:: Barrio y ciudad

Chile: Campamentos en tiempos de pandemia

Así se vive el día a día de la pandemia en tres de los más de 800 campamentos que existen en el país, lugares donde los vecinos se organizan como pueden para sobrellevar la crisis.


Argentina: La cuarentena en los barrios populares

El enfoque informativo predominante supone que toda la Argentina tiene las posibilidades de aislamiento de la clase media. En el país, sin embargo, cuatro millones de personas viven en barrios populares, de urbanización precaria, lo que en muchos casos significa condiciones de hacinamiento y ninguna posibilidad de hacer trabajo en casa.
Aplique eso para todo el mundo.
Resguardarse en la casa es un elemento importante, pero que no alcanza en los sectores más humildes, que no tienen las condiciones de la clase media. Lo que estamos viendo, en general, es que la gente está en la puerta de la casa pero sin salir del barrio, como si fuera un domingo. La actividad comunitaria sí es mayor, porque hay más gente entregando viandas en los comedores y aumentó el número de familias y de chicos que vienen a pedir a alimentos. En este sentido, lo que se ve venir es un esquema en el que la militancia social cubra la logística necesaria para que las familias no se queden sin alimentos.
Nosotros decimos que esa “militancia social” en Argentina son los partidos camuflados, por lo tanto pensamos que esas tareas puede hacerlas la autoorganización vecinal del barrio


Euzkal Herria (País Vasco). La redes de solidaridad de barrio: frente a la emergencia y contra la “normalidad”

En la crisis, como en la “normalidad” (capitalista), emergen dos maneras de habitar el mundo, dos mundos enfrentados y dos éticas antagónicas: a un lado, el mundo de quién apuesta por delegar todo en las instituciones y se enfrenta a la crisis de forma individualista, bajo la lógica del “sálvese quién pueda”; al otro lado, el mundo de quienes apostamos por otra forma de hacer y de organizarnos, colectiva y comunitaria, con el objetivo de crear redes de cuidado y apoyo mutuo y de autodefentsa de barrio (auzodefentsa).


Vulnerables, frágiles, precarias: hacia una articulación política de los balcones

El Salto    22.Mar.20

Caminar hacia una articulación política de los balcones. Inmersos en lo que Pasolini hubiese llamado apocalipsis latente, transitamos hacia una política de lo común que lo muestra como abierto e incompleto, deseablemente imposible. Somos vulnerables, precarias, frágiles. Somos todo ello y, en consecuencia, somos comunidad.


Chile: barricadas de vecinos impiden tránsito de la capital a ciudades costeras

Muy interesante. Población por iniciativa propia no se encierra en casa, sino que cierra la comuna. Eso según la constitución, el estado y las leyes es ilegal, pero no los han reprimido, pues sólo reprimen a los que exigen el Fuera Piñera y fin del patriarcado. Esa experiencia abre las puertas de la autoprotección vecinal contra la pandemia, bloqueando barrios y distribuyendo tareas de administración barrial como brigadas de salud y brigadas de producción de alimentos catastrando los terrenos privados y fiscales para transformarlos en huertas vecinales, pero sólo a condición de dejar la tontería de que los cambios se harán una vez que “los buenos” tomen el poder. O sea que hay que cerrarle el paso a los partidos políticos de derecha, de izquierda, de centro y extremos. Abran paso a los vecinos!


Barrios y vecinas organizadas contra la pandemia global

El Salto    19.Mar.20

La cuarentena obligatoria ha acentuado las dificultades para conciliar y ha dejado en situación de vulnerabilidad a las personas mayores, la población que corre más riesgo frente al Covid-19. Desde el pasado fin de semana, las vecinas de Bilbao, al igual que en otros muchos municipios vascos, han articulado redes de solidaridad para cuidar a las personas de su entorno que lo necesiten.


Especial, coronavirus. Las dos soluciones: estados y gobiernos optan por el aislamiento y confinamiento de población. Pero en muchas partes vecinos optan por estrechar lazos de autoorganización y cuidados mutuos en el barrio

