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Cae mito de invencibilidad de Israel. Fuerte resistencia de Hezbollah sorprende a todo el mundo

17.08.06

Polémica entre los israelíes por el manejo de la guerra
Associated Press

JERUSALEN
Una de las víctimas de los combates entre Israel y Hezbolá fue la férrea unidad que tradicionalmente muestran los israelíes en tiempos de guerra y abundan las críticas del manejo político de la situación y del desempeño de las fuerzas armadas.

Los medios de prensa se hacen eco del furor que causó la decisión del jefe del Ejército, teniente general Dan Halutz, de vender sus acciones horas antes de lanzar la operación militar más grande que monta Israel desde la invasión del Líbano de 1982.

Numerosos sectores piden la creación de una comisión para investigar cómo se manejó la situación y es palpable el malestar con los líderes del país y con el cese del fuego acordado el lunes.

La ofensiva contra Hezbolá fue considerada justificada y unió a la resquebrajada sociedad israelí, pues Hezbolá es un grupo que aboga abiertamente por el exterminio de Israel, que ha erigido un estado dentro de un estado en el Líbano y que era vista como una amenaza tras ampliar su arsenal en tiempos recientes.

Esa unidad, no obstante, se desmoronó cuando el ejército israelí, un orgullo nacional, se retiró sin haber liquidado a Hezbolá ni rescatado a los dos soldados cuya captura desató la intervención.

El primer ministro Ehud Olmert y el ministro de Defensa Amir Peretz llevaban apenas dos meses en el poder al estallar el conflicto y encuestas publicadas por los dos principales diarios en hebreo coincidieron ayer en que su gestión no es bien vista por la mayoría de la población.

Sólo el 40 por ciento de las 500 personas consultadas por TNS-Teleseker apoyó a Olmert, comparado con el índice de aprobación del 78% que el primer ministro llegó a tener en las dos primeras semanas del conflicto.

Y según el Instituto de Investigaciones Dahaf, el 57% de los consultados en su encuesta pidió la renuncia de Olmert.

Dos tercios de los encuestados en ambas consultas pidieron que se investigase el manejo del conflicto.

Según el acuerdo mediado por las Naciones Unidas, Israel se retirará del sur del Líbano, que pasará a ser patrullado por 15,000 soldados libaneses y otros tantos de la ONU. Numerosos sectores opinan que esas fuerzas no lograrán mantener a raya a Hezbolá en esa zona.

También se cuestiona la decisión de Halutz de apelar casi exclusivamente a bombardeos aéreos en la primera fase del conflicto. Hay además quienes critican la ofensiva por tierra en gran escala que se lanzó cuando se vislumbraba un acuerdo de cese del fuego. Más de 30 soldados israelíes murieron en esa ofensiva, lanzada luego de que el Consejo de Seguridad llegase a un acuerdo en torno a una resolución.

El gobierno sostuvo que era importante lanzar esa ofensiva para debilitar más todavía a Hezbolá antes de que se acordase un cese del fuego.

La mitad de los participantes en las encuestas se mostraron insatisfechos con el desempeño de Halutz.

Pero lo que más malestar causó fue el hecho de que vendiese acciones por valor de unos $28,000 tres horas antes de que Hezbolá lanzase la incursión contra el territorio israelí que desencadenó los combates.

Presidente iraní alaba a Hizbollah y critica ‘crímenes’ de EEUU

TEHERAN (Reuters) - El presidente iraní elogió el martes la resistencia del grupo Hizbollah frente a Israel durante el conflicto de un mes en el Líbano y dijo que Estados Unidos y Gran Bretaña deberían pagar compensaciones por daños de guerra.

El presidente Mahmoud Ahmadinejad hizo esas declaraciones luego de que el mandatario estadounidense, George W. Bush, pidió el lunes a Irán, tras la entrada en vigencia una frágil tregua en el Líbano, que deje de apoyar a grupos armados que intentan desbaratar las democracias en ese país e Irak.

