A pesar de solicitud de no traer banderas partidarias al movimiento, partidos provocan y dicen que hoy saldrán con sus banderas

PT y MST quieren evitar el despliegue de la autonomía e intentarán hoy ponerse a la cabeza, como “vanguardias”.



Jueves, 20 Junio 2013 16:08

Nuevamente Brasil vive una nueva jornada nacional de protestas
AFP

A pesar de que las autoridades anularon el aumento en el precio del transporte, un millón de brasileños se comprometieron en las redes sociales a marchar nuevamente hoy por todo el país para exigir servicios públicos de calidad y denunciar los gastos del Mundial

Un millón de brasileños se comprometieron en las redes sociales a marchar hoy por todo el país para exigir servicios públicos de calidad y denunciar los gastos del Mundial de fútbol, pese a la anulación del aumento del precio del transporte.

Gigantescas marchas están convocadas en 17 capitales estatales y otras 63 ciudades, incluidas Rio de Janeiro y Salvador, donde se celebran dos partidos de la Copa Confederaciones, un ensayo general del Mundial del año próximo.

Como ha sucedido en las protestas de los días anteriores, los manifestantes pueden buscar acercarse al estadio de Maracaná durante el partido España-Tahití, previsto a las 16:00, así como al estadio de Salvador, donde se enfrentan Nigeria y Uruguay a las 19:00.

Nada deja presagiar el fin de este movimiento apolítico, que algunos ya llaman “Primavera Tropical”, y que carece de liderazgos claramente identificados. Pero algunos sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos -incluido el gobernante Partido de los Trabajadores (izquierda)- declararon hoy su intención de participar en las marchas, portando sus banderas.

Las protestas, que han dejado perplejo al gobierno de izquierda de Dilma Rousseff y a la clase política en general, comenzaron exigiendo la revocación del aumento del precio del boleto de autobús, metro y tren. Pero rápidamente sumaron otros reclamos y denuncias, como los quince mil millones de dólares de dinero de los contribuyentes destinados a la Copa Confederaciones y el Mundial 2014.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, educados y de clase media, expresan su indignación por el aumento del costo de vida y la mala calidad de los servicios, en momentos en que el país, mundialmente famoso por sus programas sociales que sacaron a millones de la pobreza, registra un decepcionante crecimiento económico y una inflación en alza.

También denuncian la corrupción arraigada en la política brasileña y reclaman mayores inversiones en educación, salud y seguridad. Estas son las mayores protestas en dos décadas en Brasil, un país donde la población no acostumbra salir a las calles a expresar su descontento.

Por primera vez, el Movimiento de campesinos Sin Tierra (MST), la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), la Central Unica de Trabajadores (CUT), el PT y el Partido Comunista de Brasil (PCdoB), entre otros, anunciaron que se unirán a los manifestantes, que rechazan desde el inicio de las protestas toda vinculación política.

“La repercusión de esta intervención será conocida hoy en la Avenida Paulista de Sao Paulo, cuando los militantes organizados marchen junto a la masa ‘apolítica’ dirigida por el Movimiento Pase Libre”, que reclama la gratuidad del transporte en Sao Paulo, dijo el analista político Ilmar Franco al diario O Globo.

Amanda Souza, estudiante de derecho de 27 años, reivindica su derecho a manifestar junto a los movimientos organizados, porque representan “a organizaciones y a fuerzas políticas que históricamente combatieron por las conquistas de los derechos de los trabajadores”.

La marcha atrás de más de una decena de alcaldías y gobiernos estatales en el aumento del precio del boleto de metro, tren y autobús no logró frenar las protestas. Las autoridades de Sao Paulo y Rio de Janeiro revocaron el miércoles el aumento del precio del transporte, sumándose así a la decisión ya tomada por Porto Alegre, Cuiabá, Recife y Joao Pessoa, entre otros.

“Fue cancelado el aumento (de los pasajes), ¿pero quién dice que vamos a parar?”, escribió un internauta. La convocatoria para la protesta en Rio de Janeiro, bajo el lema “Son más que veinte centavos”, en referencia al anulado aumento del precio del boleto de autobús de 1.34 a 1.44 dólares, ya contaba con más de un millón de seguidores en Facebook, y 250 mil confirmaron asistencia.

En Sao Paulo, eran más de dos millones de seguidores y casi 300 mil anunciaron su presencia. En la capital, una ciudad diez veces menor que Sao Paulo, medio millón de personas habían sido avisadas a través del evento “Despierta Brasilia” y más de 50 mil anunciaron también su presencia.

Las manifestaciones han sido en su mayoría pacíficas, pero en varios casos subgrupos violentos se han enfrentado con la policía y protagonizado saqueos y actos de vandalismo.

El miércoles en Fortaleza, una manifestación que reunió a 25 mil personas derivó en violentos choques con la policía al margen del partido Brasil-México por la Copa Confederaciones. El enfrentamiento tuvo lugar a 3 km del estadio Castelao. Quince manifestantes y tres policías resultaron heridos.

La ciudad de Niteroi, del otro lado de la bahía de Guanabara de Rio de Janeiro, también fue escenario en la noche del miércoles de violentas protestas de miles de personas.