Argentina: ¿Estatización o nacionalización? Entretelones y tendencias

18.Abr.12    Análisis y Noticias

Argentina: ¿Estatización o nacionalización? Entretelones y tendencias

Por el Profesor J

España ha reaccionado furiosamente a la llamada “nacionalización” de la empresa Repsol-YPF, siendo Repsol que tenía el 58% de las acciones y queda ahora con 7%, ya que se pasó al estado el 51% restante, quedando así el estado ahora con el 93%, ya que YPF es fiscal, como Codelco en Chile. Venezuela y Ecuador han sido tímidos en su relación con las empresas petroleras extranjeras, que se mantienen en una gran proporción funcionando dentro de esos países como verdaderos enclaves a los cuales hay que sacarle migajas de impuestos para rescatar algo de “soberanía”, en tanto el discurso antiimperialista es mucho más amplio que los hechos mismos. Argentina recibe fondos para medidas estatales por medio de los impuestos desde la agroexportación de empresarios nacionales de la soya y la carne, sin embargo la rebelión del campo dirigida por la oligarquía de la tierra ha obligado al gobierno desde ya un buen tiempo, a realizar estudios de fuentes de ingresos adicionales, ya que debe entenderse que la medida no se ha efectuado de la noche a la mañana y tiene largo tiempo de análisis con fuertes resguardos de discreción, en lo que no han estado ajenos los militares, obviamente, a los cuales se les debe haber asegurado una cuota para comprar su complicidad.

España se ha alineado junto a Inglaterra en el tema de las Malvinas y ha apoyado la explotación petrolera que este país realiza en la isla, tema que Santos no dejó instalar en la agenda de la reunión de los presidentes en Colombia, por lo que la ocasión era oportuna, pues la presidenta Fernández llegó hecha una fiera desde Colombia, de donde se retiró sin firmar la resolución final y había que hacer algo urgente, nada mejor que el golpe de expropiación petrolera, que evidentemente sería bien recibida por los argentinos en general, siempre deseosos de levantar las banderas “nacionalistas” que legó el general Perón y su esposa Evita, por lo que no es de extrañar que en algunas banderas aparezca el nombre de la ex primera dama peronista en las manifestaciones de apoyo a la medida gobiernista.

Sin embargo esta medida en el fondo no sólo aspira a recaudar ingresos adicionales, sino que trata de ser un golpe de gracia a la enorme influencia que ha ido adquiriendo la lucha contra el extractivismo minero en diferentes regiones del país trasandino, lucha que ha llegado a niveles de puebladas en varios lugares distantes entre si, desde el norte hasta Cuyo en el centro, colindante con la región metropolitana chilena. Esas batallas, con cortes de rutas y paralización efectiva del funcionamiento de minas, se han transformado en un nuevo referente político-social a nivel nacional y han llegado a apoyar a los movilizados delegaciones de prácticamente todo el país, quebrando el eje lineal de las formas cotidianas de la política de taza de leche que se ha ido imponiendo desde las gloriosas jornadas que tumbaron presidentes e instalaron las asambleas vecinales autónomas por todo el país. El panorama político estaba cambiando gradualmente y el eje de la atención se había transferido hacia esas regiones en lucha, en algo similar a las batallas de Cajamarca en Perú que obligaron a Humala a militarizar la región, a las marchas bolivianas contra la carretera brasileña y la explotación del territorio ancestral, a la paralización del norte panameño por las comunidades contrarias a la explotación minera y a las movilizaciones ecuatorianas contra el acuerdo de Correa con los chinos de explotar yacimientos mineros con una gigantesca inversión que reforzaría las arcas fiscales. De modo que la lucha contra la minería en Argentina se instala en la potente dinámica anti extractivista que recorre el continente como reguero de pólvora y que no es manejable por los gobiernos, ya que responde a iniciativas autónomas desde abajo que pueden o no avanzar hacia formas de autoorganización permanente y empoderamiento local.

