Izquierda sin liderazgo y fortalecimiento del protagonismo social sin partidos

La orden de Prisión a Lula es sólo el colofón o chispazo de la decadencia de las formas democrático-representativas de las instituciones del poder que aletean como bandada de murciélagos por sobre el mundo de la vida. Si analizamos país por país nos encontramos con la misma situación.



Izquierda sin liderazgo y fortalecimiento del protagonismo social sin partidos

La orden de Prisión a Lula es sólo el colofón o chispazo de la decadencia de las formas democrático-representativas de las instituciones del poder que aletean como bandada de murciélagos por sobre el mundo de la vida. Si analizamos país por país nos encontramos con la misma situación.

Si vemos por encima el caso de Chile, vemos que los representantes del empresariado salieron unos y volvieron otros, la economía seguirá igual, los salarios cada vez más deprimidos y los bancos con las empresas extractivas ganando a raudales. Los discursos sociales y medidas ejecutivas de las izquierdas y las ex izquierdas nunca tocan los salarios, la precariedad del trabajo, el despojo territorial y la sustitución de las semillas de nuestros alimentos por semillas artificiales o transgénicas cuyos resultados según las estadísticas son de casi un 60% de los niños chilenos sufren de alguna alergia, lo que poco interesa en el plano de la pugna por ocupar los puestos del poder, pugna que conserva sólo algunos rasgos ideológicos-discursivos de las grandes batallas políticas de antaño.

En la práctica, la población de los países tiende a distanciarse de esa pugna por alcanzar los pocos sillones de donde se disparan los rayos de Zeus desde la cima del Olimpo hacia los viles mortales, como en Italia donde la antipolítica del Movimiento Cinco Estrellas arrasó con la primera mayoría electoral en tanto Europa vive la crisis de las izquierdas y del centro con predominio de la derecha que no es predominio de la derecha, sino de una forma actual de mezcla de populismo con fascismo, lo que levantaron Hitler, Mussolini y Franco. Hoy día la vieja contienda de burgueses y proletarios se ha cambiado en todo el mundo por la nueva contienda burgueses y todos los demás incluyendo la naturaleza, o sea, si antes era la lucha de clases, hoy día con la llegada de millones de migrantes a esos países del viejo continente, incorporados o no como fuerza de trabajo productora de plusvalía o simple ganancia, más bien han venido a engrosar la enorme capa de marginados que siempre han tenido los europeos y que se van achicando por los beneficios que extraen de nuestros países colonizados y se van transfiriendo de clase proletaria a clase media, donde todos visten chaqueta y corbata y discuten en los cafés sobre los avatares del mundo y la inmortalidad del cangrejo mientras los inmigrantes africanos sirven el café, otras limpian, otros en la calle tocan algún instrumento, etc.
La crisis económica que cada cierto tiempo recae fuertemente una y otra vez sobre los hombros de esta creciente marginación mundial ha ido proletarizando a esta capa media que no se deja rebajar de categoría, pues les han dado un título universitario, como los del Frente Amplio en Chile, y con ello pueden adquirir ingresos y bienes que teóricamente demuestran que ya no son proletarios, y por ello se suman a las campañas populistas y racistas de levantar muros y rejas para que se hundan los barcos que vienen huyendo de la crisis de nuestros países que es como el doble o triple o más potente que donde habitan los privilegiados protegidos de las grandes empresas que van arrasando con el planeta.

En Palestina empeora la crisis de la colonización israelita mientras los dos partidos, Hamás y Fatah, disputan y se reparten los cargos del aparato y sólo van a descubrir la paz, por decirlo así, cuando se les asegure mundialmente el estado y ellos en los cargos, mientras tanto llevan unos cuantos miles a morir de vez en cuando y así vamos. Es una miserable mentira culpar solamente a los imperialistas malvados y maledicentes, como descubrieron los kurdos que ya no quieren estado, retirándose de esa batalla y organizando sus formas de vida compartida localmente y articulándose horizontalmente en la modalidad de federalismo democrático, lo que les ha traído los avances y éxitos que han sorprendido al mundo.

Dejemos esos otros lugares donde pasa lo mismo que aquí y veamos nuestra casa, por ejemplo Venezuela donde la izquierda gobierna negociando con los partidos de derecha y disputando los favores del empresariado que se hincha con el petróleo y ahora con el motor minero donde más de 200 empresas de todo el mundo, incluidos los malvados imperialistas, van a clavar sus garras depredadoras en la región del Arco del Orinoco. Los grupos llamados “colectivos” que atacaban en motos a las movilizaciones de la oposición, se descubrió que eran lumpen, perraje contratado para disparar a las marchas. Los partidos de izquierda y de derecha ya la gente no los aguanta y es cierto que la salida del país es bastante multitudinaria, sumándose a las migraciones masivas de dominicanos y haitianos hacia el sur, de centroamericanos hacia el norte, de colombianos, peruanos, ecuatorianos y bolivianos hacia Chile, enfin. Dentro de poco ya no necesitaremos fronteras y cada país tendrá más gente afuera que adentro, la Patria Grande dejó de ser una cuestión de estados.

