Autor: “Jaime Yovanovic (Profesor J) Compilador”

Crónicas del siglo 21 (Parte 65): 76 Intervenciones de organizaciones políticas, sociales y comunitarias en la Sexta Reunión Preparatoria de la Otra Campaña Zapatista

Palabras del sup Marcos:
“Allá arriba hablan y prometen, y eso significa que hay quien escucha las promesas, cree y espera y desespera que lo prometido se cumpla”, afirmó. Añadió que el efecto que buscan producir dichas promesas es “transformar en votos las creencias primero, y en espera pasiva después. Se habla de ofertas de temporada para una clientela que, primero, debe convencerse que su única opción es comprar uno u otro producto; después, que su única participación es elegir a quien o quienes tomarán en su lugar las decisiones que la afectarán; por último, que debe administrar su estado de ánimo en dos tiempos: tres años para desilusionarse y tres años para buscar una nueva ilusión”.


Crónicas del siglo 21 (Parte 63). Significado político y alcance revolucionario de la 6ta. Declaracion de la Selva Lacandona

La cuestión de muchos grupos que comparten el mensaje de la Sexta Declaración pero siguen prisioneros de las trampas del electoralismo y del voto útil para “detener a la derecha”, como si ésta no estuviera bien asentada en el poder con cualquiera de los partidos registrados, será resuelta por la vida misma.


Crónicas del siglo 21 (Parte 62). La realidad material del anti-poder

Las ideas acerca de lo correcto, aunque estén privatizadas, son parte de la “transcripción oculta” de la oposición, del sustrato de la resistencia que existe en cualquier sociedad opresiva. Ciertamente, el pedo del campesino etíope no hace caer de su caballo al señor que pasa pero, sin embargo, es parte del substrato de la negatividad que, aunque generalmente invisible, puede explotar en momentos de aguda tensión social. Este sustrato de negatividad es la materia de los volcanes sociales. Este estrato de no-subordinación inarticulada, sin rostro, sin voz, tantas veces despreciado por la “izquierda”, es la materialidad del anti-poder, la base de la esperanza.


Crónicas del siglo 21 (Parte 61): Declaración de Cromagnón

En estos seis meses, nosotros estamos intentando renacer de nuestras cenizas. De las cenizas de la injusticia.


Crónicas del siglo 21 (Parte 60): Resistir el disciplinamiento. Entrevista a Jorge Zabalza, dirigente histórico de los Tupamaros de Uruguay

Ha habido una tendencia que ahora se ha convertido en línea totalmente predominante, hacia la institucionalización del Frente Amplio (FA) y su desaparición como alternativa popular. Se ha ido convirtiendo en un partido tradicional que cumple un rol en el sistema de dominación. La tendencia es esa, la tendencia del pacto del Club Naval era integrarse al sistema de dominación e ir abandonando el campo popular, el campo de la alternativa, el campo de la transformación revolucionaria de la sociedad.


Crónicas del siglo 21 (Parte 58): Las asociaciones de vecinos, la conciencia de clase y el sentido de la vida

Vista la situación moral e intelectual de las organizaciones de izquierda, lo único con posibilidades transformadoras que aparece en el horizonte social son las Asociaciones de Vecinos. Por eso, cuando en Europa pase lo que ha pasado en Bolivia: que el Movimiento Vecinal deviene vehículo revolucionario, el capital empezará a oir las primeras notas de su marcha fúnebre.


Crónicas del siglo 21 (Parte 57). Antes que la burocracia trajera al MST brasileño a dar “escuela de cuadros”: Campesinos venezolanos marchan por un estado que mande obedeciendo y un socialismo que se construya desde el poder popular

Nosotros, indigenas, campesinos y campesinas. Venimos de la montaña, de los ríos y las sabanas. Somos hijos e hijas de la tierra, de las aguas, de los montes. Venimos marchando desde muy lejos y queremos decirles porque llegamos hasta aquí y porque Luchamos. Venimos a dejarles nuestra palabra, venimos a proponerles, venimos a luchar y a soñar con ustedes.
MARCHAMOS por la REVOLUCION AGRARIA, porque la tierra sea para quien la trabaja. Contra el latifundio, porque LA GUERRA AL LATIFUNDIO que ha declarado nuestro Comandante, la están ahogando el REFORMISMO Y EL BUROCRATISMO. Nosotros los campesinos y campesinas humildes, no vemos que avancemos hacia una transformación de la propiedad de la tierra. Vemos que los programas de financiamiento, los créditos, la maquinaria se quedan en dueños de hatos y fincas que son los que siempre nos han explotado. Que una nueva elite de terrateniente puede surgir si esto no se corrige.


