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Izquierda independentista en Euskal Herria: Tiempo para laborar

18.11.04

Tiempo para laborar

0.A modo de prólogo

El breve texto que presentamos a continuación, propone llamar la atención sobre la distorsión de la realidad de Euskal Herria ( EH). Nuestro fin es sencillo: aportar una información básica que permita acercarse al tiempo actual del conflicto que vive nuestro pueblo, pero también a ese presente próximo, y al futuro que desde el movimiento independentista de izquierda estamos creando. En definitiva, mostrar un tiempo que supera sus propias coordenadas y que tan dramáticamente queda desatendido por actores políticos y sociales de la Comunidad Internacional.

En nuestra opinión, la situación de EH no es ajena, ni lo ha sido, ni seguramente lo será, a los cambios que el mundo conoce. Digamos que es una pieza más de ese gran puzzle, y por ende, todo lo que pasa dentro del mismo le infiere. Comenzaremos pues, por citar un ejemplo para verbalizar la idea que pretendemos subrayar. La historia moderna de nuestro pueblo, y la del propio Movimiento Independentista de Izquierda se empeña obstinadamente en recordarnos que, allá por los años 60, las ideas impulsoras del posterior curso de nuestra dinámica, serian por una parte la lucha contra el régimen fascista de Franco, y por otra, la lucha por los derechos políticos, sociales y culturales de nuestro Pueblo. Una lucha, esta última, alumbrada en los albores del proceso de descolonización que se vivía entonces, en varios lugares del Planeta y curiosamente “olvidada” por numerosas reflexiones de ese pensamiento único, como si de esa manera y a la muerte del dictador español, se pusiera una fecha de caducidad a la lucha independentista, y de paso se liquidara el problema.

Sin embargo el problema esta ahí, y continúa corriendo con el viento de su época, de la nuestra, de nuestro tiempo. Y de ello hablaremos en las próximas líneas.

1.“Un nuevo relato”: los años 90

Los años 90 han significado para el conjunto de las personas y de los pueblos del Planeta un giro determinante, y con ello hacemos referencia no ya tanto al suceso, o evento aislado sino a ese tempos en el que se gestaron grandes cambios.

Cambios convulsivos, como el desmantelamiento de la Unión Soviética, o la caída del muro de Berlín que forzaron una nueva escritura de ese orden mundial ya tan desordenado, porque simplemente el modelo bipolar originado tras la II guerra mundial tocaba a su fin. Algunos de los elementos de esa escritura fueron la Primera Guerra de Irak, el reforzamiento de las estructuras de integración económica- Maastricht, ALCA… - las posteriores contradicciones dentro del bloque capitalista, y la hegemonía del hard y soft power americano.

Pero cambios, también, tranquilos, que necesitaron de otro tiempo para fraguarse. Incipientes mutaciones que removieron y remueven el super-ego de la Comunidad Internacional, y tras los cuales ya nada sería igual: Así nos encontramos con el resurgimiento de la cuestión nacional - eje central de los cambios en los países del socialismo real, o en el interior de la India, con otras variantes pero también en América Latina, y en Europa, con las cuestiones irlandesa, vasca y corsa, o a través del cuestionamiento del Estado Nación en el Africa Sub-sahariana-, con la conferencia de paz de Madrid sobre la cuestión israelo-árabe, o con otro tipo de cambios menos visibles pero profundos, como las reflexiones entorno a la política del pensamiento único y la necesidad de nuevos caminos para trabajar en ese mundo mundializado.

Euskal Herria vivió también inmersa en este tiempo, y fue precisamente durante ese periodo cuando se tejió la actual estrategia del Movimiento Independentista Vasco. En este sentido y si hasta los 90, los ejes principales de nuestra dinámica se basaron en:

Una estrategia de resistencia frente a la negación del estado español de la existencia del pueblo vasco
La acumulación de fuerzas para forjar al estado a una negociación entre él y la organización armada ETA.

El Movimiento independentista vivió un tiempo de reflexión y presentó una nueva estrategia en la que la construcción integral de Euskal Herria - más allá de las divisiones administrativas impuestas- pasó a ser el eje central de nuestra actuación.

