Increíble pero cierto, “La Manada” será puesta en libertad y vuelve a la calle. Victoria de los violadores

Los cinco autores de la violación grupal a una joven en Sanfermines de 2016 quedarán en libertad condicional cuando depositen fianzas de 6.000 euros. La decisión reproduce la indignación en las calles.



2018/06/22
EGUNEKO GAIAK | VIOLACIÓN DE SANFERMINES
«La Manada» vuelve a la calle entre muestras de repulsa y de indignación
Los cinco autores de la violación grupal a una joven en Sanfermines de 2016 quedarán en libertad condicional cuando depositen fianzas de 6.000 euros. La decisión reproduce la indignación en las calles.

GARA|IRUÑEA

Los cinco integrantes de «La Manada», autores de la violación grupal a una joven madrileña en los Sanfermines de 2016, serán puestos en libertad condicional previo pago de una fianza de 6.000 euros. Así lo ha decidido la Sección Segunda de la Audiencia de Nafarroa, generando una nueva ola de indignación en Euskal Herria y buena parte del Estado español.

La decisión judicial, que fue notificada ayer a los cinco condenados, se dará a conocer a las partes hoy a partir de las 8.00, según indicaron fuentes judiciales a las agencias estatales. El auto ha contado con un voto particular discrepante del presidente del tribunal, José Francisco Cobo, quien ha abogado por la prórroga de la prisión provisional sin condiciones. El voto favorable de la magistrada Raquel Fernandino, que hasta ahora se había mostrado contraria a tal opción, ha inclinado la balanza a favor de la excarcelación de los cinco sevillanos.

En la sentencia dictada el pasado mes de abril, Fernandino y Cobo se posicionaron a favor de condenar a los encausados a nueve años de prisión por abuso sexual. El tercer juez, Ricardo González, discrepó de sus dos compañeros de sala y abogó por la absolución de los cinco acusados en un voto particular cuanto menos escandaloso, cuestionando la versión de la víctima.

Junto con el pago de la fianza, se les imponen medidas cautelares como la obligación de comparecer los lunes, miércoles y viernes en el juzgado correspondiente de su localidad de residencia y se les prohíbe entrar en la comunidad de Madrid, donde reside la víctima, al igual que toda comunicación con ella. También se les retirará el pasaporte, y se les deniega salir del territorio español sin autorización judicial.

Tres de los condenados se encuentran en prisión en la cárcel de Iruñea y los otros dos están en un centro penitenciario de Madrid. Aunque cabe presentar un recurso contra la decisión del tribunal –el Gobierno de Nafarroa ya anunció ayer que lo hará–, esto no suspendería la puesta en libertad de los condenados.

La vista sobre la prórroga de la prisión o la libertad condicional de los miembros de «La Manada» se celebró el pasado lunes en el Palacio de Justicia de Iruñea, al cumplirse el próximo 7 de julio dos años de su encarcelamiento, que es el máximo legal para esta situación provisional. En esta vista, tanto la Fiscalía como la acusación particular ejercida por la víctima y las acusaciones populares (el Ayuntamiento de Iruñea y el Gobierno de Nafarroa) solicitaron la prórroga de la prisión provisional, mientras que las defensas de los condenados pidieron su puesta en libertad al entender que no se daba ninguno de los supuestos para mantenerlos en la cárcel (riesgo de destrucción de pruebas, de reiteración delictiva o de fuga).

El sistema en cuestión
La sentencia condenatoria de nueve años de prisión emitida el pasado 26 de abril encendió todas las alarmas y generó una fuerte respuesta social. El hecho de que los jueces considerasen lo sucedido como un abuso y no una agresión puso el foco en el sistema jurídico y en la situación de indefensión a la que se ve sometida la víctima.

Miles de personas se echaron a las calles entonces y volvieron a hacerlo ayer para manifestar su enfado ante la decisión de los jueces. Partidos políticos y organizaciones sociales no tardaron en responder. La concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Iruñea, Laura Berro, consideró la decisión «gravísima», ya que han sido sentenciados a nueve años de prisión y la condena podría incluso aumentar con el recurso al Tribunal Superior de Justicia de Nafarroa.