Crónicas del siglo 21 (Parte 56): Segunda parte de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona

Ahora vamos a explicarles cómo es que vemos nosotros los zapatistas lo que pasa en el mundo. Pues vemos que el capitalismo es el que está más fuerte ahorita. El capitalismo es un sistema social, o sea una forma como en una sociedad están organizadas las cosas y las personas, y quien tiene y quien no tiene, y quien manda y quien obedece. En el capitalismo hay unos que tienen dinero o sea capital y fábricas y tiendas y campos y muchas cosas, y hay otros que no tienen nada sino que sólo tienen su fuerza y su conocimiento para trabajar; y en el capitalismo mandan los que tienen el dinero y las cosas, y obedecen los que nomás tienen su capacidad de trabajo.


Crónicas del siglo21 (Parte 54): Entrevista a Óscar Olivera, vocero de la Coordinadora en Defensa del Agua y del Gas en Bolivia

La lucha del pueblo boliviano ha logrado detener el saqueo indiscriminado de sus recursos, sin embargo, tienen frente a ellos, en sus propias palabras, la tarea de dar un paso más, de pasar de una lucha de cerco y contención a la posibilidad de tejer las redes que permitan la apropiación social de algunos de sus recursos estratégicos, proyectando con esto la posibilidad de crear un clima favorable hacia un congreso constituyente en el que la gente pueda imponer su condiciones para hacer efectivo que el que mande, mande obedeciendo.


Crónicas del siglo 21 (Parte 53). Bolivia y el fin de las alternativas reforma o revolución: Coordinadora del Agua y del Gas propone debatir ampliamente la necesidad de construir poco a poco nuestra propia capacidad de autogobierno

La disputa entre Solares y Morales sólo resultará en un debilitamiento de las organizaciones locales, uno por la insurrección, el otro por la institucionalidad, cada uno pensando en globo, cada uno imaginando que los cambios sociales sólo pueden hacerse si se captura el aparato del estado, la vieja disputa que la historia ha demostrado que no conduce a nada.
Acaba de llegar el último comunicado de la Coordinadora de Defensa del Agua y del Gas, en una de cuyas partes sustanciales dice: “hemos de abrir una amplia reflexión y debate en todos los barrios y comunidades de Cochabamba y del país, acerca de la necesidad de construir poco a poco nuestra propia capacidad de autogobierno”.


Crónicas del siglo 21 (Parteb 51): La autonomía se expande contra las jerarquías, el capital y el estado

El método asambleario y la acción directa se va abriendo camino contra la verticalidad del gobierno de partidos y los viejos sindicatos. En los barrios y los cortes de ruta, en escuelas y hospitales, las universidades y los muelles. En las Asambleas de Quito y los Cabildos Abiertos del Alto en Bolivia. En Caleta Olivia y en el Conurbano Bonaerense de Argentina. Entre los blancos y negros, los indígenas y mestizos. En el estado y la actividad privada, los servicios y la industria. Con el obrero okupa y el vendedor ambulante, los artistas y las putas. En el campo y la ciudad, en astilleros y el transporte. Entre la juventud y los adultos, los desocupados y los ocupados. Entre los viejos y los chicos, los sexos y los géneros. Sean estudiantes y analfabetos, precarios y registrados. Donde nace la asamblea muere un poco el patrón y el estado. Cuando las asambleas decidan sobre el destino social de la vida se habrá terminado con el capitalismo.


Crónicas del siglo 21 (Parte 50). La izquerda burocrática y la nueva, la de arriba y la de abajo, la que se niega a si misma para superarla: La izquierda entre las cenizas y el fuego

Por la misma forma en que se expresa esta nueva forma del capital, la frontera entre lo social y lo político está siendo cada vez más imperceptible. Desde luego que los movimientos sociales se enfrentan a la indispensable necesidad de elaborar una alternativa política y lo hacen con las herramientas con las que cuentan, no con las que ya no existen. ¿Eso quiere decir que las organizaciones de izquierda ya no pueden ser útiles? Decir eso es una tontería. De lo que sí estamos convencidos es que el escenario cambió y que la voluntad de luchar en contra del capital debe pasar por aceptar que la forma en que se está expresando la rebeldía no es igual a la de antes. Que lo fundamental de la lucha de clases no es la segunda parte del binomio sino la primera. Y que es en la lucha donde se reorganizará el pensamiento y la práctica de izquierda. En ese sentido, no está por demás recordar la frase dicha hace muchos años por un viejo militante socialista francés, Jean Jaurés: “Hay que conservar del pasado no las cenizas, sino el fuego”. Parafraseándola, ahora diríamos: de la izquierda no nos interesan sus cenizas, sino su fuego. El fuego que le permitió luchar, el fuego de su militancia, el fuego de su intransigencia anticapitalista, el fuego de su convicción, el fuego de su voluntad.


