Autor: “UST”

Venezuela: El gobierno de Maduro construye un régimen autoritario neoliberal periférico y extractivista ampliado

Gustavo Márquez sabe de lo que está hablando, pues fue Ministro de Industria y Comercio y Ministro de Estado para la Integración y Comercio Exterior del gobierno Chávez, así como Representante Permanente ante los Organismos de Naciones Unidas en Viena. Integra la Plataforma en Defensa de la Constitución.


Nuestra travesía

El esfuerzo, aquí y en todas partes, necesita concentrarse en lo que tenemos a la mano, en la acción concreta en cada lugar y contexto, para la construcción autónoma de un modo de vida más allá del patriarcado y el capitalismo, que es la forma de resistencia más eficaz. Comprende, naturalmente, tejerse paso a paso con grupos con semejante rebeldía, para aprender de ellos y practicar solidaridad, como lo hacen hoy en Europa los zapatistas.
Una concurrencia masiva el día 1º, con un sí contundente, sería en sí misma un juicio histórico de las víctimas sobre lo que padecieron en el último medio siglo por la acción u omisión de un régimen en agonía que incluye al actual gobierno. Ese juicio tendría en sí mismo un inmenso valor político. De esa manera, acaso, podríamos empezar nuestra propia travesía.


Ante la guerra

Esta guerra tiene en todas sus instancias carácter patriarcal, pero adopta diversas formas y estilos, según se trate de mujeres, defensores de derechos o territorios, periodistas o pueblos indígenas. Aunque esos parecen ser los principales blancos, se dirige también contra muchas otras personas y grupos.


Fuerzas y debilidades

Se extienden las capacidades concretas de gobernarse. A menudo por estrictas razones de supervivencia, la gente se reinventa y cambia sus maneras de pensar y actuar. Se junta con otras, otros que están también en un ejercicio autónomo y poco a poco se tejen entre sí insumisos y rebeldes. Es útil explorar bien dónde están hoy las fuerzas y las debilidades políticas, la capacidad de resistencia y conducción, la posibilidad misma de detener el horror.


Más allá del Estado

Es indispensable insertar en el análisis la cuestión patriarcal, los miles de años de pensar que nuestra coexistencia requiere formas de mando, dominación y control. No logramos imaginar un mundo en el cual podamos realmente gobernarnos, en vez de que alguien lo haga por nosotros, supuestamente en nuestro nombre. Pero sólo de eso se trata: de construir esa alternativa, más allá del Estado, como ya han empezado a hacer muchos grupos y pueblos.


Recuperar el piso

El Estado-nación, como forma política del capitalismo, se creó sustituyendo creencias y convicciones basadas en tradiciones ancestrales y experiencias cotidianas con nuevas construcciones abstractas. Aunque hubo resistencia en todas partes, se logró crear, a menudo por la fuerza, a individuos homogéneos sin género –el ciudadano, el homo economicus– que quedaron subordinados a las nuevas estructuras.
Es difícil que fluya en la conciencia general la convicción de que se ha vuelto especialmente urgente construir modalidades de organización social y política que pongan en relación a los grupos, entramados y organizaciones, en barrios urbanos o en comunidades rurales.
Afortunadamente, al atreverse a abrir los ojos de esa manera se descubren por todas partes iniciativas a ras de tierra de quienes hace tiempo se dieron cuenta de esta perspectiva.


Barbarie

Desde pequeños, infortunadamente, nos han programado para respetar, obedecer y hasta a amar a quienes nos oprimen y destruyen.


Polarizaciones

Es hora de concertarnos, de actuar conjuntamente. Pero es al revés: estamos separándonos cada vez más.
Hay interesados en que así sea. “Divide y vencerás” ha sido siempre lema para quienes quieren dominar y controlar. Nos dividen cotidianamente personas y grupos bien conocidos e identificados, que nos quieren separados y débiles a la vez que obedientes y sumisos.