Veamos algunos ejemplos de países que han cerrado hasta el funcionamiento de la economía y servicios públicos o privados con prohibición de salir de las casas y por el otro lado acciones barriales de cooperación y apoyo mutuo que rescatan al sujeto vecino de los barrios como el gran protagonista de la guerra contra la pandemia. Entre medio hay variedad de prácticas y propuestas, tales como matar a quienes tengan el virus o de sálvese quien pueda en el aislamiento total, en tanto otros dicen que son mentiras del capital y que hay que seguir saliendo a las calles masivamente.
Nosotros pensamos que en tanto especie, es nuestro deber reagruparnos por barrios y localidades recuperando las formas de vida comunitaria que destruyó el patriarcado. No va a ser en el solipsismo ni en el colectivismo de cuartel que vamos a salir de esta crisis para avanzar hacia el cambio civilizatorio.
Esta noticia será actualizada permanentemente y no nos vamos a concentrar en las cifras, pues hay bastantes medios dedicados a ello, sino en la respuesta social, barrial y comunitaria que nos muestre como desde diversos lugares la vida y la especie encuentran su actuar de esencia autopiética de producir, defender y reproducir la vida, no para copiar, sino para buscar en cada lugar los caminos de la autonomía y la autogestión para aprender a administrar los barrios en pos del autogobierno local.
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“El epicentro del mapa epidemiológico del coronavirus se ha desplazado del Asia a Europa. La pandemia devela las vulnerabilidades del sistema-mundo . La civilización moderna es desafiada por la metamorfosis de un virus que tiene como hábitat los cuerpos humanos.
‪El coronavirus es un virus producido en laboratorio. Los pueblos del mundo deben levantarse contra los asesinos que lo han producido. Se trata de una guerra biológica contra los pueblos, contra su facultad de movilización. La dominación mundial busca el control absoluto.”
- Raúl Prada Alcoreza, viceministro de Planificación Estratégica del gobierno de Evo Morales en Bolivia, del que se retiró por el rumbo burocrático y autoritario que siguió Morales -

Volvemos dentro de un momento con más noticias.En Chile son las 12:30h e iremos cambiando esta notificación horaria


La guerra contra el coronavirus es asumida por vecinos de Gasteiz, País Vasco

La Haine    15.Mar.20

«el trabajo de la comunidad y el cuidado mutuo podrá solventar estos problemas, la solidaridad es imprescindible«.


El urbanismo feminista pretende transformarlo todo radicalmente

El urbanismo feminista va al lado y de la mano de la economía feminista. Al mismo tiempo, el espacio es intrínsecamente necesario para poder cambiar las lógicas, ambos aspectos se retroalimentan. Es verdad que lo individual es importante, pero un reto tan grande necesita de lo colectivo. Para ello es necesario que la gente tenga lugares y tiempo en los que encontrarse para crear redes de apoyo mutuo. Puede ser el espacio público, pero también pueden ser centros sociales, ateneos, esquinas, cooperativas, sillas de camping que sacas para hablar con tus vecinas en verano… Ahí está la dimensión más individual o cotidiana de que los pequeños gestos pueden llegar a cambiar algo


Arquitectura de la noviolencia. El papel del otro en la construcción del espacio común

Explora maneras creativas para la producción de espacios de ciudad, desde las ideas de transformación, inclusión, solidaridad propuestas en el concepto de noviolencia. Poner la vida primero implica para el arquitecto concebir proyectos que incluyan la mirada, preferencias o desagrados del que no es igua


Uruguay: El progresista Frente Amplio mantuvo la paz social del capitalismo como la Concertación en Chile, pero la Toma de Santa Catalina anticipa futuras rebeldías populares

Los “irrecuperables” de siempre, los descreídos de las falsas opciones y de los falsos ídolos, percibimos la dignidad desafiante en la toma espontánea de los terrenos en Santa Catalina. Indican el cansancio que provoca la insatisfacción de las necesidades populares, el sentido de justicia social que reservan los pueblos en sus corazones y su capacidad para tomar decisiones autónomas y organizarse por sí mismos. En nuestra perspectiva insurgente, la iniciativa individual que se volvió alud colectivo permite adivinar la existencia de un imaginario que anticipa futuras rebeldías populares.


Chile: combinando la lucha estudiantil, feminista y los cabildos, comunidades y asambleas vecinales de la explosión social

Concentrando por barrios las tareas de construcción de otro mundo, comenzando por la otra economía, la huerta, la salud y el nicho ecológico hacia y desde las formas comunitarias del buen vivir.


Chile, marzo, mes de transformación: De la movilización generalizada a la construcción por barrios.

El gobierno y la oposición han conseguido instalar un calendario institucional que intenta orientar las luchas en su terreno: todos en la batalla de si o no a la constituyente, por más o por menos constitución, si constitución por arriba o constitución por abajo.
El sindicalismo burocrático dirigidos por la CUT, Colegio de Profesores y No+AFP muestran la hilacha despegándose de los movimientos como el feminista, del agua y los secundarios, consiguiendo con ello confundir y dividir aún más las filas populares, siendo claro que entre los primeros se mueven los partidos que defienden la continuidad y entre los segundos los partidos que desde ópticas revolucionarias aspiran a la toma del poder del estado e instalar gobiernos centralizados como el de Ortega en Nicaragua y Maduro en Venezuela.