Veamos el buen análisis que hace Hernández Navarro en La Jornada de México sobre el asunto y cuestionemos algunas de sus colocaciones

Texto:
Análisis | Renacionalización de YPF
La soberanía energética nacional
El periodista del periódico mexicano «La Jornada» Luis Hernández Navarro defiende la decisión del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de nacionalizar la producción energética porque «el nuevo intervencionismo estatal en el petróleo y gas ha permitido a varios países el crecimiento de las arcas públicas» y con ello mitigar problemas internos como el analfabetismo o la probreza.

Comento:
Vean como el autor extiende la situación argentina hacia otros países en lo que llama el nuevo intervencionismo estatal, o sea, que el extractivismo depredador, que destruye tierras y poblaciones, debe dejar de ser privado para ser estatal con el pretexto de combatir el analfabetismo y la pobreza. Bello discurso nada realista, ya que son muy pocos e irrelevantes los indicadores al respecto, por lo que entendemos que tiene solamente objetivos ideológicos, esto es, atraer gente que busca otros rumbos a la recohesión institucional deslegitimando las experiencias alternativas desde abajo que se extienden por todos lados.

Sigue:
Luis HERNÁNDEZ NAVARRO «La Jornada»
El anuncio de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, de que el Estado declaraba de utilidad pública y sujeto a la expropiación el 51% de las acciones pertenecientes a Repsol-YPF no es, como sostiene Felipe Calderón, una decisión «muy poco responsable y muy poco racional». Es falso que -como afirmó el mandatario mexicano- no lleve a nada y perjudique a su país como destino de inversión. Por el contrario, la reivindicación de una soberanía energética nacional por la señora Kirchner forma parte de los nuevos vientos que soplan en América Latina. Con el nuevo siglo, varios gobiernos progresistas de la región han renegociado los contratos firmados por gobiernos de derecha con las empresas petroleras transnacionales y han pasado a tener pleno control sobre recursos naturales claves. Con la expansión de las explotaciones de gas y los precios del oro negro al alza, los estados han decidido cambiar las reglas del juego.

Comento:
Es tierno ver como el autor levanta el panegírico de los “nuevos vientos”. Poético habría que decir, si no fuese siniestro, ya que el “pleno control” apenas de ha instalado sobre un rubro, por ejemplo el gas boliviano, cuya propuesta fue levantada desde las organizaciones autónomas, como la Coordinadora del Agua y del Gas desde Cochabamba, así como de las comunidades indígenas, todos ellos hoy día distanciados del gobierno por razones que no son precisamente la ingerencia yanqui como sostiene el presidente. Eso lo pasa por alto de forma etérea el autor. En Ecuador y otros lugares el tema no es diferente, por lo que hay que examinar con lupa esas “razones” aducidas.

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El control sobre la renta petrolera ha permitido a países como Venezuela, Bolivia y Ecuador destinar cuantiosos recursos a programas para reorientar su desarrollo, mitigar la pobreza, combatir el analfabetismo, mejorar la salud y construir redes de protección social. Los resultados de esta política de bienestar social son evidentes.

Comento:
El sueño de volver al viejo estado de bienestar sigue siendo levantado por quienes saben que es imposible, ya que el estado debe someterse a un obligado proceso de acumulación que se asienta en la destrucción de la madre tierra y el quiebre de las comunidades, con lo que se están colocando en abierto antagonismo contra la población. Ya es hora que se entienda que no son los agentes norteamericanos los que movilizan miles y miles de comunarios en contra de la explotación de los recursos y el envenenamiento de las aguas y el ambiente. Incorporar beneficios sociales a costa de otros aparece solamente como una demagogia estatista, además que los indicadores de todos esos ítems mostrados por el autor no se han modificado sustancialmente, ni en Brasil, que ha destinado tres millones de canastas para pobres. Tal vez sea eso lo que el autor llama “mitigar” la pobreza, justificando un término relativista para concitar apoyo a una línea de acción que no avanza a cambios de fondo. El estado de bienestar sólo alcanzó a llegar a unas pocas capas sociales, mientras aumentaba la exclusión, como fue en Chile, que sólo logró radicalizar las capas marginadas que fueron al fin y al cabo los que cambiaron el panorama político con miles de tomas de tierras agrarias y urbanas al final del período del “estado de bienestar”, y pensar que algunos “culpan” a esos sectores del golpe militar de Pinochet para justificar sus pasadas y actuales políticas conciliadoras. Fueron los ultras, no fuimos nosotros, así que vamos otra vez, pero sin ultras, por favor, sin embargo nuevamente la “ultra”, esta vez sin partidos, para que no hablen, sale a la palestra por todos lados, no para empujar a los gobiernos progresistas ni estimular al golpe de estado, sino para defender sus derechos afectados por el modelo que esos gobiernos han debido asumir a plenitud, el modelo capitalista extractivista. O sea, como en la independencia, se cambió solamente el administrados del sistema de dominación.

