Autor: “Raúl Zibechi”

Estados Unidos perdió el rumbo estratégico ante China

Es claro que no se trata de entender que el imperialismo yanqui es el malo y el imperialismo chino es el bueno. Ambos son enemigos de los pueblos.


Derribar estatuas

A raíz de la oleada de derribos de monumentos, multiplicada luego del asesinato de George Floyd por la policía en Estados Unidos, aparecieron críticos de tales derribos, quienes se rasgan las vestiduras porque, dicen, las estatuas son parte del espacio público.
El episodio más reciente sucedió en Popayán, capital del Cauca, en el sur de Colombia. El 16 de septiembre un grupo de misak y nasa derribaron el monumento a Sebastián de Belalcázar, fundador de la ciudad y de Guayaquil, Quito y Cali. Recibió el título real de gobernador vitalicio de Popayán, además de otras condecoraciones.


Cuatro décadas de tomas de tierras en Argentina

Hace 40 años, la debilidad del Gobierno militar argentino y las necesidades de cientos de miles de personas propiciaron un gigantesco movimiento de ocupación de tierras que marca a día hoy el área metropolitana del Gran Buenos Aires.


La izquierda ante los derechos humanos en Venezuela

No se puede estar con un pie en cada lado. Los que eligieron el poder estatal y la acción desde arriba serán o bien relegados por los movimientos de abajo, o bien se convertirán, como en Nicaragua y Venezuela, en sus verdugos.


Nos están matando

El grito resuena en todo el continente. Se mezcla con el torrente de los ríos, vuela encima de las cordilleras, se interna en los vericuetos de las metrópolis y sigue andando más allá de los poblados. “Nos están matando”, se escucha una y otra vez en la inmensa geografía que va de las calles resistentes de Portland a la villas de Buenos Aires, de las ardientes de Bogotá a las favelas de Rio de Janeiro, pasando por las comunidades de Tila (Chiapas) y del Cauca colombiano. “Nos están matando”.


Triage social, el nuevo panóptico

El triage social es el mecanismo por el cual el sistema ordena y jerarquiza quiénes deben salvarse y quienes deben morir: si no hay respiradores suficientes, «alguien» decide quiénes tienen prioridad. Lo mismo respecto a las camas hospitalarias y a todos los servicios saturados.


Bolsonaro destruye la industria militar brasileña

«Aquí en Brasil las cosas van a mejorar mucho», dijo el presidente de Taurus, SalesioNuhs, en una entrevista con Sputnik en abril de 2019. El entusiasmo provenía de la decisión del nuevo presidente Jair Bolsonaro, de flexibilizar la tenencia y porte de armas, lo que podría multiplicar sus ventas.
Taurus es el mayor fabricante de revólveres del mundo, pero en Brasil vende apenas el 8% de su producción. EEUU es el principal mercado de la empresa brasileña, que tiene tres plantas industriales en Brasil y una en Miami, con casi 3.000 empleados. Solo la fábrica del estado de Rio Grande do Sul produce cada día 4.000 armas.


La estrategia militar china: mantener a EEUU lejos de sus costas

Cuando se está en desventaja, es imprescindible tener una buena estrategia. Además, es necesaria una voluntad de hierro de todo un pueblo para superar a un adversario superior, tanto en armamento como en tecnología. La batalla de Dien Bien Phu, cuando los vietnamitas sellaron el fin del colonialismo francés en Indochina, pertenece a esta estirpe.
Hubo otras batallas en las que fueron derrotados ejércitos inicialmente más poderosos, como la de Stalingrado en la Segunda Guerra Mundial y la de Argel, en la guerra de independencia argelina. En los tres casos, hubo la combinación entre una dirección política y militar acertada, con pueblos decididos a defender su nación.


Epidemia de crímenes contra los pueblos

Los malos gobiernos que administran estados policiales están lanzando una fenomenal ofensiva militar contra los pueblos en toda América Latina. En las favelas de Brasil, en las periferias urbanas de Argentina, en las áreas rurales de Colombia, en territorios en resistencia mapuche y en la Chiapas zapatista.
Allí donde la dignidad de los abajos sigue intacta, donde la fuerza colectiva de los pueblos resiste y construye otros mundos, es donde los de arriba están aprovechando las cuarentenas que se autoimponen aquellos para contener la pandemia, para intentar destruir las resistencias a los megaproyectos extractivos.


Despojo a los mapuche

Desde que el pinochetista Víctor Pérez asumió el Ministerio de Interior, la guerra contra el pueblo mapuche ganó en intensidad y brutalidad. Con su nombramiento como jefe de gabinete, el presidente Sebastián Piñera volcó su gobierno hacia la extrema derecha que utiliza el racismo y la violencia para amedrentar a los pueblos.


