Autor: “Silvia Ribeiro”

Internet de las vacas

Puede ser que le suene a broma, pero es real. Es un aspecto más de la invasión de tecnologías digitales en agricultura y alimentación, que propone una agricultura sin agricultores, industrializada desde la semilla al plato o al vaso de leche, y controlada por grandes empresas de agronegocios, maquinaria, informática.


Ganadería industrial y soya transgénica queman la Amazonia

El fuego se expande siguiendo la ruta de las trasnacionales de ganadería y agronegocios. Se talan y queman bosques para abrir espacio a la soya transgénica de Bayer-Monsanto y a la cría de ganado para JBS, la mayor trasnacional de producción industrial de carnes a escala global, que tiene una negra trayectoria de diversas violaciones legales, entre otras, por comerciar ganado criado con la deforestación del Amazonas.


México, la devastación transgénica y la resistencia

A 23 años de que se comenzaron a sembrar cultivos transgénicos, la devastación que han provocado en los principales países en los que se siembra es inocultable. Enfermedades,abortos espontáneos y muertes por agrotóxicos sobre todo en las áreas de siembra y ciudades cercanas, despojo y desplazamiento de pequeños agricultores por el avance de grandes superficies de siembra, contaminación de suelos y aguas, residuos de glifosato en sangre, orina en trabajadores, maestros y escolares y hasta en leche materna en Brasil, Argentina y Estados Unidos.


Transgénicos traen cáncer y muertes

El 89 por ciento de los cultivos sembrados actualmente en el mundo son tolerantes a uno o varios agrotóxicos, además de insertarle también genes insecticidas. Los eventos transgénicos más recientes tienen tolerancia a glifosato (probable cancerígeno, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), además de los herbicidas dicamba y/o 2-4 d, en la misma categoría de peligrosidad. Sólo 10 países tienen 98 por ciento del área sembrada con transgénicos a escala global y entre Estados Unidos, Brasil y Argentina tienen 78 por ciento.


Inteligencia artificial aumenta el caos climático

A diario oímos el canto de los supuestos beneficios y promesas de lo que pueden hacer los sistemas de inteligencia artificial, pero con nula o poca visión crítica sobre sus impactos sociales, económicos y políticos. No obstante, existe mucha preocupación por el uso comercial y político de datos personales, el aumento de la discriminación y el racismo, la sustitución de empleos, y el desarrollo de armas y robots asesinos, entre otros aspectos de la aplicación de la inteligencia artificial. Ahora se suma que además estos sistemas tienen un enorme impacto ambiental y climático por su altísima demanda de energía y las emisiones de gases con efecto invernadero que ésta conlleva.


Amenazas de las redes 5G

Todo esto representa una invasi?n de espacios, mentes y cuerpos como nunca antes habr?amos podido imaginar, siendo adem?s una fuente inagotable de datos sobre nosotros y el cuerpo social para vender a empresas de seguros, de medicamentos y muchas otras mercanc?as, e incluso a entidades pol?ticas y de manipulaci?n electoral.


Agricultura de bien com?n

A finales de marzo de 2019 se present? p?blicamente la asociaci?n de agricultoras, educadores y comercializadores agroecol?gicos Agricultura del Bien Com?n (ABC), red de grupos de varios estados del centro de M?xico. Trabajan juntos desde hace varios a?os en un proceso que los llev? a formar un sello aval de confianza, que se llama justamente ABC. Este sello es una garant?a que ofrecen de que sus productos, tanto frescos como procesados, son resultado de producir sin qu?micos y con cuidado del medio ambiente y la salud de productores y consumidores.


Por qu? interesa el debate sobre ciencia y tecnolog?a

Porque nos afecta a todos y hay mucho en juego. La disputa es entre los intereses de las megaempresas (trasnacionales y nacionales), que se han beneficiado en grande con la ley y programas actuales, y la necesidad de reformar el sistema de ciencia y tecnolog?a para que sirva a las necesidades de la mayor?a del pueblo mexicano. Son paradigmas opuestos: una ciencia elitista para producir tecnolog?as al servicio del lucro (tecnociencia) o la posibilidad de desarrollar una ciencia digna, comprometida con la sociedad que la sostiene, que reconozca e integre distintas formas de conocimiento, que desarrolle tecnolog?as para el bien com?n, en lugar de venderse al mejor postor.


