Sigue el debate entre intelectuales en Venezuela. Barrueto, Biardeau y Sánchez responden a Servando Marín: ¡Desenmascaremos piraterías!

Es hora de asumir nuevos métodos de discusión y polémica constructiva en el seno del campo de las izquierdas; y en general, en el seno del campo ideo-político venezolano.



Respuesta a Servando Marín Lista: Sobre la “prosa inflada y vicios formales de toda clase”. ¡Desenmascaremos piraterías!

Juan Barreto- Javier Biardeau- Héctor Sánchez
Aporrea
Lunes, 19/08/2019 02:30 PM

Estimado, con referencia a nuestro texto “Izquierda Venezolana” (5-08-2019: https://www.aporrea.org/ideologia/a281101.html), hemos hecho acuse de recibo y leído con su debida atención sus artículos publicados en el portal web aporrea:

1) 6-08-2019: Izquierda Venezolana: respuestas a Juan Barreto, Javier Biardeau y Héctor Sánchez https://www.aporrea.org/ideologia/a281148.html;

2) 8-08-2019: ¡Juan Barreto, Javier Biardeau y Héctor Sánchez están condenados a desaparecer…¡ https://www.aporrea.org/actualidad/a281186.html; )

3) 9-08-2019: Me doy por aludido: ¡Yo también soy de izquierda! https://www.aporrea.org/ideologia/a281215.html;

4) 11-08-2019: Los Barreto, Biardeau y los Sánchez, que viven en Venezuela como quién vive en un club privado… ¡ https://www.aporrea.org/actualidad/a281286.html).

Luego de revisar con el debido rigor el plano de expresión y el plano de contenido de sus planteamientos y proposiciones, hemos llamado a la necesidad de elevar cualitativamente el método y contenido de discusión (11-08-2019: Estereotipos consagrados y pésimo método de discusión: ¿A dónde nos conducen? A ninguna parte…https://www.aporrea.org/ideologia/a281304.html).

Hemos afirmado que una polémica constructiva conlleva necesariamente asumir la “crítica” no con un orden pre-categorial o pre-nocional, donde por crítica se entiende ofensa, ataque, calumnia, juicio sumario o descalificación.

Allí racionalidad crítica no quiere decir insulto, ni injuria ni difamación. En esta segunda acepción, en realidad se estaría intoxicando la posibilidad de un debate constructivo.

También hemos referido en nuestra primera respuesta que sería deseable que usted desarrollara a cabalidad su argumento sobre “el modelo neoliberal impulsado por la oligarquía financiera internacional”, así como como su afirmación que refiere que tal modelo presenta una “relación de alianza con el PSUV-Madurismo”. Hasta ahora no hemos recibido respuesta sobre este tema.

Hemos revisado otros artículos previos escritos por usted en el año 2018 en los que coinciden literalmente sus planteamientos y proposiciones, luego injertados en sus respuestas a nuestro texto. Se trataría posiblemente de una crítica en formato de cartilla, una suerte de corte y pega donde se desdibujan tópicos de discusión, elaboraciones sustantivas y cuestiones metodológicas de vasto alcance.

Frente a tal táctica de signos, hemos dicho que usted ha coleado sus ideas, utilizando como pretexto nuestro texto, para poner sobre la mesa los suyos.

¿Qué queremos decir? Que no se trata de una respuesta, sino de un injerto de sus planteamientos en un nuevo contexto de debate.

Usted califica nuestro planteamiento como un “contenido visceral anti-gobierno madurista y su gabinete” y de una “estrategia para la desmoralización política y, fundamentalmente, dirigida a la toma de la iniciativa de una corriente fraccional-liquidadora”, pero a la vez menciona de pasada que existe una relación de alianza del PSUV-Madurismo con el modelo neoliberal de la oligarquía financiera internacional, calificando al PSUV-Madurismo de “continuismo hegemónico burocrático”.

Allí percibimos una flagrante contradicción en sus planteamientos y proposiciones. Deseamos que las aclare y las profundice.

Usted ha dicho en su último texto (16-08-2019: ¿Chavistas de verdad o simuladores del chavismo? ¡Izquierda Venezolana: connivencia ciega, sumisa, dogmática, mediocremente “religiosa”…! (II) https://www.aporrea.org/ideologia/a281475.html) lo siguiente:

a) Que repudia el criminal bloqueo económico y financiero contra el país, que causa a la población mayor sufrimiento al provocado por el desgobierno nacional. En este sentido, tenemos un primer acuerdo con tal planteamiento y queremos destacarlo.

b) Que no existe un “partido de la revolución” y que hay incapacidad para construir las bases materiales de “una verdadera revolución”. Aquí tenemos un segundo acuerdo y también queremos destacarlo, aunque es muy probable que tengamos profundas diferencias sobre el modo de tramitar la cuestión del partido, así como de las bases materiales y políticas de un proceso de transformación radical de la sociedad venezolana.

