:: Análisis y Noticias

Trabajo inmaterial. Formas de vida y producción de subjetividad

En el plano ideológico, los diferentes tipos de “resistencias”, podemos fácilmente atribuirlas (sin por ello querer reducirlas) a la hegemonía de una visión teórica, heredada de un cierto marxismo ortodoxo y de una cierta tradición de “movimiento obrero organizado”, que ve la emergencia de la clase (y de sus organizaciones) como una consecuencia de la relación con el capital: identificando el destino de los trabajadores con la relación salarial, hipoteca la vitalidad de las luchas a la evolución de la curva de empleo (formal y preferiblemente de tipo industrial!) De manera paradojal y grotesca, un batallón de críticos fieros del capital acaba postulando que el horizonte de las luchas depende de la sumisión a la “maldición” del trabajo asalariado. Es desde este punto de origen general, que se oscurece cualquier posibilidad de pensar la constitución del trabajo (y por tanto su crítica) “fuera” de la relación con el capital (que se convertiría en la “maldición” del trabajo asalariado “disponible”) y también otros ángulos ideológicos que hacen del trabajo material un valor en sí. Estos recusan el concepto de trabajo inmaterial por el simple hecho de que continúan repitiendo el enredo de un “desenvolvimiento de las fuerzas productivas (que) posibilitan la ruptura con las antiguas concepciones religiosas” (Lessa, 2000, p. 43) y de una noción de trabajo que termina reivindicándose en el método marxista (la centralidad ontológica del trabajo), o subordina la instrumentalización dinámica y técnica (y de sus “transformaciones de la naturaleza”).


Caos y resistencias durante la pandemia

La pandemia de coronavirus ha sido la oportunidad esperada por las elites dominantes para profundizar el extractivismo neoliberal, lanzando una fenomenal ofensiva contra los pueblos y las clases populares en todo el mundo. En cada región, en cada continente y en cada país esa ofensiva reviste modos y maneras distintas: desde la escalada militar y paramilitar hasta la aprobación de legislaciones que acotan o sencillamente impiden la continuidad de las resistencias que hasta ahora realizaban las poblaciones afectadas por el modelo


Liberar el mundo nuevo que late en el corazón de los movimientos

Cuatro grandes corrientes políticas de resistencia social y cultural, nacidas en esta región, conforman el armazón ideológico y cultural de los grandes movimientos: las comunidades eclesiales de base vinculadas a la teología de la liberación, la insurgencia indígena portadora de una cosmovisión distinta de la occidental, la educación popular y el guevarismo como inspirador de la militancia revolucionaria. Estas corrientes de pensamiento y acción, o varias de ellas, están presentes en casi todos los movimientos importantes dando lugar a una suerte de mestizaje, siendo una de sus características diferenciadoras


El concepto de indio en América: una categoría colonial

La definición de indio o indígena (términos que en este ensayo se emplean indistintamente) no es una mera preocupación académica ni un problema semántico. Por lo menos, no lo es en la medida en que se reconozca que el término en cuestión designa una categoría social específica y, por lo tanto, al definirla es imprescindible establecer su ubicación dentro del contexto más amplio de la sociedad global de la que forma parte. Y esto, a su vez, está preñado de consecuencias de todo orden, que tienen que ver con aspectos teóricos y con problemas prácticos y políticos de enorme importancia para los países que cuentan con población indígena.


Hartazgo e insurrección popular

Y de repente, estalla en las calles, cientos de miles de personas gritando que las cosas no pueden seguir así, que el sufrimiento —nada parejo ni natural— no es justo, no es tolerable. Así pasó en dos países latinoamericanos en estas semanas: Perú y Guatemala.
Las movilizaciones tienen mucho en común.


Libro Piel Blanca, Máscaras Negras: ¿Una crítica antidecolonial?