Guerra contra el pueblo mapuche

En los últimos días la ofensiva militarista del Estado de Chile contra el pueblo nación mapuche se ha intensificado con ataques racistas y fascistas a comuneros y comuneras que mantienen una resistencia pacífica en apoyo de las huelgas de hambre, desencadenada por la grave situación del machi Celestino Córdova que se acerca a los 100 días de ayuno.


Próximos tres meses de gran peligro para el mundo

Los tres meses que nos separan de las elecciones en Estados Unidos serán críticos para la vida en el planeta, según varios análisis y, de modo muy particular, en opinión de los dirigentes chinos, los más interesados en neutralizar la ofensiva en curso de la Casa Blanca y el Pentágono.
Los de abajo debemos asumir que las cosas van a empeorar. Que la tormenta/pandemia que nos afecta, es apenas la primera de una serie de calamidades que no podremos evitar. Que las arcas en construcción permanente pueden ayudarnos a afrontar este periodo que pone a prueba nuestras resistencias.


Brasil. Geandra Nobre, actriz, negra, favelada: “La liberación es un proceso doloroso”

En las obras de Cia Marginal no solo se hace añicos el espacio físico tradicional del teatro cerrado, sino que los espectadores se convierten en parte activa y decisiva de la obra, moviéndose detrás de los actores, hablando y danzando. Los temas son los esperables para un grupo de teatro nacida en la favela: racismo, cultura negra, homofobia y lo que definen como ancestralidad. La seña de identidad es el cómo, lo que los teatreros denominan puesta en escena.


La lucha por la comida en tiempos de pandemia

Si se pudiera cuantificar la cantidad de alimentos producidos, donados e intercambiados vía trueque por los movimientos campesinos, indígenas y populares en América Latina, nos llevaríamos una grata sorpresa. Aunque sólo conocemos datos parciales, podemos asegurar que los pueblos organizados están caminando hacia nuevos niveles de autonomía, incluso alimentaria.


Movilización y organización de trabajadores precarios durante la pandemia

Una de las novedades positivas que se produjeron durante la pandemia de coronavirus, es la movilización y la organización de miles de repartidores precarios que trabajan para aplicaciones, sin la menor regulación ni derechos laborales. A grandes rasgos pueden observarse dos grandes tendencias: la protesta en la calle y la creación de cooperativas para ganar en dignidad y autonomía.


A nuestro hermano Oscar Olivera

Decenas de activistas y organizaciones sociales han escrito una carta de aliento a Oscar Olivera, uno de los protagonistas de la Guerra del Agua de Cochabamba en 2000, quien padece coronavirus. La carta fue publicada en las redes sociales la organización La Red Vida y replicada por el propio luchador social.


Genocidio silencioso en Bolivia

Zibechi habla por teléfono con Óscar Olivera, dirigente fabril y activo participante de la Guerra del Agua en Cochabamba, y publica su escrito la ex comandante guerrillera Mónica Baltodano que hoy es una de las figuras visibles de la resistencia contra la dictadura de Ortega en Nicaragua.


¿Por qué América Latina es el epicentro de la pandemia?

¿Quién va a defender a los pueblos cuando los gobiernos decretan el encierro masivo, mientras el extractivismo (minería, monocultivos y grandes obras) sigue destruyendo y asesinando? O nos organizamos o estaremos condenados a ser hojas en la tormenta sistémica


Tiempos “ingobernables” para América Latina

En un diálogo virtual que cruza el continente, desde Uruguay hasta Colombia, conversamos animadamente durante un poco más de una hora, para mirar y analizar estos últimos 20 años de política en América Latina. Pero no de la política institucional que hacen los gobiernos y los estados, esa no le interesa mucho a Zibechi. Hablamos del arte de gestionar la vida que han construido los pueblos en sus territorios, en constante resistencia con un modelo capitalista neoliberal cada vez más feroz.


Las dimensiones reales de la guerra por la tierra, el territorio y el agua, y la resistencia de los pueblos

Para nadie es un secreto que la violencia contra los pueblos está estrechamente ligada a la pretensión del capital por apropiarse de las tierras y el agua de los pueblos originarios y negros, campesinos y mestizos de América. Las grandes corporaciones, asistidas por el narcotráfico y los paramilitares y apoyadas por los estados, son las perpetradoras de este monumental despojo.
Pero la magnitud de las tierras en disputa no suele ser valorada en su enorme dimensión. Podemos estimar que la mitad de la superficie latinoamericana está en disputa. Esa mitad está fuera del control de las oligarquías de la tierra y las multinacionales, por eso se empeñan en expulsar pueblos para reorganizarlas en su beneficio.
Brasil es uno de los casos emblemáticos. Las tierras de los pueblos originarios suman 110 millones de hectáreas, a las que se deben agregar 100 millones de las unidades territoriales de conservación, la mitad bajo control de poblaciones tradicionales, como seringueiros (recolectores de látex), pescadores, ribereños, mujeres quebradoras de coco y comunidades de pastoreo.