Los partidos de izquierda son demasiado miedosos a la hora de hacer frente al problema ambiental

Es ese momento en que, por cada barril de petr?leo que extraes en un lugar del mundo, no encuentras reservas que lo puedan substituir. Ese pico del petr?leo va acompa?ado del pico del cobre, del agotamiento del litio, del platino o de las tierras raras, las cuales contienen los minerales utilizados para la fabricaci?n de componentes microelectr?nicos. Es decir, nos encontramos con el declive de los minerales de la corteza terrestre que son absolutamente imprescindibles para sostener el modelo industrial globalizado tal y como lo conocemos en este momento. Lo planteo porqu? ese agotamiento de los recursos naturales se conecta directamente con la inviabilidad del modelo capitalista industrializado que va a tener serias dificultades ?de hecho, ya las esta teniendo? para continuar creciendo sobre la base de una producci?n real de bienes y servicios.



?VIVIR EN LAS CIUDADES SER? CADA VEZ M?S DIF?CIL?

Yayo Herrero (Madrid, 1965) es ingeniera agr?cola, antrop?loga y un referente del ecofeminismo en Europa. Fue coordinadora de Ecologistas en Acci?n. Actualmente es directora general de la FUHEM, una fundaci?n que trabaja en los ?mbitos de la educaci?n y del ecologismo con un enfoque social, y tambi?n hace de profesora en la UNED. Ha publicado libros colectivos como ?La gran encrucijada? (Libros en Acci?n, 2016) y ?Petr?leo? (Arcadia, 2018), donde se reflexiona sobre la crisis civilizatoria actual. Para la revista ?Ciudades?, hemos hablado con ella sobre ecofeminismo, decrecimiento, urbano y, en general, sobre el desastre planetario que estamos viviendo/sufriendo.

Yayo Herrero: ?Vivir en las ciudades ser? cada vez m?s dif?cil?
Texto: Joan Carbonell / Fotos: David Sabadell
15/05/2019 | 19:00
https://www.elcritic.cat/entrevistes/yayo-herrero-los-partidos-de-izquierdas-a-veces-son-demasiado-miedosos-a-la-hora-de-hacer-frente-al-problema-ambiental-12056

Estamos en un momento decisivo a nivel ambiental. ?En qu? momento se encuentra el planeta?

Estamos atravesando una crisis ecol?gica profund?sima. No es una crisis reciente, viene ya de hace tiempo. Podr?amos situar como punto de arranque de la denuncia de esta crisis ambiental el discurso sobre los l?mites al crecimiento que hicieron Donella y Dennis Meadows en el a?o 1972. Desde entonces hasta ahora, se ha seguido profundizando una din?mica econ?mica que crece exponencialmente, utilizando cada vez m?s recursos y generando cada vez m?s residuos. Esto ha terminado provocando una tremenda crisis ambiental que se puede plasmar, por una parte, en una crisis de energ?a y materiales. No nos encontramos solamente ante el pico del petr?leo sino de pr?cticamente todos los minerales de la corteza terrestre.

?Qu? es el pico del petr?leo?

Es ese momento en que, por cada barril de petr?leo que extraes en un lugar del mundo, no encuentras reservas que lo puedan substituir. Ese pico del petr?leo va acompa?ado del pico del cobre, del agotamiento del litio, del platino o de las tierras raras, las cuales contienen los minerales utilizados para la fabricaci?n de componentes microelectr?nicos. Es decir, nos encontramos con el declive de los minerales de la corteza terrestre que son absolutamente imprescindibles para sostener el modelo industrial globalizado tal y como lo conocemos en este momento. Lo planteo porqu? ese agotamiento de los recursos naturales se conecta directamente con la inviabilidad del modelo capitalista industrializado que va a tener serias dificultades ?de hecho, ya las esta teniendo? para continuar creciendo sobre la base de una producci?n real de bienes y servicios. El modelo capitalista ya no se reproduce b?sicamente sobre la producci?n real sino sobre la econom?a financiarizada y una econom?a ficticia en base a burbujas que van explotando peri?dicamente.