La prensa estatal iraní se deleitó el martes con lo que los funcionarios llamaron “una gloriosa victoria” por parte de Hizbollah, agrupación respaldada por Siria e Irán.

“Esta guerra demostró que cualquier nación que se apoya en Dios y pelea por sus derechos saldrá indudablemente victoriosa,” dijo Ahmadinejad, ante una multitud en la ciudad noroeste de Ardebil.

“Gran Bretaña y Estados Unidos son los principales socios del régimen sionista (Israel) en su ofensiva contra el Líbano y deberían compensar al Líbano,” dijo en el discurso, emitido en vivo por la televisión estatal.

“Aquellos gobiernos deberían responder por sus crímenes en el Líbano,” agregó.

La televisión estatal emitió imágenes de varias ciudades iraníes que mostraban grupos de unas cuantas docenas de personas cantando y ondeando la bandera de Hizbollah en señal de celebración.

“Larga vida a Hizbollah” y “Dios es grande,” gritaban las multitudes. Las imágenes mostraban a mujeres regalando dulces a los transeúntes, mientras los autos tocaban sus bocinas.

Un influyente clérigo dijo el martes que Irán impactaría a Tel Aviv con sus misiles de alcance medio si es atacado.

“Si ellos (Estados Unidos e Israel) atacan militarmente a Irán (…) ellos deberían temer el día en que nuestros misiles con un alcance de 2.000 kilómetros impacten Tel Aviv,” afirmó Ahmad Khatami a la televisión estatal.

Los expertos en armas señalan que los misiles Shahab-3 de Irán son capaces de alcanzar los territorios israelíes.

Aunque Irán fundó y armó a Hizbollah en la década de 1980, ha insistido últimamente en que su apoyo es sólo de índole moral y político. Pero Israel y otras fuentes aseguran que el grupo libanés utilizó armas iraníes en el conflicto.

Familias libanesas elogian a ‘mártires’ de Hizbollah

NABATIYEH, Líbano (Reuters) - En una terraza, mujeres con pañuelos en sus cabezas y largas batas lloran suavemente, susurran versos de plegarias y velan a un adolescente muerto en la guerra, a quien consideran un “héroe martirizado.”

Las mujeres están llorando la muerte de un joven de 17 años que luchó junto a Hizbollah contra las fuerzas israelíes en el sur del Líbano. El ánimo de las presentes es una mezcla de tristeza y regocijo, y una inusual tranquilidad ya que están convencidas de que su mártir irá al cielo.

Emad Haj Ali es uno de los al menos 100 combatientes que murieron en la guerra de 34 días, desatada cuando el grupo guerrillero Hizbollah capturó a dos soldados israelíes en un ataque transfronterizo el 12 de julio con el propósito de generar un intercambio de prisioneros en cárceles de Israel.

“Los mártires aman a Dios. No tienen miedo de nada. Son héroes. Ellos aterrorizan a Estados Unidos y a todo el mundo. Dios los eligió para ser mártires,” expresó la madre de Ali, Ghada, de 40 años, mientras se balanceaba continuamente llorando por la pérdida de su hijo.

“El fue martirizado (…) Dios destruye a Israel,” agregó.

Docenas de mujeres se sentaron en grupo en la pequeña terraza. Cada una de ellas había perdido a un hijo, a un primo, a un hermano o a un sobrino durante la larga historia de Hizbollah en su lucha contra Israel.

Después de la guerra civil del Líbano entre 1975 y 1990, Hizbollah fue la única facción local que conservó las armas en los territorios donde necesitaba combatir la ocupación israelí.

La impaciencia con Israel condujo al grupo a combatir en una guerra de desgaste hasta que el Estado judío fue forzado a retirarse del sur del Líbano en el 2000. El prestigio del grupo creció ya que fue el único capaz de enfrentarse a Israel.

