jorge, Delcy, Lacava, Tareck, Diosdado y maduro. Este despojo ocurre en el más absoluto secreto, en la impunidad que les otorga la muy ilegal Ley Anti Bloqueo.

maduro le clava una puñalada a la Soberanía Económica y, de la manera más irregular y antinacional, sigue desnacionalizando el país, entregando los activos más valiosos de la República, no solo a los grupos económicos que han surgido bajo su amparo, en estos terribles 9 años de desgobierno, sino, a los tradicionales oportunistas de Fedecámaras, por cierto, los únicos que aplauden al gobierno de nicolás maduro.

Sobre estas “Zonas Económicas Especiales”, no se necesita mucho estudio técnico para entender que son una cesión de propiedad social a los privados; que es un hecho ilegal e irregular, porque están disponiendo de activos y recursos, propiedad del Estado, es decir, de todos los venezolanos que están amparados, protegidos, por nuestra Constitución y leyes de la República, como Bienes de Interés Público.

 

Ante este despojo, el silencio de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (que se suponía tendría que ser el garante de la Soberanía y el Orden Constitucional de la Nación), no sólo delata la COMPLICIDAD de la Alta oficialidad enquistada en el poder con estos desmanes, sino que muestra su abierta traición al legado y el pensamiento del Presidente Chávez, quien confiaba, honestamente, en que las armas de la República jamás volverían a estar al servicio de la oligarquía, en contra del pueblo.

El silencio de lo que queda del PSUV, es patético, porque es un silencio sonoro, habla mucho, pero evade, permanentemente, enfrentar lo que está sucediendo en el país; renunciando así, a la responsabilidad que Chávez le asignara desde su fundación, como vigilante y custodio de la Revolución Bolivariana y del Socialismo. Han fracasado y han traicionado este mandato. Hoy día, lejos de ser un partido revolucionario, son un grupo de poder, desconectado de la realidad y el sufrimiento del pueblo, que actúa como instrumento fundamental del control social del madurismo.

Es preocupante escuchar a Diosdado Cabello, hablando de la tragedia de los venezolanos que mueren tratando de cruzar la inmensa selva de el Darién entre Colombia y Panamá, como si ello no tuviera nada que ver con la tragedia que viven los venezolanos bajo el gobierno de nicolás maduro y su paquetazo económico. Faltando el respeto a las víctimas y mostrando una absoluta indolencia hacia la realidad nacional: resulta que ahora, el problema del Darién se trata de una “manipulación” del archienemigo Duque (no sé qué van a hacer cuando gobierne Petro) y su supuesto interés en obtener recursos para construir una carretera.

Al mismo tiempo que el jefe del PSUV declara esto, el aparato protofascista del madurismo se burla de las víctimas del Darién, culpándolas de las muertes de sus propios hijos y familiares, por estar, según ellos, “tras el sueño americano”. El madurismo, indolente y cruel, incluyendo a la alta dirigencia del gobierno y del PSUV, evade señalar que la tragedia del éxodo de los venezolanos va más allá del Darién. Callan, ignoran, la terrible realidad de que más de 6 millones de venezolanos, según datos de la ACNUR (Organismo de reconocido prestigio de la ONU), han abandonado la patria, nuestro país, justamente a partir de 2016.

Muchos de ellos, han muerto en el intento, en medio del silencio y la indiferencia, cruzando a pie el Páramo de Berlín, o ahogados en naufragios en El Caribe; y, ahora, tratando de cruzar el Darién. No señores maduristas, no mueren en búsqueda del sueño americano, ni del sueño colombiano, ni del sueño peruano, ni del sueño español. Estos millones de venezolanos, hombres y mujeres, con sus hijos a cuestas, la mayoría de ellos jóvenes, están en la búsqueda del sueño venezolano, el sueño, el futuro que le fue arrebatado por el madurismo con su incapacidad, su violencia y su indolencia!

