El colapso capitalista y la revoluci?n kurda

La revoluci?n kurda como alternativa civilizatoria muestra que es posible la ?construcci?n de espacios aut?nomos auto-gestionados, desmercantilizados y, ojal?, despatriarcalizados (y en esfuerzos encaminados a autogestionar y a socializar, hasta donde ello sea posible, los servicios p?blicos). Esos espacios [?] tanto pueden servir para evitar el colapso como para prepararnos para lo que est? llamado a ocurrir despu?s de aquel? (Taibo, 2017, p. 181). Habr?a que considerar esta experiencia para organizar nuestras rebeld?as e imaginar nuevas formas de colectivizar las resistencias a partir de nuestras propias condiciones para sobrevivir en el futuro.



20-03-2019
El colapso capitalista y la revoluci?n kurda

Alberto Colin Huizar
Rebeli?n

El colapso de la civilizaci?n actual en la vor?gine del capitalismo ya no se puede detener. El destino catastr?fico de la humanidad en vista del deterioro ambiental y las m?ltiples crisis ecol?gicas a nivel global (provocadas en gran parte por el ?progreso? de la industria del capital) que afectan los ecosistemas resulta innegable. No obstante, la vida en la Tierra no morir?, sino que seguir? su camino para recuperarse y superar cualquier adversidad ocasionada por la humanidad, pero no ser? as? para las sociedades que sucumbir?n en mayor o menor medida a las transformaciones de los territorios que habitamos.
Para poder pensar de manera geopol?tica y actuar de manera local, sostengo que es urgente comprender qu? significa el colapso para alimentar el debate sobre lo que est? ocurriendo y reconocer cu?les son las posibles opciones para sobrevivir a lo que lxs zapatistas llamaron la Tormenta; es decir, el resultado de un diagn?stico cr?tico y bien fundamentado que ilustra la profundizaci?n de distintas crisis en el futuro inmediato.

En la obra de Taibo [1] podemos rastrear algunas pistas anal?ticas que nos permitan comprender el contexto mundial actual. Para este autor, el colapso implica ?un golpe muy fuerte que trastoca muchas relaciones, la irreversibilidad del proceso consiguiente, profundas alteraciones en lo que se refiere a la satisfacci?n de las necesidades b?sicas? (Taibo, 2017, p. 32); en otras palabras, el hundimiento de la civilizaci?n como la conocemos ahora. Los factores que atribuyen a ello son diversos: ?el cambio clim?tico, el agotamiento de las materias primas energ?ticas, los problemas demogr?ficos y una crisis social y financiera de hondura dif?cilmente rebajable? (Taibo, 2017, p. 22). Para acotar el concepto y evitar confusiones te?ricas, Taibo aborda seis aristas para la comprensi?n del colapso.

Primero. No es lo mismo el colapso que la decadencia social; es decir, el colapso puede ser una forma radical de decadencia civilizatoria que se expresa por muchos sentidos y en diferentes grados, aunque esta no sea total. Esta acotaci?n no es nueva. En los fundamentados trabajos de investigaci?n de Diamond [2] y de Tainter [3] se abordan algunas caracter?sticas de colapsos de civilizaciones en el pasado que vale la pena revisar para comprender el contexto actual. Sin embargo, la novedad es que el colapso actual por primera vez en la historia de la humanidad tiene alcances sist?micos.

Segundo. El colapso es un proceso; cada etapa que ocurre nos acerca a la orilla del abismo, pero hay un momento donde el hundimiento ser? irreversible. El problema es que se suele pensar que llegar? en un momento y hora determinada, pero no es as?. El colapso puede ser veloz o puede ser lento, quiz? si es r?pido produzca distintas reacciones de solidaridad o apoyo mutuo entre la gente, por ejemplo como sucedi? en el pasado terremoto en M?xico o en escenarios de tragedias similares donde la acci?n colectiva act?a casi de manera espont?nea. Si el colapso se convierte en un proceso m?s lento es m?s peligroso, porque ?la percepci?n de que las cosas van a peor genera, antes bien, una mec?nica de defensa de los privilegios y propicia las respuestas autoritarias? (Taibo, 2017, p. 35). Lo m?s probable es que estemos viviendo ya etapas del colapso en este ?ltimo sentido.