MANCHADOS DE SANGRE

Ali murió hace una semana. Su madre ha huido a Beirut, pero su tía, en un diálogo con Reuters, dijo que nunca dejará su casa incluso en medio de los combates más feroces.

“Nosotros, el pueblo del sur, las madres, no estamos nunca asustados. Por supuesto que la pérdida es muy dolorosa, pero cuando pensamos en cómo Dios lo recompensará en el cielo, se enfría un poco nuestro corazón,” relató Ahlam Moselmani, de 53 años, quien perdió a su hijo hace 12 años.

Tanto Ali como otro combatiente adolescente, llamado Abdul-Raouf Nasser, tuvieron el martes su procesión funeraria por la calle principal de Nabatiyeh, uno de los bastiones de Hizbollah en el sur libanés.

Cientos de hombres, mujeres y niños se ubicaron detrás de los dos féretros que fueron envueltos con las banderas amarillas características de Hizbollah.

“¡Muerte a Estados Unidos! ¡Muerte a Israel!,” gritaban golpeándose sus pechos sistemáticamente en línea con la tradición musulmana chiíta, mientras algunas mujeres arrojaban pétalos de flores sobre la procesión.

Nabatiyeh fue escenario de intensos ataques aéreos israelíes, particularmente durante las últimas horas antes del cese del fuego, que entró en vigencia el lunes. Las casas en las afueras fueron más golpeadas que las del centro de la ciudad.

Los residentes no sentían ni rencor ni odio hacia Hizbollah por todas sus pérdidas.

De hecho, Ghada considera un deber religioso luchar contra lo que creee es una agresión israelí contra el territorio libanés.

“¿Cómo podemos darle a Israel nuestra tierra que está manchada con la sangre de nuestros combatientes?,” concluyó.

Mitin de Hamas en Gaza celebra ‘victoria’ de Hizbollah

GAZA (Reuters) - Miles de simpatizantes de Hamas llenaron el miércoles las calles de la ciudad de Gaza celebrando lo que han descrito como la “gran victoria de Hizbollah” en la guerra entre las guerrillas e Israel.

“Le decimos a nuestros hermanos libaneses, su victoria es nuestra. La victoria de Hizbollah es una victoria para Hamas,” dijo el importante político de Hamas, Mushir al-Masri, a una multitud extática, de 5.000 manifestantes. Hamas es el grupo islámico que encabeza el gobierno palestino.

El Ejército israelí dice que mató a más de 500 guerrilleros de Hizbollah, alejándolos de la frontera y reduciendo considerablemente la efectividad del grupo chiíta tras haber destruido cientos de sus lanzadores y miles de sus cohetes.

El líder de Hizbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, reclamó la victoria en la guerra, admitiendo una cifra mucho menor de muertos entre sus filas de la que sostiene Israel. El grupo se ha comprometido a continuar resistiendo la presencia de tropas israelíes en el sur del Líbano.

Masri dijo por los altoparlantes a la multitud que un soldado israelí secuestrado por militantes en junio y otros dos capturados por Hizbollah no serían liberados hasta que los prisioneros que mantiene Israel en su poder sean liberados.

“El enemigo sionista no ha tenido otra elección más que aceptar las condiciones establecidas por la resistencia. No tuvo más elección que someterse a la realidad creada por la resistencia,” dijo Masri.

Israel lanzó una ofensiva en Gaza, su primera operación terrestre desde que se retiró del territorio costero el año pasado, luego de que milicianos secuestraron al cabo Gilad Shalit el 25 de junio en un ataque a través de la frontera.

La campaña del Ejército también ha buscado detener el lanzamiento de cohetes hacia Israel.

Hamas se ha comprometido a destruir al estado judío, llevando a cabo ataques suicidas con bomba desde el año 2000 hasta principios del 2005. Masri dijo que Hamas no suavizaría su postura política.

La violencia en Gaza ha persistido paralelamente a la guerra de un mes de Israel contra las guerrillas de Hizbollah en el Líbano, donde un cese al fuego entró en vigencia el lunes.