Como diría García Márquez, empezamos a escribir un nuevo relato que precedido por el cambio de una estrategia de resistencia a otra de construcción nacional y social tenía la siguiente carta de presentación

La estructuración y vertebración nacional de EH
Un modelo incluyente1 de resolución del conflicto, prescindiendo pues del modelo clásico de negociación entre el estado español y ETA
La necesidad y búsqueda de una intermediación internacional
La respuesta a la represión de los estados: tortura, encarcelamientos…

1.1 La iniciativa de 1998: El pacto de Lizarra-Garazi

Como desarrollo de la dinámica y reflexión descritas anteriormente, así como por la referencialidad de algunas experiencias de la escena internacional, principalmente los procesos irlandés, quebequés y timorense, la Mesa Nacional de HB desarrolló un talking shop sobre la experiencia irlandesa y los acuerdos de Viernes Santo que se firmaron en marzo de 1998. En aquel debate no se adoptaron decisiones, pero si se gestó una dinámica entorno a la necesidad de un método que superase el conflicto que vivía EH.

Cómo consecuencia de este “nuevo tiempo”, el 12 de Septiembre de 1998 se firmaba el acuerdo de Lizarra Garazi2. Un acuerdo suscrito por el conjunto de fuerzas vascas y progresistas de EH -7 partidos políticos, 8 organizaciones sindicales y 8 sociales-, en él cual, las fuerzas firmantes convenían en:

Subrayar el origen y el carácter político del conflicto que vive EH
La necesidad de un proceso de negociación y de diálogo abierto sin precondiciones ni exclusiones.
Una resolución integral para el conjunto Euskal Herria,
Y por último, se afirmaba que correspondía al Pueblo Vasco decidir sobre su futuro y adoptar la ultima decisión sobre el mismo.

Resumiendo, la voluntad de los firmantes supero las diferencias entre ellos, y se inició una nueva etapa. El Acuerdo de Lizarra-Garazi supuso así, una respuesta unificada a la estrategia negadora, liderada por el gobierno español de JM Aznar, respuesta que cobra importancia si se tiene en cuenta que en una parte de EH, en la Comunidad autónoma vasca, nos encontrábamos a las puertas de las elecciones autonómicas de 1998, se había encarcelado a la dirección de HB, se había cerrado el diario Egin en julio de ese mismo año y los ataques contra el euskara se habían convertido en el pan de cada día.

El Acuerdo reveló la capacidad de iniciativa del movimiento independentista de izquierda pero también:

Se profundizo la confrontación entre Euskal Herria y el Estado
Se clarificaron las bases del conflicto
Se evidenció la necesidad de una nueva situación que rompiese con el marco imperante
Se aunaron fuerzas a favor del derecho de autodeterminación para EH
Se abogó por una solución dialogada y sin precondiciones
Se diseño lo que podía ser un proceso político para EH, un proceso importante en el tiempo
Se subrayó la necesidad de una solución democrática integral y global
Y obligó a definirse al conjunto de los actores participantes o no en el proceso

Seis días más tarde ETA dirigía un extenso comunicado al Pueblo Vasco, anunciando una tregua unilateral e ilimitada y haciendo saber que no sería obstáculo para el trabajo entre fuerzas vascas y progresistas.

Por el contrario, el gobierno español hizo lo posible para boicotear esta dinámica, deteniendo con la ayuda de la policía francesa a una parte de la interlocución de ETA, y no haciendo ningún gesto por humanizar el conflicto, al tiempo que no esgrimía voluntad alguna que abocase a una salida democrática al conflicto.

La iniciativa de Lizarra se prolongó 18 meses en el tiempo. Pero no se escatimaron esfuerzos, para enriquecer y afianzar la dinámica. En este sentido y unos meses antes de concluir esta interesante experiencia, en septiembre de 1999 se creó la primera institución política de Euskal Herria, Udalbiltza, o Asamblea de electos vascos3 . Nada será ya igual en este país. Si el año 1998/99 marcó un hito, la institución de electos marcó un antes y después en la larga andadura de este país y sobre todo una clara constatación de que, por encima de las negaciones de los estados, existe la voluntad de los pueblos y esta construye, crea en su propio tiempo y espacio y marca una dinámica, ya imparable. A partir de este momento, la vertebración del sujeto político e institucional vasco inició su andadura, a pesar de conocer todo tipo de vicisitudes.

Sin embargo, La falta de compromisos por parte de los firmantes para proseguir con el proceso establecido y, entre otros, la relantización del desarrollo de Udalbiltza y del proceso de vertebración de EH, supuso el final de esta experiencia. Situación, a la que cabe añadir el comunicado de ETA del 3 de diciembre de 1999, en el que daba por finalizada la tregua ante la falta de voluntad de los estados español y francés, el incumplimiento de los contenidos del Acuerdo y la agonía más que evidente del proceso de Lizarra-Garazi.