Tercero. El colapso se constituye de varios colapsos simult?neos; las crisis pol?ticas, los escenarios de guerra, los fen?menos clim?ticos extremos, las invasiones territoriales, el agotamiento de recursos, la hambruna, entre otros, son consecuencias que preceden al colapso y se expresan con diferentes niveles de profundidad a partir de los contextos urbanos y rurales a nivel planetario.

Cuarto. La complejidad de las sociedades no podr? resolver el colapso; a pesar de que existe una idea m?s o menos establecida de que la acci?n de las ?lites mediante la ciencia o la ingenier?a podr? ofrecer alguna soluci?n para salvaguardar la vida humana, es probable que esto no sea as?. Antes bien, las ?lites cuidar?n sus intereses pol?ticos y econ?micos y aunque deseen ofrecer soluciones, estas requerir?n de energ?a, la cual ser? escasa en un contexto cada vez m?s complejo para la producci?n de cualquier tipo de tecnolog?a. Habr? que recordar que hemos llegado a picos de distintas energ?as no renovables, entre ellos el petrolero, energ?tico m?s consumido en todo el orbe.

Quinto. Los c?digos valorativos de la sociedad; este argumento supone pensar que el colapso que sintetiza la destrucci?n de las instituciones existentes que rigen la vida en sociedad acarrear? la barbarie social. Pero, ?no son las instituciones existentes el origen de la barbarie misma que hoy explota a los sectores populares en todo el mundo? Habr?a que poner en duda si todo lo que sucede en el contexto del postcolapso es negativo para la vida humana.

Sexto. El colapso no es una crisis, ni una cat?strofe, ni se opone a resiliencia; aunque con frecuencia son utilizados como sin?nimos, no es muy adecuado hacerlo. La crisis m?s bien apunta a un proceso que puede ser superado porque tiende a enmarcar un periodo hist?rico. Por su parte, la cat?strofe se vincula a procesos de extinci?n, pero es en realidad una proyecci?n del colapso o de lo que podr?a suceder. Tampoco el concepto de colapso se contrapone a resiliencia. Si bien el colapso desestabiliza las relaciones, no acaba con la actividad de apoyo entre sujetos diversos.

Contrario a una posici?n a favor del crecimiento econ?mico como modelo de bienestar social, Taibo defiende una postura pol?tica vinculada al decrecimiento de las sociedades como la ?nica salida para postergar las expresiones m?s profundas del colapso. Por ?ltimo, tomando en consideraci?n que el capitalismo como sistema ha provocado el cambio clim?tico, la magnitud del agotamiento de recursos estrat?gicos, el descongelamiento de los polos, la p?rdida de bosques y selvas, la falta de agua potable, la expansi?n de enfermedades, las crisis de sistemas financieros, guerras y un entorno cada vez peor para las mujeres; sumado a la evidente incapacidad del capitalismo para auto limitarse (por ejemplo en el desmedido consumo de energ?a mundial o el af?n de acumulaci?n por despojo), el camino hacia el colapso parece ineludible.

Ante este escenario ?qu? nos queda? Lo primero es buscar alternativas de vida que se est?n gestando aqu? y ahora para visibilizar e inspirarnos en ellas con el objetivo de motivar nuestra propia acci?n. Un potente ejemplo es la revoluci?n de las mujeres del pueblo kurdo en el Medio Oriente, el cual representa un proyecto pol?tico-organizativo de autonom?a regional, que muestra la posibilidad de organizar la vida sin depender de los Estados ni del capital para satisfacer las necesidades b?sicas de la poblaci?n.

Los pueblos kurdos (gente de las monta?as) agrupan a m?s de 30 millones de personas que nunca han tenido un Estado propio. Las comunidades kurdas se encuentran dispersas en una di?spora de cuatro Estados que invadieron militarmente su territorio ancestral y configuraron las naciones de Turqu?a, Ir?n, Irak y Siria. A finales de la d?cada de 1970, lxs kurdos conformaron el Partido de los Trabajadores del Kurdist?n (PKK), una confederaci?n de organizaciones en lucha por la independencia del pueblo kurdo frente a las naciones que subsumieron sus lenguas, historias y memorias.

