Salir de la actual lógica extractivista y de la exportación de la naturaleza

Proceso necesario de descolonización de los imaginarios



PhD. William Sacher: “Si quieren construir sociedades justas y respetuosas (…) los estados de América Latina tienen que salir de la actual lógica extractivista y de la exportación de su naturaleza

Lunes 22 de Julio de 2013 12:44

1.- ¿Qué material es el cianuro? ¿En qué tipo de actividades se utiliza?
El cianuro es un compuesto químico muy reactivo, es decir que se puede unir con una gran variedad de otros elementos químicos, como el azufre o compuestos a base de carbono orgánico, incluso con organismos vivos.
También establece fácilmente enlaces con la mayoría de metales como el oro, el cobre, el zinc, el mercurio, el hierro y forma lo que se llama “complejos metal-cianuro” generalmente muy solubles en agua, y de estabilidad variable. Esta propiedad clave del cianuro es aprovechada en la minería para extraer el oro o la plata. El cianuro es usado en otras industrias como la del plástico, los fertilizantes, herbicidas, colorantes, y la farmacéutica.
2.- ¿Han ocurrido accidentes relacionados con el uso del cianuro?
En los últimos 30 años se han registrado al menos 25 accidentes importantes relacionados con el cianuro en actividades mineras.
Uno de los mayores accidentes de estos últimos años es sin duda el de Baia Mare en Rumania ocurrido el 30 de enero del 2000, en una concesión de compañía minera aurífera Aurul. Se calcula que un derrame 100.000 m3 de agua contaminada con cianuro llegó al río Someș. Concentraciones de cianuro sumamente altas se midieron cientos de kilómetros aguas abajo del rio más cercano al sitio de la mina. La contaminación provocó la muerte de cientos de toneladas de peces, mientras que durante meses, 2 millones de personas en Hungría se quedaron sin agua potable.
La industria minera de oro está citada como la fuente de mayor contaminación del agua por cianuro. En general, las concentraciones de cianuro más altas se dan por las inevitables fugas en los alrededores de las instalaciones mineras. En los sitios más contaminados, las concentraciones de cianuro pueden ser hasta 10´000.000 de veces mayores que las normales.
3.- ¿Cuáles son los efectos sobre la salud humana?
El hecho de que el cianuro sea un compuesto muy reactivo explica también su alta toxicidad para los seres vivientes, pues reacciona muy fácilmente con la materia orgánica que nos constituye. Al estar en contacto con el cianuro, ya sea en forma líquida, solida o gaseosa, el cuerpo lo absorbe rápidamente por la piel y las superficies mucosas. Para un humano adulto, el cianuro de hidrógeno ingerido oralmente puede ser mortal a partir de una dosis equivalente al peso de un grano de arroz.
En caso de dosis letales, el cianuro impide rápidamente la respiración de las células, que son componentes elementales de los seres humanos. Esta ausencia de respiración impide el transporte de oxígeno a través de la sangre y lleva en tan solo unos segundos a la muerte por paro cardíaco. Se dice que el intoxicado muere de “asfixia interna”.
4.- ¿Cómo actúa el cianuro en la extracción del oro?
El oro es un elemento mucho más escaso de lo que generalmente se piensa. En todo el planeta, se han agotado ya la mayoría de los yacimientos “reales”, es decir las vetas ricas en donde el metal es detectable con el solo ojo humano y puede ser extraído con métodos artesanales. Sin embargo, la demanda de oro ha ido creciendo sustancialmente a lo largo de los últimos 15 años, y se requiere explotar yacimientos de calidad cada vez más baja en los cuales el oro se encuentra junto con muchos otros metales y compuestos minerales. ¡En la actualidad se explota yacimientos en los cuales el oro se encuentra en una concentración tan baja como 1 gramo por tonelada de roca tratada! El tratamiento hidro-metalúrgico por lixiviación con soluciones de cianuro es actualmente el método más simple que permite a la industria minera extraer oro de estos yacimientos de manera rentable; No es el único, pues existen otros procesos que siguen siendo usados, pero son técnicamente más complicados de implementar y más costosos. El cianuro es uno de los pocos compuestos capaces de separar al oro del resto de la roca formando con él complejos químicos.