La responsabilidad en el fracaso de esta iniciativa, aunque de modo bien diferente, correspondió a todos los actores. No obstante el tiempo no se detiene y nos exigió, a pesar de la difícil situación, mayores dosis de creatividad y osadía política para afrontar nuevos retos e iniciativas.

2.Un nuevo milenio: Tiempo para crear

Durante ese largo periodo entre la Primera y la Segunda Guerra del Golfo, pasando por el 11 de Septiembre del 2001, la ocupación de Afganistán, el 11 de Marzo del 2004, un elemento cualificado se ha impuesto y erigido como fuerza hegemónica: los EEUU son hoy, un polo mundial dominante, predominante en todos los espacios: económico, tecnológico, militar, monetario, lingüístico y cultural.

Una situación sin precedente, porque nunca anteriormente ningún imperio había subyugado al mundo entero, incluido sus adversarios. No obstante, aunque novedosa, esta situación no es nueva porque, nos atrevemos a afirmar que los dirigentes americanos actuales han realizado una lectura errónea de los principales cambios de los 90. Queremos decir que han repetido la Historia, al interpretar como lo hicieran en la Europa aristocrática, los dirigentes de entonces y tras la firma del Tratado de Viena en 1815, que la derrota de Napoleón significaría la victoria del Viejo mundo y el final de la pesadilla que había comenzado con la Revolución francesa. Error que degeneró en los horrores del Imperio.

El poder hegemónico americano tampoco ha evitado la cadena de horrores que su política ha generado en el Planeta y al Planeta y lejos de su voluntad, sus políticas han ocasionado diferentes respuestas sociales y políticas tanto en el bloque occidental como desde ese Sur del Mundo. En ambas podríamos citar una doble dualidad: la generada en el interior del bloque capitalista de orden diferenciativo gestor, pero sin cuestionar realmente la supremacía americana, como ya lo hemos podido apreciar en las posturas adoptadas ante la II Guerra del Golfo. Y una segunda, en donde se aprecia un amplio abanico de respuesta y contestación a las políticas hegemónicas. Respuesta y contestación que exigen una nueva lectura del mundo y sus actores.

La diferencia con épocas anteriores estriba en que las mismas, y por el momento, no poseen una estructura internacional coordinada, por lo que no representan un bloque antagónico- como lo fue el mundo soviético durante casi siglo- aunque algunas de ellas se ha convertido ya en elementos desestabilizadores para el citado poder hegemónico.

Podemos afirmar pues, que este nuevo Tempus que caracteriza la escena internacional es un tiempo de reflexión, de búsqueda pero también un laboratorio de nuevos métodos de trabajo, ideas y palabras. Y que ese Tempus también ha salpicado al tejido vasco.

2.1 Un recorrido dinámico real: El Foro de Debate Nacional

Tras el fracaso de la iniciativa de 1998, una serie de cambios sacudieron el escenario vasco. Cambios internos, y como no externos, generados por los estados y la coyuntura internacional, principalmente por la dinámica europea. Quizás los más remarcables durante los dos primeros años fueron:

El silencio entre los actores, después de un largo e interesante periodo de comunicación e intercambio
La ilegalización y encarcelamiento de los cuadros de organizaciones políticas, y sociales, del Movimiento independentista de izquierda, dinámica que como ya hemos citado comenzó con la dirección (Mesa Nacional) de HB.
El pacto antiterrorista firmado entre los dos principales partidos del estado español, por lo que a la luz del 11S todo valía para liquidar al movimiento independentista, y dentro del todo también había lugar para el déficit democrático que el entonces gestor del estado, el PP, evidenció.

Sin embargo y a pesar de la dificultad del momento, el movimiento independentista, ha sido capaz de continuar con la estrategia que marcara en los 90 y apostar por la construcción nacional de EH, adoptando iniciativas y abriendo nuevos espacios de dialogo, porque como diría un conocido político europeo, “cuando se ara sobre el mismo surco, se ahonda el mismo, pero no se abren nuevas vías”. Así pues la Izquierda independentista vasca ha optado por:

no clandestinizarse a pesar de la ilegalización
responder a la dinámica de represión del estado
Crear instrumentos ilusionantes para mantenernos en la escena política
Participar en la dinámica electoral4
Y adoptar iniciativas que condujeran a una nueva situación y marco político

Conscientes de la responsabilidad que tenemos, y sacando conclusiones de iniciativas anteriores, la izquierda independentista ha venido elaborando diferentes propuestas con el objetivo de aportar elementos nuevos que condujesen a una reapertura de trabajo común entre los diferentes actores de la escena vasca. En este sentido fue particularmente interesante la denominada “Propuesta de paz”, que presentamos en Enero del 2002. Propuesta que diseccionaba los proyecto políticos de un acuerdo democrático entre los vascos, definía la necesidad de un proceso sin precondiciones e inclusivo y, como lo hiciera la iniciativa del 98, abogaba por el derecho de autodeterminación para el conjunto del territorio vasco. Esta reflexión fue compartida por el conjunto de la izquierda independentista5.