En Perú acaba de caer el gobierno que tanto apoyó la izquierda para votar y no ganara la hija de Fujimori, en Ecuador se le dio vuelta el presidente a Correa, en Argentina el empresariado se cansó de compartir ganancias con el estado como si se estuviera en el welfare state y están lanzando una ola de alzas de precios en diferentes rubros, como el gas, el pan y los combustibles y en Brasil Lula perdió el control de masas que hacía que le apoyase el PMDB que finalmente sacó al PT que ya no le hacía falta, pues el tarifazo petista del aumento del transporte sacó a millones a las calles, así como las luchas contra las construcciones faraónicas de los eventos deportivos internacionales fueron un estallido de masas en las calles.

Como conclusión digamos que la crisis está llevando a una mayor concentración de poderes y re-fortalecimiento del aparato del estado que había sido debilitado por el neoliberalismo, nuevas leyes se avecinan y nuevos avances hacia los territorios para nuevas y mayores aventuras destructivas extractivistas, mayor represión hacia las comunidades originarias que defienden la tierra y levantan formas de autogobierno que escapan del servilismo y sometimiento a las instituciones. Cada vez se notarán menos las “diferencias” entre los partidos de izquierda y de derecha. Las municipalidades jugarán un papel importante en el sometimiento de las aglomeraciones urbanas aún llamadas ciudades mientras alcaldes y concejales recorren los barrios arreglando luces, pavimentando y renovando el aseo y la estética que requieren las capas medias que empujan la gentrificación, al mismo tiempo que los sectores marginados, populares o empobrecidos son atraído al mercado paralelo de las drogas envolviendo familias enteras en los barrios que justifiquen las falsas guerras del narco con prisiones llenas de narcotraficantes que desde allí se van organizando en poderosos bandas con fuerte control armado de territorios que justifican y legitiman la militarización de las periferias, o sea, expulsar la gente del campo para que entregue sus territorios al expolio y se amontonen en los barrios periféricos urbanos convertidos en verdaderos campos de concentración.

Sin embargo, si dejamos de mirar desde los delicados ojos de las capas medias y de los interesados ojos de los partidos y funcionarios estatales, veremos que ese pueblo marginado no se deja avasallar tan fácil y surgen por todas partes experiencias de construcción y vivencia compartida, por ejemplo muchos jóvenes que toman alguna ideología rebelde, anarquista o marxista, etc. se organizan en Casas, centros, colectivos, en fin, un pequeño foco revolucionario, que podrán tener éxito si se ligan horizontalmente a la población circundante, ya que suelen “atraer” y reclutar mediante actividades como talleres o fiestas donde la población es invitada, lo que puede contar con un paso más que es incorporar vecinos a los órganos dirigentes o promotores de las actividades, pero normalmente son considerados atrasados o faltos de conciencia, con lo que se instala la elite sapiente, la vanguardia, que podrán obtener algunos resultados como conductores, pero sembrando el retroceso que significa reproducir la distancia y la diferencia. Los grupos que han ido pasando de grupos de vanguardia y transformándose en parte de la comunidad, han tenido una cada vez mayor extensión en nuestro continente debido a la gran receptividad de la población que ha ido pasando de la abstención electoral a la acción positiva, propositiva y constructiva.

Por ejemplo, las luchas contra la minería en su mayoría son conducidas por partidos o corrientes organizadas de izquierda que intentan constituir una especie de Vía Campesina, que fue la organización de los partidos que tienen presencia en el campo, pero algunos se han proyectado asumiendo nuevas formas organizativas que van más allá del problema minero, sino que abordan formas de vida compartida hasta llegar algunos a plantearse el autogobierno como están haciendo la mayoría de las comunidades indígenas.

O sea, estas experiencias pasan de ser una lucha funcional reivindicativa a una forma de construcción del buen vivir y del cambio civilizatorio. Esa es la tónica que se aprecia en todos los países de nuestro continente Abya Yala: mientras se debilitan los partidos y los instituciones del sistema, se fortalece por abajo el tejido institucional de nuevo tipo, las formas de vida compartida y el autogobierno de localidades.

Por lo tanto es una tarea y un deber apoyar la profundización, multiplicación y divulgación de esas experiencias.