Las autonomías indígenas en Bolivia y la comunicación

Las naciones indígenas de Bolivia continúan su camino hacia las Autonomías Indígena Originario Campesinas (AIOC), un derecho reconocido por la Constitución Política y garantizado por la Ley Marco de Autonomías y Descentralización. Sin embargo, aún son sólo cuatro las que lo han logrado, dejando claro que les queda un largo camino por recorrer en el proceso hacia el pleno ejercicio de su libre determinación.



Escuela de Periodismo Indígena en Bolivia: una herramienta para fortalecer las autonomías

Francisco Méndez Prandini*

 

En la Autonomía de Charagua Iyambae, más de 25 jóvenes guaraníes se forman en las herramientas periodísticas y la gestión de sus propios medios de comunicación. Señalan la importancia de informar a sus comunidades desde su propia cosmovisión e idioma y quieren contribuir a la defensa de sus derechos para ayudar a transformar la realidad.

Las naciones indígenas de Bolivia continúan su camino hacia las Autonomías Indígena Originario Campesinas (AIOC), un derecho reconocido por la Constitución Política y garantizado por la Ley Marco de Autonomías y Descentralización. Sin embargo, aún son sólo cuatro las que lo han logrado, dejando claro que les queda un largo camino por recorrer en el proceso hacia el pleno ejercicio de su libre determinación.

A la indiferencia de una parte de la sociedad, se suma la oposición de sectores que están en contra de las autonomías y de que los propios indígenas gobiernen sus territorios. Por otro parte, el colonialismo estructural y el desconocimiento sobre los beneficios de una forma de gobierno que profundiza la democracia ralentizan el proceso. Al mismo tiempo, las autonomías indígenas constituidas presentan grandes desafíos para afianzar y profundizar su nueva estructura de gobierno.

En este recorrido, la comunicación resulta una herramienta fundamental. Por ello, en septiembre, en la Autonomía Guaraní Charagua-Iyambae, se fundó la Escuela de Periodismo Indígena (EPI) con el apoyo de la organización Oré y la Fundación Arakuaarenda. El proyecto nació con el objetivo de que los habitantes del territorio sean los protagonistas de su comunicación y con el principio de que el periodismo necesita nutrirse de distintas voces provenientes de la diversidad de identidades para consolidar una realidad más inclusiva y respetuosa.Imagen

En la Escuela de Periodismo Indígena se forman jóvenes de las distintas zonas de Charagua-Iyambae, así como de la futura Autonomía de Gutiérrez y de la Chiquitanía. Foto: Wilfredo Justiniano.

Autonomías Indígenas en Bolivia

En Bolivia, tan sólo han sido creadas cuatro de las 36 demandas de autonomías interpuestas ante el Estado: Charagua-Iyambae (Santa Cruz), Ragaypampa (Cochabamba), Salinas de Garci Mendoza y Uruchipaya (Oruro). A más de 10 años de la promulgación de la Ley Marco de Autonomías y Descentralización, el número es llamativamente bajo.

Una de las causas de este escenario es la legislación vigente, la cual conlleva una extremada burocracia institucional que entorpece y demora el proceso autonómico. Para empezar, las organizaciones indígenas deben cumplir una excesiva cantidad de requisitos para la aprobación de su estatuto, mientras deben enfrentarse a la resistencia de quienes defienden el modelo municipal. De la misma manera, el Estado no ha modificado su normativa para entenderse y relacionarse con las autonomías indígenas existentes, impidiendo que estas puedan profundizar su autogobierno.

Por otro lado, las autonomías indígenas enfrentan dos principales desafíos en su administración. En primer lugar, se encuentran construyendo un mecanismo de financiamiento interno para la generación de sus recursos económicos. Dejando atrás el rentismo, trabajan en el desarrollo de modelos que lo reemplacen y apunten hacia una autonomía económica. En esta misma línea, en segundo lugar, continúan explorando e incorporando sus competencias y facultades autonómicas determinadas constitucionalmente. Es decir, todavía no han explotado las potencialidades de la forma de gobierno autonómica debido a herencias del gobierno municipal.Imagen

La Autonomía Guaraní Charagua Iyambae se encuentra al sur del departamento de Santa Cruz de la Sierra, en el Chaco boliviano. Está organizada en seis zonas, dos parques nacionales y un área de conservación e importancia ecológica. Foto: Francisco Méndez Prandini.

