España: Después de las elecciones, las calles

Imaginemos escenarios en los que las movilizaciones sociales vuelvan a ser protagonistas y donde la calle siga siendo ese espacio desde el que construir otras formas de hacer política que están fuera de los límites de las instituciones de Gobierno.



Después de las elecciones, las calles
Por Colectivo DIAGONAL

Las conquistas sociales deben protagonizar el nuevo ciclo

Acaba el ciclo electoral. Al menos de momento. En el Congreso, 13 partidos sin mayoría y sin posibilidades de ser bisagra van a entrar en un baile de pactos para formar un nuevo Gobierno. Se habla de ingobernabilidad, pero también de pluralidad. La sociedad movilizada ha sido artífice de este nuevo mapa político. Seguimos lejos de asaltar el cielo, pero se ven formas de alcanzarlo.

Es el momento de tirar de agenda y recordar a los partidos sus promesas y programas. Evitar que reivindicaciones centrales se conviertan en moneda de cambio para futuros pactos de gobierno.

No podemos olvidar que gran parte de los programas de partidos como Podemos, Unidad Popular-IU o las distintas mareas recogen las propuestas y los diagnósticos de muchas miradas que entienden la calle como un espacio político tanto o más central que cualquier parlamento.

Décadas de turnismo bipartidista bajo designios neoliberales, rematadas con saña por los dos últimos años del Gobierno de Zapatero y esta última legislatura del PP, han dibujado un panorama desolador.

Imaginemos escenarios en los que las movilizaciones sociales vuelvan a ser protagonistas

El pasado julio entró en vigor una de las peores leyes de la democracia en términos de libertades y derechos, la ley de Seguridad Ciudadana o Mordaza, cuya aplicación parece estar en barbecho a expensas de los resultados electorales.

Con la Ley Wert, aprobada en solitario por el PP, la educación se ha sometido a un paulatino sistema de privatización y recortes, sustituyendo además elementos centrales del currículo como la Educación para la Igualdad por otros como el Emprendimiento Empresarial.

La sanidad también ha sido víctima de los recortes, y de esa privatización auspiciada por la Ley 15/97, a pesar de que, gracias a diferentes movilizaciones, se ha logrado revertir parte de los impactos en algunas de las comunidades como Madrid o el País Valenciano.

Los Centros de Internamiento de Extranjeros, las políticas de acogida con la población refugiada, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, el derecho a decidir de Catalunya y País Vasco o las auditorías públicas y ciudadanas de la deuda forman parte de los grandes temas que deberían ponerse sobre la mesa en los próximos meses.

No sabemos si los resultados del 20D nos llevarán definitivamente a la ilusión o a la desafección, pero sí parece que se confirma que se abrió, ahora también en el Parlamento, un nuevo ciclo político.

La democratización de la vida, y no sólo de partidos políticos e instituciones, es una demanda que cobró especial relevancia desde la toma de las plazas de todo el Estado en 2011. Ahora toca comprobar si las nuevas formaciones y confluencias, algunas de las cuales ocupan hoy ayuntamientos y formarán parte sustantiva del Parlamento, están a la altura de esa exigencia democratizadora que les ha impulsado.

Tras año y medio en el que muchas energías y esfuerzos se han dedicado a la conformación de las apuestas electorales, imaginemos escenarios en los que las movilizaciones sociales vuelvan a ser protagonistas y donde la calle siga siendo ese espacio desde el que construir otras formas de hacer política que están fuera de los límites de las instituciones de Gobierno.

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