Posteriormente, y hasta nuestros días, la izquierda independentista vasca ha continuado adoptando iniciativas para descongestionar la situación política que vive EH. Es cierto que no hemos sido los únicos, y en este sentido el presidente de la Comunidad Autónoma Vasca, Juan José Ibarretxe ha presentado un documento que porta su nombre “Plan Ibarretxe”. Pero la diferencia principal, es que la propuesta sólo se refiere a 3 de los 7 territorios que forman EH y confunde lo que deben ser las bases para la resolución de un conflicto, en consecuencia se trata de una salida parcial al conflicto, y la Historia nos ha dejado ya suficientes ejemplos en este sentido: Irlanda, Los Balcanes….. Por otra parte, en Diciembre del 2003 y ante la inminencia de las elecciones generales españolas de marzo del 2004, hicimos público el Documento de Bergara, en el que se abogaba por una representación vasca única en Madrid y se exigía el reconocimiento del derecho de autodeterminación como clave para la resolución del conflicto. A esta iniciativa acompañaron prácticamente en el tiempo dos notas de prensa de ETA, una aplaudiendo la iniciativa de Bergara, y reiterando su disposición a un acuerdo democrático entre fuerzas vascas, y otra en enero del 2004 en la que se declaraba un alto el fuego para Cataluña.

Pero junto con iniciativas y documentos que pudieran arborear una solución al conflicto vasco actual, la izquierda independentista está dando pasos concretos y reales para llevar a la práctica la existencia del Pueblo Vasco. Euskal Herria existe porque la voluntad de sus hombres y mujeres así lo quieren y existe a pesar de las negaciones de los estados, y la mejor prueba de ello es la política de reafirmación que desde sectores políticos y sociales diferentes se desarrolla.

En este sentido, no han sido suficientes los cierres de dos periódicos6, uno en lengua castellana y otro en euskara, una radio y una revista por parte de las autoridades españolas, esa voluntad colectiva ha hecho posible el nacimiento de otros dos periódicos que vienen a cubrir el vacío creado por dichos cierres. Pero fruto de esa voluntad colectiva y de ese recorrido de más de una década y que comenzará con la ya citada Alternativa Democrática, es “El Foro de Debate Nacional/ Eztabaida Gune Nazionala”. Durante todo el año 2003, 170 personas, provenientes de diferentes sectores y representantes de diferentes sensibilidades políticas vascas, realizan un trabajo en común y compartido y presenta en el Día Nacional de EH/ Aberri Eguna del 2004 una doble propuesta de cara al año 2005: Por un lado, la creación del Nazio Garapen Biltzarra /Asamblea Nacional para el Desarrollo, encargada de elaborar un Plan Estratégico de Construcción Nacional por áreas de intervención -euskara, educación, espacio económico vasco, paridad de género, selecciones deportivas… -, así como la puesta en marcha del Larrialdietarako Batzordea/ Comisión de Crisis que permitiría responder de manera conjunta y no sectorial a cualquier agresión por puntual que esta sea.

Y, por otro lado, la creación de la Mesa para la Resolución del Conflicto para presentar a la sociedad vasca en el Aberri Eguna del 2005 una nueva Propuesta Política que permita superar el escenario de la violencia basado en una consulta abierta a la sociedad vasca. Para establecer esa propuesta política existen como documentos de partida los ya propuestos por el PNV, EA, Batasuna, IU, Aralar, AB, ELA… La apuesta del Foro de Debate nacional es llegar a crear una propuesta compartida y válida para todos.

¿Cree realmente que esta voluntad y dinámica colectiva se pueden detener?, Nosotros afirmamos que no, que es imparable, y quizás seamos uno de los testigos más fieles de la realidad de nuestro país, porque como entender sino que, aún ilegales, seamos capaces de dinamizar las situaciones descritas anteriormente y de seguir adoptando otras nuevas?

