Argentina: Partidos políticos se dieron banquete por el desalojo de Guernica

Las disputas por el poder se instalan por encima de las necesidades de la población, lo que se traduce en que apoyo si conviene a mis intereses, así la lucha por la sobrevivencia no enfrenta a los desposeídos con los propietarios, sino con la ley y la policía, que son los perros guardianes de los derechos de los poderosos contra las reivindicaciones de la población. Las izquierdas en vez de aprender a sortear esos obstáculos, los defienden y luchan por controlar el estado para colocar a esa ley y esa policía bajo su comando



Argentina: Partidos políticos se dieron banquete por el desalojo de Guernica

 

Jaime Yovanovic (Profesor J)

 

Las disputas por el poder se instalan por encima de las necesidades de la población, lo que se traduce en que apoyo si conviene a mis intereses, así la lucha por la sobrevivencia no enfrenta a los desposeídos con los propietarios, sino con la ley y la policía, que son los perros guardianes de los derechos de los poderosos contra las reivindicaciones de la población. Las izquierdas en vez de aprender a sortear esos obstáculos, los defienden y luchan por controlar el estado para colocar a esa ley y esa policía bajo su comando, lo que puede verse fácilmente en los gobiernos dictatoriales de Venezuela y Nicaragua.

 

Por eso los partidos que aspiran a la toma del poder del estado no tocan el tema de sortear, evadir o evitar las dificultades de una ocupación de tierras del calibre de Guernica, que llegó a tener entre 1.800 y 3.000 familias y que de hecho debió haber sido el punto de partida para modificar las dinámicas sociales de ese país, que ningún partido quiso cambiar y más bien entendieron esa ocupación como parte de sus estrategias de denuncia y presión sobre los gobernantes mostrando que son muy malos y que ellos son los buenos “porque ayudan y están a su lado”, por lo que principal y tarea al “ayudar” fue la de disputar entre ellos el reclutamiento y organización de los sectores, lo que les llevo a trasladar al interior de las asambleas la eterna pelea entre corrientes que se van posicionando en las formas de organización interna y que fueron las causantes de la destrucción de las asambleas vecinales que estaban cambiando la cartografía social del país y que se dividieron en fracciones que se sumaban al kirchnerismo en tanto otras se tironeaban el papel de vanguardia de izquierda marxista-leninista

 

Lo que ayudó realmente al desarrollo organizativo fue la presencia de varios compas y grupos que venían de las experiencias autónomas que habían sido quebradas por los partidos y por los que dicen que no son partidos, pero usan sus orgánicas muy disciplinadas detrás de determinadas ideologías como los teóricos que quebraron la unidad de los MTD lanzándose contra el MTD de Solano y otros y que se habían destacado en los cursos bolcheviques de la escuela Florestan Fernandes del PT dirigidas por su brazo agrario del MST. De esos llegaron en masa a la toma de Guernica.

 

Mala estrategia de hacerse fuertes en la ocupación mientras los sectores sociales del país estaban atrapados en las pugnas teóricas y práctica entre el gobierno progresista, la derecha dura y la izquierda rapiña que agarraba puestos donde les ofrecía el kirchnerismo y la que disputaba el parlamento, municipios y demás instituciones del poder. Los zapatistas en México rodeados y agredidos por todos lados, evadieron el cerco y crearon nuevos municipios autónomos, se han aliado horizontalmente con otros municipios autónomos, ejidos y comunidades indígenas de todo el país, y hoy día se está haciendo una caravana que desde varios lugres se aproxima trayendo ayuda material y moral, además que preparan viaje por el mundo. En Colombia la Minga Indígena después de participar en el Paro Nacional y hacer juzgamiento al presidente, se encuentra recorriendo ciudades y regiones para establecer nuevas alianzas horizontales.

 

Efectivamente no se trata de copiar experiencias y menos comparar, pero siempre es bueno estudiarlas y extraer lecciones de ellas. La primera es tomar distancia de los partidos políticos y de la lucha por el poder, la segunda es que la lucha reivindicativa es política de por sí y no hace falta potenciarla en dirección de estrategias partidarias para serlo, la tercera es que sin abrir otros frentes en todas partes, no hay dispersión de los factores represivos y pueden reunir tranquilamente 4.000 efectivos como en Guernica, cuarto que había que envolver a las localidades y vecindades inmediatas en las actividades artísticas, culturales y alimentarias que demuestran que junto a la necesidad de vivienda está la capacidad y disposición de construir otro modo de vivir y así en adelante.

 

Pero esas tareas de multiplicación del accionar y dinámicas barriales y vecinales deben hacerse por todas partes, así se consolidan las primeras y se amplía para las que vendrán. Y eso no lo van a hacer los partidos, porque están preocupados de que aparezca otra tendencia y se apodere de la experiencia, lo que evitan ejerciendo un férreo control sobre ella con lo que estrangulan el protagonismo.

 

Ahora los partidos están en su salsa porque pueden protestar y denunciar la agresión del poder. Y así van, como una rueda sin fin … y apoyando “alternativas” al parlamento, municipios y otras instituciones, esperando para lanzar otra “lucha”, otra represión y otras marchas de denuncia y otras …