Foto: DAVID SABADELL
?El cambio clim?tico har? que la vida ya no se pueda sostener como hasta ahora?
Y el cambio clim?tico, ?como encaja en todo esto?

El cambio clim?tico es, dicho de una forma muy coloquial, el desajuste o el cambio de las reglas de juego que organiza todo lo vivo. Nuestro planeta tierra, la biosfera, es un sistema completamente autoorganizado que cambia y tiene equilibrios din?micos que van cambiando en funci?n de las perturbaciones o cambios que se producen en la propia naturaleza. Lo que sucede es que, precisamente, fruto de una quema acelerada de los combustibles f?siles, sobretodo en las ?ltimas d?cadas, y tambi?n fruto del cambio de usos del suelo, se ha producido un cambio en la temperatura media global que hace que haya eventos clim?ticos extremos. Tambi?n que se produzcan en algunas latitudes sequ?as prolongadas y profundas. Se descompasan los ritmos en la naturaleza: se producen floraciones cuando todav?a no est?n las larvas que tienen que polinizar esas flores. Todo esto incide directamente en la posiblidad de sostener la vida. No hay cultivos ni cosechas sin la posiblidad de fotos?ntesis ni sin agua, no hay producci?n en t?rminos capitalistas, si no hay una precondici?n previa que es la producci?n de vida en la naturaleza.

Y la biodiversidad, ?qu? importancia tiene?

Mucha importancia. Si de alguna manera, queremos que, ante el cambio clim?tico, aparezcan nuevas especies cultivadas que sean viables en las nuevas condiciones, eso depende de que se conserve toda esa variedad de especies vivas que sean capaces de adaptarse a nuevas condiciones.

?C?mo puede ser que estos temas no se encuentren en un lugar prioritario en las agendas pol?ticas mundiales o ante las campa?as electorales?

Creo que si que han empezado a tener un lugar prioritario en las agendas mundiales. Ya nadie deja de hablar de cambio clim?tico ?excepto Donald Trump. Este fue un tema importante abordado en el foro de Davos. Por ejemplo, los ej?rcitos ?OTAN, EEUU? plantean el cambio clim?tico como un multiplicador de amenazas ante el que los propios ej?rcitos se autopostulan como especialistas del caos. Todas estas instituciones econ?micas y pol?ticas son conscientes de que se van a producir todo tipo de problemas como, por ejemplo, migraciones forzosas. Lo que no est? en la agenda, o permanece muy oculto, es cuales son las soluciones a esos problemas que pongan en el centro y como prioridad la supervivencia de las mayor?as sociales. Un ejemplo: cuando el hurac?n Sandy cay? sobre Nueva York, Manhattan se qued? a oscuras y lo ?nico que permaneci? iluminado fue la torre de Goldman Sachs. Se evidenci? que estaban preparados energ?ticamente para una situaci?n de este tipo. Hay sectores que s? se est?n preparando para el cambio clim?tico y para la crisis ecol?gica.

Foto: DAVID SABADELL
?Para poner la vida de todas y todos en el centro, hay que hacer una redistribuci?n radical de la riqueza?
?El sistema capitalista es compatible con una transici?n ecol?gica?

Buena parte de las medidas que habr?a que tomar para afrontar la crisis ecol?gica pasa necesariamente por recomponer o reformular de arriba abajo el metabolismo econ?mico. Poner en el centro la vida de todas y todos implica una redistribuci?n radical de la riqueza. Tambi?n de las obligaciones de cuidados. Volviendo a tu pregunta: esto se contrapone de forma, casi esencial, con el modelo econ?mico capitalista que tenemos vigente en el momento actual. Existe un ?ltimo elemento para que esto no est? en las agendas y tiene que ver con una cuesti?n cultural. La sociedad occidental, desde las ra?ces cl?sicas, romanas y griegas, tiene una especie de pecado original de fondo. Un abismo ontol?gico entre nuestra especie y el resto del mundo vivo. Somos una especie, que ha mirado siempre a la naturaleza desde la superioridad, desde la exterioridad y desde la instrumentalidad. Ese analfabetismo ecol?gico nos impide comprendernos como seres radicalmente ecodependientes e interdependientes.