El proceso de lixiviación consiste en poner la roca que contiene el oro en contacto con una solución de cianuro, es decir agua con cianuro “disuelto”. Al unirse con los átomos de oro lo separa de los otros minerales presentes.
El cianuro de sodio es comercializado en forma de “sal” en la cual se encuentra unido al sodio, de la misma manera que en nuestra sal de cocina, el cloruro de sodio, el cloro se encuentra unido al sodio. La sal de cianuro, es muy soluble en el agua. Esta propiedad es usada para preparar las soluciones de cianuro que luego se vierten sobre la roca que contienen el oro. Se utilizan soluciones de cianuro de sodio con concentraciones que oscilan entre 100 y 500 miligramos por litro dependiendo del tipo de roca. La preparación de la solución de cianuro de sodio es el proceso que consume la mayor parte del agua en una mina de oro.
Para extraer 1 kilo de oro, se necesita un promedio de 140-160 kilos de cianuro de sodio, y se necesita 142.000 litros de agua. Para una mina de oro industrial mediana, que produce 25 kilos de oro al día, se necesitan 4 toneladas de cianuro al día, sin embargo, 140-160 kg es un promedio y en ciertos casos el consumo de cianuro puede alcanzar hasta 1250 kilogramos por cada kilo de oro, dependiendo del tipo de roca, lo que lleva a un consumo diario de más de 30 toneladas de cianuro. La industria minera es un gran consumidor de este toxico, pues absorbe el 18 % de la producción mundial de cianuro de sodio, lo que a escala mundial representa un consumo de 252 000 toneladas de cianuro por año.
5.- ¿Es realmente una opción ambientalmente viable el uso del cianuro en la minería?
Los desechos provenientes de la extracción del oro contienen una gran variedad de complejos metal-cianuro, potencialmente tóxicos, cuyos riesgos para los ecosistemas son desconocidos y difíciles de cuantificar pero sin duda destructivos.
A nivel temporal, se puede identificar dos tipos de contaminación. La contaminación crónica causada por el cianuro generalmente son fugas permanentes en pequeñas cantidades de desechos líquidos o de aguas de lluvia que entran en contacto con las diferentes instalaciones contaminadas de la mina. La contaminación accidental suelen ser accidentes que surgen a raíz de eventos climáticos o sísmicos, o a negligencias en las construcciones de las instalaciones de la mina. A lo largo de las últimas décadas, en las cuales se intensificó La minería industrial de oro, se puede registrar una larga serie de accidentes catastróficos para los ecosistemas y las poblaciones. En la actualidad, en las minas industriales de oro, con impactos crecientes, la descarga permanente de los desechos cianurados tratados, los derrames pequeños y los accidentes mayores, muestran que cantidades inaceptables de este producto entran permanentemente en el medio ambiente. Por lo tanto resulta insostenible el discurso de la industria según el cual el uso de cianuro es seguro.
6.- ¿Qué acciones deben tomar las autoridades relacionadas con el uso del cianuro en actividades mineras?
Prohibir el uso del cianuro en la minería es un primer paso. Hay que exigir a las autoridades tomar conciencia del carácter sumamente peligroso del uso de esta técnica para los ecosistemas y la salud humana. Numerosas jurisdicciones en el mundo ya prohibieron el uso de cianuro en el proceso de lixiviación usado por la minería de oro: unas provincias en Argentina, República Checa, Alemania, varios estados de E.E.U.U, mientras que propuestas de moratorias o iniciativas notables de la sociedad civil existen en Costa Rica, Grecia, Honduras, Perú, Filipinas, y Rumania.