Nunca en nuestra historia, tuvimos una situación como ésta. Ni cuando Chávez, ni cuando la Cuarta República, ni cuando Pérez Jiménez o Gómez. Bajo ninguna circunstancia, el pueblo venezolano se vio forzado a dejarlo todo atrás, en búsqueda de un sueño arrebatado.

El madurismo trata con violencia a los que se han visto obligados y han podido salir del país; no solo los desprecia, se burla de ellos y los trata como enemigos, sino que, les extrae hasta el último dólar posible, en cualquiera de los trámites que son un derecho o en el envío de las remesas a los que quedaron atrás. Una típica actitud madurista de medrar en la tragedia de nuestro pueblo.

Mientras tanto, la situación económica de los venezolanos sigue deteriorándose, haciendo al país invivible. El madurismo sigue acabando con todo lo que toca y entregando nuestra soberanía económica. El caso más grave y que ha sido la razón fundamental del colapso de la economía del país, ha sido la entrega del petróleo y la destrucción de PDVSA.

Nuestra empresa nacional, PDVSA, que la entregamos en 2014 como la quinta empresa petrolera más importante del mundo, produciendo 3 millones de barriles día, y sostén indudable de la economía nacional, hoy está en ruinas, siendo rematada, al amparo de leyes y decretos inconstitucionales.

Luego de perseguir a sus trabajadores y gerentes, militarizar y arrasar la empresa, el gobierno la entrega a las transnacionales y empresas privadas, arrebatando a los venezolanos el ingreso petrolero que, durante casi 70 años, fue fundamental para sostener al país. Un ingreso y activos que pertenecen a todos los venezolanos y no puede ser privatizado por nadie.

Uno se pregunta, ¿qué está discutiendo en secreto el ministro Tareck El Aissami con Javier La Rosa, el presidente de operaciones de Chevron en Venezuela?, ¿cómo es posible que algo tan irregular esté sucediendo ante el silencio de todo el país, de las fuerzas políticas y sociales, incluyendo a los partidos de oposición?.

No me refiero aquí sólo a la majestad del Estado y la debida rendición de cuentas ante los organismos de control, pérdidas en este gobierno. Me refiero a lo que establece nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Constitución porque el tema petrolero está reservado al Estado en nuestra Constitución y es materia de Interés Público, por lo que ¡NO PUEDE SER NEGOCIADO EN SECRETO, NI CON LAS TRANSNACIONALES, NI CON NADIE!

Como lo dijimos en su momento, nicolás maduro, para salvar la cabeza de Erick Malpica, está dispuesto a entregar el país y para ello adelanta conversaciones secretas donde negocia ceder el manejo del petróleo y PDVSA al interés transnacional y privado..

Todo lo que haga el madurismo en ese sentido es NULO E ILEGAL, y las transnacionales y sectores privados que se presten para esta rebatiña, saben que, tarde o temprano, volveremos a poner las cosas en su sitio, es decir, en el marco de la Ley y la Constitución, tal como hicimos durante la Plena Soberanía Petrolera, con la Apertura Petrolera de los años 90.

Mientras el gobierno negocia en secreto la violación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Constitución, la industria petrolera sigue dando signos inequívocos de su colapso. La producción de petróleo en el país, sigue estancada en 700 mil barriles día de petróleo, una caída de 2,3 millones, respecto a los niveles de 3 millones, al cierre de 2013. Ésto es así, a pesar de que las exportaciones venezolanas reflejen ahora los barriles de petróleo que Irán está enviando en el marco de acuerdos secretos, que nadie conoce. Hoy, PDVSA se ha convertido en un comprador de petróleo iraní.

Pero el ministro Tareck el Aissami camina perdido, entre “atentados terroristas” y “conspiraciones” de todo tipo —muy probablemente, por su inclinación policíaca—, se apresura a calificar como “atentado terrorista” a las recurrentes fallas y accidentes que ocurren en todos los sistemas de PDVSA, producto del abandono y desmantelamiento de la industria, durante este gobierno.