Existen otros saberes, otras perspectivas m?s all? de la tradici?n occidental que nos permiten vivir con m?s equilibrio con nuestro entorno. Una de ellas es el ecofeminismo. ?En qu? consiste?

El ecofeminismo es una corriente de pensamiento y un movimiento social que est? basado en el dialogo entre los postulados b?sicos del movimiento feminista y los del movimiento ecologista. Tiene que ser un dialogo en plano de igualdad porqu? puede haber miradas ecologistas profundamente patriarcales, al igual que puede haber algunos feminismos que buscan la emancipaci?n de las mujeres sobre una base antiecol?gica. Ese di?logo, nos hace comprendernos mejor como especie. Cuando se ponen en dialogo los an?lisis que cada uno de los movimientos hacen por separado se vuelven mucho m?s fuertes. La base del ecofeminismo es entender que la subordinaci?n de las mujeres en las sociedades patriarcales, el deterioro de la naturaleza o la invisbilidad de los procesos naturales en las sociedades capitalistas, tienen ra?ces comunes. Hacen falta ciclos naturales para que la naturaleza se reproduzca y tambi?n un trabajo cotidiano, que es el cuidado de los cuerpos, para que cada vida humana en solitario sea simplemente una certeza.

?En qu? sentido?

Cuando nace una criatura, su vida es una posibilidad. Se transforma en una certeza en la medida en la que reciba los cuidados y reciba los bienes y servicios que se obtienen de la naturaleza necesarios para poder sostener esa vida en el tiempo. El ecofeminismo lo que hace es ponerle luz y dar prioridad a sujetos, a procesos y a bienes que han sido hist?ricamente invisibilizados. Por ejemplo, mujeres que hist?ricamente se han ocupado de forma no libre, es decir, por el hecho de vivir en sociedades patriarcales, del trabajo de cuidar cotidianamente la vida en un sistema que lo despreciaba. Un sistema que ten?a como causas mayores el progreso, el crecimiento econ?mico, el avance imparable del conocimiento y relegando el trabajo de sostenimiento cotidiano de la vida para lugares subordinados y escondidos en los hogares. Hay tambi?n los sujetos esclavizados o colonizados que viven en territorios que son utilizados como grandes minas y como grandes vertederos. Esta es la esencia de la critica ecofeminista que, por lo tanto, es una cr?tica que acoge miradas decoloniales que yo creo fundamentales.

Foto: DAVID SABADELL
?La ciudad se cree por encima del campo. Pero no hay ciudad sin campo?
?Qu? herramientas nos da el ecofeminismo para poder hacer las ciudades m?s habitables?

El ecofeminismo quiere poner en el centro la vida. Poner la vida como protagonista. En toda esa crisis ecol?gica que hemos descrito, las ciudades juegan el papel del le?n, del depredador: son las mayores emisoras de gases de efecto invernadero, las mayores consumidoras de los productos que han sido fabricados con los minerales extraidos de la corteza terrestre. Son verdaderos sumideros de energ?a y de materiales. Y tambi?n, la ciudad, en esa falsa dicotom?a entre ella y el campo, se plantea por encima del mundo rural. Se perciben como dos cosas completamente diferentes, a pesar de ser obvio que no hay ciudad si no hay campo. En una ciudad grande como Madrid, por ejemplo ?que es donde yo vivo?, habitan millones de personas pero, sin embargo, en la ciudad no se produce nada que sirva para estar vivo, nada que mantenga la vida corporal. Las ciudades, dentro de este desigual distribuci?n de los recursos, acaparan una parte importante de ellos. Adem?s, las vidas en las ciudades ante la crisis ecol?gica y social, ante el cambio clim?tico, se vuelven muy vulnerables. La vida en la ciudad se empieza a hacer mucho m?s dif?cil y aparecen importantes focos de exclusi?n, de desempleo estructural. Es m?s, cuando se producen las supuestas recuperaciones economicas, se basan en un deterioro importante de las condiciones laborales de las personas. El trabajo ahora mismo no te libra de la pobreza ni de la exclusi?n.

