Rambos yanquis consiguen matar a Bin Laden en Pakistán. Obama canta victoria y se asegura las próximas elecciones.

02.May.11    Análisis y Noticias

WASHINGTON/ABBOTTABAD, Pakistán (Reuters) - Osama bin Laden fue asesinado el lunes en un operativo estadounidense en su complejo en Pakistán, para luego ser lanzado al mar, en un dramático final para el largamente perseguido líder de Al Qaeda que era el símbolo más poderoso del terrorismo mundial.

Los líderes mundiales saludaron la muerte de bin Laden, pero la euforia fue atenuada por el temor a las represalias y las advertencias renovadas de alerta contra ataques.

La muerte de bin Laden, quien logró un estatus casi mítico por su habilidad para eludir la captura durante tres períodos presidenciales en Estados Unidos, cierra un capítulo amargo en la lucha contra Al Qaeda, pero no elimina la amenaza de nuevos ataques.

Los ataques del 11 de septiembre del 2001, en los cuales militantes de Al Qaeda usaron aviones secuestrados para atacar a los símbolos económicos y militares del poder estadounidense, desataron dos guerras, en Afganistán e Irak, dañando las relaciones de Estados Unidos con el mundo musulmán y redefiniendo la seguridad aérea.

Un pequeño grupo de militares estadounidenses descendió en helicóptero al complejo de bin Laden cerca de la capital paquistaní, Islamabad, al amparo de la noche, y mató al líder de Al Qaeda en medio de un tiroteo, dijeron funcionarios estadounidenses.

“Esta era una operación para matarlo”, dijo a Reuters un funcionario de seguridad, quien habló bajo condición de anonimato. Pero agregó: “Si él hubiera agitado una bandera blanca de rendición, habría sido capturado con vida”.

La revelación de que bin Laden estaba viviendo en una residencia de tres pisos en la guarnición militar de la ciudad de Abbottabad, y no como muchos habían especulado al margen de la ley en regiones fronterizas del oeste del país, constituye una enorme vergüenza para Pakistán, cuyas relaciones con Washington se han desgastado durante el Gobierno de Obama.

El presidente estadounidense, Barack Obama, cuya popularidad se ha visto afectada por los problemas económicos, probablemente vea una recuperación a corto plazo en sus índices de aprobación.

Pero también estará más presionado por parte de los estadounidenses para acelerar su planeada retirada de las fuerzas de su país de la impopular guerra en Afganistán.

Sin embargo, la muerte de bin Laden probablemente no tenga impacto en la guerra en Afganistán, de casi una década de duración, donde las fuerzas de Estados Unidos están enfrentando un récord de violencia por parte de los talibanes.

Muchos analistas ven la muerte de bin Laden como simbólica dado que se creía que ya no daba órdenes operativas a los muchos afiliados autónomos de Al Qaeda alrededor del mundo.

Los mercados financieros eran más optimistas. El dólar y las acciones subían, mientras que el petróleo y el oro caían, con la visión de que la muerte de bin Laden reduce los riesgos globales de seguridad.

LANZADO AL MAR, ADVERTENCIAS DE VENGANZA

Pocas horas después del ataque mortal, el cuerpo de bin Laden fue arrojado al mar para evitar que su tumba se convirtiera en un templo para sus seguidores, dijeron funcionarios estadounidenses.

Ritos religiosos musulmanes se llevaron a cabo en la cubierta de un portaaviones estadounidense en el norte del Mar Arábigo, agregó un funcionario de defensa.

“Usted no querría que se le dejara para que su cuerpo se convirtiera en un santuario”, dijo otro funcionario estadounidense.

Consciente de las posibles sospechas en el mundo musulmán de que las fuerzas estadounidenses hubieran conseguido al hombre equivocado, un funcionario del país norteamericano aseguró que las pruebas de ADN mostraron una concordancia “prácticamente del 100 por ciento” con el líder de Al Qaeda.

Su cuerpo fue también identificado por una de sus esposas, dijo un funcionario de inteligencia.

Temiendo ataques en represalia, Estados Unidos emitió rápidamente advertencias de seguridad a sus ciudadanos alrededor del mundo.

El director de la CIA, Leon Panetta, dijo que Al Qaeda “casi con toda certeza” intentará vengar la muerte de bin Laden.

“Aunque bin Laden está muerto, Al Qaeda no lo está. Los terroristas casi con toda certeza intentarán vengarlo, y debemos, y lo haremos, mantenernos alertas y firmes”, agregó.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, elogió la operación como un golpe de Estado en la lucha contra el terrorismo, pero también advirtió que no significa la desaparición de Al Qaeda.

El primer ministro británico, David Cameron, dijo que Occidente tendría que permanecer “especialmente alerta” en las próximas semanas.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, saludó la muerte de bin Laden como un “hito en nuestra lucha mundial contra el terrorismo”.

Autoridades estadounidenses dijeron que bin Laden fue localizado en un complejo valuado en 1 millón de dólares en Abbottabad, a 60 kilómetros al norte de Islamabad. Después de 40 minutos de enfrentamientos, cayeron muertos bin Laden, otros tres hombres y una mujer que funcionarios estadounidenses dijeron que fueron usados como escudos humanos.

Una fuente cercana a la operación dijo que bin Laden recibió un tiro en la cabeza después de que el equipo militar estadounidense, que incluyó a miembros de la unidad de operaciones especiales Seal de la Marina, irrumpieron en el complejo.

Imágenes de televisión desde el interior de la casa mostraron manchas de sangre por el suelo junto a una cama grande.

Esta ha sido la mayor victoria en materia de seguridad para el presidente estadounidense desde que asumió el cargo a principios del 2009 y le dificultará a los republicanos retratar a los demócratas como débiles en seguridad mientras busque su reelección para el 2012.

En un marcado contraste a las celebraciones en Estados Unidos, en las calles de Arabia Saudita, la tierra natal de bin Laden que le quitó la ciudadanía después de los ataques del 11 de septiembre, había un clima de incredulidad y pesar entre muchas personas.

El grupo islámico palestino Hamas lamentó la muerte de bin Laden como un “guerrero árabe sagrado”.

Pero muchos en el mundo árabe sintieron que su muerte llegó con retraso. Para muchos árabes, inspirados en las revueltas populares en Egipto, Libia y otros países durante los últimos meses, las noticias sobre la muerte de bin Laden tenían menos significado que el que hubieran tenido en el pasado.

PAKISTAN INFORMADO TRAS OPERATIVO

La operación podría complicar las tensas relaciones con Pakistán, un aliado clave de Estados Unidos en su lucha contra la militancia y la guerra en Afganistán.

El vínculo ya se ha visto afectado por los ataques de Washington con aviones no tripulados en el oeste del país y el encarcelamiento durante seis semanas de un contratista de la CIA a principios de este año.

Las autoridades pakistaníes fueron informadas de los detalles de la operación después de que se produjera, poniendo de relieve la falta de confianza entre Washington e Islamabad.

“Por un tiempo habrá mucha tensión entre Washington e Islamabad porque bin Laden parece haber estado viviendo aquí cerca de la capital pakistaní”, dijo Imtiaz Gul, un analista de seguridad pakistaní.