c) Usted también ha dicho que “no quiero estar de rodillas frente a un aparato productivo destrozado, con las empresas básicas en producción cero, con una industria petrolera destruida, una población sin alimentos, sin servicios, sin medicinas y un salario de menos de 3.50 dólares mensuales.” Aquí tenemos una tercera coincidencia sobre el proceso de degradación de las condiciones materiales de existencia social y sobre el deterioro flagrante de la situación de las empresas estratégicas del estado venezolano, así como de sectores económicos claves para asegurar la calidad de vida que merece el pueblo venezolano: alimentos, medicinas y servicios.

d) También ha dicho: “Porque un país así, no está en condiciones para defender a un gobierno de derecha que desestima el ejemplo levantado por el Comandante Chávez y acabó con las expectativas de un pueblo que lucha por su emancipación desde la Izquierda Venezolana.” Aquí usted aclara sus posicionamientos con relación al “continuismo hegemónico burocrático”.

De modo, que usted se posiciona desde un segmento de planteamientos aparentemente de “izquierda revolucionaria”, pero adoleciendo de un abismo entre la declaración de estadios ideales con estridencia demagógica (democracia directa, poder popular, superación del Estado y la sociedad burguesa), sino que sea clarificada ni la estrategia ni la táctica para alcanzar una suerte de utopía concreta, es decir sin clarificar el paso de tal “programa máximo” a partir de situaciones intermedias a ser conquistadas.

Perder de vista trayectorias, estaciones intermedias, un proceso de acumulación de fuerzas, compromisos de acción táctica y estratégica con factores políticos, movimientos y grupos de presión, delimitar plazos y territorios, todas estas ausencias conducen a asumir un lenguaje radical con una política impotente. Se trataría de una compensación imaginaria de una praxis, reiteramos, impotente.

Ahora bien, y sin dejar de resaltar los aspectos anteriores, usted ha lanzado acusaciones gratuitas sin ningún fundamento. Peor aún, ha intentado hilvanar una respuesta a nuestro llamado a un método cualitativamente superior de discusión con un texto titulado: El ensayo de los Barreto, Biardeau y Sánchez es el resultado de una prosa inflada y vicios formales de toda clase! (I) de fecha 13-08-2019: https://www.aporrea.org/ideologia/a281382.html;

En una primera lectura del mismo nos pareció muy positivo el cambio de la clave discursiva de tal texto, pues parecía adentrarse en cuestiones sustantivas de “método” con relación a los aportes del marxismo y de la teoría crítica.

Sin embargo, nosotros lamentablemente creemos rigurosamente en el esfuerzo pedagógico y didáctico de las ideas políticas y con aspiraciones al debate teórico. Al discutir sus planteamientos escritos comenzamos a dudar que los mismos fueran de su autoría. Esto si es lamentable.

Somos investigadores por formación y función en el campo educativo venezolano. Lo que usted llamó quizás de manera altanera “Club de privilegiados” no fue quizás sino nuestras labores como docentes-investigadores en diferentes niveles del sistema de educación universitaria y de educación popular en los cuales participamos simultáneamente, en los cuales ejercemos una cuota parte de orientación pedagógica, didáctica, metódica, metodológica, y sobremanera de orientación ético-política.

Nosotros nos tomamos en serio las ideas, y por tal razón nos topamos en nuestros diálogos y reflexiones con el sintagma del título de su trabajo: “una prosa inflada y por vicios formales de toda clase”. Allí nos sonó a algo que ya habíamos debatido en otro momento y contexto.

Tal redacción corresponde a la autoría de Josu Landa en su texto: “El método en Marx”. Puede ser consultado en línea: https://es.scribd.com/document/416159545/El-Metodo-en-Marx-Josu-Landa

En principio considerábamos que se trataba de un mero recurso estilístico y de una coincidencia. Pero lamentablemente no fue así.

Su texto no logró hacer un ejercicio de la paráfrasis, sino que copio literalmente extractos íntegros del texto de Josu Landa y usted los hizo pasar como si fuesen de su propia cosecha.

Es decir, nos metió “gato por liebre”: un contrabando textual. Por supuesto, que realizó algunos ajustes para darle pertinencia y contexto, pero no dejo por eso de ser una vulgar piratería.

El primer capítulo del texto de Josu Landa se llama “Génesis de la teoría de Marx”. Bueno usted pirateo tal texto y se descalificó a sí mismo para un debate de calidad y altura.

Pero por si faltara poco usted hizo algo mucho peor. Mientras Josu Landa escribió originariamente en el Prólogo de su texto:

“En la Venezuela de los años 70 del siglo XX, según mi endeble memoria, esos asuntos eran abordados, con la voluntad de rigor requerida, por unos pocos como Ludovico Silva y Rigoberto Lanz; en menor medida, aunque con estimables contribuciones, por Federico Riu y Eduardo Vásquez.