Vandalismo gen?mico

A contrapelo de la copiosa propaganda de empresas y cient?ficos sobre los beneficios de las nuevas biotecnolog?as, particularmente Crispr-Cas9 y similares, se siguen publicando estudios sobre sus efectos secundarios imprevistos y nocivos. Al respecto, el investigador Georges Church, de la Universidad de Harvard, patriarca de la biotecnolog?a, declar? en una conferencia en enero pasado que la tecnolog?a Crispr es como un hacha desafilada. Y por si a alguien le quedaban dudas, agreg?: Le llaman edici?n, pero en realidad es vandalismo gen?mico (https://tinyurl.com/y5dypgsp).
La afirmaci?n de Church fue motivada por varios estudios publicados recientemente, que muestran que Crispr, aunque promocionada como una tecnolog?a exacta, r?pida y barata, no es tal. Al contrario, podr?a ser a?n peor que los transg?nicos anteriores por los desarreglos gen?micos que provoca en plantas, animales y c?lulas humanas.
La industria biotecnol?gica, con Monsanto-Bayer, DuPont-Dow y otras, presiona para que los productos de este tipo de ingenier?a gen?tica no tengan que atenerse a las regulaciones de bioseguridad ni de etiquetado. Estados Unidos ya aprob? unos 20 cultivos manipulados gen?ticamente con esta tecnolog?a (entre otros, papa, alfalfa, ma?z, arroz, soya, tabaco, tomates, trigo y setas) que podr?an ser procesados y vendidos sin que agricultores ni consumidores sepan que son productos de ingenier?a gen?tica. Argentina y Brasil cambiaron sus normativas de bioseguridad en el mismo sentido para permitir que las industrias puedan comercializar este tipo de nuevos transg?nicos sin siquiera informar sobre ello.


M?xico. Proyecto Integral Morelos. Huexca: caen las m?scaras

El Proyecto Integral Morelos (PIM) es, como dicen los pueblos afectados, un proyecto de muerte. No s?lo si se pusiera en funcionamiento, sino ya mismo, como lo ha demostrado el asesinato del comunero y activista contra el proyecto, Samir Flores. Crimen directamente ligado a la oposici?n de Samir contra la termoel?ctrica Huexca y el PIM, pero tambi?n al se?alamiento del propio Andr?s Manuel L?pez Obrador cuando pocos d?as antes llam? ?radicales de izquierda? y ?conservadores? a los comuneros que defienden su tierra y agua, abriendo el coto de caza contra ellas y ellos, que desde antes ya ven?an sufriendo represi?n y violencia por parte de los gobiernos estatales involucrados en el proyecto (Morelos, Puebla, Tlaxcala).


La industria petrolera y la geoingenier?a

La industria de los combustibles f?siles (petr?leo, gas, carb?n) ha estado siempre en la vanguardia de la negaci?n del cambio clim?tico: son sus principales culpables e intentan as? desviar la atenci?n sobre su responsabilidad. Un notable reporte de investigaci?n, Combustible al fuego ( Fuel to fire), publicado esta semana por el Centro Internacional de Derecho Ambiental (CIEL, por sus siglas en ingl?s), muestra adem?s que desde hace d?cadas impulsan la manipulaci?n tecnol?gica del clima, o sea, la geoingenier?a.


M?xico: el tren que no es maya

Muchas son las interrogantes sobre los megaproyectos anunciados por el gobierno de Andr?s Manuel L?pez Obrador, especialmente el Tren Maya y el corredor trans?stmico. Muchas m?s son las expresiones de oposici?n de comunidades y organizaciones de pueblos ind?genas, as? como de organizaciones ambientalistas y otras de la sociedad civil.


México: Derechos campesinos y consultas sin derechos

México tiene muchos ejemplos de proyectos inconsultos en tierras indígenas y campesinas; otros, con una pantomima de consulta, como sucedió con los pueblos de la península de Yucatán en el caso de la siembra de soya transgénica y las acciones cómplices con las trasnacionales transgénicas de Sol Ortiz, de Cibiogem; y otros, donde se realiza consulta, los pueblos no dan su consentimiento y los proyectos continúan igual, como el caso del pueblo yaqui con el acueducto Independencia. En todos los casos, criminalizando además a comunidades y pueblos que reclaman sus legítimos derechos.
En este contexto, la segunda consulta de AMLO, que incluye entre las preguntas a un público general la realización del corredor comercial del Istmo de Tehuantepec, el Tren Maya y una refinería en Tabasco, así como programas que afectan el campo y territorios indígenas y campesinos, es un atropello a los derechos de los pueblos que serán directamente afectados.


Alternativas reales frente al cambio climático

Existen alternativas reales, justas y saludables para frenar el cambio climático y estudios científicos recientes lo demuestran, contrariamente a los que proponen opciones especulativas, teóricas y altamente riesgosas como la geoingeniería climática.