?El modelo urbano se ha dise?ado en funci?n de las necesidades del capital y no tanto de las personas?
?Qu? podemos hacer nosotros, los ciudadanos cr?ticos?

Primero creo que hay que tomar conciencia de los diagn?sticos. Se suele decir mucho, desde los movimientos sociales y a veces desde el ?mbito pol?tico, que debemos dejarnos de diagn?sticos y pasar a las acciones. Yo creo que los diagnosticos ni est?n bien hechos, en la mayor parte de los casos, ni son tan compartidos como pareciera. Para m? es un elemento central. ?Qu? elementos tenemos desde una perspectiva ecofeminista para poder reconfigurar las ciudades? Hay elementos en los que se puede actuar en t?rminos de energ?a que son claves. Uno es el sector de la edificaci?n. Hay propuestas elaboradas y conocimientos suficientes como para rehabilitar el parque de viviendas bajo criterios ecol?gicos: pensar en energ?as pasivas, en aislamientos, en la utilizaci?n de los tejados para la instalaci?n de paneles solares. El propio modelo urbano se ha dise?ado en funci?n de las necesidades del capital y no tanto de las necesidades de las personas que viven en la ciudad.

Varios estudios sobre el tiempo que tardamos de casa al trabajo nos dicen que los que viven en el sur de Madrid tardan entre una hora y una hora y media al d?a para ir y volver del trabajo?

S?, se han ido alejando los lugares en los que se dan las diferentes dimensiones de la vida. T? puedes vivir en un barrio, trabajar a muchos kil?metros de distancia o tener a tu padre o madre, al que tienes que cuidar, ​muy lejos. ​Eso implica mucho tiempo de personas, sobre todo de mujeres, que son quienes realizan mayoritariamente las tareas de cuidado y tambi?n mucha energ?a f?sil. Existe a d?a de hoy la posibilidad de hacer una regeneraci?n urban?stica que ​tengan por objetivo facilitar la vida de las personas en todas sus diferentes dimensiones. ​Esta reforma servir?a tambi?n para reducir la huella ecol?gica o los gases de efecto invernadero. Otro ?mbito clave es el del transporte, se puede hacer una reformulaci?n clara del modelo de transporte penalizando el uso del transporte motorizado individual y privado favoreciendo los transportes p?blicos colectivos y electrificados. En ese sentido hay que favorecer, al m?ximo posible la movilidad ​en bicicleta o caminar por la ciudad. Otro elemento clave, son los sistemas alimentarios. Una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero est?n en el sistema de producci?n industrial de alimentos. Hay que apostar ​por la alimentaci?n agroecol?gica y sobretodo por una reducci?n dr?stica de consumo de prote?na animal. Hay que tener en cuenta que en la mayor?a de casos es producida con criterios industriales. Ser?a un paso para recomponer ​unas relaciones b?sicas con la naturaleza y proteger a las personas que viven en las ciudades.

Con todo ello, no ser?a suficiente para frenar el cambio clim?tico. ?Qu? otras propuestas hay?