ENCUESTAS AL “ROJO VIVO”
Los israelíes le “pasan factura” a su Gobierno

Cae el apoyo al primer ministro.
Ponen en tela de juicio al Ejército.

El Parlamento y la opinión pública israelíes han empezado a pedir cuentas a su Gobierno y a las Fuerzas Armadas por la manera en que han llevado la crisis de Líbano.

Tres días después de que entrara en vigor el alto el fuego entre Israel y los guerrilleros libaneses de Hizbulá, ahora la atención pasara del campo de batalla a la actuación de los dirigentes políticos. Es que la opinión pública israelí empieza a hacerse preguntas y pasa factura al Gobierno.

Como cabezas visibles del Ejecutivo durante el conflicto, tanto el primer ministro, Ehud Olmert, como el titular de Defensa y líder laborista, Amir Peretz, han sido los grandes perjudicados.

Así, dos encuestas, publicadas ayer por los dos diarios israelíes populares más importantes, muestran el bajo apoyo que les otorga la ciudadanía a día de hoy, en comparación con las primeras semanas de la guerra, que empezó el pasado 12 de julio, con la muerte de tres soldados israelíes y el secuestro de otros dos por milicianos de Hizbulá.

Un sondeo publicado por el diario “Yediot Ajaronot” revela que el apoyo al primer ministro israelí bajó del 78 al 40 por ciento, mientras que el de Peretz se redujo del 61 al 28 por ciento.

El segundo estudio, elaborado por el Instituto de Investigación Dahaf para el diario “Maariv”, muestra que un 57 por ciento de los entrevistados exige la dimisión de Peretz como titular de Defensa.

Otro de los salpicados tras el conflicto ha sido el jefe de las Fuerzas Armadas, teniente general Dan Halutz, después de que la prensa israelí informara de que vendió acciones -por valor de más de 30.000 dólares-, después de la captura de los dos soldados israelíes. Este hecho ha levantado un gran revuelo y el general está bajo la lupa del parlamento.

En otro sondeo difundido ayer, se supo que el 69 por ciento de los israelíes exige que se abra una investigación sobre la actuación del Gobierno durante la guerra.

Parte del descontento general de la población y los distintos puntos que deberá analizar una futura comisión, aparecen mencionados en un artículo que publica el diario “Haaretz”, titulado “Cómo nos han dejado fuera de combate”.

El artículo cita, por ejemplo, fallos en la previsión de los servicios de inteligencia del Ejército israelí y de las máximas autoridades políticas, que aparentemente siguieron las recomendaciones de los altos mandos, pensando que en pocos días se podría derrotar a Hizbulá.

También cuenta “cómo el Ejército entró en la guerra sin formular planes operacionales alternativos”, o los fallos en las estimaciones de los servicios de inteligencia de la Marina, que no fueron capaces de descubrir que Hizbulá poseía misiles iraníes tierra-mar.

Muchos se preguntan cómo fue posible que algunas unidades en el Líbano se vieran obligadas a combatir más de 24 horas sin víveres, o que numerosos reservistas no contaran con el equipamiento necesario.

El secreto de Hezbollah

Ángel Guerra
La Jornada

La agresión en gran escala de Israel contra Líbano ha resultado muy aleccionadora. La transformación en ruinas de extensas zonas del país y los miles de civiles muertos y heridos por los bombardeos, además de reiterar al sionismo como criminal de guerra, subrayan la inutilidad de su enorme ejército, armado y abastecido por Estados Unidos, para enfrentar a una fuerza guerrillera como Hezbolah, con alta moral y preparación combativas y sólida base social. Si hay que reconocer a Israel la proeza de reeditar –en Líbano y Palestina- los métodos nazis del castigo colectivo a los civiles no puede decirse lo mismo de su pobre desempeño militar ante Hezbollah: ni la sombra del empuje incontenible de las divisiones Panzer al principio de la Segunda Guerra Mundial, a la postre también derrotadas por los pueblos de la URSS. Más de medio siglo después se reafirma el fracaso a que están condenadas las agresiones imperialistas frente al pueblo en armas.