México: Comunicado del Comité Memoria y Justicia “Bety Cariño” y Movimiento Agrario Índígena Zapatista a los once años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola

Llamamos a todas y todos a no olvidar, pues el sistema de justicia y sus instituciones han demostrado que la legalidad en este país está muy lejos de la realidad de los pueblos y de la gente que levanta su voz por reclamos legítimos que nadie atiende.


Complicidades

Se ama al poder que nos oprime…
La principal función de la escuela es formatearnos de ese modo. Es difícil imaginar un régimen más despótico que el del salón de clase. El maestro tiene el poder y la razón, y actúa bajo el supuesto de que todo lo que hace es por el bien de quienes tiene a su cargo. Aunque pueda arruinar su infancia, imponer normas opresivas y cometer todo género de arbitrariedades, muchas niñas, niños y niñoas aprenden a quererlo.


En movimiento

Por necesidad o decisión algunas personas nunca dejaron de estar en movimiento ante el Covid-19. Otras muchas, paso a paso, abandonan ahora el encerramiento que habían aceptado y toman de nuevo la vida en sus manos.


Matar al macho, transformar al hombre

El Instituto Andrea Wolf de la Academia de Jineologî ha editado recientemente este libro bajo el título “Matar y transformar al hombre dominante”. A continuación publicamos la introducción al texto y facilitamos un enlace para descargarlo en castellano.
Kurdistán América Latina.


La epopeya de la editorial Siglo XXI: Salto al abismo

Otro episodio vergonzoso de la batalla por Siglo XXI Editores se produjo el pasado viernes. Por su flagrante ilegalidad, fue cancelada la asamblea en que se pretendía consumar el atropello en que cambiaría de dueños.


La insurrección en curso

Confrontaciones interminables de la guerra en que estamos, a menudo violentas, hacen imposible seguirla disimulando. Pero ha cambiado su forma y su sentido. La sociedad de control, más allá del Estado-nación y el capitalismo, como forma superior y última del patriarcado, se ha estado construyendo por muchos años.


Aniversario

No es posible olvidar el 16 de febrero.
Los acuerdos de San Andrés, que se firmaron en esa fecha, tienen ya un lugar bien ganado en la historia. Los artículos que en estos días aparecieron en La Jornada hacen debido honor al acontecimiento. Vale aún la pena subrayar un par de aspectos.


El gran reacomodo (The Great Reset)

No basta la resistencia; tenemos que reinventarnos. Los caminos de ayer no llevan ya a parte alguna. No tiene sentido seguir buscando empleos que ya no existen ni existirán. Ni tocar las puertas que antes satisfacían demandas. Ni confiar en promesas para un futuro siempre pospuesto.


Escucharnos

Hablábamos de una crisis civilizatoria y mucha gente, en el mundo entero, se movilizaba contra el régimen dominante, patriarcal y capitalista, encarnado en estados-nación supuestamente democráticos. Pero llegó el Covid. Ocupó toda la atención y se usó para legitimar formas del estado de excepción que han estado organizando los comportamientos colectivos ante la “pandemia”. La diversidad ante políticas y medidas de los gobiernos se profundizó a lo largo de 2020 y empezamos 2021 con una gran polarización.


México: Quisimos llegar a una democracia y no lo hemos logrado

Elena Poniatowska, la gran artista mexicana, entrevista para La Jornada al historiador Alfredo López Austin que recibió a finales del año pasado el Premio Nacional de las Artes en el área de Ciencias Sociales y Filosofía.


Resistir, luchar, movilizarnos… por la vida

Es hora de actuar, de ponernos en movimiento. Es estricta cuestión de supervivencia.


Una crítica al concepto de la captura del estado

El concepto de la captura del estado contribuye a la creencia de que el estado capitalista es un estado democrático y una institución neutra. Como supone que el estado está separado de la sociedad y que el estado debe ser recapturado por la sociedad civil, impide que los oprimidos y explotados comprendan plenamente el papel del estado en la sociedad capitalista. De hecho, fortalece la creencia de que el estado capitalista es una institución democrática, que surgió para promover y proteger el bienestar de todos los ciudadanos de la nación, y para defender la igualdad política, económica y social de todos.
Los capture la derecha o lo capture la izquierda, lo cierto es que el estado sirve al capital.