​Podr?amos hablar tambi?n de criterios de adaptaci?n al cambio clim?tico. Lo llaman infraestructuras verdes, pero b?sicamente es tener mucho m?s arbolado y plantas. Dejar un espacio para la propia tierra dentro ​de la ciudad y valorar tambi?n la biodiversidad natural que existe en la ciudad. Hay propuestas muy interesantes, en Vitoria se est?n trabajando, sobre el concepto de ecorregi?n. ​Habitualmente se piensa en la ciudad desligada del entorno. La ecorregi?n pretende desarrollar un tejido rural vivo ​de tal modo que se piense, por ejemplo, en la producci?n de alimentos o cualquier otra producci?n econ?mica. Se desarrollar?an los circuitos locales y se recortar?an de una forma importante ​las distancias que recorren ​los alimentos desde el punto en el que son producidos hasta d?nde son utilizados.

?Y los residuos? Parece ser que es uno de los grandes problemas en las ciudades y en los grandes vertederos. ?Qu? har?as tu?

Hay que apostar primero por la reducci?n de todos los residuos. El mejor residuo es el que no se produce. A partir de ah?, con todo el conocimiento que tenemos, ver como promover sistemas de separaci?n. Es muy importante recuperar la materia org?nica porque somos un pa?s muy deficitario en materia org?nica. Este es un factor clave para que la agricultura no tenga que importar de pa?ses empobrecidos fosfatos y nitratos. Esta importaci?n sigue incrementando la huella de carbono, y destruye la vida de otros pueblos que son saqueados.

Foto: DAVID SABADELL
?No hay que poner c?maras para que las mujeres se sientan seguras: hace falta una ciudad donde la gente est? en la calle?
Pero, ante todo esto, t? defiendes que el feminismo puede hacer una gran aportaci?n. ?Pero en qu? puede contribuir en concreto?

Tambi?n desde un punto de vista feminista podemos revisar la ciudad. ?C?mo est?n los sem?foros? ?D?nde est?n los bancos para sentarse? ?Cu?les son los espacios verdes? Como se camina por la ciudad es clave para poder poner la vida en el centro. Hay que pensar la ciudad tambi?n en clave de seguridad: hacer que las mujeres caminen o vivan en la ciudad de una forma m?s segura. En ese sentido, no se trata tanto de poner c?maras de vigilancia sino de tener espacios abiertos, favorecer un tejido de ciudad en donde la gente est? en la calle. Una calle habitada es mucho m?s segura que una calle solitaria. Evidentemente hay que incidir tambi?n en la educaci?n. Y tambi?n, desde un punto de vista feminista, se pueden hacer pol?ticas p?blicas. De hecho se est?n haciendo entorno a los cuidados.

Ponme un ejemplo.

Pol?tcas que trabajen la soledad, pol?ticas que aborden toda la cuesti?n del cuidado en el domicilio? A pesar de que parte de estas pol?ticas son competencias estatales, los servicios que prestan los municipios pueden actuar. Tambi?n ser?a necesario el compromiso de las comunidades aut?nomas. Por ejemplo: ?c?mo funcionan las residencias para las personas mayores? ?qu? tipo de espacios colectivos tenemos? Tambi?n creo que es necesario darle una vuelta a los servicios sociales o pol?ticas de equidad. En muchos casos siguen siendo pol?ticas muy estigmatizadoras y criminalizadoras de las personas que est?n en una situaci?n m?s precaria econ?micamente. Las culpabilizan y no aprovechan el tejido comunitario para revertir todas esas din?micas. Los municipios y las pol?ticas p?blicas deben de dialogar y promover todo tipo de iniciativas autoorganizadas comunitarias que est?n fuera de la instituci?n. Me parece que ahora ser?a clave, frente a la idea de alianza p?blico privada, una alianza p?blico social o pubico comunitario para poder revertir esta situaci?n de crisis.

El coche es uno de los elementos vertebradores del mundo urbano. ?Qu? opinas de las medidas que se est?n llevando a cabo para frenar la hegemon?a del veh?culo privado en los centros de las grandes ciudades?