Por su parte, el presidente de la empresa, Asdrúbal Chávez, que sigue usufructuando del apellido de su primo, pasa agachado para no llamar la atención (tiene muchas cosas que explicar) y no dice nada, como si no fuera con él. Es una nulidad absoluta.

Da risa y tristeza, al mismo tiempo, escuchar a Diosdado Cabello, de manera prepotente, decir que el país “venderá el petróleo que necesita Europa”, tratando de tomar ventaja del bloqueo al petróleo ruso, agregando que “eso sí, tienen que pagarlo al precio justo”. Diosdado no sabe el papelón que está haciendo ante el sector petrolero internacional, no sabe dónde está parado.

Pues resulta, que la poca producción venezolana, se utiliza para pagar la deuda del Fondo Chino, que el gobierno de nicolás maduro DUPLICÓ entre 2015 y 2017, para pagar la deuda a los acreedores internacionales. Por cierto, éste es el poderoso lobby que está detrás de la entrega del petróleo, para cobrarse sus deudas.

Pero además, el petróleo remanente, el que queda (luego de los volúmenes que toman los chinos) no es manejado por PDVSA, sino por los distintos operadores privados que, justamente, desde la época del General Quevedo, manejan el comercio de petróleo venezolano y lo venden con masivos descuentos del precio de casi el 40%. Es, otra vez, la rebatiña del madurismo. Eso sí, bajo estricto control de los militares que dejó allí Quevedo.

Por su parte, las empresas europeas, ENI y Repsol, han podido levantar algunos cargamentos de petróleo, pero ha sido PARA COBRARSE LA DEUDA QUE PDVSA TIENE CON ELLAS. No son, ni lejanamente, volúmenes que puedan sustituir el petróleo ruso que, como información general, son 4 millones de barriles diarios.

Por cierto que, así como le pagan a las transnacionales con petróleo, sería justo que PDVSA pagase a los Jubilados y Pensionados el FONDO, cuya deuda Asdrúbal Chávez y Wills Rangel se niegan a reconocer.

Entonces, el madurismo sí existe y se expresa todos los días en los actos más asombrosos de incapacidad, irresponsabilidad, negligencia y entrega del país del gobierno.

El Chavismo y las fuerzas políticas y sociales progresistas del país, y más allá, la inmensa mayoría de los venezolanos, que están hartos de este juego permanente entre el madurismo y la oposición, y de sus acuerdos secretos, debemos identificar, de una vez por todas, que más que resignarse o engañarse con lo que está sucediendo, hay que colocarse de manera valiente en pie de lucha en contra del madurismo y sus políticas nefastas, porque, además de ser responsables directos de la tragedia diaria del pueblo venezolano, están descuajando al país y privando a las generaciones futuras de cualquier posibilidad de salir de este abismo.

Ellos se están haciendo un país a su medida, para su disfrute, con bodegones, restaurantes, fiestas en los Tepuyes, hoteles de lujo en Parques nacionales o zonas protegidas y ahora repartiéndose el país, sus empresas, recursos y territorio. No les interesa en absoluto, la suerte del pueblo de Venezuela, ni de los obreros.

Debemos detener al madurismo y hay que hacerlo rápido. El país hace aguas, va a la deriva, y nicolás maduro, el madurismo y su gobierno entreguista, han demostrado en estos 9 años de desastre económico y desmanes de todo tipo, que están dispuestos a seguir destruyendo el país entregando el futuro de nuestro pueblo, para sostenerse en el poder.

 

Rafael Ramírez Carreño

Ingeniero y político venezolano. Ex-embajador de la República Bolivariana de Venezuela ante la ONU. Ex-ministro de Energía y Minas y expresidente de empresa pública Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) hasta el año 2014. Militante Revolucionario, Chavista y Bolivariano.

 


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