El cíclico, repetido y constante aggiornamento de las izquierdas

La premisa parece ser simple: a la derechización de la izquierda que se va instalando y acomodando al “realismo”, algunos rechazan ese acto “vil” y se salen para conformar “ahora si” el verdadero destacamento del pueblo, que luego se instala también y se salen los hijos o nietos a hacer lo mismo.



El cíclico, repetido y constante aggiornamento de las izquierdas

La premisa parece ser simple: a la derechización de la izquierda que se va instalando y acomodando al “realismo”, algunos rechazan ese acto “vil” y se salen para conformar “ahora si” el verdadero destacamento del pueblo, que luego se instala también y se salen los hijos o nietos a hacer lo mismo. La izquierda realista chilena ha adoptado el programa neoliberal del capitalismo globalizado para hacer de este país un paraíso de las inversiones y les ha ido bien en la economía, esto es, las empresas, los bancos y demás, han ganado como locos, aunque, hay que reconocerlo, no les ha ido bien entre la gente, ya que la educación aún está por dar su salto en medio del parto que se ha prolongado más de la cuenta y permite a los candidatos de este año levantar las mismas banderas de la elección anterior. “Ahora si, cauros”. Síganme los buenos. El que la sigue la consigue y camarón que se duerme se lo lleva la corriente, de modo que de cualquiera manera hay que regresar bajo el árbol que da buena sombra: el estado.

Los que arrancan de los partidos para ir a hacer otros que sean los verdaderos, aún no entienden la trama, aún no se han pegado el alcachofazo: la vaca sólo da leche, no puede dar vino. Dicho en buen chileno, eso significa que al estado no se le puede sacar lo que no produce. Es cuento eso de que puede ser instrumento del cambio en dependencia del buen corazón del representante electo y que lo digan los milicos que se hacen los invisibles y hasta llegan a ocupar altos cargos de gobierno a pesar de estar metidos hasta el tuétano en sangre, gritos y asfixias. Sabía usted lector que una parte importante de los oficiales del zar en Rusia pasaron a engrosar las filas del ejército profesional de los bolcheviques? Sabe usted cuántos oficiales derechistas han descubierto en las fuerzas armadas venezolanas? Cuatro gatos. Dónde están los demás? Todos están sacando provecho del aparato del estado. Les importa un comino que los gobernantes sean rojos, azules o transparentes. El que más paga se la lleva. Diga usted si los oficiales de las fuerzas armadas bolivianas son izquierdistas. Diga. No sabe? O no lo ha pensado. Como el avestruz vive metiendo la cabeza en el hoyo (de la tierra) para no ver al bicho.
Sabía usted que buena parte de nuestras certezas se apoyan en nuestro comodismo, hedonismo e individualismo? Bueno, nunca lo va a saber, pues siempre va a encontrar un argumento tras otro para derrotar esa hipótesis que nos pone en cuestión y mejor dejemos eso y veamos las correlaciones de fuerzas: el correismo le ganó al banquero. La derecha le va a ganar al fascismo en Francia. Los brasileños salieron por millones a la calle contra Temer. Viva! Los argentinos salieron por millones contra Macri. Viva! Los venezolanos salieron por millones contra Maduro. Viva! No ¿No? No, no es así, sino así: “la derecha intentó golpe contra Maduro”. Cierto. Disculpa. Debo consultar primero antes de escribir, sino me va a pasar como la china que escribió sus avatares en China, lo puso en las redes sociales y ha batido los records de audiencia, por lo que ha sido complicado para el sistema enviarla al ostracismo y lo más que pudieron hacer es “cambiarla de casa” por las molestias de la gente y periodistas que no la dejaban en paz (créalo si puede, a esa china le llegó el pihuelo).

En España la vieja izquierda fue sustituida por la nueva izquierda del Podemos, que hasta ahora no podemos nada, salvo ocupar algunos puestos de la máquina de moler carne. En Grecia el partido comunista y aún el socialista fueron sustituidos por el Syriza, que sólo logró que la Troika le impusiera el plan de endurecimiento. Recuerde usted el escándolo y bochinche internacionales que hicieron las izquierdas arrojando al aire las boinas, globos, serpentinas, challa y guatapiques extremadamente alborozados por el gol del club izquierdista griego, que muy luego se dividió y esas divisiones están buscando óvulos para germinar nuevas izquierdas que “ahora si”.

