Siria: el cementerio de la justicia internacional

Desde hace meses, supervivientes de las cárceles sirias denuncian una campaña de ejecuciones masivas en Sednaya, la prisión más temida del país, a la que organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional se han referido como “matadero humano”. En esa misma prisión fueron ejecutadas, sólo entre 2011 y 2015, entre 5.000 y 13.000 personas, la mayoría “opositores civiles al Gobierno: manifestantes, disidentes, activistas de derechos humanos, periodistas, personal de ayuda humanitaria, estudiantes…”. En los últimos meses, la campaña de ejecuciones se ha recrudecido, con detenidos trasladados desde distintos puntos de Siria a Sednaya, condenadas a muerte de forma sumaria y ejecutadas al amanecer en los sótanos de la prisión.
Un gobierno terrorista contra milicias terroristas apoyadas por Turquía, otro gobierno terrorista, y todos ellos contra las ciudades, pueblos y regiones que han abrazado el confederalismo democrático de los kurdos.



04-01-2019
Carta colectiva
Siria, el cementerio de la justicia internacional

Varios autores

Dado que el periodismo juega un papel fundamental en la defensa de los derechos humanos y la justicia, habrá que pedir a nuestros medios que defiendan el rigor y el compromiso, las únicas armas a disposición de los más débiles

Desde hace meses, supervivientes de las cárceles sirias denuncian una campaña de ejecuciones masivas en Sednaya, la prisión más temida del país, a la que organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional se han referido como “matadero humano”. En esa misma prisión fueron ejecutadas, sólo entre 2011 y 2015, entre 5.000 y 13.000 personas, la mayoría “opositores civiles al Gobierno: manifestantes, disidentes, activistas de derechos humanos, periodistas, personal de ayuda humanitaria, estudiantes…”. En los últimos meses, la campaña de ejecuciones se ha recrudecido, con detenidos trasladados desde distintos puntos de Siria a Sednaya, condenadas a muerte de forma sumaria y ejecutadas al amanecer en los sótanos de la prisión, según testimonios de los supervivientes.

Las ejecuciones se llevan a cabo en el contexto del anuncio de victoria por parte de las autoridades sirias y sus aliados, una victoria que sólo ha sido posible a través del bombardeo, la detención, el asesinato y el exilio de cientos de miles de personas. Desaparecen, a medida que se impone el discurso oficial –“Asad lucha contra terroristas, cualquiera que no apoye a Asad es terrorista” – los testigos de la represión cometida por las autoridades. Dirigentes de distintas potencias, con el infame Bashir de Sudán a la cabeza, reabren embajadas, restablecen relaciones con el régimen sirio y firman contratos millonarios de reconstrucción del país. Un proceso de reconstrucción en el que están ausentes términos como reconciliación, reparación o justicia. Un proceso en el que el fin de la guerra no trae la paz y que supone convertir el país en el cementerio de la justicia internacional.

El 8 de diciembre se celebró en Madrid, y simultáneamente en distintas ciudades de dentro y fuera de Siria, una conferencia por los detenidos y detenidas sirias a la que acudieron abogados, defensores de derechos humanos y supervivientes de las cárceles del régimen. Decenas de testimonios de personas como Anwar al-Bunni o Marwan al-Ash, que luchan contra la ausencia de rendición de cuentas que permite que las autoridades lleguen cada vez más lejos en su represión de la oposición a sus políticas.

No sorprende el intento de las distintas potencias de obtener beneficio de la situación de caos que ha vivido el país, pero sí resulta llamativa la poca atención internacional, el poco eco mediático que reciben las violaciones de derechos humanos que relatan personas como las que acudieron a Madrid hace unas semanas. Sorprende que las portadas de los grandes medios no se llenen de relatos de las víctimas, que no se dé a estos crímenes de lesa humanidad la importancia que merecen, en un contexto de aumento global de la impunidad.

Sería muy deseable –aunque no parece probable– que 2019 sea el año en que se revierte esta tendencia. Dado que el periodismo juega un papel fundamental en la defensa de los derechos humanos y la justicia, habrá que pedir a nuestros medios, al menos a aquellos que se toman en serio su tarea, que defiendan el rigor y el compromiso, las únicas armas a disposición de los más débiles.

Santiago Alba Rico

Leila Nachawati

Luz Gómez

Laila Muharram

Ignacio Álvarez Ossorio

Cristina Rivas

Itxaso Domínguez

Álvaro Zamarreño

Fuente original: http://ctxt.es/es/20190102/Firmas/23714/Siria-justicia-internacional-opositores-gobierno-Leila-Nachawat-Ignacio-%C3%81lvarez-Ossorio.htm