Sigue el texto:
En 2008, Rafael Correa, presidente de Ecuador, advirtió a Felipe Calderón: «Ser de derecha ya pasó de moda en América Latina». Ahora tendría que recordárselo, no solo al mandatario mexicano, sino a tres de los aspirantes a relevarlo en el puesto. Las trasnochadas propuestas de los candidatos Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri, que reivindican la apertura de Pemex a la inversión privada, están en la misma dirección que los dislates del mandatario mexicano. Como lo están, también, las declaraciones en la Universidad de las Américas Puebla del zedillista Luis Téllez, presidente de la Bolsa mexicana de Valores y exrepresentante de la inversora Carlyle, demandando abrir Pemex a la iniciativa privada para poder operar en la Bolsa de Valores y obtener ganancias como una verdadera empresa.

Comento:
Aquí el autor tropieza con su propia cola y se cae estrepitosamente, pues queda claro que este párrafo se dedica a dejar de lado al otro candidato, porque es “su” candidato, López Obrador, que no ofrece nada nuevo más allá de la “diferencia” entre la Alianza y la Concertación en Chile. Los otros son los “malos”.

Sigue el texto:
Hace tres décadas y media, el nacionalismo petrolero alcanzó su cenit después del alza en el precio del crudo de 1973. En los años 80 comenzó su repliegue. Este movimiento pendular llegó a su fin a comienzos del nuevo siglo. A partir de entonces, los gobiernos de economías de hidrocarburos han ampliado y profundizado su control en la producción y explotación del gas y el petróleo.
La desconfianza en las grandes potencias, la importancia del petróleo en la generación de ingresos y el descontento con los resultados de las grandes empresas y los desfavorables contratos firmados con ellas, son algunas de las causas que explican la nueva dirección en que se mueve el intervencionismo estatal en el sector.
El petróleo es una herramienta formidable para alcanzar la independencia económica o para profundizar la dependencia hacia las metrópolis. Los gobiernos progresistas han apostado por una vía de desarrollo alterna.

Comento:
Compare usted con las resoluciones del encuentro de la Vía Campesina con el tema agroecológico realizado en Cochabamba hace pocos días. Ahí ellos señalan que el petróleo está siendo abandonado por el biocombustible, lo que en realidad no es cierto. Sin embargo, en el fondo lo que hacen esos ecologistas de mentira es “salvar” al petróleo, que según este autor es una “herramienta formidable” importante para la generación de ingresos. Así queda demostrado el oportunismo de unos y de otros, que defienden un proceso de acumulación liderado por el estado a sabiendas de que dicho proceso está totalmente en contra de la población. En la comuna de Tiltil demostraremos que es posible mejorar ostensiblemente todos los indicadores señalados y otros, sobre la base de la rearticulación de los recursos locales dirigidos desde las asambleas vecinales que subordinarán el municipio a sus deliberaciones discutidas y decididas en las calles y plazas. Este autor sabe perfectamente que en los municipios autónomos mexicanos, zapatistas y no zapatistas, se avanza rápidamente hacia soluciones de todo tipo sin apoyo del estado, más bien con la agresión permanente de las instituciones, agresión que busca neutralizar sus avances y su influencia hacia otras localidades, sin conseguirlo.

