Autor: “Las Comadres Púrpuras”

Venezuela: Paria, socializa o muere (el precio de la desobediencia y por no calarse este peo)

El Estado venezolano en ningún momento se ha hecho responsable de esa situación. Peor aún exclaman sin sentir alguno: “¡Son una parranda de escuálidos que no hacen falta en el país y por eso se van!”. Y con eso se lavan las manos ante las calamidades, injusticias y padecimientos que pasan las CIUDADANAS y CIUDADANOS venezolanos fronteras afuera. La explotación sexual de las mujeres venezolanas en el Caribe y Colombia se está volviendo un mercado sumamente lucrativo. Pero… me lavo las manos, no me importa si venden su mano de obra lo más barata posible, si los arrastran a maquilas y jornadas explotadoras de trabajo: “Ése el precio de la desobediencia y por no calarse este peo”.


Venezuela. Se pronuncian las Comadres Púrpuras: La constituyente. ¿Un acto de fe?

En diversas ocasiones y a distintas personas les he preguntado ¿por qué es importante votar por la constituyente?
Con mucho pesar y tristeza quiero comentar que no he tenido respuestas satisfactorias, ni argumentadas lógicamente. Nada que me lleve a cambiar de opinión, solo he recibido respuestas panfletarias y consignas gobierneras que no asoman ni una pizca del pensamiento crítico ése que te hacer dudar, comparar, reflexionar, dilucidar.


Venezuela: Rumba de las Comadres Púrpuras en Teatro Río Caribe

Tras un año de transitar en la militancia despatriarcal y en la práctica contrahegemónica del estatus quo, Las Comadres Púrpuras se montan en la producción de su propia fiesta para celebrar entre compadres, seguidorxs, y afines la ardua tarea que ha sido visibilizar discursos alternativos y posibilitar espacios de reflexión para enarbolar otras miradas de nuestra realidad contemporánea. Miradas críticas y contestarias de lo que nos oprime, de lo que no podemos callar ni invisibilizar.


Venezuela: Ya hablaron todos. Ahora hablamos nosotras: Constituyente ¿De quién y para qué?

Tranca de calles del este, a disparos, humo de molotov y bombas lacrimógenas, a kung fu, puño y patada de milicos a civiles y de civiles a milicos, a saqueos, a marchas, contramarchas y lastimosamente, lo que duele: los muertos de un lado, del otro y de los mal parados.


Feministas venezolanas: Resistencia y conquista de mi cuerpa.

Tendría veintidós años cuando fui al ginecólogo a realizarme una citología y apareció en los resultados infección vaginal, Gardenellas Vaginales. Cuando hice mi segunda cita con el ginecólogo le pregunté ¿cómo la habría obtenido? Y de manera muy arrogante me dijo: -¿Qué sé yo, con quién se acuesta? ¿Dónde orina?


Venezuela: La culpa no es de la vaca, sino tuya, que no das leche

“maréalas con papeles, estatutos, requerimientos, mesas de trabajos, mesas productivas, mesas organizativas, mesas definitivas, congreso de mujeres”. La que sobreviva a todo eso dile: “Mija, ya falta poco, estás por lograrlo”.
¿Qué gana el Gobierno con un centro de atención a las mujeres víctimas de violencia? ¡Nada! Mejor organízalas, en un bollo gigante, ponle un nombre feminista y que vayan a marchar, que con eso el Gobierno sí gana; y con esa falsa expectativa organizativa, le haces una quimera a la gente que de verdad puede lograr cosas.