Kogan representa la joven generación de marxistas argentinos que, habiendo superado el estalinismo de vacas sagradas como el ortodoxo y dogmático Atilio Borón, no han conseguido salir del cerco ideológico y programático del estatismo, es decir que aún creen en los cambios utilizando el aparato del estado, y así se sitúan junto a Borón en su distanciamiento sistemático de todo lo que huela a autonomía o zapatismo, como en la crítica a este libro, con un certero análisis de autores dudosos y el rescate de aquellos que hemos ido publicando en esta página … pero al mismo tiempo con el ocultamiento intencional del estudio sobre Villoro, casualmente el que ha sido mostrado al mundo como un miembro importante del Ejército Zapatista. Kogan nos parece un compañero honesto, pero ocultar información a veces se hace con intenciones que no lo son. Habría que conocer las opiniones que Kogan tiene de Aníbal Quijano para entender mejor su debilidad en el análisis de estos temas tan escabrosos y difíciles de encarar por parte de la vieja ortodoxia en vías de extinción a pesar de esta generación de relevo que pretende sustituirla en sus relaciones con los actuales herederos de la máquina de la commintern.


Limitaciones y peligros de los estudios decoloniales: lecciones del zapatista Luis Villoro

Académicos latinoamericanos han sabido por mucho tiempo, a través de los trabajos de Villoro, que el levantamiento zapatista de 1994 lo impresionó profundamente, pero no es hasta recientemente que el mundo descubrió que Villoro era miembro activo del zapatismo.
Villoro fue el último miembro en morirse del grupo Hiperión, uno de los grupos más distinguidos en la historia de la filosofía latinoamericana.


No se puede descolonizar sin despatriarcalizar

Huyo de la comprensión del feminismo como lucha por derechos para las mujeres y no me canso de repetir que el feminismo no es un proyecto de derechos. Huyo de la comprensión eurocéntrica del feminismo que tiene en las sufragistas o las brujas su referente histórico único; o hay múltiples genealogías feministas superpuestas y simultáneas, o el feminismo se convertirá en un proyecto colonial que se expande de Norte a Sur. Huyo del feminismo como fenómeno de clase media


Las plantas y los animales en el centro de una nueva sensibilidad subversiva

Se percibe actualmente una confluencia de intereses de investigación académica, activismo político, reflexión ética o filosófica, trabajos de arte o inspiración literaria, derecho y ciencias naturales en lo que se puede entender como un cambio en el lugar atribuido por la cultura y la ciencia occidental a plantas y animales; así como a la propia idea de lo que se entiende por vivir.


Nicaragua: La Coalición de las organizaciones de la resistencia popular contra la dictadura de Ortega expulsa al Partido Liberal Constitucionalista

Agencias    01.Dic.20

“los Ortega Murillo están asegurando su control del PLC para apropiarse de las estructuras electorales que por la actual Ley Electoral le corresponden, a fin de organizar un nuevo fraude electoral manipulando la totalidad de los órganos que regirían el proceso electoral previsto para el 2021″.
La agrupación opositora destacó que los nicaragüenses identificados con el liberalismo “pueden continuar participando en las estructuras territoriales y de apoyo de la Coalición Nacional”, para lo cual se les prometió la “participación e incidencia que les corresponde por su compromiso con la democracia, la libertad y la justicia”.


Guatemala. Ahora tocó a los indígenas: Miles de comuneros mayas bloquean carreteras exigiendo renuncia del presidente

Agencias    01.Dic.20

“Que todos se levanten y que nadie se quede atrás, por un Estado con democracia comunitaria, representativa y plurinacional”, habían dicho antes en un comunicado de la municipalidad indígena de Sololá.


Los pueblos en movimiento como sujetos anticoloniales

Durante un tiempo utilicé la noción de “sociedades en movimiento”, para destacar que lo que se pone en movimiento en la acción colectiva territorializada son relaciones sociales heterogéneas respecto a las hegemónicas, inherentes en general a pueblos originarios y negros, campesinos y sectores populares urbanos que habitan las periferias de las grandes ciudades. En los últimos años, al calor de las revoluciones zapatista y kurda, pero también de procesos de autodeterminación en varias geografías latinoamericanas, he optado por utilizar “pueblos en movimiento”, en el entendido de que se trata de sujetos colectivos que conforman pueblos diferentes y reconocibles por esas diferencias


Guatemala: la quema del Congreso

Este breve artículo analiza tres aspectos del inicio de lo que se ha llamado “la revolución de los frijoles”, principalmente: 1) quién es el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, 2) la crisis del presupuesto en un contexto de pandemia y huracanes centroamericanos, 3) el significado de las jornadas de protesta y de la quema parcial del congreso.


