Libia, facebook y el canto del cisne

01.Mar.11    Análisis y Noticias

Libia, facebook y el canto del cisne

La revolución libia en la segunda mitad del siglo pasado, cuando aun no había internet, fue una de las tantas dinámicas de lucha de los pueblos de las décadas rebeldes de los años 60 y 70, décadas del Che Guevara, de los Panteras Negras, del existencialismo, del hombre unidimensional de Marcuse, de Franz Fanon, de los Beatles, de los hippies, Joan Baez y el Woodstock, de los estudiantes de mayo en Paris, de la lucha universal contra la guerra de Vietnam, en fin, una dinámica envolvente desde los hechos que se acaecían uno tras el otro, la reciente revolución china, la revolución cubana, la revolución argelina, las guerrillas y las luchas de liberación nacional. El mundo cambiaba a ojos vista, el discurso era expresivo de avances concretos y de la discusión de las vías de la revolución, en Chile se produce la experiencia inédita de la respuesta popular al paro patronal de octubre de 1972 contra Allende, en que la clase obrera y el pueblo tomaron las fabricas, minas y demás componentes de la economía en sus manos y demostraron que no eran necesarios los patrones. Y la producción se mantuvo, la circulación y transporte, el suministro de energía, servicios, comercio, etc. Pocos a nivel mundial han escrito analizando estas circunstancias, donde de facto la posesión de los medios de producción en su totalidad dejó de estar en manos de los propietarios legales para ser asumida por los de abajo modificando durante largas horas la correlación de fuerzas a nivel nacional obligando a los dueños del poder y la riqueza a pedir a Allende la devolución de las empresas, o sea, reconocieron y transformaron en acontecimiento explicito y declarado, que el control de la economía, la propiedad, la infraestructura, la distribución y demás resortes del funcionamiento de un país se les había escapado y recurrían al gobierno que aspiraban a derrocar, otorgándole una capacidad aun mayor de la que tenia, mientras los militares habían quedado neutralizados y no eran capaces de reaccionar frente a la ofensiva popular que había tomado el toro por las astas.

La revolución chilena no era el gobierno de Allende ni la capacidad de los partidos de la Unidad Popular para ordenar a sus bases la devolución de las empresas ocupadas, sino exactamente al contrario, era la capacidad instintiva de los trabajadores de hacerse del mango de la sartén cuando las circunstancias lo ameritan. Ese siempre ha sido un peligro para los partidos que requieren someter a los trabajadores a los dictados de los jefes, quienes se van a hinchar los bolsillos y las cuentas bancarias en el exterior.

Así ocurrió en Libia, Muamar al Kadaffi, un alto rango del ejercito de ese país, dio un golpe de estado y de inmediato se sumó a la oleada rebelde internacional para enfrentar la agresión de los países interesados en su petroleo. No tenia partido pero contaba con el aparato militar, que ha servido a muchos para iniciar procesos de cambio a nivel superestructural que luego desembocan en rupturas donde los lideres aparecen con abultadas cuentas en dolares, libras y euros. Para organizar gente disciplinada y enceguecida con quienes hacer andar el estado se requiere un partido, un ejercito o una iglesia. Las tres estructuras son exactamente lo mismo. Por ejemplo los chiitas de Irán, han conseguido que la población cierre filas con ellos gracias al fundamentalismo religioso. La iglesia católica fue la primera que descubrió la transversalidad para mantenerse en cualquiera sean las circunstancias reproduciendo la practica del Partido Socialista Francés, que viene de la escuela de la masonería y tiene tendencias internas para todos los gustos, así los fieles del Vaticano tienen desde el Opus Dei, una estructura fascista, hasta los cristianos por el socialismo, donde esperan que se reúnan todos los críticos, como hizo el Partido Comunista chileno que enfrentaba durante Pinochet la discusión interna sobre la necesidad de la lucha armada y descubrió la astuta idea de meter en un saco a todos ellos creando el Frente Patriótico Manuel Rodriguez dándoles la orden de echar toda la carne en el asador, es decir, quieren guerra, pues tomen armas y vayan al matadero. Les hicieron creer que el PC se iba a sublevar por todos lados, cosa que ni de asomo se estaba preparando, de modo que al igual que al Che Guevara, el partido les dio la espalda cuando había prometido delante de los cubanos que iba a movilizar gente en el campo y la ciudad en Bolivia.

