Miles de argelinos dicen no al jefe del Ejército en el 30 viernes de protesta

Al grito de “No a las elecciones”, miles de personas volvieron a salir de forma masiva a las calles de toda Argelia hoy, trigésimo viernes de protestas, para desafiar la propuesta del jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte de Argelia, general Ahmed Gaïd Salah, sobre la celebración de comicios.
La marchas en contra de los comicios fueron especialmente numerosas en la localidad de Tizi Ouzu, capital de la región montañosa septentrional de la Cabilia, de cultura bereber amazigh,



ARGELIA PROTESTAS
Miles de argelinos dicen no al jefe del Ejército en el 30 viernes de protesta

La Vanguardia
06/09/2019 19:17

Argel, 6 sep (EFE).- Al grito de “No a las elecciones”, miles de personas volvieron a salir de forma masiva a las calles de toda Argelia hoy, trigésimo viernes de protestas, para desafiar la propuesta del jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte de Argelia, general Ahmed Gaïd Salah, sobre la celebración de comicios.

Gaïd Salah, la figura más relevante desde que a finales de marzo pasado las multitudinarias protestas populares y la presión del propio militar forzaran la renuncia del entonces mandatario Abdelaziz Bouteflika, pidió el lunes a la comisión electoral que se reúna y convoque presidenciales en diciembre de este año.

Una sugerencia contra la que ya se manifestó el martes la marea habitual de estudiantes, que una semana más volvió a desbordar plazas y avenidas de la capital y otras ciudades bajo la que es la nueva consigna del movimiento de protesta masivo (Hirak): “Escucha Gaïd Salah, queremos un Estado civil, no uno militar”.

Este lema retumbó hoy con insistencia en las calles de Argel, plagadas de nuevo de miles de ciudadanos tras el visible descenso de asistencia durante las vacaciones de verano.

“Las elecciones no son la solución ahora. Primero, debe salir toda la banda que sigue en el poder. Solo así podrán ser libres y limpias”, explicó a Efe Mohamad Belhanda, que se identificó como funcionario público.

“El Gobierno del (primer ministro, Nureddin) Bedaui no puede ser el que organice las elecciones, él era el ministro de Interior con Bouteflika y el responsable de esas elecciones fraudulentas. Debe marcharse”, insistió Belhanda, que como en viernes precedentes bajó al centro de la ciudad con su familia.

La marchas en contra de los comicios fueron especialmente numerosas en la localidad de Tizi Ouzu, capital de la región montañosa septentrional de la Cabilia, de cultura bereber, y en Orán, segunda ciudad en importancia del país.

También en otras importantes poblaciones de esa misma región, como Bejaia, y en ciudades de gran tamaño del norte y centro del país como Annanba, Constantine, Mostaganem o Tlemcen, donde los manifestantes consideraron la propuesta de Gaïd Salah como “una nueva mascarada del régimen”.

En esta línea, el Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), uno de los partidos tradicionales de la asfixiada oposición argelina, advirtió este viernes de que seguir adelante con la idea del general y convocar los comicios “solo logrará agravar la crisis”.

En un comunicado enviado a los medios, su líder, Hakim Belachel, argumentó que podría “poner en peligro la unidad y la estabilidad del país, al tiempo que daría un pretexto para que los extranjeros interfieran en un intento por preservar sus intereses económicos y de seguridad”.

“Todavía hay tiempo para que el régimen se recupere y responda a las demandas legítimas de la revolución popular del 22 de febrero, es decir, el cambio radical del régimen, la partida de símbolos y representantes del poder depuesto y el inicio de una transición democrática en el país”, subrayó.

“Si hay una voluntad política real por parte de la gente en el poder, todavía es posible alcanzar una solución consensuada a través de un diálogo serio, inclusivo y transparente, de los actores políticos y representantes de la sociedad civil”, recalcó.

Al hilo de este argumento, el FSS denunció que esta “hoja de ruta política, cuyo objetivo es solo mantener el statu quo y perpetuar el régimen, es otro golpe más y no satisface las aspiraciones de la gente y movilizará solo a sus promotores y sus clientes”.

Argelia es escenario de manifestaciones populares masivas todos los viernes y martes desde que el pasado 22 de febrero un grupo de jóvenes desafiara a las fuerzas de seguridad y saliera a las calles para oponerse a un quinto mandato de Bouteflika, gravemente enfermo desde 2013.

Bouteflika, de 81 años, renunció a su puesto a principios de abril forzado por las protestas y por la presión del propio Gaïd Salah, y fue sustituido por el presidente del Senado, Abdelkader Bensalah, quien asumió la jefatura del Estado con el compromiso de convocar presidenciales en un plazo de 90 días

Bensalah, que al igual que Gaïd Salah, accedió a su cargo como presidente del Senado al inicio de la segunda legislatura de Bouteflika (2004-2009), eludió, sin embargo, ese mandato y se mantiene al frente de la jefatura del Estado, pese a las dudas legales que suscita.

Tras la renuncia de Bouteflika, Gaïd Salah ha impulsado una campaña de “manos limpias” que ha llevado a la cárcel a militares, políticos, ministros y empresarios próximos al clan Bouteflika, entre ellos su hermano Said y el general Mohamad Mediane “Tawfik”, jefe de los servicios secretos al que se consideraba su sucesor.

Todos ellos han sido acusados de delitos de corrupción, principal denuncia de los manifestantes contra el régimen. EFE