Comunicar para transformar

La necesidad de que exista diversidad y pluralidad de voces en los medios de comunicación es uno de los temas más recalcados por las nuevas audiencias y reclamados por las comunidades y pueblos. A su vez, los mismos funcionarios de los gobiernos autónomos demandan comunicadores para una gestión más eficiente. La asesora del gobierno Autónomo Charagua-Iyambae, Magaly Gutiérrez Galean, reconoce la necesidad de formar especialistas en comunicación: “Los Gobiernos Autónomos Indígena Originario Campesinos necesitan incorporar estrategias y órganos comunicativos que faciliten la dirigencia de las instituciones públicas e informen a las comunidades con sustento político y con una visión propia del pueblo guaraní”.

Siguiendo esta línea, la Escuela acompaña la formación de los jóvenes en las herramientas y habilidades periodísticas y en la comunicación a través de redes sociales con el fin de que puedan conformar sus propios medios de comunicación comunitarios, incorporarse a otros medios no indígenas ya existentes y nutrir la estructura del Gobierno Autónomo Indígena de Charagua-Iyambae.

“Mi objetivo personal es que a través de este oficio podamos amplificar las voces de nuestros hermanos que no pueden dar a conocer sus demandas y realidades», explica Dedé Yarigua Maraguari.

“La comunicación es una parte fundamental en el proceso autonómico, siempre desde una visión social y comunitaria. Refuerza nuestro sentido de identidad y nos permite visibilizar y compartir nuestra realidad. Mi objetivo personal es que a través de este oficio podamos amplificar las voces de nuestros hermanos que no pueden dar a conocer sus demandas y realidades. Espero poder contribuir a transformar a la sociedad y a la comunidad a través de la información que impulse el desarrollo de políticas públicas” , explica con seguridad Dedé Yarigua Maraguari, estudiante de la zona Charagua Norte.

La comunicación es un Derecho Humano que permite a las comunidades ejercer su derecho a la libertad de expresión y a estar informadas. Al mismo tiempo, la información resulta esencial para la defensa y exigencia de otros derechos. Por lo tanto, es imprescindible la capacitación en el manejo de plataformas, redes sociales y herramientas de comunicación para reforzar el reconocimiento y la valoración de la cultura de los pueblos indígenas, a través de la producción de contenidos culturales en sus propios códigos e idiomas. Si los medios de comunicación juegan un papel determinante en el plano de las ideas y de la concepción de la realidad, los indígenas deben ocuparlos y aportar desde allí a la interculturalidad, reivindicando sus conocimientos, saberes y sentires.Imagen

Dedé Yarigua Maraguari forma parte del grupo de estudiantes que conforman la radio comunitaria Ñande Ñee, Nuestras Voces, creada en el marco de la Escuela. Foto: Méndez Prandini.

Medio ambiente, equidad de género y redes intercomunitarias

Por otra parte, la Escuela de Periodismo Indígena forma a sus estudiantes en los debates y escenarios actuales. En este aspecto, incentiva la reflexión sobre el medioambiente, cuya contaminación y degradación perjudica directamente a las comunidades y a sus territorios. En el caso de la Autonomía de Charagua Iyambae, existe un especial interés por los incendios que afectaron al chaco boliviano en los últimos dos años. Al fuego en el Parque Nacional Kaa-Iya del Gran Chaco y el Área de Interés Ecológico y Cultural Ñembi Guasu, se suma la preocupación por la situación de los indígenas Ayoreos en aislamiento voluntario.

De la misma manera, la Escuela asume un compromiso férreo con la equidad de género y los derechos conquistados por las mujeres. Para ello, se nutre del conocimiento de las mujeres indígenas y campesinas, al mismo tiempo que de las luchas llevadas a cabo en el resto de los países de América Latina.