Pero esos sucesos parecen ser gajes del oficio. Al Kadaffi previendo todo ello, se hizo rodear de una selecta tropa de ex revolucionarios fanáticos de diferentes países, a quienes mantenía como elite privilegiada en medio de las comodidades del poder en tanto la población no parecía tragarse el cuento del “cambio”, como el río que se adentraría en el desierto y ayudaría a multiplicar las arboledas con las cuales modificar el comportamiento de las aguas lluvias y elevar la producción agrícola. En 40 años ya debería tener, si lo hubiese tomado en serio, unos gigantescos bosques de nuevo tipo, ya que la idea inicial era construir canales con cemento adentrándose en el desierto llevando millones de litros de agua. No. Prefirió aceptar la mano tendida de occidente, en especial Italia e Inglaterra, para venderles millones de litros de petroleo y acumular riquezas. Y el desierto quedó esperando una de las pocas propuestas y oportunidades que ha conocido la humanidad de enfrentar desde la inteligencia humana la sequedad del desierto.

El nivel alcanzado por la industrialización fue elevado, pero nunca como para avanzar hacia la sustitución de importaciones como programa mínimo como hicieron los chinos, que ya superaron a los japoneses como la segunda economía mundial. El per capita de Libia siempre fue muchísimo mas superior que el de China y siempre se han manejado cifras de muchos millones de dolares que no se percibe donde están. La clase obrera industrial, que se supone favorecida por el modelo estatista centralizado de Kadaffi, fue la primera que salió a la calle junto a la juventud internauta y los trabajadores portuarios.

Cada uno interpreta el fenómeno a su gusto. Muchos dicen que es por facebook, pero ese no es mas que un medio de comunicación que ha servido para que la gente crea que necesita un referente centralizado donde cruzar opiniones y establecer acuerdos, aunque esta predeterminado que quienes hacen de facebook su espacio principal, jamás sabrán lo que es una comunidad humana que comparte el cuerpo en el día a día, ya que su metodología y objetivos es mantener a la gente separada corporalmente y aproximarlos solo en el universo conceptual, lucha ideológica, propaganda, etc. lugares donde el capital lleva las de ganar, así las multitudes presentes en las calles del mundo árabe solo tienen como referente la organización republicana del estado del capitalismo concurrencial (el que compite unos con otros, a diferencia del capitalismo de estado).

Así, cuando en cualquier país se exige al estado que cuide el medio ambiente, todos van a ir en apoyo de esa demanda, porque es justa, sin embargo cuando esas multitudes tumban gobiernos, por causa de nosotros mismos, que hemos insistido una y otra vez en la “función” del estado, “deber” del estado, “responsabilidad” del estado, corren a formar su estado, que sera administrado mediante las normas occidentales, pues se le identifica como el espacio o mecanismo del poder, lo que es absolutamente falso, ya que muchas experiencias desde abajo en localidades y territorios están demostrando que no se requiere el aparato estatal para construir poder y capacidad de empoderamiento territorial.

Fecebook y las redes sociales solamente están auxiliando a divulgar la crítica al autoritarismo y no hay modos de diputar salidas o propuestas. Los chiitas divulgan las suyas, pero va a depender de sus seguidores. Los católicos divulgan las suyas. Los estados europeos y norteamericanos exigen la república.

Y nosotros que?
Vamos a divulgar el ejemplo socialista?
Volvemos al estado, aunque este sea mejor según como se le mire.

Es como la critica, cuando se toma el contenido de un autor critico y se lanza en una discusión o sala de clases, se dice que uno también es critico, pero eso no es cierto, ya que ser seguidor de una propuesta critica no es ser critico, sino simplemente seguidor, como una iglesia o secta cualquiera.

Cuando proponemos alguna cosa desde la mirada critica o contemplativa, nuestra contribución se reduce ante la pobreza de una propuesta que no podemos hacer con nuestros propios cuerpos y esperamos que sea controlado el estado por nuestros guías o gurus, cosa que hoy día toda la gente se da cuenta y nos tiramos los pelos sin entender por que la gente no viene a nuestro discurso y por que no nos sigue como en aquellas viejas épocas rebeldes, donde bastaba ponerse de pie en silencio y salir de la sala para que todos te siguieran, donde bastaba retirar las manos de la maquina para que todos lo hicieran también. Hubo una epoca en que la Grolier Corporation vendía cientos de miles de libros diarios a nivel mundial mediante la estrategia del vendedor puerta a puerta, pero luego ya no compraban mas, la argumentación había tocado fondo por mas que se hacían los super sofisticados cursos y seminarios de venta, neurolingüística, inteligencia emocional y cuanta porquería que hacen tragar a los ilusos que quieren aumentar sus resultados sociales o comerciales. Hoy día la gente no compra el discurso político, tal vez solamente algunos estudiantes de primeros años de las universidades, pero de cientos y miles de reclutados por todos los grupos, llegan a final del estudio uno que otro contados con los dedos de una mano, y sobran dedos. Hoy día las mismas redes sociales hacen que todos coincidan en la critica a lo establecido, pero nadie se pone de acuerdo en el concepto, unos discuten con otros y a eso se le llama espacio democrático, sin percibir o escondiendo que cuando la gente esta en la calle deja el facebook para gritar y luchar hasta que los oportunistas encuentran negociando en bambalinas la mejor manera de calmar las aguas para cambiar sin cambiar nada.

