Pashhinián, un revolucionario para Armenia

El Gobierno Pashinián es una incógnita todavía. Por el momento, han cesado los jefes de Seguridad Nacional y de la policía y ha dimitido el ministro de Finanzas. Pashinián ha cambiado a los de Defensa, Educación y Administración Territorial, y ha elegido de entre sus leales a dos viceprimeros ministros. Todos o casi todos son hombre de su quinta, sobre los 40 años.
“Este será el Gobierno de la mayoría con todas las consecuencias”



Pashinián, un revolucionario para Armenia

El nuevo primer ministro hará la transición postsoviética en clave reformista

La vanguardia
12/05/2018 10:50
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El primer mandatario armenio que no procede de la época soviética, Nikol Pashinián, recibió el día de su elección, el martes, dos llamadas de felicitación destacadas: del presidente ruso Vladímir Putin y de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini. Armenia va a ­mantener su alianza económica y de seguridad con Rusia (donde residen más de un millón de emigrantes) y tratará de mejorarla; también “profundizará” su acuerdo de ­asociación con la UE, ha insistido el nuevo primer ministro sólo dos ­meses después de haber hablado de apartarse de Moscú, lo que motivó un alud de cuestionamientos en las nueve horas de debate parlamen­tario que acabó en su derrota como candidato el 1 de mayo y precipitó la última fase de la “revolución”: ­huelga general, contactos con Moscú y pacto en el despacho del presidente Armén Sargsián para una transición.

Pashinián, en su primera rueda internacional de prensa, el pasado 9 de mayo en Stepanakert (Nagorno Karabaj)
Pashinián, en su primera rueda internacional de prensa, el pasado 9 de mayo en Stepanakert (Nagorno Karabaj) (Thanassis Stavrakis / AP)
Hay quien cree que Pashinián ha despertado a la realidad, porque sólo Rusia da a la pequeña Armenia ciertas garantías ante sus vecinos de Turquía y Azerbaiyán. Quizás dos meses atrás sólo estaba vendiendo imagen a sus seguidores más jóvenes. Muchas de sus acciones hasta llegar al poder han echado mano de lo simbólico. Su caminata por el país llamaba a los ciudadanos a ponerse en marcha, su camiseta militar era un homenaje a los caídos en las guerras con Azerbayán. Con esa camiseta, una mano vendada y una gorra que llevaba impreso el lema “con coraje” –regalo de un diseñador hipster en alusión a lo que Pashinián le dijo a un automovilista que hacía sonar su bocina en una protesta– le exigió la dimisión al primer ministro Serzh Sargsián el 23 de abril.

Pashinián quiere mantener y mejorar los acuerdos de Armenia con Rusia y la Unión Europea

De nuevo con traje y corbata, Pashinián hizo otro gesto. No sólo es el primer líder postsoviético del país sino también el primero que no procede de Nagorno-Karabaj, la región en conflicto con Azerbaiyán que es elemento clave en el discurso político. De modo que ofreció su primera conferencia internacional de prensa en la capital del enclave, Stepanakert, en el aniversario de una importante victoria en la guerra de 1991-1994. En este territorio cuya independencia nadie reconoce –ni siquiera Armenia, aunque está ligado a ella– el triunfo de Pashinián no se celebró sino en privado, y hay expectación. Lo que ocurra en Ereván tendrá repercusión en Stepanakert.

El Gobierno Pashinián es una incógnita todavía. Por el momento, han cesado los jefes de Seguridad Nacional y de la policía y ha dimitido el ministro de Finanzas. Pashinián ha cambiado a los de Defensa, Educación y Administración Territorial, y ha elegido de entre sus leales a dos viceprimeros ministros. Todos o casi todos son hombre de su quinta, sobre los 40 años.

“Este será el Gobierno de la mayoría con todas las consecuencias”

El Partido Republicano, derrotado por la revolución, tiene en cambio la mayoría parlamentaria y la facción del nuevo primer ministro, Yelk (salida), sólo nueve diputados. Pero no es nada descartable que los republicanos –el viejo régimen– se rompan. Preguntado al respecto de su minoría en la cámara por La Vanguardia.com, Pashinián dijo: “Si se refiere a un Gobierno en minoría en la Asamblea Nacional, fuera de ella somos el Gobierno de la mayoría. Si las compara, ésta es docenas de veces mayor que la que no tenemos dentro. Yo creo que este será el Gobierno de la mayoría con todas las consecuencias”.

Lo primero que dijo Nikol Pashinián antes de ganar la votación del 8 de mayo (59 a favor, 42 en contra) fue que a partir de ahora “no habrá más compra de votos. Punto. No habrá más monopolios. Punto. La ley prevalecerá. Punto. Sea de la manera que sea la transición, este Gobierno no cederá”. La “piedra angular” de su programa, dijo, es una “revolución económica”, que pasa por acabar con los privilegios de los oligarcas y por cosas tan sencillas como esta: “Pido al público que exija recibos en el supermercado y en cualquier otro negocio”.

El presidente Sargsián, posiblemente la mente política más sólida, controlará la transición en Armenia

Tan importante como eso, según Pashinián, es garantizar la seguridad jurídica para que las inversiones lleguen al país, en primer lugar las de la extensa diáspora en EE.UU., Europa y Rusia, que hasta ahora se ha limitado a la beneficencia y las donaciones –los más pudientes– y al envío de remesas, que vienen a ser un 20% del PIB. “La hora de vuestro regreso –para abrir negocios, crear empleo– ha llegado”, dijo Pashinián. “Este gran proceso de repatriación debe comenzar inmediatamente”.

Conservador en política exterior, liberal en la doméstica, el nuevo primer ministro tiene 42 años y un pasado de periodista, activista y preso político. Es un reformista, y así lo entendió el presidente Sargsián, un hombre de la diáspora (dos veces embajador en Londres) y probablemente la mente política más sólida, que controlará la transición. Pero Pashinián es también un revolucionario en términos armenios: nunca un político había hablado directamente a la gente. ¿Populismo? Bueno, como dice Maria Karapetián, una de las líderes de la campaña civil, “una revolución tiene que ser populista”.

Nunca un político había hablado directamente a la gente