Si bien la Escuela de Periodismo Indígena se encuentra funcionando en la Autonomía Charagua-Iyambae, también participan jóvenes provenientes de la zona de Gutiérrez (Futura Autonomía Guaraní Kereima Iyambae) y de la Chiquitanía. Así, busca tejer redes de comunicación entre las comunidades de las distintas zonas del departamento de Santa Cruz de la Sierra y al interior de los pueblos indígenas guaraní y chiquitano.

De la misma forma, se articula con las comunidades originarias de la ciudad argentina de Tartagal y se espera que, una vez controlada la pandemia, se incorporen a la cursada. Esto es importante dado que los pueblos indígenas de ambos países comparten una historia en común y sus problemáticas y agendas son similares.Imagen

En la Escuela, los estudiantes se preparan para enfrentar los principales desafíos y debates contemporáneos como los derechos indígenas, la equidad de género y el cuidado del medio ambiente. Foto: Wilfredo Justiniano.

Paso a Paso: un instrumento de comunicación interna

En febrero del 2020, jóvenes que hoy se forman en la Escuela de Periodismo Indígena fundaronPaso a Paso con la Autonomía Charagua-Iyambae, un medio de comunicación digital comunitario. En este, informan sobre los acontecimientos que ocurren dentro de la autonomía, en el pueblo Guaraní y en el mundo indígena de Bolivia y América Latina, con el objetivo de incidir y transformar la realidad de sus comunidades. Durante la pandemia, Paso a Paso fue de gran utilidad para acercar a la población información en ambos idiomas sobre las medidas que el gobierno autónomo iba tomando para contener el avance del virus.

Demetrio Mariano Vaca, periodista guaraní de la comunidad de Kuarirenda, Bajo Isoso, valora el impacto positivo que tendrá la formación de jóvenes en periodismo: “Paso a Paso se va a nutrir de comunicadores de las diferentes zonas de la Autonomía, permitiendo coberturas inmediatas desde el territorio”. La comunicación interna es un elemento clave para la gestión y administración política de un territorio cuyas dimensiones representan el 6,53% del país y el 23% del departamento, y cuyo tejido social se caracteriza por una diversidad de actores sociales.

“La comunicación interna es un elemento clave para la gestión y administración política de un territorio cuyas dimensiones representan el 6,53% del país y el 23% del departamento.”

Al mismo tiempo, Demetrio Vaca destaca la falta de medios de comunicación que había en Charagua y las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías en su democratización: “Antes había pocos medios de comunicación; sólo teníamos un programa en Radio Santa Cruz. Era difícil saber qué ocurría en las zonas. Las redes sociales han permitido la incorporación de Paso a Paso. La gente hoy espera respuestas de nuestro medio de comunicación a las inquietudes que tienen sobre el funcionamiento del Gobierno Autónomo Indígena Originario Campesino (GAIOC). De la misma manera, ahora, al acercarles información sobre lo que este realiza, abonamos a la transparencia y democratización de la política”.

Además de Paso a Paso, desde la Escuela de Periodismo Indígena, recientemente los jóvenes han iniciado Ñande Ñee, un programa radial gestionado y producido por ellos mismos. Al tiempo que ejercen como comunicadores, ingresan a la esfera política de sus comunidades e intensifican su participación ciudadana, proyectándose como futuros líderes. Ambos medios, al ser pensados y producidos por los mismos jóvenes, responden a los códigos, usos y costumbres de sus comunidades. Tanto la elección de las plataformas como la elaboración de contenido de manera bilingüe son decisiones propias que se ajustan a su consumo.Imagen

Durante el Covid-19, los medios de comunicación guaraníes fueron claves para mantener a las comunidades informadas sobre las decisiones tomadas por el Gobierno Autónomo de Charagua Iyambae. Foto: Wilfredo Justiniano

Voces desde el territorio

Los pueblos indígenas no pueden seguir esperando que los grandes medios de comunicación decidan que estos formen parte de su agenda o que comuniquen en su mismo idioma y cosmovisión. Por el contrario, deben convertirse en protagonistas que hagan uso de la palabra, que suele ser silenciada, utilizada o dependiente de intermediarios. Hoy no alcanza un periodismo que mire desde la otredad, sino que necesita hablar desde el mismo territorio.

