Autor: Búsqueda de “Gustavo Esteva ”

“Izquierda” pro-capitalista

La postura abiertamente anticapitalista de la iniciativa del Congreso Nacional Indígena ha provocado muy diversas reacciones. Es útil examinarlas al reflexionar sobre lo que significa hoy estar contra lo que hace y dice el capital.


Y retembló

La asamblea del Congreso Nacional Indígena (CNI) se propuso el 28 de mayo, en San Cristóbal de las Casas, desmantelar pacíficamente el régimen dominante y hacerlo mediante el ejercicio del poder desde la dignidad organizada en su Concejo Indígena Nacional. Al levantarse pacífica, serena, valientemente, crearon un nuevo gobierno que se ocupa ya, y se ocupará cada vez más, de armonizar sueños y normas de convivencia, de concertar empeños colectivos y de transformar los conflictos con un sentido de justicia. No se basa en relaciones de subordinación ni en aparatos, como el régimen que desmantelará. Es ante todo un ejercicio de libertad en la convivencia y democracia radical a todas las escalas, desde las familias y las comunidades, los municipios, las regiones, las tribus, los pueblos y los barrios, hasta el Concejo Indígena de Gobierno


México: Lo que falta

En vez de impotencia o desesperación ante este panorama pavoroso, necesitamos lucidez y entereza, necesitamos organizarnos para hacer lo que hace falta. Puesto que de eso se trata, en estos días aciagos, volver la mirada a lo que este fin de semana ocurrirá en San Cristóbal se vuelve indispensable: ahí se estarán dando los pasos primeros del camino a la libertad, la justicia y la democracia.


Derribar nuestros muros

No tiene ya mayor relevancia o utilidad especular sobre las posibilidades reales de que AMLO o Morena ganen elecciones locales o nacionales o de que cumplan lo que prometen, si llegaran a ocupar los puestos a que aspiran. Lo importante es mostrar, con base en experiencia propia y ajena, que incluso si se cumpliera todo eso seguiríamos cayendo en el abismo actual.


La finca amurallada

Hasta hace poco tiempo no parecía haber opción. Se votaba por el menos malo o para evitar que llegara alguien peor. Pero hoy existe un camino alternativo. La resistencia organizada toma ya forma y perfil. La respuesta está en el aire. Viene de abajo.


Entre miedo y esperanza

La esperanza humilde de quien confía en los dones de la naturaleza y en la capacidad de hombres y mujeres ordinarios de organizarse, actuar conjuntamente y hacer las cosas que tienen sentido


Amurallados

Clases políticas de todos los colores ideológicos nos siguen conduciendo a la barbarie. Disputan entre sí el control relativo que aún tienen sobre los dispositivos de la opresión e intentan sembrar la ilusión de que sustituir a quienes actualmente los manejan podría darles otro sentido. Lejos de conducir a la emancipación, adoptar ese camino nos hundiría aún más en la barbarie actual. Por eso va quedando claro que nuestra esperanza no puede venir de arriba. Por eso mismo, aumenta cada día el número de quienes abrigan esa esperanza, para que no se enfríe, nutriéndola desde abajo.


México: La capacidad de respuesta

Los maestros se reorganizan. Están modificando con sentido autocrítico estrategias que los alejaron de padres y comunidades y les crearon un clima social adverso, agudizado por la propaganda gubernamental. Se acercan a ellos de nuevo para mostrar que la lucha actual no es meramente gremial, sino una lucha social y política por la supervivencia.


La lucha interna

La presión externa es formidable y seguirá aumentando. Pero el enemigo principal está adentro… a menudo plenamente internalizado.


Aprender libertad

La propuesta del CNI es sobre todo una invitación a luchar por la libertad. Hoy. Aquí. Ahora. No a partir de mayo, durante la campaña o después de las elecciones. En todo momento. En todo lugar. Y eso exige, ante todo, aprender a identificar las rejas que nos mantienen en una prisión.


Aprender a gobernarnos

El país tiene aún inmensas reservas de saber autónomo. Que en las capas populares esa posibilidad colectiva de gobierno propio ha sido condición de supervivencia. Y que si lidiamos con la tormenta de ese modo, practicando a todos los niveles formas propias de autogobierno, organizándonos para eso, estaremos preparados para hacer lo que tenemos que hacer dentro de 18 meses.


México: El Consejo de Gobierno de los autogobiernos

Propuesta audaz de las autonomías autogobernadas para levantar la candidata indígena a las elecciones presidenciales desde las experiencias mismas, mostradas y demostradas en su capacidad real de gobierno democrático.