Oh que será… Siete notas sobre los destinos de lo común (imaginando una pospandemia)

La libertad, no es un bien del que disponer, ni un derecho o acceso al consumo, ni una expresión más de la propiedad privada, ni tampoco la capacidad de imponer deseos, sino la brecha que se construye singular y colectivamente cada vez que achicamos, disminuimos, desarmamos y combatimos el predominio de la desigualación, y construimos un “común”.


Panfleto para la DesCivilización

Es tiempo de crear y compartir otras narrativas. Suelen hacerse realidad.


Tiempo de ruptura

Faltan ya palabras e imágenes para referirse a la catástrofe que estamos viviendo. El mundo que teníamos cae a pedazos alrededor de la peor manera imaginable. La ridícula promesa de regresar a cierta normalidad es otra forma de amenaza: se busca llevar aún más lejos el horror que caracterizaba ese mundo que desaparece.
No hay optimismo posible. Todas las opciones están cargadas de violencia y destrucción. Parece imposible detener a una clase dirigente inmoral e irresponsable, que lleva adelante el despojo al que se dedica y devasta todo a su paso, la naturaleza lo mismo que el tejido social y la cultura.
Y así, en esa condición tan desoladora como realista, cuando hasta el ánimo más audaz se desespera, el zapatismo cobra fuerza como fuente de esperanza. No es un cuento, una promesa, una ilusión. Menos aún una doctrina, un evangelio, una receta. Es una realidad nueva, construida a golpes de alma a lo largo de 37 años.


Aprender a vivir es rechazar la servidumbre voluntaria

Estamos en medio de una transformación en la civilización; lo viejo está muriendo, lo nuevo está naciendo, temiendo su propia novedad. Los monstruos desaparecerán cuando desterremos el miedo que les da su verdadera sustancia


Sobre el tiempo que viene

Intervención de Giorgio Agamben publicada el 23 de noviembre de 2020 en su columna «Una voce» en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet.


El renacimiento del hombre epimeteico

Nuestra sociedad se asemeja a la máquina definitiva que vi una vez en una tienda de juguetes en Nueva York. Era un cofre metálico que se abría de golpe, al tocar un interruptor, solo para mostrar un puño mecánico. Seguidamente unos dedos cromados alcanzaban la tapa, la jalaban hacia abajo y la cerraban por dentro. Era una caja, uno esperaba poder sacar algo de ella, pero todo lo que contenía era un mecanismo para cerrar la tapa. Este dispositivo es lo opuesto de la “caja” de Pandora.
La Pandora original, la Dispensadora de Todo, era una diosa de la Tierra en la Grecia matriarcal prehistórica. Ella dejó escapar todos los males de su ánfora (pythos). Pero cerró la tapa antes que pudiera escapar la Esperanza. La historia del hombre moderno empieza con la degradación del mito de Pandora y llega a un final en la imagen del cofre que se cierra a sí mismo. Es la historia del afán prometeico por crear instituciones a objeto de encerrar cada uno de los males sueltos. Es la historia de la esperanza que se desvanece y de expectativas que crecen.


Análisis del Manifiesto Convivencial de Iván Illich

Según Illich, el modo industrial de producción fue plenamente racionalizado, por primera vez en el siglo XVII, en ocasión de la fabricación de un nuevo bien de servicio: “la educación”. Aparentemente, el servicio de educación y la institución escolar se justifican mutuamente. “El sistema escolar me ha parecido el ejemplo-tipo de un escenario que se repite en otros campos del complejo industrial”, decía Illich, “se trata de producir un servicio, llamado de utilidad pública, para satisfacer una necesidad llamada elemental”.