En este sentido, Rud Aries Guzmán, estudiante de Alto Isoso, confía en que esta realidad pueda ser modificada: “Los medios de comunicación pueden y deben ser transformados. No veo medios en guaraní aún ni hay mucha participación de nuestra comunidad en los ya existentes. Que seamos nosotras, las guaraní, las que comunicamos hace distinta la noticia: el vivir en primera persona modifica su tratamiento”.

“Que seamos nosotras, las guaraní, las que comunicamos hace distinta la noticia: el vivir en primera persona modifica su tratamiento», confía Rud Aries Guzmán.

El territorio es el que tiñe con sus experiencias y saberes la forma de escribir, de ver, de sentir y de construir la comunicación. Los medios de comunicación indígenas deben estar atravesados por su identidad, sabiduría e intereses. Solo un comunicador indígena podrá dar a conocer los hechos a su comunidad compartiendo la cosmovisión del mundo y las costumbres de vida con sus hermanos. En este punto es importante resaltar el uso del idioma propio en el proceso comunicativo, que es una huella de su propia identidad, genera más empatía con la audiencia y garantiza una mayor eficacia.

Marcelo Alberto Quelca, aymara y director de Fundación Arakuaarenda, coincide en remarcar la importancia de comunicadores indígenas que vivan en sus comunidades y medios creados por la propia nación Guaraní: “La gente local tiene más detalle e información ligada a su realidad. Los extranjeros, por más que tengamos 15 ó 20 años en el territorio, nunca vamos a tener una imagen completa. Son los mismos actores los que tienen que generar su propio desarrollo. El sesgo externo nos puede llevar a errores. Por eso, deben autogestionarse”.Imagen

Rud Aries Guzmán de Karaparí, Alto Isoso, aspira a ser periodista de su comunidad con el fin de transformarla y contribuir al Yaiko Kavi Paven (vivir bien) de sus habitantes. Foto: Méndez Prandini.

La agenda de los jóvenes guaraníes

A las críticas actuales sobre la credibilidad del periodismo, los y las estudiantes suman un cuestionamiento étnico. “No me siento representado por los medios masivos: mantienen una hegemonía que intenta cambiar la lógica comunitaria, nuestra visión como pueblo guaraní. Que la voz sea indígena es muy valioso porque es nuestra propia voz. Somos nosotros quienes damos a conocer nuestras propias realidades, desde nuestras propias experiencias vividas, sin esperar a que vengan otros a contar lo que nosotros vivimos. A veces, en ese proceso se cambia lo que realmente sentimos. Nosotros lo haremos orgullosamente Guaraní, desde nuestra identidad”, señala Dedé Yarigua.

Ante la falta de periodistas y de voces guaraní opinando sobre los temas de coyuntura nacional, resulta imposible analizar la realidad completa del país, así como tampoco se puede pensar políticas públicas sin la cosmovisión y el estilo de vida de estos pueblos que quedan aislados. Por lo tanto, las comunidades indígenas tienen como desafío formarse y gestionar sus propios medios de comunicación comunitarios, para luego intervenir en el debate público y los grandes medios de comunicación con sus agendas y opiniones.

Los pueblos indígenas de Bolivia y, particularmente los de tierras bajas, deben especializarse en el aprendizaje de herramientas comunicativas para preservar su identidad, su mirada sobre la realidad y sus saberes. En la era de la comunicación y las revoluciones tecnológicas, los medios de comunicación cobran un lugar aún más relevante. En este contexto, la Escuela de Periodismo Indígena nació en el Chaco boliviano para acompañar la formación de los jóvenes indígenas y que puedan realizar un aporte a sus comunidades y a la construcción y desarrollo de las autonomías desde la comunicación.

*Francisco Méndez Prandini es investigador de la Organización Oré, editor general de la revista Paso a Paso y responsable de la Escuela de Periodismo Indígena de Charagua Iyambae.

Publicado originalmente en Debates Indígenas