En aquellos tiempos, en los ámbitos que se autoproclamaban marxistas, predominaba cierto discurso de digesto, recetario y catecismo, con el que se nutrían, en lo esencial, los análisis políticos de la izquierda venezolana. Si en la UDO no se llegó a la desertificación teórica total, fue por obra de algunos profesores y estudiantes, que desde la cátedra, el activismo social-estudiantil o el genuino interés doctrinario, se aplicaban en granjearse libros “con las uñas”, organizar actos ad hoc, secundar alguna revista –como Expresamente–, aprovechar espacios como el viejo suplemento cultural de Últimas Noticias y algún otro de circulación local e iniciativas por el estilo, que sólo muy vagamente puedo recordar, a tantos años de distancia. En medio de tanta adversidad, el apoyo incondicional de la pareja formada por los profesores María Elena Zajía y Francisco Castañeda resultó sencillamente impagable. Lo mismo cabe decir del respaldo logístico ofrecido por el entonces rector Hugo Sánchez Medina. Mi gratitud hacia ellos no ha sido mellada por el tiempo.” (pag. 5)

Se trataba del Prólogo donde el autor da cuenta de sus marcas personales y contextuales para escribir lo que escribió. Usted para fines de contrastación filológica (no exegética, porque no ha habido interpretación), ha transformado eso en:

“En la Venezuela de los años 70 del siglo XX, esos asuntos eran abordados, con la voluntad de rigor requerida, por unos pocos como Ludovico Silva y Rigoberto Lanz; en menor medida, aunque con estimables contribuciones, por Federico Riu y Eduardo Vásquez.

En aquellos tiempos, en los ámbitos que se autoproclamaban marxistas, predominaba cierto discurso de digesto, recetario y catecismo, con el que se nutrían, en lo esencial, los análisis políticos de la Izquierda Venezolana. Si en la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Zulia no se llegó a la desertificación teórica total, fue por obra de algunos profesores y estudiantes, que desde la cátedra, el activismo social-estudiantil o el genuino interés doctrinario, se aplicaban en granjearse libros “con las uñas”, organizar actos ad hoc, secundar alguna revista -como Expresamente-, aprovechar espacios como el viejo suplemento cultural de Últimas Noticias y algún otro de circulación local e iniciativas por el estilo, que sólo muy vagamente puedo recordar, a tantos años de distancia. En medio de tanta adversidad, el apoyo incondicional del Arq. Héctor Iglesia Chaves resultó sencillamente impagable. Lo mismo cabe decir del respaldo logístico ofrecido por el entonces director de escuela Arq. Pedro Romero.”

Cualquier lector puede contrastar la construcción o composición del texto referido, más la de todos aquellos que no hemos citado in extenso, para dar cuenta de semejante piratería. Usted sustituyó la UDO por la LUZ, además de los citados maestros. Pero no logro siquiera una paráfrasis.

Nosotros hicimos lo que nuestro crítico nos solicitó:

“Ojalá este articulo-respuesta contribuyan en algo a conocer lo que considero más valioso de la rica trama teórica trenzada por Marx. A ver si su lectura permite a Juan Barreto, Javier Biardeau R y Héctor Sánchez apreciarlo o reprobarlo con suficiente conocimiento de causa, desde una inalienable actitud democrática y de honestas búsqueda teórica: “… ahora sus rostros, sus expresiones de amargura, de indignación, de reclamo, o incluso de furia, y, desde luego, también de ilusión y de esperanza, se han hecho evidentes, se colocaron en primera fila. De manera que ya nadie los puede ignorar. Los muros del club se hicieron de vidrio y ahora se ve que el paisaje no era tan puro y limpio como se suponía.”

Ciertamente, el paisaje no era tan puro ni tan limpio como se suponía. Lo que queda en evidencia es una insólita piratería, una vileza en el uso de la calumnia y la difamación en cada uno de sus artículos anteriores.

Hemos abierto los famosos muros del club de privilegiados y abierto las escuelas de pensamiento, hemos evaluado el texto con “suficiente conocimiento de causa, desde una inalienable actitud democrática y de honesta búsqueda teórica”.

Lamentamos mucho lo que encontramos: su piratería y una baja disposición ético-intelectual-política. Quizás deba disculparse públicamente.

A nosotros los insultos de bajo vuelo nos resbalan. Ahora bien, en el terreno de las ideas somos intraficables. También la autocrítica enaltece.

Es hora de asumir con J. R. Núñez Tenorio, nuevos métodos de discusión y polémica constructiva en el seno del campo de las izquierdas; y en general, en el seno del campo ideo-político venezolano. Para muestra, un botón.

En eso andamos.