Crónicas del siglo 21 (Parte 46). Elecciones o insurrecciones: acerca de los conceptos de sujeto y de potencialidad revolucionaria

La distancia de una política respecto del Estado implica, no sólo independizarse de sus fuertes condicionamientos, sino también y sobre todo, la creación de organizaciones que no se constituyan en réplicas del mismo. Desde esta concepción, el cómo es un interrogante abierto cuya resolución requerirá de apuestas que se jueguen en opciones que no deben reeditar la praxis de las vanguardias cuyo objetivo era la toma del poder del Estado. O sea, generar trayectos emancipatorios supone asumir los riesgos implícitos en toda decisión ligada al nacimiento de nuevas alternativas. Y no se trata de un curso único sino de los múltiples ensayos que, con esa orientación, puedan ir gestando un espacio emancipatorio que potencie las luchas que se libran.


Crónicas del siglo 21 (Parte 44). Declaración de la Selva Lacandona: Argumentación de una esperanza

Marzo de 2005. Hace o­nce años que se dio a conocer, una mañana de sueños y fusiles, la Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Aún no terminaban los disparos de enero de 1994 y ya se había constituido en un documento de la historia y la vida de Chiapas, de México y de América Latina. Merece la pena estudiar cómo funcionan su sentido y sus argumentos, que permitieron cambiar el rumbo del país y abrieron un hueco en la noche de la desesperanza que tendió el otoño de 1999 sobre la utopía de los pobres del mundo. Sentido y argumentaciones que, en gran medida inconscientes, revelan las representaciones sociales que hacen posible su producción e interpretación y las operaciones que evidencian la ideología que las alimentó.


Crónicas del siglo 21 (Parte 43). El autogobierno de la multitud, un mundo posestatal

“Anticapitalista, con democracia de base y unidad, con respeto de la historia y autonomía de las organizaciones, confianza política y combatividad ante las injusticias”.
“Perdimos, no pudimos hacer la revolución. Pero tuvimos, tenemos, tendremos razón de intentarlo. Y ganaremos cada vez que un joven sepa que no todo se compra, ni se vende y sienta ganas de querer cambiar el mundo.”
“La imaginación es naturalmente ya una praxis”.
“Kirchner transa y transa / Y en la esperanza / Prepara la matanza. […] “Que se vayan todos” es la consigna clave / ¿De qué lado estaban Kirchner y Duhalde el 19 y 20?… / Del lado de los criminales. […] Los que planearon la masacre en el Puente Pueyrredón, como segunda opción nos metieron elecciones / Pero el Fondo Monetario sigue reclamando que la corten con los piqueteros / Con las empresas con control obrero, asambleas vecinales”.


Crónicas del siglo 21 (Parte 42). El debate y la práctica de pretender cambiar el mundo para cambiar nosotros o cambiar nosotros aquí y ahora para transformar el presente

No se trata de pretender cambiar el mundo para cambiar nosotros, sino de cambiar nosotros aquí y ahora para transformar el presente, para buscar los elementos de libertad y ruptura contra esa especie de unidimensionalidad que hay por derecha y por izquierda. Eso, para mi, es la resistencia.


Crónicas del siglo 21 (Parte 41). Empezando 2005: los retos de la otrea política

Esa seguridad de que estamos ayudando a construir nuevas relaciones sociales, sin suplantar a la gente en la toma de decisiones, (ética militante le podemos llamar, tan absurda para la clase política) nos permite un mayor horizonte para el trabajo político, porque por primera vez el trabajo no depende del calendario del poder, sino del que podamos ir construyendo en colectivo.


Crónicas del siglo 21 (Parte 40). Año 2005: En medio de las luchas sociales, izquierda uruguaya gana el parlamento y la presidencia, y copiando a Evo Morales de Bolivia se orienta hacia el capitalismo de estado

Ex Tupamaros presiden cámaras uruguayas y reciben honores militares. Las vueltas de la vida: Izquierdistas administrando el capital. Nada nuevo, ya otros lo han hecho antes. ¿Cuanto durará la oleada de burócratas progresistas de los partidos políticos que se han montado a la cabeza de las dinámicas rupturistas del protagonismo social autónomo?


Crónicas del siglo 21 (Parte 39). Recuento de las masivas luchas sociales, indígenas y/o populares que se han generalizado entre 2002 y 2004

¿Cómo es posible que otro mundo sea posible? Solamente a través de la lucha que, como nos enseña la experiencia de las luchas sociales actuales y pasadas va “en contra” y “más allá1” de lo que se nos impone como realidad, como presente y como destino. En América Latina, podemos hacer el recuento de las masivas luchas sociales, indígenas y/o populares que han vuelto a generalizarse desde el 2002.


Crónicas del siglo 21 (Parte 38). Enero de 2005, Argentina: Cambios cualitativos de las asambleas vecinales autónomas, destituir la representación y destituir el yo por el nosotros

En las asambleas aprendimos a ser con el otro, a aceptar que las cosas nos pasan a todos.
En uno de los grandes aprendizajes colectivos de las asambleas, aprendimos a destituir la representación, a destituir al yo por el nosotros.
Los asambleístas aprendimos también a tomar los asuntos en nuestras manos: aquellas cosas que tal vez para el poder son pequeñeces y que para nosotros son la vida.
“Es que estamos hartos de que los que gobiernan nos digan qué tenemos que hacer”.