El nuevo curso político se presenta interesante, es por lo que, con la idea de facilitar ese proceso político que iniciamos en 1995, la izquierda independentista ha adquirido el compromiso de presentar una nueva propuesta antes de finales de 2004, porque junto con otros actores, también somos y queremos ser autores de nuestro tiempo y espacio. Que así sea.

Euskal Herria, Septiembre del 2004

Notas:

Este modelo se definió por primera vez en una propuesta básica denominada “ Alternativa democrática para Euskal Herria” dada a conocer por ETA el 26 de Abril de 1995 y posteriormente debatida en más de 150 reuniones públicas en las que participaron alrededor de 5000 personas. La propuesta definía dos marcos de negociación diferentes: ETA y el Estado, y por otra parte, el conjunto de la ciudadanía vasca por medio de un proceso democrático sin límites. Junto con esto y como clave para la resolución del conflicto proponía el reconocimiento de EH y el derecho de autodeterminación y por último, señalaba que corresponde al conjunto de hombres y mujeres decidir nuestro futuro. La Alternativa democrática fue dada a conocer por Herri Batasuna en la campaña electoral de las legislativas españolas en 1996, por considerarla como una propuesta de paz. El gobierno socialista de González criminalizó la misma y apeló a la judicatura para que hiciera lo necesario. Se dieron, así los primeros pasos para judicializar la política, utilizando con tal fin la Audiencia Nacional española, lo que tuvo como primera consecuencia ( en un periodo de 4 años, 6 organizaciones políticas, sociales, culturales han sido ilegalizados y encarcelados sus miembros, más de 120 personas permanecen en prisión actualmente relacionados con el ya conocido sumario 18/98) la encarcelación en diciembre de 1997 de la dirección de HB. El Tribunal Constitucional español puso en libertad a la Mesa Nacional de HB en julio de 1999.

2 El acuerdo de Lizarra-Garazi supuso un hecho histórico en la historia contemporánea de EH tanto por razones de contenido, como por la pluralidad de los actores firmantes, la importancia sociopolítica, la voluntad de los firmantes, el momento político que se generaba, el lugar… Todo fue significativo, incluso el rechazo cosechado por los partidos mayoritarios españoles: el PP, entonces en el gobierno y el PSOE. El Acuerdo dispone de dos partes, en la primera se analiza los factores que posibilitaron el proceso de paz irlandés, y en la segunda los firmantes presentan un método de aplicación de esos factores para EH.

3 Udalbiltza nació en Bilbao el 18 de septiembre d e1998, con el apoyo de 1776 electos. El objetivo de la Asamblea es la construcción nacional de EH, vertebrarla política e institucionalmente y responder tanto global como sectorialmente a las necesidades de la ciudadanía vasca y de los territorios que componen este pueblo europeo. Supuso uno de los acontecimientos históricos más importantes del ultimo siglo en EH. En diciembre del 2002, Udalbiltza organizó una Conferencia Internacional por los Derechos de los Pueblos y presentó la Carta de derechos de Euskal Herria. En mayo del 2003 esta asamblea fue ilegalizada, siguiendo con el largo camino de silenciar a todos aquellos hombres y mujeres que luchan por que Euskal Herria, sea reconocida y respetada en el concierto de los pueblos.

4 Desde la ilegalización de la formación política que concurría a las elecciones, HB/EH/Batasuna, el movimiento independentista ha continuado participando en las diferentas contiendas electorales, a pesar de que las formulas presentadas fueran, en sucesivas ocasiones, puestas fuera dela ley. La izquierda independentista, ha logrado en consecuencia que en circunstancias hostiles su voto haya sido contabilizado, y el mismo haya experimentado un aumento. Voto cuantificado, pero que no se ha traducido en representación institucional por ley impositiva española. Dándose la paradoja en las últimas elecciones europeas que la misma lista electoral fuera aceptada en el estado francés y rechazada en el español, cuando ambos son estados homologados en la UE

5 Reflexión que venía precedida por un largo debate llevado a cabo por el colectivo de presos políticos vascos, a través del cual se reafirmaban como sujeto político propio, y expresaban su voluntad para participar en el proceso político de EH, con voz propia.

6 El diario Egin fue clausurado el 15 de julio de 1998 y encarcelados y posteriormente puestos en libertad miembros de su directiva, desde entonces permanece en esta situación, sin que ninguna vista oral haya tenido lugar. El diario Egunkaria se cerró en Febrero del 2003, y ha conocido la misma serte que Egin, en este caso los directivos encarcelados, entre ellos el director del periódico, fueron brutalmente torturados, sus torturas han sido recogidas por organizaciones internacionales, como AI o RSF.


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