Caos climático, capitalismo y geoingeniería

Se acaba de hacer público un nuevo informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, referencia científica de Naciones Unidas en el tema) que alerta sobre la necesidad urgente de cambios y reducciones drásticas de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para detener el calentamiento global y que no sobrepase 1.5º C respecto de niveles preindustriales. El informe es una advertencia importante e insoslayable en cuanto a la gravedad del cambio climático y las reducciones que son necesarias. Ya con el aumento de 1º C sufrimos extremos climáticos devastadores en muchas regiones del mundo. Cada décima de grado implica nuevos riesgos, amenazando de extinción ecosistemas enteros.


Frentes de crisis, vanguardia del cambio. “Echar raíces”, la notable alianza socio-ambiental en Estados Unidos

Se necesitan raíces para aguantar la tormenta. Más profundas y sólidas cuánto más fuerte arrecian, algo que el cambio climático hace aún más dramático. Este es el lema de la alianza de alianzas de organizaciones de base y movimientos populares más contundente de Estados Unidos. It takes roots, como se llama en inglés, reúne a cuatro grandes redes de todos los puntos cardinales de ese país: la Red Ambiental Indígena, la Alianza de Organizaciones de Base por la Justicia Global, la Alianza por la Justicia Climática y los movimientos por el derecho a la ciudad. Por sus siglas en inglés, IEN, GGJ, CJA y Rigth to the city.
En conjunto, se trata de cientos de organizaciones de pueblos indígenas, de migrantes, barriales, feministas, comunidades negras y otras, en campo y ciudad. Entre todas representan las resistencias de base más significativas de Estados Unidos ante la contaminación, la devastación y las injusticias ambientales, sociales, económicas, políticas y de género y culturales.


Entre Tlatelolco y Ayotzinapa

El 26 de septiembre de 2018 se cumplieron cuatro años de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa y el asesinato de seis personas, tres de ellos alumnos de ésta. Según reportó el Grupo Internacional de Expertos Independientes (GIEI) en 2015, se trató de un ataque masivo: seis muertos, 43 desaparecidos, más de 40 heridos y 80 víctimas de persecución y atentado, en nueve distintos escenarios de agresión, de tres a seis horas. Fue concertado: policías municipal, estatal, federal y Ejército monitoreaban por su sistema de comunicación C-4 que estudiantes de Ayotzinapa iban en autobuses hacia la ciudad de Iguala. Miembros de todos esos cuerpos participaron en los hechos desde ese momento.
Los alumnos iban a tomar autobuses para participar en las protestas del 2 de octubre en Ciudad de México, fecha de la matanza masiva de estudiantes en Tlatelolco, ordenada por el gobierno en 1968, que desde entonces se convirtió en símbolo de dolor y rabia en México y el mundo, pero también en poderosa muestra de la fuerza de la memoria colectiva que no permite la impunidad ni el olvido, no sólo de los crímenes cometidos, sino también de los sueños y luchas que representan.


Vender el cielo. Los estados y empresas contribuyen al cambio climático, las comunidades tenemos soluciones y las estamos construyendo

Las resistencias de base más significativas de EEUU ante la contaminación, la devastación y las injusticias ambientales, sociales, económicas, políticas y de género y culturales.
Resistimos a todo eso, pero además también tenemos verdaderas soluciones. No sólo hablamos de la necesidad de una transición justa para salir de la civilización petrolera, ya la estamos construyendo. Muchas de nuestras comunidades y barrios están organizados en cooperativas y colectivos que van de alternativas económicas a la atención de la salud y contra las violencias.


Capitalismo verde contra los pueblos mayas

En junio de 2018, los pueblos mayas de la península ganaron definitivamente un proceso judicial contra el llamado “Acuerdo para la sustentabilidad de la península de Yucatán” (ASPY), que fue declarado “insubsistente” por un Tribunal de Quintana Roo, hasta que las autoridades cumplan las condiciones de la demanda que emprendieron las organizaciones del Consejo Regional Indígena Maya de Bacalar, la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Muuch´Xíimbal y el Colectivo de Semillas Nativas Muuch Kanan I´ínaj, acompañados por la organización Educe y asistidos jurídicamente por el abogado Raymundo Espinosa de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales.
Paradójicamente, ante su victoria, los pueblos mayas recibieron críticas y nuevos ataques de parte de autoridades, de grandes ONG e instituciones, acusándolos de oponerse a la “sustentabilidad” en la península.


Las propuestas del ministro de agricultura de López Obrador en México: Nuevo proyecto para terminar el campesinado

Afirma que no usarán transgénicos – a los que considera que “van de salida” – pero como razona burdamente en la entrevista con La Prensa, es porque serán sustituidos por otras técnicas de ingeniería genética, a las que las empresas han rebautizado con el nombre general de edición genómica