Algunos izquierdistas llegan a creer que el apoyo de occidente, empresariado, militares, estados y servicios de inteligencia a Facebook no tiene mano negra detrás, como que es desinteresado. Basta ver el elogio que hace la prensa occidental a facebook para que retrocedamos de inmediato y dejemos de sentirnos satisfechos del “intercambio” sin cambio.

Es muy simple, apoyan porque saben que tenemos ráfagas y andanadas de palabras que se las lleva el viento, discursos rimbombantes y radicalidad verbal. Entramos a la red para decirles a los otros que hemos descubierto el árbol del bien y del mal haciéndonos los ciegos y sordos de que otros miles y millones entran por lo mismo, a vender su pomada. Si levanto la voz, el otro me saca de su lista de amigos y adiós pampa mía, al final seguiremos con muchos amigos si somos cautos, o sea, si conservamos el modo, ayudando a formar un nuevo Manual de Carreño, una etiqueta “social”, bien comportado al gusto del consumidor, adaptación simple. De seguro hoy mismo en muchísimos países mas de uno intenta ver si convoca a un “día de la ira” ante la chunga y divertimiento de los demás.

Anda, dale!
Ya que te has tragado el cuento de que Facebook permitió, etc, anda, mete lo tuyo y saca a la gente a la calle. O tal vez no haya sido Facebook, vamos a husmear otras posibilidades.

Otra posibilidad es que esos pueblos estaban cansados de los regímenes autoritarios de esos países, pero eso no se sostiene como argumento, pues no es posible que caigamos en la trampa de la prensa mundial que aspira a que por reflejo eso nos haga sentir que nosotros estamos “mejor”, ya que si fuera por eso, hace rato que estaríamos tumbando un gobierno tras el otro. Hemos caído en el racismo reflejo que ha instalado occidente en contra de los pueblos árabes y musulmanes y pensamos que son pobres fanáticos hipnotizados y sometidos por el feudalismo tradicional de los jeques, emires, sultanes y demases.

No. La situación de ellos es la misma que la nuestra en tanto pueblos oprimidos por el estado, ya que la opresión no es solamente mantener soldados en la calle y torturar a cada prisionero. Otra cosa es creernos el cuento de la repúblicas eurocéntricas y considerar este modelo civilizatorio como el espacio de vida ciudadana y no como es: el instrumento de dominación. En el fondo eso significa que en cualquier momento estaremos en la calle como en Punta Arenas, aunque es mejor sin negociadores que luego sean cooptados o amenazados.

Pero, que vamos a ofrecer en esa oportunidad y que ofrecemos ahora?
Ganar una lucha? Conquistar una reivindicación? Acaso no es mejor mostrar nuevas formas de vida?
No es mejor atraer a la gente a reproducir modelos exitosos desde la autogestión comunitaria y barrial donde se produce el alimento, energía alternativa, salud para todos desde abajo, educación buena desde las escuelas autónomas barriales, etc?

Hay un mundo que cambiar, pero no esta en otra parte, sino delante de nuestras narices. No le hagamos el quite con el pretexto de buscar en la teoría o el autor tal o cual. No hay que creer que hay que prepararse para actuar, que hay que estudiar para practicar, que sin teoría no hay practica, ya que las teorías que nos ofrecen son todas para orientar la practica desde un punto de vista, que podemos compartir, sin embargo hay muchos puntos de vista y terminamos agarrándonos los unos con los otros. Es mejor dejar la teoría y hacer la propia desde la organización comunitaria barrial o campesina, nuevos paradigmas derivados del mundo de la vida y la subjetividad de sujetos que se empoderan entre todos de sus cuerpos y territorios.

Ese es el desafío de Libia. Aun el mas radical revolucionario pisa el palito y cae en la trampa del estado donde debe subordinarse a las “reglas” para sobrevivir, en cambio desde la vida comunitaria las reglas son otras, hechas al calor del compartir cotidiano, las pequeñas y grandes cosas y momentos de la vida. Podemos usar el estado al servicio de la comunidad, pero no creemos mas en la trampa de tomar el estado para “hacer” comunidades, ya que están primero para poder controlar y dirigir los estados desde abajo. O no, Evo?

Al parecer estamos asistiendo al canto del cisne, que grita antes de morir, de los estados, depende de lo que hagamos todos y en especial usted, desde este minuto.

Abrazos
Jaime Yovanovic
profesor_j@yahoo.com