En principio, el PKK se orientaba en una ideolog?a marxista-leninista y su horizonte era la constituci?n de una naci?n kurda independiente. Sin embargo, sus principios pol?ticos actuales son radicalmente distintos, en buena parte gracias a los aportes te?ricos y estrat?gicos del l?der kurdo Abdullah ?calan, actualmente preso en una isla donde es el ?nico reo en toda la c?rcel. La propuesta pol?tica kurda definida como Confederalismo Democr?tico, Femenino y Ecol?gico constituye un modelo de organizaci?n social basada en la democracia directa, la autodefensa y la autoadministraci?n de la vida sin Estado, con un papel protag?nico de las mujeres frente al patriarcado y en defensa de la Madre Tierra. A mi modo de ver, la vigencia de la revoluci?n de las mujeres del Kurdist?n ha ganado terreno en los debates sobre alternativas al sistema capitalista y patriarcal en el mundo por dos razones emergentes.

Primero. Porque han construido regiones aut?nomas que funcionan en ?redes de empresas autogestionadas de trabajadores, entidades de autogobierno comunal, as? como federaciones y asociaciones operativas de grupos superpuestos de acuerdo a los principios de auto-organizaci?n, democracia participativa directa y estructuras vecinales que operan a trav?s de consejos? [4], con lo que reinventan ?mundos otros? anticapitalistas y antipatriarcales a partir de su propia acci?n. En palabras de ?calan, ?el Estado ser? superado cuando el Confederalismo Democr?tico haya demostrado sus capacidades para resolver problemas con vistas a los asuntos sociales. Esto no significa, sin embargo, que los ataques de los Estados-Naci?n deban ser aceptados. Las confederaciones democr?ticas mantendr?n sus fuerzas de autodefensa en todo momento? [5]. De este argumento es posible entender la posici?n pol?tico-militar en el Kurdist?n, en el marco de una guerra genocida para exterminar a los pueblos kurdos.

Segundo. Porque es fundamental la capacidad de organizaci?n y participaci?n de las mujeres en todos los ?mbitos de la vida para contrarrestar la dominaci?n masculina. Su agencia en la producci?n de alimentos, en proyectos agroecol?gicos, en la responsabilidad de cargos p?blicos, en la coordinaci?n de grupos de estudio entre mujeres, en la conformaci?n de agrupaciones de autodefensa femenina, en tribunales de justicia y redes de apoyo para mujeres, as? como en cientos de espacios de aprendizaje y socializaci?n de perspectivas femeninas para liberar la vida, como la jineoloji (ciencia de las mujeres), resulta vital para transformar la sociedad [6]. El coraz?n de la revoluci?n de los pueblos kurdos son las mujeres y la comprensi?n de que la liberaci?n de las mujeres es la liberaci?n de la sociedad.

La revoluci?n kurda como alternativa civilizatoria muestra que es posible la ?construcci?n de espacios aut?nomos auto-gestionados, desmercantilizados y, ojal?, despatriarcalizados (y en esfuerzos encaminados a autogestionar y a socializar, hasta donde ello sea posible, los servicios p?blicos). Esos espacios [?] tanto pueden servir para evitar el colapso como para prepararnos para lo que est? llamado a ocurrir despu?s de aquel? (Taibo, 2017, p. 181). Habr?a que considerar esta experiencia para organizar nuestras rebeld?as e imaginar nuevas formas de colectivizar las resistencias a partir de nuestras propias condiciones para sobrevivir en el futuro.

Referencias:

[1] Taibo, Carlos (2017), Colapso. Capitalismo terminal, transici?n ecosocial, ecofascismo, Buenos Aires, Libros de Anarres, Tupac Ediciones, Terramar Ediciones.

[2] Diamond, Jared (2005), Colapso. Por qu? unas sociedades perduran y otras desaparecen, Barcelona, Debate.

[3] Tainter, Joseph (2006), The collapse of complex societies, Cambridge, Cambridge University.

[4] L?pez y Rivas, Gilberto (2018), ?Autonom?a y Confederalismo Democr?tico en el Kurdist?n?, en La Jornada. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/2015/03/27/opinion/024a1pol

[5] ?calan, Abdullah (2014), Confederalismo Democr?tico. Propuesta libertaria del pueblo kurdo, M?xico, El Rebozo.

[6] V?ase ?alternativas de g?nero. El rol de las mujeres en Rojava?: https://www.youtube.com/watch?time_continue=80&v=9kXXsWAyeX4