El Ayuntamiento de Madrid va desorientado en cuanto a pol?ticas de transporte. Est? apostando por los carriles bici o se est? restringiendo el paso al coche privado en algunas zonas c?ntricas de la ciudad. A pesar de esto, creo que son pasos insuficientes ​para la gravedad problema que tenemos. Hacen falta pasos mucho m?s consistentes que le pongan freno en mayor medida. Soy consciente que es dif?cil, pero tampoco se abren los espacios de debate y de disputa de la hegemon?a cultural con la fuerza con la que tendr?amos que hacerlo. Eso no es un problema solamente de la instituci?n sino tambi?n de los tejidos sociales. En la ciudad de Madrid, ​a veces, las pol?ticas de transporte que se quieren plantear, se matan con algunas propuestas urban?sticas. Por ejemplo, estamos hablando de la restricci?n al coche motorizado, estamos hablando de una ciudad que ponga en el centro la vida, ​de acercamiento de los diferentes lugares para que haga falta gastar menos energ?a o emitir menos gases de efecto invernadero, y, sin embargo, el Ayuntamiento pretende poner en marcha la Operaci?n Madrid Nuevo Norte qu? es una operaci?n urban?stica y financiera brutal en el norte de la ciudad, creando un nuevo polo de oficinas. A pesar de que all? se haga vivienda social, esto se contradice con las pol?ticas de transporte ​para combatir y aumentar la calidad del aire o reducir la contaminaci?n. Son operaciones urban?sticas que se parecen demasiado a las del PP.

Foto: DAVID SABADELL
?Necesitamos aumentar la escala de experiencias como los huertos urbanos?
Existen iniciativas a peque?a escala como los huertos urbanos. Se trata de un trabajo ​de hormiguita, de hacer una vida ​m?s agradable para ti. Cambios locales, a peque?a escala. ?Hay que pensar tambi?n en grandes soluciones?

​Creo que, en algunos, aspectos se est? pensado en ello. Por ejemplo, las entidades de la econom?a social y solidaria. Han ido creciendo y desarrollado proyectos muy interesantes. Con el nuevo gobierno de la ciudad de Madrid se desarroll? la estrategia de econom?a social y solidaria. Cuando una pol?tica p?blica empieza a tirar tambi?n de las entidades de econom?a social y solidaria hay posibilidad de multiplicar y de dar a ese sector ​una escala m?s adecuada ​para plantear una disputa de hegemon?a econ?mica real. Esto desencadena una reacci?n del poder, ​toda su maquinaria ​empieza a moverse a la contra. Otro ejemplo. En relaci?n a los huertos urbanos se han articulado ciudades alrededor del pacto de Mil?n. Se est?n desarrollando ​estrategias pol?ticas de soberan?a alimentaria ​que ​pueden dar un resultado bastante bueno. Creo que las iniciativas autoorganizadas y peque?as tienen dos virtualidades: una, convertirse en laboratorios de experiencias, y otra, ser un espacio donde personas concretas pueden experimentar el ?xito de hacer cosas en com?n. En ese sentido, son espacios de generaci?n de contrapoder que ​sirva para ir alimentando un cambio en la din?mica institucional. Necesitamos aumentar la escala ​de esas experiencias tan puntuales y ese aumento de la escala pasa tambi?n por reconstruir relaciones con la instituci?n.

?Es posible decrecer? ?C?mo hacer que la gente tome consciencia y haga el esfuerzo si con una recogida de basura selectiva ya se crea un gran escandalo?