Ecuador: Espacios culturales autogestionados: saberes activos por una vida digna

En los últimos años, Quito ha visto emerger, clausurar y cerrar por agotamiento, decenas de espacios culturales autogestionados. Algunos de los que se mantienen están agrupados actualmente en la Red Comuna Kitu, son de carácter polifuncional, responden a tipologías y estructuras organizativas diversas -legalmente constituidas o no- y se articulan en antiguas casas comunales barriales, casas okupa, familiares, comodatos o espacios arrendados. En todos los casos, posibilitan no solo la experimentación creativa sino también política; esta última se expresa en lo que esta Red ha conceptualizado como un “ethos de trabajo colaborativo”. Ahí está, precisamente, su inmenso valor: formas asamblearias, trabajo en red, metodologías pedagógicas en colaboración, desarrollo de modos de gestión basados en economías feministas y comunitarias.
Están aprendiendo a trabajar sin partidos políticos, con lo que contribuyen a la creación de nuevos sujetos sociales en la medida de su mayor o menor arraigo en su barrio o comunidad (no mayor o mejor capacidad de propaganda).


Entre la ilusión y el coraje

Esperanza:
Brian Snyder acaba de quedarse ciego. Una enfermedad genética degenerativa lo privó de la vista de que gozaba hasta hace poco; y fue entonces, dice él, cuando empezó a ver. Ni él, que tiene 40 años, ni su esposa, que sufre una grave crisis de salud, tienen seguro médico ni ingresos para pagarlo. Reaccionó de inmediato al artículo de Hedges. Una carta en Facebook describe su dramática situación y aclara de inmediato que no escribe para que le manden dinero. “Es una exigencia a mí mismo para conseguir la fuerza y el coraje necesarios para dejar de participar en este sistema económico de mierda y comenzar la organización para construir un mundo en que cada quien obtenga amor, comida, techo y sanación, porque eso es lo ético y moral como seres humanos con capacidad de actuar con empatía y amor”.
Brian pide que lo contacten quienes vivan en su municipio y quieran organizarse para el cambio a escala local. “No hablo de salir a protestar a la calle, mientras la gente toca el claxon, y luego seguir con lo cotidiano. Hablo de ocupar en forma no violenta las corporaciones y evitar que operen, creando simultáneamente una comunidad autónoma y flexible que no dependa de esas corporaciones para sobrevivir.”


Venezuela: Tensiones entre la burocracia dirigente y el mundo de la vida. No se alcanza a ver el socialismo cotidiano del Che

ENTRE LA RESOLUCIÓN DEL DÍA A DÍA Y LA ADMINISTRACIÓN DE LO COMÚN - Tensiones y posibilidades en contextos populares urbanos frente a la crisis venezolana


Vivir y sobrevivir juntos en el barrio. Trabajando la autoorganización del barrio (Capítulo 1)

El sistema nos ha separado y buena parte del barrio apenas si nos saludamos. Estamos todos pagando las consecuencias del individualismo predominante. Pareciera que hay barreras de miedo y de odio entre los vecinos. De modo que tendremos que aprender a saltar esas barreras nosotros mismos.


Trabajando la autoorganización del barrio (Capítulo introductorio)

Autoorganizarse significa organizarse el barrio por sí mismo, no como apéndice o brazo de un partido o de alguna estructura que luego queda subordinada a otra estructura como la autonomía de los soviets (consejos) en Rusia fue aniquilada haciéndolos depender del soviet supremo.


Una historia de tres ciudades

Una casa es una cosa bastante simple. Pero también es una mercancía, lo que significa que abunda “en sutilezas metafísicas y sutilezas teológicas”, como dijo Marx en una ocasión. Crecí en una casa en un barrio obrero seguro y respetable de Gran Bretaña después de 1945. La casa era un valor de uso - firme en su ordinariez-. Constituía un espacio seguro, aunque bastante represivo, en el que comer, dormir, socializar, leer cuentos, hacer los deberes o escuchar la radio; un lugar en el que la familia, con todas sus complejidades y tensiones internas, podía vivir y relacionarse sin demasiadas interferencias externas. Las relaciones con los vecinos eran cordiales y de apoyo, pero no íntimas. Esta era la ciudad del valor de uso.
Sin embargo, recuerdo el día en que se pagó la hipoteca. Hubo una leve celebración. La casa, me di cuenta entonces, tenía un valor de cambio que podía ser transmitido a las generaciones futuras.


Grecia: comunicado de la Asamblea de Vecinos sobre la recuperación de las Casas-Okupas de Matrozu y Panaitoliu

Desde el miércoles 18 de diciembre de 2019 decenas de todo tipo de alborotadores uniformados mostraron su determinación de arruinar nuestros barrios. Las tropas de ocupación después de Exarjia, Marousi y Liosion decidieron invadir el barrio de Koukaki. Con furgones blindados, patrullas, motorizados y a pie atacaron, golpearon, dispararon con balas de goma, asfixiaron todo el barrio con gases lacrimógenos a fin de sellar con bloques de cemento las puertas y las ventanas de los tres edificios que eran el hogar de mujeres y hombres y donde había bibliotecas, baños públicos, bazar de ropa gratuito y se realizaban eventos, proyecciones y pláticas.