Hezbollah, que ya había expulsado al ejército sionista del sur de Líbano en 2000, ahora fue capaz de resistir exitosamente la mayor ofensiva aérea que haya lanzado Israel contra una nación árabe. Aguantó a pie firme las incesantes andanadas de su aviación y artillería y rechazó las embestidas de sus unidades de elite ocasionándoles importantes pérdidas. Prueba de que su infraestructura militar no fue seriamente dañada son los 250 cohetes que lanzó contra el Estado agresor vísperas del cese al fuego.

¿Pero cuál es el secreto de Hezbollah? ¿Qué lo diferencia de los ejércitos árabes convencionales que Tel Aviv acostumbraba barrer? Hezbollah surgió de la comunidad chiíta, la más desfavorecida y discriminada de Líbano, como una respuesta popular a la invasión de Israel contra ese país en 1982. De entonces a la fecha se ha consolidado como el escudo del pueblo libanés contra la agresividad de Israel. Hezbollah cuenta con una rama armada –la Resistencia Islámica- pero es, sobre todo, un movimiento de masas firmemente arraigado entre los chiítas, pero también con crecientes simpatías entre las otras comunidades que componen el mosaico religioso libanés. Ha desarrollado una importante obra social y educativa entre los más pobres en un país donde el Estado es muy débil, entre otras razones por la persistente actitud sionista desde 1948 de despedazarlo mediante invasiones, espionaje, asesinato de líderes y fomento de la rivalidad interconfesional. Unicamente borrando esa historia incesante de agresiones es que puede achacarse el inicio de esta guerra a la captura de dos soldados israelíes por Hezbollah.

Testimonios de corresponsales en el sur de Líbano revelan la total identificación de sus pobladores con los combatientes islámicos. Pero Hezbollah, manteniendo su adscripción al chiísmo, ha desbordado –como Hamás en Palestina- el marco confesional. Ha luchado por la unidad nacional, ganado una importante bancada parlamentaria y es parte del gobierno de Beirut, cuya estabilidad sería inconcebible sin su presencia.

Hay que ser muy ignorante de la historia o muy mal intencionado para explicar un movimiento de esta naturaleza como una creación de Irán y Siria y para calificarlo de marioneta de sus gobiernos por más que estos lo hayan apoyado moral y materialmente. Es la misma superchería que en su momento señalaban algunos sobre la resistencia vietnamita porque recibía ayuda militar de la extinta Unión Soviética.

Washington, que planificó esta operación con Tel Aviv –ahora se sabe, como ensayo de la que prepara contra Irán-, dilató primero la exigencia de cese al fuego en el Consejo de Seguridad de la ONU convencido de que era cuestión de unos días más para que Israel acabara con Hezbollah. Más tarde, cuando vio a su socio en grandes apuros, aceleró la aprobación de la resolución por ese órgano. La injusta y vaga resolución no resolverá nada y deja intactas las causas de la guerra porque no tuvo en cuenta las razonables demandas del gobierno libanés y mucho menos las raíces profundas del conflicto, que es el carácter agresor y expansionista de Israel desde su fundación.

Si la fuerza “de paz” de la ONU impulsada por Bush intenta desarmar a Hezbollah veremos el bochornoso espectáculo del organismo internacional haciendo el “trabajo sucio” a Washington y Tel Aviv y una internacionalización de la intervención militar en Líbano. Hezbollah llegó para quedarse, su ejemplo es contagioso y a quienes les molesta no les queda más que resignarse.