El alcalde de Iruñea, Joseba Asiron, trasladó su «cercanía» a la víctima. «Desde el primer momento, como parte personada y de acuerdo con nuestros servicios jurídicos, hemos dicho que esto era una agresión, un ataque sexual de la más alta intensidad, de una gravedad extrema, y por lo tanto no podemos sino manifestar nuestro desacuerdo», indicó.

Para Geroa Bai, que hizo pública una nota tras conocerse la noticia, «a la indignación porque la sentencia no considere como agresión sexual los hechos probados se suma ahora la indignación porque estos hechos probados no sean considerados lo suficientemente graves como para mantener en prisión a los condenados».

La parlamentaria de EH Bildu y candidata a lehendakari navarra, Bakartxo Ruiz, calificó de «increíble, indignante y humillante» la puesta en libertad bajo fianza de los encausados. Por su parte, María Chivite (PSN) consideró la decisión «una mala noticia que no es entendida ni compartida por la sociedad».

En cuanto a Podemos, criticó que «el sesgo machista de la justicia golpea de nuevo a las mujeres» y exigió «mayor celeridad en los procesos, mayor protección a la víctima y juzgados especializados que asuman la violencia sexual para que no ocurran cosas como esta».

Libres también por el ataque de Pozoblanco, que pese a ocurrir antes aún no ha sido juzgado

La liberación de los miembros de «La Manada» se deriva también de la dilación en juzgar otro caso de abusos en el que están implicados cuatro de los cinco jóvenes. Se cometió en Pozoblanco (Córdoba) y fue dos meses antes de Sanfermines de 2016, pero la instrucción judicial ha sido más lenta y eso ha tenido consecuencias directas tanto sobre la sentencia de Iruñea como sobre esta excarcelación. El orden de los factores esta vez sí altera el producto, en el sentido de que una condena previa por Pozoblanco hubiera debido influir sobre las decisiones de Iruñea.

Como quiera que por este caso de Córdoba tampoco existe prisión preventiva contra «La Manada», sus miembros podrán salir a la calle cuando abonen sus fianzas, a la espera tanto de la sentencia firme de Iruñea como del juicio de Pozoblanco.

A punto de concluir la instrucción, se baraja que se les impute en este caso un delito de «abusos sexuales» pero en su versión más leve, lo que podría acarrearles tres años de cárcel.

Como ocurrió en el caso de Iruñea, su agresión a una joven fue grabada por teléfonos móviles y en este caso las imágenes se han difundido. En ellas se ve cómo la chica recibe tocamientos en partes íntimas y es besada en la boca sin oponer resistencia. Se sopesó que hubiera sido aturdida mediante la utilización de alguna droga como burundanga, pero no se pudo determinar porque las muestras de pelo para el análisis no se tomaron hasta cinco meses después.

En mensajes de WhatsApp entre los miembros del grupo se habla de burundanga y se refieren a esta joven como «la bella durmiente». Ella testificó que no recuerda lo que ocurrió parte de aquella noche y que cuando despertó estaba desnuda en la parte trasera de un coche con los jóvenes. Tenía moratones a los que no halla explicación.

Todo ello apunta a una clara reincidencia por parte de «La Manada», pero como aún no ha sido juzgado, el caso de Pozoblanco no tiene impacto judicial alguno sobre el de Iruñea.R.S.

Declaraciones

«Los violadores en la calle y los de Altsasu en la cárcel y lejos de casa. La Justicia en España no es justicia, para nada»

MADDALEN IRIARTE
EH Bildu

«Observamos con estupor cómo en determinados supuestos la Justicia actúa de una manera y en otros de otra»

PODEMOS NAVARRA
«La Justicia vuelve a demostrar que no está a la altura y que sigue a años luz de las demandas de la sociedad»

GEROA BAI