Como en México, grupos armados de Colombia tienden cerco de guerra contra las comunidades que se oponen a los proyectos extractivistas de los gobiernos

Enfrentamientos entre grupo ilegales han puesto en riesgo la vida de indígenas que están prohibidos de salir en busca de alimento. Indígenas piden intervención urgente de autoridades.



Servindi,
12 de febrero, 2021
 

Enfrentamientos entre grupo ilegales han puesto en riesgo la vida de indígenas que están prohibidos de salir en busca de alimento. Indígenas piden intervención urgente de autoridades.

.- Cercadas y sin alimento. Así se encuentran unas 231 familias indígenas del municipio de Cáceres, en el departamento de Antioquia, Colombia.

Según la Organización Indígena de Antioquia (OIA), las comunidades se encuentran confinadas debido a los enfrentamientos que se reporta en la zona entre grupos armados ilegales.

Estos grupos les han prohibido salir para pescar o recoger los alimentos que cultivan, por lo que piden la intervención urgente de las autoridades colombianas.

Comunidades cercadas

Los enfrentamientos entre grupos ilegales como Los Caparros y el Clan del Golfo en el municipio de Cáceres han provocado el desabastecimiento de alimentos en las familias indígenas.

A ello se suman las constantes amenazas y desplazamientos de los que están siendo víctimas el pueblo Senú, asentado en las diversas comunidades de dicho municipio.

La situación habría llevado a las familias indígenas a contemplar la posibilidad de “desplazarse para salvaguardar sus vidas”, según informó el vocero de la OIA, Wilfer Sánchez.

 

Intervención urgente

Ante estos hechos, la OIA solicitó la intervención urgente de la Defensoría del Pueblo, la Contraloría General de la República, la Procuraduría General de la Nación y la Gobernación de Antioquia.

Así como de las entidades internacionales presentes en la zona, como la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), para brindar acompañamiento a la población indígena.

Esto, a fin de evitar un nuevo desplazamiento que ponga en riesgo la vida de las familias indígenas, algo que parece “casi inminente”, según reporta Radio Caracol de Colombia.

Cabe recordar que entre setiembre de 2020 y febrero de este año se han reportado tres desplazamientos en el municipio de Cáceres.

El primero se reportó en setiembre de 2020, cuando varias familias indígenas se desplazaron de la vereda Isla La Amargura al corregimiento Guaramo. Allí permanecen ahora 59 familias.

En noviembre de ese año, otras familias abandonaron la vereda Buenos Aires y llegaron hasta la vecina población de Caucasia. A la fecha, 65 núcleos permanecen en el coliseo de esa población.

Mientras que el 4 de febrero del 2021, más de 600 personas salieron despavoridas de la vereda Río Man y llegaron hasta el mismo coliseo de Caucasia.

___

Con información de: Radio Caracol de Colombia