Israel echa la culpa a la bazuka rusa de su fracaso militar en el Líbano

Por Viktor Litovkin.
Periodista y comentarista ruso, experto en asuntos militares. Extractado por La Haine

Hezbollah habría destruido al menos una división de blindados de las siete con que cuenta el ejército israelí (Tsahal). Estas perdidas han puesto en tela de juicio su estrategia de guerra relámpago y ha obligado a limitar su progresión en el campo de batalla a la velocidad de marcha de tropa. La Resistencia libanesa utiliza bazukas antitanque rusas de última generación que perforan no solamente los Merkava israelíes si no también los tanques de fabricación estadounidense.
La declaración del ministro israelí de Seguridad Pública, Avi Dichter, y la del ministro de Defensa, Amir Peretz, anunciando que el Hezbollah utilizaría en el sur del Líbano modernas bazukas antitanque de fabricación rusa, en particular la RPG-29 a carga hueca en tándem, ha generado la sorpresa de expertos militares interrogados por la [agencia de noticias rusa] Ria Novosti que deseosos de mantener una posición neutra, han aceptado de comentar estos rumores bajo el anonimato.

Creada a finales de los año 80, con la aparición de blindajes reactivos, la bazuka RPG-29 Vampiro a carga hueca en tándem entró en servicio en el Ejército Soviético en 1989. Después de la desaparición de la Unión Soviética (URSS) y del Pacto de Varsovia, las bazukas y municiones de este tipo se conservaron prácticamente en todos los países nuevamente creados, incluso, en algunos de estos países se efectuaba su fabricación.

Los expertos militares señalan también una curiosa circunstancia. El debate de la utilización «ilegal» de armas rusas siempre comienza en el momento cuando una de las partes implicadas en el conflicto comienza a tener perdidas y bajas en el frente de batalla. Tal fue el caso de los norteamericanos en Vietnam, la misma cosa sucedió veinte años después en Irak, cuando recriminaban a Rusia por el hecho que los combatientes locales [iraquíes] estuviesen equipados de armas rusas.

Lo más curioso, según los espertos, es que acusando Israel a Rusia de sostener, aunque sea indirectamente, a su adversario [Hezbollah], los responsables políticos de Israel olvidan que de esta manera ellos reconocen su impotencia, se hacen un autogol mediático y comprometen gravemente sus propios ejércitos y sus equipos militares.

El tanque israelí Merkava ha tenido siempre la reputación de ser un blindado invulnerable. Se hacían elogios a Israel por sus cualidades y su protección blindada reforzada por un blindaje reactivo, calificado como el mejor del mundo. En el plano táctico, el ejército israelí lo ha utilizado exitosamente para neutralizar a grupos guerrilleros en la Franja de Gaza y en Cisjordania, donde los tanques Merkava entraban hasta en los barrios, aunque apoyados por helicópteros con los cuales estaban en permanente contacto directo.

En el Líbano parece ser que no hay suficientes helicópteros para proteger a todos los tanques. La tripulación del tanque se debe contentar con un panorama limitado y no puede ver lo que se pasa a su izquierda, a su derecha ni atrás. De esta manera pues, puede ser presa fácilmente de una bazuka escondida detrás de un arbusto o de una roca. Claro está que la Resistencia no debe hacer fuego sobre la parte delantera del Merkava que está bien protegida, pero pueden apuntar a los lados, la cola o las orugas del tanque, porque como todo blindado tiene sus puntos débiles.

En fin, si el Merkava es efectivamente un tanque de fabricación israelí, los vehículos blindados M-113A1/A2 y M-577A2 utilizados por el ejército israelí en el Líbano son de origen norteamericano. Los helicópteros AH-1E/Bell-209, CH-53D Stallion, UH-60 Blackhawk, S-70A et AH-64 Apache lo son también. Toda la artillería, sobre todo los mísiles AMRAAM, AIM-120B, AIM-95 y el lanzador múltiple MRLS de 227 mm, provienen también del otro lado del Atlántico. Sin olvidar la aviación de combate, los bombarderos y los aviones de caza.

¿Qué sentido tiene prendérsele o tomárselas con alguien –se preguntan los expertos-, cuando Israel bombardea un país extranjero con bombas y municiones extranjeras?

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