Mujeres indígenas demandan libre determinación de los pueblos para una vida libre de violencia

Diálogo de mujeres indígenas con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos



Mujeres indígenas demandan libre determinación de los pueblos para una vida libre de violencia

Servindi, 27 de noviembre, 2013.- “Libre determinación de los pueblos para una vida libre de violencia de las mujeres indígenas” es la demanda central formulada en el diálogo entre mujeres indígenas de Sudamérica y Tracy Robinson, relatora de la Mujer por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Tracy Robinson (Jamaica) sostuvo un fructífero diálogo directo con mujeres indígenas de Sudamérica y participó en un foro público con motivo del “Encuentro Internacional de Mujeres Indígenas de Sudamérica: Hacia el ejercicio de nuestros derechos y la autodeterminación de nuestros pueblos” realizado en Lima, el 21 y 22 de noviembre.

La CIDH prepara un Informe sobre Mujeres Indígenas a cargo de las Relatorías de los Derechos de las Mujeres y de Pueblos Indígenas, por lo que un equipo de la misma participó en el Encuentro y prestó mucha atención a los testimonios de las mujeres indígenas de Sudamérica.

Al evento asistieron más de setenta mujeres indígenas del Perú y de otros países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Surinam.

El encuentro fue convocado por iniciativa de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (ONAMIAP) y otras organizaciones que conforman el Pacto de Unidad de Organizaciones Indígenas del Perú.

Entre ellas la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), la Confederación Campesina del Perú (CCP), la Confederación Nacional Agraria (CNA), la Central Única Nacional de Rondas Campesinas (CUNARC) y la Unión Nacionales de Comunidades Aymaras (UNCA).

Mujeres en trabajos de grupo

Testimonios de violencia

Las delegadas explicaron las luchas que libran para defender sus derechos y describieron las múltiples formas de violencia que sufren debido a las políticas de ocupación e invasión de los territorios de sus pueblos para extraer minerales, madera, petróleo, gas y otros recursos.

Asimismo, se refirieron a los severos impactos que ocasionan los megaproyectos de infraestructura y energía como carreteras, represas, entre otras.

Las mujeres dieron cuenta del estrés que sufren para dar de comer a sus hijos cuando la contaminación de sus territorios les deja sin alimentos así como la violencia espiritual que sufren por la destrucción de sus bosques, plantas y aguas.

También refirieron los tocamientos que sufren por agentes de seguridad cuando pasan por puestos de control instalados en sus territorios y del acoso y la violencia sexual que sufren por trabajadores de empresas y agentes de seguridad, quienes abandonan a las mujeres con hijos no reconocidos.

Asimismo, mencionaron la represión que sufren por parte de policías y militares cuando se oponen a proyectos inconsultos en sus territorios comunales y la persecusión penal que sufren cuando defienden la integridad de sus territorios.

La violencia contra las mujeres indígenas se agrava cuando los territorios de sus pueblos son militarizados para doblegar la resistencia civil e imponer megaproyectos o para enfrentar y reprimir acciones de guerrillas, terroristas o narcotraficantes.

Entre otras conclusiones, las mujeres indígenas demandaron que los Estados de la región respeten la libre determinación de los pueblos indígenas y su autonomía, y que no ocupen sus territorios por la fuerza, a fin de que las mujeres puedan vivir una vida sin violencia.

Exigieron que los Estados respeten sus propias formas de educación, salud, justicia, y que, además, garanticen políticas públicas con participación de los pueblos y de las mujeres indígenas, así como la prestación de servicios públicos bilingues interculturales.

Las participantes también dieron cuenta del trabajo interno que tienen dentro de sus pueblos para evitar situaciones de violencia y discriminación, y para que la jurisdicción indígena atienda tales casos.

Auspicio

El encuentro contó con el apoyo de la cooperación alemana GIZ, la Fundación Ford, el Instituto Internacional de Derecho y Sociedad (IIDS), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del Viceministerio de Interculturalidad.

También de la Sección de Litigio Estratégico en Derechos Indígenas de la Clínica Jurídica de Acciones de Interés Público de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Datos:

Para mayor información sobre las conclusiones del evento se pueden dirigir a ONAMIAP al correo: onamiap@gmail.com.
Para enviar documentación para el Informe de la CIDH sobre Mujeres Indígenas se puede escribir a la consultora de la CIDH Raquel Yrigoyen Fajardo al correo: ryrigoyen@oas.org,raquelyf@alertanet.org.