Encrucijada

A ras de tierra, en la vida cotidiana, la gente construye autonomía y rompe, pasito a pasito, su dependencia del mercado y del Estado. Se ocupa por sí misma de comer, sanar, aprender, habitar.
La esperanza surge, sobre todo, cuando se observa cada día que alguna persona ha logrado al fin vencer al fascista que todos llevamos dentro, el que nos hace desear que alguien gobierne nuestra vida. Cada día, alguien, muchos, millones, empiezan a concebir y llevar a la práctica formas comunales de gobernar su propia vida.


México: Profundizar la rebelión política en curso

Ante la tormenta, en este momento de peligro, es urgente profundizar la rebelión política en curso. Pero no será fácil. Se intensifican arriba y abajo esfuerzos por detenerla o mutilarla.
Para profundizar la rebelión política en curso y escapar a la simulación con que se intenta impedirla, es indispensable desgarrar ese marco mental. La propuesta del CNI proviene de otro marco y se basa en otra experiencia; ambos son parte y expresión del empeño descolonizador y emancipador, antirracista, anticapitalista y antipatriarcal que se ha formado bajo la tormenta.


La hora de la autonomía

La lucha por la autonomía en la América Latina se libra entre quienes la afirman en sus propios espacios, particularmente entre los pueblos originarios, y la proyectan al conjunto de la sociedad, y quienes
buscan regularla y controlarla dentro del régimen existente, como una forma de descentralización política de los poderes verticales del Estado.


México: Hora de imaginar y actuar

Contar con un consejo de gobierno en que todas y todos podamos ver en qué consiste la integridad moral, la digna rabia, el talento desinteresado de servir. Ante la fragmentación creciente del país y de las organizaciones, podría crearse al fin un dispositivo eficaz y confiable de articulación, para enfrentar concertadamente la violencia y el despojo que nos abruman. Se tratará de ponernos a trabajar, organizadamente, para cuidar la vida y proteger lo que aún tenemos de los vándalos corruptos que arrasan todo a su paso, sin importarles lo que queda del país, la Madre Tierra y la vida de todas y todos.


Hora de escuchar

Pedir al gobierno federal que se vaya y al estatal que se haga a un lado, porque no saben gobernar al pueblo de Oaxaca.


Gobernarnos

Ante el desastre que se perfila, la fuente de esperanza puede estar en la posibilidad de que la propia gente ejerza desde abajo capacidad de gobierno, al constatar que arriba se perdió esa capacidad.


La batalla de Oaxaca

Minutos antes de la masacre que dejó 6 muertos y más de cien heridos, el autor escribe estas notas:
Oaxaca está ardiendo. Hay conciencia clara del momento de peligro. Por eso, desde todos sus rincones, se apela hoy al coraje, tanto al que expresa la indignación moral que comparte un número creciente de personas como el que significa valor, entereza, capacidad de caminar con dignidad y lucidez en estos tiempos oscuros. La batalla acaba de comenzar.


Al derecho y al revés

Reconstruir hoy, como expresión suprema de resistencia, no es reparar o remediar instituciones cada vez más contraproductivas, amenazantes e irracionales. En rigor, nada puede salvarlas.
Lo que ha de reconstruirse no está ahí, sino abajo.
Reconstruir o reformular nuestras propias normas en comunidades y barrios, en el seno de nuestras organizaciones renovadas.
En el tejido apretado de hombres y mujeres reales que se conocen entre sí, que pueden ver lo que son en los ojos del otro, de la otra, en los espacios en que nosotrear es un estado de cosas y una manera de ser, podemos seriamente decir la verdad, decírnosla.
El empeño autónomo organizado, el que viene de abajo, el que se afirma en la dignidad ante todos los desastres y sabe que vivir es luchar, se extiende cada vez más y empieza a aparecer como una red de refugios interconectados y autosuficientes en medio de la tormenta que anuncian ya otra posibilidad.


Comienza en México la Campaña Nacional en Defensa de la Madre Tierra y el Territorio

Autonomía de comunidades y barrios que establecen sus propias normas de comportamiento y convivencia.


México: Tejidos de resistencia. Ante la militarización de Oaxaca, Defensa Comunitaria

Conozca la “Guía para la Defensa Comunitaria”


La resistencia a obedecer

Revolucionar significa que al fin sabemos que no hacen falta líderes, plataformas, partidos, estrategias o programas revolucionarios. Y que no se trata de tomar o destruir los aparatos podridos de la dominación; de conquistar el “capital”, como si fuera una cosa, no una relación.


Y sí, aprendimos

Quienes tuvimos el privilegio de asistir al primer curso de La libertad según los zapatistas nos graduamos el viernes pasado.