Creo que es posible. Mi propia experiencia personal, desde que empezamos a trabajar estos temas hace unos 10 ? 15 a?os, me dice que la gente se lo est? planteando cada vez m?s. Aunque en una escala todav?a muy ​insuficiente. Existe un elemento clave, que es hablar de ello. Muchas veces, y sobre en los discursos pol?ticos, te encuentras con una autocensura por vender poco electoralmente. Tambi?n a veces, porque no se saben explicar. Pensamos que la gente no va a querer cambiar individualmente pero no vivimos individualmente. Puedes tener hijos e hijas y te preocupa cu?l va a ser la vida que van a tener los pr?ximos 30 a?os. Las personas no somos idiotas. Si dispusi?ramos de f?rmulas para poder llegar masivamente a la poblaci?n probablemente tendr?amos efectos positivos. ​Es necesario un proceso de pedagog?a social. Por desgracia, los medios, los pol?ticos o los economistas mayoritariamente no est?n abordando estos temas. ​Creo que hay posibilidades ​de trabajar en la adopci?n de modos de vida m?s austeros que ya existen.

Pero se dice que estas nuevas formas de vida ecol?gicas son m?s dif?ciles de adoptar por quienes menos dinero tienen, ?no?

Hay que tener siempre en cuenta las diferencias sociales. Que la situaci?n de clase no te permita calentarte el agua o que no puedas cocinar en tu casa porque te han cortado la luz. Discuto mucho con algunos compa?eros cuando hablan de auto simplicidad voluntaria. No podemos confundirla con la desposesi?n forzosa. No es lo mismo aplicar esta transformaci?n en personas con conciencia ecologista, con casas bien aisladas y con una alimentaci?n, que en personas que viven en casas mal aisladas y con mala alimentaci?n. La dimensi?n de la justicia social es clave.

?La situaci?n ambiental actual necesita un plan de emergencia y un per?odo de excepci?n?
?Echas de menos que los partidos de izquierdas no hayan apostado suficiente ante la crisis ecol?gica del planeta?

Creo que sus propuestas son infinitamente mejores que las de las otras opciones pol?ticas. ​Ha entrado en sus relatos y programas el tema de los cuidados, de la sostenibilidad. Pero en t?rminos de disputa de hegemon?a cultural, son a veces muy timoratos ​en relaci?n a la magnitud del problema. Ya no estamos en los a?os 70 ? 80 donde todav?a no se hab?an superado la biocapacidad de la tierra. Ahora estamos con los limites traspasados, en una situaci?n que merecer?a un plan de emergencia y ​un periodo de excepci?n.

?La corrupci?n en Espa?a tambi?n ha dejado su huella ambiental? ​

Clar?simamente. La corrupci?n en el Estado espa?ol ha estado directamente ligada a la especulaci?n inmobiliaria. ​Todo el pelotazo, el crecimiento de la burbuja, estuvo ligado por una parte con la recalificaci?n de terrenos no urbanizables para convertirlos en urbanizables. Eso ha tenido repercusiones importantes. Se han perdido territorios agr?colas que son necesarios para volver a relocalizar la producci?n. Est?n debajo del cemento de adosados m?ltiples. Tambi?n se han construido casas en la costa, en primera, segunda tercera, y cuarta l?nea de playa. Casas que hoy est?n ocupadas una media de 22 d?as al a?o y que han destrozado completamente el litoral haci?ndolo mucho m?s fr?gil y ​vulnerable ante los ​problemas de cambio clim?tico. ​El proceso de cementaci?n y de pelotazo urban?stico en Espa?a ha tenido una repercusi?n ecol?gica tremenda. ​Tambi?n en lo que se refiere a la construcci?n en infraestructuras: una parte importante del dinero p?blico se ha destinado a construir nuevos kil?metros de AVE, nuevos, kil?metros de autopista, aeropuertos, puertos actualmente infrautilizados. Tampoco han generado los puestos de trabajo directos e indirectos que prometieron. La excusa es la generaci?n de empleo directo e indirecto y somos un pa?s r?cord en infraestructuras per c?pita y record en paro. Se han fracturado ecosistemas, se ha cementado el territorio dificultando que siga siendo un espacio vivo. Antes o despu?s vamos a vernos obligados a volver a vivir de estos espacios. ​​ La corrupci?n tiene una huella ecol?gica fuert?sima.