Sigue el texto:
La ola de nacionalizaciones de los 70 dejó grandes compañías nacionales propiedad de los estados, además de las que ya había: Arabian American Oil Company-Aramco; National Iranian Oil Company; Iraqi National Oil Company; Kuwait Oil Company; Abou Dhabi Company for Onshore Oil Operations (el Estado posee 60% de sus acciones); Petróleos de Venezuela. Muchas de estas empresas están sujetas a presiones para abrirse a la inversión privada o han sido liquidadas.

Comento:
Esas nacionalizaciones pasadas sólo sirvieron para fortalecer la casta dominante y agudizar las malas condiciones de vida de la población, aunque tal vez hoy no sea así, porque gobernarán los “buenos”.

Sigue el texto:
El nuevo intervencionismo estatal en el petróleo y gas ha permitido a varios países el crecimiento de las arcas públicas. La nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia con el Gobierno de Evo Morales permitió que la empresa YPBF sea ya no solamente la reguladora de los contratos con las grandes empresas, sino la propietaria de todo el gas que posee la nación. Es el Estado quien define los precios, los volúmenes y los lugares de producción.

Comento:
Ya hemos dicho que en ese país el gas ha sido algo exclusivo, pero poco se ha tocado el petróleo.

Sigue el texto:
Un papel preponderante en esta ola de intervención estatal en la industria lo ocupa Rusia. El Gobierno ha incrementado el tamaño del sector público en hidrocarburos, sin cerrar la puerta a la inversión privada, tanto rusa como extranjera, al tiempo que apoya la expansión de Gasprom, megacorporación bajo control mayoritariamente estatal.

Comento:
Bueno, casi no se necesita comentario. Todos saben que hoy día el proceso de acumulación ruso es capitalizado por el empresariado y la mafia, así como aumentan las protestas por todos lados y Putin, el mentor de esa modalidad de acumulación, es rechazado por los sectores más desposeídos, que no son pocos, como se ha visto en las manifestaciones en su contra.

Sigue el texto:
El malestar hacia las grandes empresas privadas ha irrumpido en otras naciones. Es el caso de Argelia con Repsol/Gas Natural y de Kazajstán con ENI. Los gobiernos de esos países han exigido una modificación de los contratos o su rescisión.

Comento:
Eso es obvio, la disputa por el control del petróleso está a la orden del día en todas partes, unos para ganar a toda costa y otros para engañar a la población ofreciendo una redistribución de riquezas que nunca llega.

Sigue el texto:
Es falso que la reivindicación de la soberanía petrolera haya alejado la inversión extranjera. Simple y sencillamente la ha diversificado. Nuevos capitales han llegado a tierras sudamericanas, dispuestos a invertir en términos diferentes a los de las viejas metrópolis coloniales. En todo el continente hay cuantiosas inversiones chinas. En países como Venezuela, los capitales de Rusia, Irán, Turquía, Bielorrusia y Portugal son abundantes. El comercio entre países de la región se ha intensificado. Argentina, por ejemplo, es el principal socio comercial de Venezuela.

Comento:
Plenamente de acuerdo con el autor, los capitales internacionales no deben asustarse, pues no corren peligro. Buena vuelta para morderse la cola que hace este autor. Así el antimperialismo queda efectivamente en el discurso.

Sigue el texto:
Los precios del crudo se han incrementado desde comienzos del año. Hay presiones al alza, en parte por la incertidumbre de las presiones del embargo sobre Irán. La producción de Siria y Yemen ha caído. Aunque la OPEP ha aumentado la producción, los precios no han bajado.
La decisión soberana de Argentina marcha en la ruta correcta. Por contra, las declaraciones de Calderón y tres de los candidatos presidenciales caminan en sentido contrario a las tendencias dominantes en el mundo. La ruta que ellos proponen ha resultado un fracaso. La soberanía energética nacional llegó para quedarse por largo tiempo.

Comentario final:
No hay tal “soberanía”, sino modalidades de rearticulación con el capitalismo globalizado.

Jaime Yovanovic Prieto (Profesor J)
Profesor_j@yahoo.com