Correa ya no habla de socialismo del S.XXI


¿Cómo va la “Revolución Ciudadana”?

Leonardo Ogaz A.
Rebelión

El Ecuador con un crecimiento del 8% para el año 2011. Una disminución en 4% de la pobreza y con una estabilidad política, solo levemente interrumpida por la huelga policial del 30-S, más una importante inversión pública en infraestructura vial, salud y educación, son algunos de los logros que puede exhibir le gobierno de Rafael Correa Delgado, después de 5 años de revolución.
Desde el punto de vista de la relación con el movimiento social el gobierno de Rafael Correa Delgado termina fuertemente enfrentado con el movimiento de los trabajadores por los despidos masivos en el sector público, una aguda confrontación con el movimiento indígena, hay cerca de 180 líderes indígenas acusados de terrorismo y sabotaje por participar en movilizaciones contra la ley de aguas y la ley minera.

En contraste con lo anterior el Presidente Correa quien había solicitado la amnistía para Alberto Dahik ex vicepresidente de la república acusado de peculado por el mal uso de fondos reservados, a quién curiosamente se le levanta la orden de prisión y regresa al país, del cual había huido en una avioneta particular hace 16 años. El Presidente Correa lo considera un hombre honesto y un perseguido político, en cambio a los dirigentes indígenas, terroristas. Habría que recordar que Alberto Dahik fue acusado de “terrorista económico” por sus extremas políticas neoliberales, pero en realidad no está siendo juzgado por neoliberal, sino por corrupción. Este solo hecho es revelador de las graves paradojas en que se debate esta llamada “Revolución Ciudadana”.

Por otra parte este quinto año de “Revolución Ciudadana” nos presenta un alto déficit de participación ciudadana por una parte y por otro con una impresionante concentración de poder en manos de la persona del Presidente de tal manera que todas las decisiones importantes las toma él, si por alguna razón él no estuviera, todo el mecanismo de gestión y decisiones y me atrevería a decir que el conjunto de la “Revolución Ciudadana” entraría en un seria crisis. Controla ahora con bastantes dificultades el poder legislativo, controla el poder judicial y cuenta por ahora con el respaldo de las Fuerzas Armadas. Se ha instaurado lo que se conoce como un régimen bonapartista. Caracterizado por un fuerte autoritarismo.

Procesos de organización social o ciudadana, redes en el tejido social que apunten a un poder popular para cambios más profundos no existen en el horizonte de la políticas gubernamentales.

Muchos de los problemas tienden a judicializarse y a policializarse, se emprenden juicios contra periodistas y medios de comunicación tanto de derecha como de los movimientos sociales, se usa inteligencia policial para despedir trabajadores, etc. Se ha utilizado inteligencia policial en una serie de áreas que no tienen que ver con la delincuencia tradicional, sino en ámbitos de administración pública.

Se ha dado inicio a la etapa minera el Ecuador al firmar un importante contrato con la empresa Canadiense Kinroos Aurelian para la explotación de la minería del oro en la provincia de Zamora y el gobierno del Ecuador opta ya sin tapujos por el extractivismo, ahora minero. Podemos imaginar que los días viernes se cantan canciones de homenaje al Che Guevara en el círculo de amigos más cercano al Presidente y el día lunes se firma un contrato con una empresa trasnacional minera.

En Ecuador se ha desarrollado un importante proceso de modernización del Estado Capitalista, se ha instaurado un modelo neo desarrollista, dentro del ámbito que André Gunder Grank denominaba “desarrollo del subdesarrollo”, se abre paso a una nueva hegemonía empresarial, la actividad bancaria está próspera y la distribución de la riqueza se mantiene en los niveles de alta desigualdad que han caracterizado la pirámide social del Ecuador.

En materia de un cambio social en la distribución de la tierra, es decir, una reforma agraria, no hay ninguna intención de realizar nada, más bien existe la idea de mantener el actual “statu quo”.

Una tecnocracia clase mediera abriendo paso a una nueva hegemonía empresarial es lo más característico de este proceso, una relación clientelar que garantice éxitos electorales es el tipo de relación que se ha privilegiado con los sectores populares, la matriz populista de reproducción política se mantiene, el caudillo y la masa electoral.

En proyección podemos vislumbrar una alta conflictividad social con trabajadores y el movimiento indígena, agudizado por el clima electoral, en donde el Presidente Correa contará con la ventaja de batirse con una oposición de derecha probablemente fragmentada y una emergente oposición de izquierda que capitalice la movilización social. De mantenerse este escenario tendremos otra victoria electoral de Rafael Correa. Lo que si, se ve bastante difícil es que logre obtener una mayoría parlamentaria que le permita imponer como hasta ahora sus políticas.

Hace mucho tiempo que el Presidente Correa no habla de Socialismo del siglo XXI, lo cual es mejor para beneficio de alguna claridad.