En Chile ya no tiene gracia el Frente Amplio, que no pleantea nada nuevo, no porque no quiere, sino porque no puede. Ya la Alianza Territorial Mapuche les ha preguntado que hay sobre los territorios usurpados y la autodeterminación (dos hojas en blanco simbolizando el silencio de los amplios a los que no hay que hacerles preguntas difíciles, oiga). Estos gallos sólo levantan banderas vacías: más democracia, más participación, menos corrupción, más ética. Fuera de eso nada más. La constituyente no pasa de ser un programa para atraer incautos, doblemente incautos si piensan que la derecha no va a tener la primera fuerza en el parlamento. Algunos todavía piensan que les van a meter la retroexcavadora a la DC, que les está dando patadas a todos “Ya verán si esto se izquierdiza”. No se puede negar que está divertido y han conseguido que el honorable público les preste la atención que requieren. Este año va a estar de política que arde y tendremos entretención para todos los gustos.

Por ejemplo en Valparaíso, Mabel Zúñiga va de precandidata a parlamentaria con la firma de 20 políticos que dice la propaganda engañosa que son “dirigentes sociales”, como que no fueran de partidos. Los hemos revisado uno por uno y cada uno es parte de las máquinas que conocemos. Los hay de la Fuerza Social, del partido Nueva Fuerza, del Frente Rodríquez, o sea, el estalinismo y el viejo reformismo obrero matizado con puentes, alianza y abrazos hacia el reformismo pequeño-burgués, y aún de quien se dice del MIR, que ahora se ha sumado al bolivarismo en su variante nacional-popular.

Hay gente independiente de izquierda muy sensible a los llamados del “ahora si” que empañan sus ojos al oir los discursos y la Internacional y van felices detrás de estos amplistas a sabiendas que son lo mismo, pero… que alivio moral se siente al escuchar sus discursos y constatar su combatividad obrera. Puros sentimientos cochinos que ocultan la verdadera intención de asumir el estado para administrar el capitalismo. Ya. Lo dije. Al pan, pan, y al vino, vino.

Mientras tanto crecen en los cerros las salidas alternativas entremezcladas con varias de ellas los siguientes dos problemas:

El primero dice con la interacción con algunos grupos y personas que aspiran a ser los verdaderos izquierdistas y mantienen múltiples lazos con los partidos o personas de la Nueva Mayoría, del Frente Amplio, de las instituciones que dirigen estos grupos y aún de grupos vanguardistas. Si no se definen los perfiles ideológicos-discursivos y se decantan mediante el estudio de las prácticas y de las propuestas hacia el estado en el futuro que realizan o que esconden estos grupos, la inversión de esfuerzos, “intercambios” y apoyos, será en vano. No se trata de ser puristas, sino de dejar de lado el juego de las vanguardias y afinidades donde se entienden y corren grandes discusiones teóricas y analíticas, o sea, el espacio de los elegidos, los portadores de la verdad. De allí deviene el segundo problema.

El segundo problema dice relación con la distancia que hay desde el grupo o la experiencia hacia los vecinos. Es triste ver encuentros de experiencias donde se entrecruzan los activistas. Los activistas se sienten propietarios de esa experiencia y la van encaminando en la dirección en que puedan instalarse localmente como vanguardia, con lo que no se diferencian en nada de los partidos. Se sigue reproduciendo la vieja política del “entrismo”, es decir, hay que ir a trabajar al barrio y se escoge alguno donde aterrizan como Ets, aunque alguno viva allí. Al poco andar los vecinos los identifican como cabros alternativos que hacen espectáculos, talleres y demás para atraer a la población.

El quid no está en la metodología para que venga la gente, sino en como establecemos relaciones personales y corporales con los vecinos sin presentar propuestas o líneas de acción a seguir, para que se armen como sujeto protagonista, es decir que elaboren y apliquen sus propias ideas. Lo demás, por muy buenas que sean las intenciones, siempre van a ser una forma de imposición. O nace de ellos o alguien lo trae. No hay términos medios. O imposición o protagonismo. De modo que podemos dejar de lado tanta preparación técnica, profesional y política para cambiar el mundo, y aprender como hacer para que los vecinos y colegas de trabajo o estudio puedan tejerse sin acuerdos lógicos entre ellos para desplegar la potencia protagonista autónoma, creativa y constructiva.

De otro modo no vamos a romper el círculo vicioso de la dependencia a las izquierdas cíclicas.

Jaime Yovanovic (Profesor J)
unlibre@gmail.com

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