Afganistán: con 50% de escrutinio, la cifra de votantes pasa levemente de 10%

La comisión electoral anunció que, de acuerdo con las cifras disponibles de la mitad de los colegios electorales (dos mil 597 sobre un total de cuatro mil 905) algo más de un 10 por ciento de los votantes acudieron a las urnas.



Estiman baja participación en elecciones presidenciales en Afganistán

Kabul, 29 sep
(Prensa Latina)

En las recientes elecciones presidenciales en Afganistán se registró una baja participación, en medio de amenazas de atentados y acusaciones de fraude, según se desprende hoy del recuento de los votos.

La comisión electoral anunció que, de acuerdo con las cifras disponibles de la mitad de los colegios electorales (dos mil 597 sobre un total de cuatro mil 905) algo más de un 10 por ciento de los votantes acudieron a las urnas.

La Fundación Electoral Transparente calificó ayer de reducida la presencia femenina en en Khost, Paktia, Jawzjan, Ghazni, Nimroz, Paktika, Badakhshan, Kabul, Takhar, Farah, Kandahar y Sar-i-Pul.

También confirmó anomalías en las listas almacenadas en dispositivos biométricos en el 88 por ciento de los centros de votación, por lo que muchos ciudadanos regresaron a sus hogares sin ejercer el sufragio.

Durante la jornada electoral, el ministro del Interior, Masud Andarabi, informó sobre cinco muertos y 37 civiles heridos en distintos ataques atribuidos al movimiento talibán, quien llamó a impedir la celebración de los comicios por considerarlos un fraude.

Sin embargo, la agencia de noticias local Pajhwok, cifró en 32 los decesos y 123 los lesionadas en 113 atentados, mientras Jaama Press reportó que las fuerzas militares afganas eliminaron a 34 talibanes. Al cerrar la jornada el movimiento reivindicó 531 ataques en todo el país.

Los resultados preliminares están previstos para el 19 de octubre y los definitivos el 7 de noviembre, a expensas de una segunda vuelta si ninguno de los candidatos recibe más del 50 por ciento de los votos.

Durante esta contienda hubo 15 contrincantes, entre ellos, el presidente, Ashraf Ghani, el actual jefe del Ejecutivo, Abdullah Abdullah, y el exprimer ministro (1992-1996) y líder muyahidín Gulbuddin Hekmatyar.

Las últimas semanas aumentó la violencia, luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, diera por ‘muertas’ las negociaciones con los talibanes para intentar poner fin a 18 años de conflicto en el territorio.

Los rebeldes se niegan a establecer conversaciones directas con el Gobierno, al cual consideran un ‘títere’ de Washington, hasta que se retiren las tropas extranjeras presentes en suelo afgano.

Este país centroasiático vive un escenario de inestabilidad política, social y de seguridad acentuada desde 2001, cuando Estados Unidos y sus aliados emprendieron una supuesta cruzada contra el terrorismo.