Los países sudamericanos deberían invocar y el hecho de que en mayo del 2010, el Parlamento Europeo aprobó con 488 votos contra 48 (57 abstenciones) una resolución de prohibición total del uso de cianuro en la minería antes del 2011.
Varios diputados europeos argumentan que los riesgos asociados al uso de cianuro en la minería de oro son demasiado grandes. Según ellos, prohibir el uso del cianuro es el “único medio para proteger los recursos el agua y los ecosistemas contra la contaminación por cianuro por parte de las empresas mineras”.
Ahora bien, la prohibición del cianuro no es para nada una demanda suficiente. Aún usando otros procesos, la megaminería seguirá siendo una actividad productiva sumamente destructiva y predadora para el medio ambiente y los pueblos. En efecto, existen, por una parte, otras formas de contaminación muy preocupantes en la minería industrial de oro con metales pesados y el drenaje ácido de mina. Por otra parte, aún si se encuentra una técnica de sustitución, el sistema económico actual en todos los casos llevará a buscar una mayor competitividad y a la explotación destructiva de la naturaleza.
Siempre hay que tomar en cuenta el hecho de que la megaminería actual es el producto de un contexto y un sistema económico -el capitalismo globalizado (el cual está dialécticamente relacionado con esta mercancía-moneda que es el oro).
7.- ¿Es la minería una verdadera alternativa económica para América Latina?
Creo que es una perogrullada decir que estamos siguiendo con el mismo modelo de siempre: el de países exportadores de naturaleza. Es más, varias economías de la región se están re-primarizando, entendiendo por este término que la producción de materias primas en la actualidad toma una importancia más grande que nunca, aún más que en el auge neoliberal. Sin perdernos en discusiones teóricas sobre “ventajas comparativas” o “degradación de los términos de intercambio”, es fácil llegar a la conclusión de que no es ventajoso para ningún país del Sur geopolítico apostar a la exportación masiva de sus materias primas hacia otros países, en los cuales éstas son transformadas y consumidas. Se resume a vender barato insumos que necesitan otros para alimentar su modo de vida imperial, a costa de daños irreversibles, tanto al medio ambiente, a los tejidos sociales como a la salud pública de los pueblos.
En la actualidad una mayoría de países de América Latina -cualquiera sea la orientación política oficial de sus gobiernos- apuestan a la megaminería. Responden en eso a una creciente demanda mundial y a la necesidad del capital transnacional de encontrar oportunidad de inversión de alto rendimiento. Es por esta razón que se sigue funcionando con leyes de minería atrozmente favorables a la inversión extranjera, y que los estados ponen la fuerza pública al servicio de la desposesión de los pueblos. Los gobiernos que pretenden controlar los capitales extranjeros son ingenuos, deshonestos. En la actualidad, el capital financiero y transnacional tiene un poder demasiado importante sobre los estados en el Norte geopolítico y con más razones en el Sur como para pretender controlar a estos actores que son las transnacionales. Con todos los paraísos (fiscales, bancarios, judiciales) que cuenta el planeta, éstas son capaces de evitar sus obligaciones en materia tributaria, o de reglas ambientales y laborales. Adicionalmente, aún si fuera conducida por empresas públicas, la producción industrial de materias primas como es el oro sigue siendo sumamente destructiva para el medio ambiente y los pueblos. En consecuencia, no existe nada que se parezca a la prometida “minería sustentable” que promueven incansablemente las mineras y sus seguidores.
Si quieren construir sociedades justas y respetuosas de las diferencias culturales y otras que existen entre sus pueblos, los estados de América Latina tienen que salir de la actual lógica extractivista y de la exportación de su naturaleza. Claro, no pueden cambiar el modelo actual de un día para el otro pero al menos, pueden evitar desde ya su profundización. Se trata, sin embargo, de un paso muy previo a un proceso necesario de descolonización de los imaginarios, el cual empieza por la definición de un proyecto de sociedad y un futuro común pero diferenciado, cuyo diseño se hace a partir de nuestras sociedades y de su complejidad, y resueltamente, fuera del capitalismo.